Nefritis que va y viene: lo que debe saber
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La nefritis es una inflamación de los riñones. En algunos casos, esta inflamación aparece en episodios (brotes) que pueden durar días o semanas, mejorar y luego volver a aparecer. Es como si los riñones tuvieran 'ataques' de inflamación que se encienden y se apagan. Esto puede suceder por problemas del sistema inmunológico, que ataca por error a los riñones.
Datos clave
- La nefritis recurrente puede causar sangre en la orina, hinchazón y presión alta.
- Los brotes pueden desencadenarse por infecciones, estrés o sin causa clara.
- Un diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado ayudan a proteger la función renal a largo plazo.
No es una condición muy frecuente, pero sí ocurre en personas con ciertas enfermedades autoinmunes o después de infecciones repetidas. Es más común de lo que se cree en niños y adultos jóvenes.
Puede afectar a personas de cualquier edad, pero algunos tipos son más comunes en niños y adultos jóvenes. También es más frecuente en personas con enfermedades como lupus eritematoso sistémico o vasculitis.
Síntomas
- Dificultad repentina para respirar
- Convulsiones
- Presión arterial extremadamente alta (por ejemplo, >180/120) o dolor de cabeza intenso
- No poder orinar en absoluto
- ⚠Sangre visible en la orina que dura más de un día
- ⚠Hinchazón que empeora rápidamente
- ⚠Fiebre con escalofríos
- ⚠Presión arterial que no baja con el reposo
Síntomas comunes
- Orina de color rosado, rojo o color cola (sangre en la orina)
- Orina espumosa (puede indicar pérdida de proteínas)
- Hinchazón en la cara, manos, pies o tobillos
- Presión arterial alta
- Cansancio o debilidad sin causa aparente
Síntomas en niños
- A menudo aparece sangre en la orina durante o después de una infección respiratoria
- Hinchazón alrededor de los ojos al despertar
- Menos apetito y malestar general
Síntomas en adultos mayores
- Síntomas más sutiles como fatiga, hinchazón leve o confusión por presión alta
- Aumento de la presión arterial que no se controla bien con medicamentos
- Orina espumosa o con sangre que puede pasar desapercibida
Causas
Causas principales
- Enfermedades del sistema inmunológico que atacan a los riñones (como nefritis por IgA o lupus)
- Infecciones recurrentes (por ejemplo, infecciones de garganta o de la piel) que desencadenan brotes
- En raras ocasiones, ciertos medicamentos o toxinas pueden provocar nefritis que vuelve al suspenderlos
Factores de riesgo
- Tener familiares con enfermedades renales o autoinmunes
- Padecer lupus, vasculitis u otras enfermedades autoinmunes
- Infecciones frecuentes, sobre todo en la infancia
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si nota sangre en la orina o hinchazón repentina
- Si tiene presión arterial muy alta o dolor de cabeza intenso
- Si presenta fiebre y escalofríos junto con dolor en la espalda baja (zona de los riñones)
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene antecedentes de nefritis y presenta síntomas leves como fatiga o orina espumosa
- Si necesita controlar su presión arterial o función renal de forma regular
- Si tiene una enfermedad autoinmune conocida y quiere prevenir brotes
Diagnóstico
El médico revisará sus síntomas, su historia clínica y hará exámenes de orina y sangre. A veces es necesaria una biopsia renal (tomar una muestra pequeña del riñón) para confirmar el tipo de nefritis y saber si es recurrente.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de orina (para buscar sangre, proteínas y células anormales)
- Análisis de sangre (creatinina, urea, filtrado glomerular estimado - eGFR)
- Ecografía renal (para ver el tamaño y forma de los riñones)
- Biopsia renal (en algunos casos, para obtener un diagnóstico definitivo)
Qué esperar en su cita
El proceso de diagnóstico puede tomar varios días o semanas. La biopsia se realiza con anestesia local y por lo general no requiere hospitalización. El médico le explicará los resultados y el plan de tratamiento según el tipo de nefritis.
