Infarto de miocardio
Fuentes consultadas
Este artículo es contenido original de educación para pacientes.
- NICE—Acute coronary syndromes. NG185(2020)
- NHS—Heart attack(2023)
- WHO—Cardiovascular diseases fact sheet(2021)
- AHA—Heart Attack(2024)
- ESC—ESC Guidelines for acute coronary syndromes(2023)
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Un infarto de miocardio, conocido comúnmente como 'ataque al corazón', ocurre cuando el flujo de sangre hacia una parte del corazón se bloquea de forma repentina. El corazón es un músculo que necesita sangre rica en oxígeno para funcionar. Cuando esa sangre no llega, las células del músculo cardíaco comienzan a dañarse o a morir. Cuanto más tiempo dure ese bloqueo sin tratamiento, mayor es el daño. Por eso, actuar rápido es fundamental.
Datos clave
- El infarto es una emergencia médica: cada minuto cuenta. Si crees que tú o alguien cercano está sufriendo uno, llama a los servicios de emergencia de inmediato.
- La causa más frecuente es la acumulación de placas de grasa (llamadas placas de ateroma) dentro de las arterias que alimentan el corazón, un proceso conocido como aterosclerosis.
- Muchos infartos se pueden prevenir adoptando hábitos de vida saludables y controlando factores de riesgo como la presión arterial alta, el colesterol elevado y la diabetes.
El infarto de miocardio es una de las causas más frecuentes de muerte en España y en toda América Latina. Se calcula que en España ocurren más de 70.000 infartos agudos al año. En Latinoamérica, las enfermedades del corazón son también la principal causa de muerte. Sin embargo, gracias a los avances en el diagnóstico y el tratamiento, cada vez más personas sobreviven y llevan una vida plena después de un infarto.
Aunque el infarto puede afectar a cualquier persona, es más frecuente en hombres mayores de 45 años y en mujeres mayores de 55 años. Las mujeres a veces presentan síntomas diferentes a los clásicos, lo que puede dificultar su reconocimiento. Las personas con antecedentes familiares de enfermedades del corazón, diabetes, hipertensión arterial (presión alta en la sangre) o que fuman tienen un riesgo mayor.
Síntomas
- Dolor fuerte o presión en el pecho que dura más de unos pocos minutos o que va y viene.
- Dificultad repentina para respirar acompañada de malestar en el pecho.
- Dolor que se extiende al brazo, cuello, mandíbula o espalda.
- Sudoración fría, náuseas y sensación de que algo va muy mal al mismo tiempo.
- Pérdida del conocimiento (desmayo) o dificultad para mantenerse despierto.
- LLAMA AL 112 EN ESPAÑA O AL NÚMERO DE EMERGENCIAS DE TU PAÍS (por ejemplo, 911 en México, 132 en Perú, 107 en Argentina) DE INMEDIATO. No esperes. No conduzcas tú mismo al hospital si puedes evitarlo.
- ⚠Dolor en el pecho leve o intermitente que no ha ocurrido antes.
- ⚠Cansancio inusual con palpitaciones (latidos del corazón irregulares o rápidos).
- ⚠Hinchazón en los pies o tobillos junto con dificultad para respirar al hacer un esfuerzo pequeño.
- ⚠Cualquier síntoma nuevo relacionado con el corazón que te preocupe, aunque no sea una emergencia clara.
Síntomas comunes
- Dolor o presión intensa en el pecho, como si alguien apretara o pusiera un peso muy grande sobre él.
- Sensación de malestar que se extiende desde el pecho hacia el brazo izquierdo, el cuello, la mandíbula, la espalda o el estómago.
- Dificultad para respirar, incluso estando en reposo.
- Sudoración fría o repentina sin motivo aparente.
- Náuseas (ganas de vomitar) o vómitos.
- Sensación de mareo, aturdimiento o desmayo.
- Fatiga (cansancio) extrema e inusual, especialmente en mujeres.
- Sensación de ansiedad o de que 'algo va muy mal'.
Síntomas en niños
- Los infartos en niños son muy raros, pero pueden ocurrir en casos de enfermedades cardíacas congénitas (con las que se nace) o en condiciones muy poco frecuentes como la enfermedad de Kawasaki.
- Los síntomas pueden incluir dolor de pecho, dificultad para respirar, piel pálida o azulada, y gran cansancio.
- Si un niño presenta estos síntomas, es necesario llamar a emergencias de inmediato.
Síntomas en adultos mayores
- Las personas mayores pueden tener síntomas menos obvios, como cansancio inusual, confusión o desorientación.
- El dolor de pecho puede ser menos intenso o incluso estar ausente.
