Fever after vaccination
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La fiebre después de una vacuna es una reacción normal del cuerpo. Es una señal de que el sistema inmunitario está trabajando para crear defensas contra la enfermedad que previene la vacuna. Generalmente es leve y dura poco tiempo.
Datos clave
- La fiebre después de la vacuna es común y no es peligrosa en la mayoría de los casos.
- Suele aparecer entre 6 y 12 horas después de la vacuna y durar de 1 a 2 días.
- Es más frecuente con algunas vacunas, como la triple vírica o la vacuna contra la gripe.
Sí, es bastante común. Muchas personas, especialmente niños pequeños, pueden tener fiebre leve después de algunas vacunas.
Afecta a cualquier persona que recibe una vacuna, pero es más frecuente en bebés y niños pequeños. También puede ocurrir en adultos, especialmente después de vacunas como la de la gripe o la del COVID-19.
Síntomas
- Dificultad para respirar o falta de aire
- Hinchazón de la cara, labios, lengua o garganta
- Erupción cutánea generalizada (ronchas) que aparece rápidamente
- Desmayo o pérdida del conocimiento
- Convulsiones o temblores fuertes
- ⚠Fiebre muy alta (más de 40°C o 104°F) que no baja con medidas caseras
- ⚠Vómitos o diarrea persistentes
- ⚠Somnolencia excesiva o dificultad para despertar
- ⚠Dolor intenso en el brazo o pierna donde se puso la vacuna
Síntomas comunes
- Fiebre leve (generalmente menor de 38.5°C o 101°F)
- Enrojecimiento, hinchazón o dolor en el lugar de la inyección
- Cansancio o malestar general
- Dolor de cabeza leve
Síntomas en niños
- Fiebre que puede ser un poco más alta que en adultos
- Llanto o irritabilidad
- Pérdida de apetito
- Sueño más profundo o dificultad para dormir
Síntomas en adultos mayores
- Fiebre leve (menos de 38°C o 100.4°F)
- Dolores musculares o articulares
- Cansancio
- Dolor de cabeza
Causas
Causas principales
- La fiebre es una reacción del sistema inmunitario al componente de la vacuna. El cuerpo produce sustancias que combaten infecciones y eso puede elevar la temperatura.
- No es una infección real, sino una señal de que el cuerpo está aprendiendo a defenderse.
Factores de riesgo
- Edad: los niños pequeños tienen más probabilidades de desarrollar fiebre después de algunas vacunas.
- Tipo de vacuna: algunas vacunas (como la triple vírica, la de la varicela o la de la gripe) causan fiebre con más frecuencia.
- Haber tenido fiebre después de una vacuna anterior.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si la fiebre es muy alta (más de 40°C) y no baja con medidas como paracetamol (consultar al médico antes de dar cualquier medicamento) o paños fríos.
- Si el niño o adulto está muy decaído, irritable o no se despierta con facilidad.
- Si hay signos de alergia grave como dificultad para respirar o hinchazón de cara.
Programe una cita de rutina si:
- Para cualquier duda sobre si la fiebre es normal o no, especialmente en bebés menores de 3 meses.
- Si la fiebre dura más de 48 horas después de la vacuna.
- Si aparecen otros síntomas que le preocupen.
Diagnóstico
El médico o enfermero preguntará cuándo se puso la vacuna, qué síntomas tiene y medirá la temperatura. Por lo general, no se necesita ninguna prueba especial. Se diagnostica por los síntomas y la historia reciente de vacunación.
Pruebas que se pueden realizar
- Por lo general no se realizan pruebas. Solo si hay sospecha de otra infección, el médico podría pedir un análisis de sangre o de orina.
Qué esperar en su cita
El médico le explicará que la fiebre es esperable y le dará consejos para aliviarla. Le recomendará vigilar la evolución y volver si empeora o aparecen nuevos síntomas.
Tratamiento
En la mayoría de los casos, la fiebre después de la vacuna no necesita tratamiento especial. Basta con medidas caseras para sentirse mejor. Si la fiebre es molesta, se pueden usar medicamentos para bajar la fiebre (antipiréticos) pero siempre consulte con su médico o farmacéutico antes de darlos, especialmente en niños.
Autocuidado en el hogar
- Descanse y evite hacer actividad física intensa.
- Beba abundante agua, caldos o jugos para mantenerse hidratado.
- Use ropa ligera y mantenga la habitación a una temperatura agradable.
- Aplique paños húmedos y frescos en la frente y muñecas si la fiebre es alta.
- Controle la temperatura con un termómetro cada 4-6 horas si se siente mal.
Tratamientos médicos
Si la fiebre es alta o causa molestias, su médico puede recomendar un antipirético (medicamento para bajar la fiebre) como paracetamol o ibuprofeno, siempre en la dosis adecuada para la edad y peso. No combine varios medicamentos sin consultar. Nunca dé aspirina a niños o adolescentes por el riesgo de síndrome de Reye.
Vivir con esta afección
La fiebre después de la vacuna es temporal. No afecta la vida diaria más allá de uno o dos días. Puede retomar sus actividades normales una vez que la fiebre haya desaparecido y se sienta bien.
Consejos de estilo de vida
- Si tiene fiebre, evite el ejercicio intenso y descanse.
- Lávese las manos con frecuencia para evitar contagiar otros virus.
- No fume ni beba alcohol, ya que pueden empeorar los síntomas.
Dieta y ejercicio
Durante la fiebre, es importante comer comidas ligeras y fáciles de digerir, como sopas, purés o frutas. Beba líquidos con frecuencia. El ejercicio intenso debe esperar hasta que la fiebre desaparezca por completo.
Salud mental y bienestar emocional
Sentirse mal por la fiebre puede causar irritabilidad o ansiedad, especialmente en los niños. Tranquilícese recordando que es una reacción normal y pasajera. Hable con su médico si la preocupación es mucha.
Prevención
No se puede prevenir completamente la fiebre después de la vacuna, porque es una reacción natural del cuerpo. Sin embargo, se puede reducir el malestar con las medidas de autocuidado mencionadas. No es recomendable dar medicamentos antes de la vacuna para prevenir la fiebre, a menos que su médico lo indique.
Complicaciones
Si no se trata
- La fiebre leve no suele causar complicaciones. En casos raros, una fiebre muy alta puede provocar deshidratación, especialmente en niños pequeños, si no beben suficiente líquido.
- Convulsiones febriles: en niños pequeños, una fiebre muy alta puede desencadenar una convulsión (crisis de movimientos involuntarios), pero por lo general no son peligrosas y no causan daño permanente.
Pronóstico a largo plazo
El pronóstico es excelente. La fiebre después de la vacuna desaparece por sí sola en uno o dos días sin dejar consecuencias. Es una señal de que el sistema inmunitario está respondiendo adecuadamente a la vacuna, lo que ayudará a protegerle contra enfermedades graves.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 27 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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