Tratamiento
El tratamiento busca reducir la inflamación de los riñones, controlar la presión arterial y prevenir que los brotes dañen los riñones de forma permanente. Se usan medicamentos que calman el sistema inmunológico y protegen los riñones. También es importante cuidar la alimentación y evitar cosas que puedan empeorar la inflamación.
Autocuidado en el hogar
- Mídase la presión arterial en casa con regularidad y anote los valores
- Evite medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (como ibuprofeno, naproxeno) sin consultar al médico
- Manténgase bien hidratado, pero sin excederse si tiene hinchazón
- Reduzca el consumo de sal si tiene presión alta o hinchazón
Tratamientos médicos
Los médicos suelen recetar medicamentos que inhiben el sistema inmunológico (como corticoides u otros inmunosupresores) para controlar la inflamación. También pueden usar medicamentos para bajar la presión arterial que además protegen los riñones (como los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina o los bloqueadores de los receptores de angiotensina). En algunos casos, se indica tratamiento para eliminar infecciones que desencadenan brotes. Es importante seguir exactamente las indicaciones del médico y no suspender los medicamentos sin consultar.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía rara vez es necesaria para la nefritis recurrente. Si los riñones dejan de funcionar por completo (insuficiencia renal terminal), puede ser necesaria la diálisis o un trasplante de riñón, pero eso es poco común si se recibe tratamiento a tiempo.
Vivir con esta afección
Vivir con nefritis que va y viene implica estar atento a los síntomas, tomar los medicamentos según lo indicado y acudir a las citas de control. Muchas personas llevan una vida normal entre los brotes. Es útil llevar un diario de síntomas y presiones arteriales para compartir con el médico.
Consejos de estilo de vida
- Mantenga un peso saludable mediante una alimentación balanceada
- Haga ejercicio moderado, como caminar o nadar, la mayoría de los días
- Evite fumar y limite el consumo de alcohol
- Duerma lo suficiente y maneje el estrés con técnicas de relajación
Dieta y ejercicio
Una dieta baja en sal ayuda a controlar la presión arterial y la hinchazón. Su médico o un nutricionista puede recomendarle la cantidad adecuada de proteínas y otros nutrientes según su función renal. El ejercicio regular, como caminar 30 minutos al día, mejora la circulación y reduce la inflamación.
Salud mental y bienestar emocional
Tener una enfermedad que aparece y desaparece puede generar ansiedad o estrés. Es normal sentirse preocupado por la salud de los riñones. Hable con su médico o un profesional de la salud mental si siente que la angustia afecta su día a día.
Prevención
No siempre se puede prevenir la nefritis recurrente, pero se pueden reducir los brotes controlando las enfermedades de base (como el lupus o la presión alta) y tratando rápidamente las infecciones. Evitar ciertos medicamentos y llevar una vida saludable también ayuda.
Vacunas
Las vacunas contra la gripe y la neumonía son recomendables en personas con enfermedad renal, ya que las infecciones pueden desencadenar brotes. Consulte a su médico sobre el calendario de vacunación adecuado para usted.
Programas de detección
Si tiene factores de riesgo (como familiares con enfermedad renal o lupus), su médico puede indicarle análisis de orina y sangre periódicos para detectar nefritis de forma temprana.
Complicaciones
Si no se trata
- Daño permanente en los riñones (enfermedad renal crónica)
- Insuficiencia renal (los riñones dejan de funcionar)
- Presión arterial alta no controlada, que daña el corazón y los vasos sanguíneos
- Aumento del riesgo de problemas cardiovasculares
Pronóstico a largo plazo
Con un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado, la mayoría de las personas con nefritis recurrente pueden controlar los brotes y mantener una buena función renal durante muchos años. Es importante seguir las indicaciones médicas y no saltarse los controles. El pronóstico es positivo si se cuida la salud renal.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 30 de julio de 2026
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