BCG vaccine overview
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La vacuna BCG (bacilo Calmette-Guérin) es una vacuna que ayuda a prevenir la tuberculosis, una enfermedad grave que afecta principalmente los pulmones. Esta vacuna se usa en muchos países donde la tuberculosis es común, especialmente en niños y personas con mayor riesgo de contagiarse.
Datos clave
- La vacuna BCG se pone generalmente en el brazo izquierdo, justo debajo del hombro.
- No protege contra todas las formas de tuberculosis, pero reduce mucho el riesgo de formas graves, como la meningitis tuberculosa en niños.
- La vacuna no se usa de forma rutinaria en países donde la tuberculosis es poco común, como Estados Unidos o España, a menos que haya riesgo alto.
La vacunación con BCG es común en muchas partes del mundo, especialmente en países con alta incidencia de tuberculosis. Se estima que cada año se vacuna a millones de recién nacidos en todo el mundo.
La vacuna BCG se recomienda principalmente para los niños que viven en áreas donde la tuberculosis es frecuente. También se puede recomendar para trabajadores de la salud o personas que viajan a zonas de alto riesgo.
Síntomas
- Si después de la vacunación se presenta dificultad para respirar, hinchazón de la cara o labios, o una erupción grave en todo el cuerpo, podría ser una reacción alérgica grave (anafilaxia) y se debe llamar a emergencias de inmediato.
- En el caso de desarrollar tos con sangre, fiebre muy alta o dificultad para respirar semanas o meses después de la vacuna, podría ser un signo de tuberculosis activa y se necesita atención urgente.
- ⚠Si el bulto en el brazo se vuelve muy grande, muy doloroso o supura pus, se debe consultar al médico en el mismo día.
- ⚠Si el niño tiene fiebre alta (más de 38.5°C) después de la vacuna, es mejor consultar al pediatra.
Síntomas comunes
- La vacuna BCG en sí no causa síntomas de tuberculosis. Sin embargo, después de la vacuna es normal que aparezca un pequeño bulto en el lugar de la inyección, que puede enrojecerse y formar una costra. Esto es parte de la respuesta normal del cuerpo.
Síntomas en niños
- En los niños que reciben la vacuna, puede aparecer una pequeña ampolla o úlcera que tarda varias semanas en sanar. También puede haber inflamación de los ganglios linfáticos cercanos, como en la axila. Esto es común y suele desaparecer por sí solo.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos, la vacuna BCG a veces se usa para tratar ciertos tipos de cáncer de vejiga, pero como parte del tratamiento, no para prevención. Los síntomas pueden incluir irritación de la vejiga, fiebre o malestar general.
Causas
Causas principales
- La vacuna BCG se usa para prevenir la tuberculosis, que es causada por una bacteria llamada Mycobacterium tuberculosis. Esta bacteria se propaga por el aire cuando una persona enferma tose o estornuda.
Factores de riesgo
- Vivir en países con alta tasa de tuberculosis.
- Tener contacto cercano con una persona enferma de tuberculosis.
- Tener el sistema inmunológico debilitado (por ejemplo, por VIH o desnutrición).
- Trabajar en centros de salud donde se atiende a pacientes con tuberculosis.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si aparece una reacción alérgica grave después de la vacuna (dificultad para respirar, hinchazón).
- Si el sitio de la vacuna se infecta (enrojecimiento que se extiende, mucho dolor, pus).
- Si aparecen síntomas de tuberculosis (tos persistente, fiebre, sudores nocturnos, pérdida de peso).
Programe una cita de rutina si:
- Para hablar sobre la necesidad de la vacuna BCG, especialmente antes de viajar a un país con tuberculosis frecuente.
- Si se ha tenido contacto con alguien con tuberculosis y no se ha vacunado, para evaluar si necesita la vacuna o tratamiento preventivo.
Diagnóstico
La vacuna BCG no se diagnostica; se aplica. Lo que se diagnostica es la tuberculosis. Para saber si una persona tiene tuberculosis, se realizan pruebas como la radiografía de tórax, el análisis de esputo (moco de los pulmones) o pruebas cutáneas (como la prueba de Mantoux).
Pruebas que se pueden realizar
- Radiografía de tórax: para ver si hay daños en los pulmones.