- Las náuseas, los mareos y la dificultad para respirar pueden ser los síntomas principales.
- Debido a que los síntomas pueden parecerse a otros problemas de salud, es importante no ignorarlos y buscar atención médica de inmediato.
Causas
Causas principales
- Aterosclerosis: acumulación de grasa, colesterol y otras sustancias dentro de las arterias coronarias (las que llevan sangre al corazón), formando placas que las estrechan.
- Rotura de una placa: cuando una placa se rompe, se forma un coágulo de sangre (trombo) que puede bloquear por completo la arteria.
- Espasmo de una arteria coronaria: en algunos casos, la arteria se contrae de forma repentina e interrumpe el flujo de sangre, aunque esto es menos frecuente.
- Otras causas poco comunes: embolias (coágulos que viajan desde otra parte del cuerpo), inflamación de las arterias coronarias o consumo de ciertas sustancias tóxicas.
Factores de riesgo
- Presión arterial alta (hipertensión): fuerza el corazón a trabajar más y daña las arterias con el tiempo.
- Colesterol elevado en sangre, especialmente el LDL (conocido como 'colesterol malo').
- Tabaquismo: fumar daña las paredes de las arterias y favorece la formación de coágulos.
- Diabetes: el exceso de azúcar en sangre daña los vasos sanguíneos.
- Obesidad o sobrepeso: aumenta el riesgo de hipertensión, colesterol alto y diabetes.
- Sedentarismo: no hacer actividad física regularmente eleva el riesgo cardiovascular.
- Antecedentes familiares de enfermedades del corazón a edad temprana.
- Edad avanzada: el riesgo aumenta con los años.
- Estrés crónico intenso.
- Consumo excesivo de alcohol.
- Consumo de drogas como la cocaína.
- Ser hombre mayor de 45 años o mujer mayor de 55 años o en menopausia.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tienes cualquier síntoma que pueda ser un infarto, llama a emergencias sin esperar a ver si mejora.
- Si ya has tenido un infarto y notas síntomas nuevos como mayor dificultad para respirar, hinchazón en las piernas o palpitaciones irregulares.
- Si sientes dolor en el pecho al hacer esfuerzos físicos que antes no te causaba molestias.
- Si tienes factores de riesgo cardiovascular y no has tenido una revisión médica reciente.
Programe una cita de rutina si:
- Si tienes antecedentes familiares de enfermedades del corazón y quieres conocer tu estado de salud cardiovascular.
- Si quieres aprender a controlar tu presión arterial, colesterol o azúcar en sangre.
- Si deseas orientación para dejar de fumar o mejorar tu alimentación y tu actividad física.
- Si estás tomando medicamentos para el corazón y tienes dudas sobre cómo seguir el tratamiento correctamente.
Diagnóstico
Cuando llegas a urgencias con posibles síntomas de infarto, el equipo médico trabaja muy rápido. Te harán preguntas sobre tus síntomas, tu historial médico y tus factores de riesgo, y realizarán varias pruebas al mismo tiempo para confirmar o descartar el diagnóstico lo antes posible.
Pruebas que se pueden realizar
- Electrocardiograma (ECG o EKG): es un registro de la actividad eléctrica del corazón. Es rápido, indoloro y puede mostrar si el corazón está sufriendo daño en ese momento.
- Análisis de sangre: se miden unas proteínas llamadas troponinas que se liberan al torrente sanguíneo cuando el músculo cardíaco se daña. Unos niveles elevados confirman que ha habido un infarto.
- Radiografía de tórax: permite ver el tamaño del corazón y el estado de los pulmones.
- Ecocardiograma: una especie de 'ecografía del corazón' que muestra cómo late y si hay zonas dañadas.
- Cateterismo cardíaco o coronariografía: se introduce un tubo muy fino (catéter) por una arteria para ver directamente las arterias coronarias e identificar bloqueos.
- Prueba de esfuerzo (ergometría): se realiza más adelante para evaluar cómo responde el corazón al ejercicio.
Qué esperar en su cita
En urgencias todo puede parecer muy rápido y abrumador. El personal médico y de enfermería intentará explicarte lo que está pasando en cada momento. Es normal sentir miedo o confusión. Si puedes, pide a alguien de confianza que esté contigo. Una vez estabilizado, el médico te explicará los resultados y los próximos pasos con calma.
Tratamiento
El objetivo del tratamiento es restaurar el flujo de sangre al corazón lo antes posible para reducir el daño al músculo cardíaco y prevenir complicaciones. Cuanto antes se actúe, mejores son los resultados. El tratamiento varía según la gravedad del infarto y la situación de cada persona.