- Prueba cutánea de tuberculina (Mantoux): se inyecta una pequeña cantidad de proteína de la bacteria en la piel para ver si hay reacción.
- Pruebas de sangre (IGRA): como Quantiferon, para detectar infección por tuberculosis.
- Análisis de esputo: para buscar la bacteria en la flema.
Qué esperar en su cita
Si su médico sospecha tuberculosis, le pedirá alguna de estas pruebas. Son rápidas y generalmente indoloras. En algunos casos, puede ser necesario repetir las pruebas. Recibir un resultado positivo no siempre significa que tiene la enfermedad activa; puede indicar que ha estado expuesto a la bacteria.
Tratamiento
La vacuna BCG es una forma de prevención, no de tratamiento. Si una persona ya tiene tuberculosis, necesita un tratamiento con antibióticos específicos, que duran varios meses. El tratamiento se basa en medicamentos que eliminan la bacteria. Es importante completar todo el tratamiento para evitar que la enfermedad vuelva o se vuelva resistente.
Autocuidado en el hogar
- Descansar y mantener una buena alimentación mientras se está en tratamiento.
- Cubrirse la boca al toser o estornudar para no contagiar a otros.
- Ventilar los espacios cerrados.
Tratamientos médicos
El tratamiento de la tuberculosis requiere una combinación de antibióticos que el médico receta según el tipo de tuberculosis. Estos medicamentos se toman durante al menos 6 meses. Es muy importante seguir las indicaciones del médico y no suspender el tratamiento aunque uno se sienta mejor.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía no es un tratamiento común para la tuberculosis. Solo en casos muy raros, cuando hay daños graves en los pulmones o complicaciones como abscesos, podría considerarse.
Vivir con esta afección
Después de recibir la vacuna, puede seguir con su vida normal. La zona de la inyección necesita cuidados simples: mantenerla limpia y seca, y no cubrirla con vendajes. Puede ducharse con cuidado. La costra se caerá sola en semanas.
Consejos de estilo de vida
- Si tuvo contacto con tuberculosis, evite el contacto cercano con otras personas hasta que el médico confirme que no es contagioso.
- Lávese las manos con frecuencia.
- Use mascarilla si está en espacios cerrados con muchas personas durante el tratamiento.
- Evite fumar o vapear, ya que daña los pulmones.
Dieta y ejercicio
Lleve una dieta equilibrada rica en frutas, verduras y proteínas para fortalecer el sistema inmunológico. El ejercicio moderado está bien, pero evite el esfuerzo excesivo si está en tratamiento. Consulte con su médico antes de iniciar una rutina nueva.
Salud mental y bienestar emocional
Recibir una vacuna o enfrentar una enfermedad como la tuberculosis puede ser estresante. Es normal sentir ansiedad o preocupación. Hable con su médico o busque apoyo en familiares y amigos. Si los sentimientos de tristeza o miedo son muy fuertes, pida ayuda a un profesional de salud mental.
Prevención
Sí, la tuberculosis se puede prevenir en gran medida con la vacuna BCG, especialmente las formas graves en niños. Además, evitar el contacto cercano con personas enfermas y mantener una buena ventilación en espacios cerrados ayuda a reducir el contagio.
Vacunas
La vacuna BCG es la principal vacuna contra la tuberculosis. No está recomendada para todos los países; se usa especialmente en lugares donde la tuberculosis es común. En algunos países, se aplica al nacer o en la infancia.
Programas de detección
En personas con alto riesgo (por ejemplo, convivientes de un paciente con tuberculosis), se recomienda hacer pruebas de detección (como la prueba de Mantoux o análisis de sangre) para saber si están infectados y dar tratamiento preventivo si es necesario.
Complicaciones
Si no se trata
- Si la tuberculosis no se trata, puede causar daño permanente en los pulmones, propagarse a otros órganos (como el cerebro o los riñones) e incluso llevar a la muerte.
- Las personas no tratadas pueden contagiar la bacteria a otras personas.
Pronóstico a largo plazo
Con el tratamiento adecuado, la mayoría de las personas con tuberculosis se curan por completo. La vacuna BCG ha ayudado a reducir las formas más graves de la enfermedad en niños. Es importante seguir las recomendaciones médicas y completar cualquier tratamiento para asegurar una buena recuperación. La tuberculosis es una enfermedad curable y prevenible.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 20 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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