Autocuidado en el hogar
- Si sospechas que estás teniendo un infarto, llama a emergencias de inmediato y descansa en una postura cómoda mientras esperas la ayuda.
- No conduzcas tú mismo al hospital a menos que no haya otra opción.
- Si eres alérgico o tienes contraindicaciones conocidas para algún medicamento, infórmale al equipo de emergencias.
- Después del infarto, sigue estrictamente las indicaciones de tu médico respecto a medicamentos, dieta y actividad física.
- Evita fumar por completo: es uno de los cambios más importantes que puedes hacer por tu corazón.
- Aprende a reconocer señales de alarma para actuar rápido si vuelve a ocurrir algo parecido.
Tratamientos médicos
Los médicos disponen de varios enfoques para tratar un infarto. En las primeras horas, el objetivo es abrir la arteria bloqueada lo más rápido posible. Pueden usarse medicamentos que disuelven el coágulo (llamados trombolíticos o fibrinolíticos) o procedimientos mecánicos para limpiar y abrir la arteria. Después del episodio agudo, se recetan medicamentos para proteger el corazón, controlar la presión arterial y el colesterol, prevenir nuevos coágulos y facilitar la recuperación. El tipo y la duración del tratamiento dependen de cada persona, y tu médico te explicará con detalle cuál es el más adecuado para ti.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En muchos casos se realiza un procedimiento llamado angioplastia coronaria percutánea (también conocido como ICP o cateterismo intervencionista): consiste en introducir un pequeño globo por una arteria hasta llegar al bloqueo, inflarlo para abrir la arteria y, en muchos casos, colocar un pequeño tubo metálico llamado stent (prótesis) para mantenerla abierta. Cuando las arterias bloqueadas son varias o el bloqueo es muy complejo, puede ser necesaria una cirugía llamada bypass coronario o derivación aortocoronaria, en la que se crea una nueva 'ruta' para que la sangre llegue al corazón usando un vaso de otra parte del cuerpo.
Vivir con esta afección
Vivir después de un infarto requiere adaptación, pero muchas personas llevan una vida activa, satisfactoria y larga tras superarlo. La recuperación suele comenzar en el hospital y continúa en casa durante semanas o meses. Es normal sentir cansancio, emociones intensas o preocupación al principio. Con el tiempo, y siguiendo las recomendaciones médicas, la mayoría de las personas recuperan gran parte de su capacidad y bienestar.
Consejos de estilo de vida
- Sigue el plan de medicación que te indique tu médico sin saltarte dosis ni abandonarlo por cuenta propia.
- Deja de fumar definitivamente: es el cambio con mayor impacto positivo en tu recuperación.
- Controla regularmente tu presión arterial, colesterol y nivel de azúcar en sangre.
- Participa en un programa de rehabilitación cardíaca si tu médico te lo recomienda: te ayudará a recuperarte de forma segura y progresiva.
- Descansa lo necesario pero intenta ir retomando poco a poco las actividades cotidianas, según las indicaciones médicas.
- Evita situaciones de estrés intenso siempre que sea posible y aprende técnicas de relajación.
- Limita el consumo de alcohol.
- Acude a todas tus citas de seguimiento médico.
Dieta y ejercicio
La alimentación saludable y el movimiento son pilares clave en la recuperación. Una dieta rica en frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y pescado, con poco consumo de grasas saturadas, azúcar y sal, ayuda a proteger el corazón. El ejercicio físico regular, comenzando de forma suave y aumentando gradualmente bajo supervisión médica, fortalece el músculo cardíaco y mejora el estado de ánimo. La rehabilitación cardíaca es un programa supervisado muy valioso en este proceso. Consulta siempre con tu equipo de salud antes de iniciar cualquier actividad física después del infarto.
Salud mental y bienestar emocional
Es completamente normal sentir miedo, tristeza, ansiedad o incluso depresión después de un infarto. Estas emociones son una respuesta natural a lo que has vivido. Ignorarlas puede dificultar la recuperación física. Habla con tu médico o con un profesional de salud mental si sientes que el estado de ánimo bajo o la ansiedad no mejoran con el tiempo. Recuerda: cuidar tu mente es tan importante como cuidar tu corazón. Si en algún momento sientes que no puedes más o tienes pensamientos de hacerte daño, busca ayuda de inmediato. En España puedes llamar al Teléfono de la Esperanza: 717 003 717. En México, a SAPTEL: 55 5259-8121.
Prevención
No siempre es posible prevenir un infarto por completo, pero sí se puede reducir mucho el riesgo. Adoptar hábitos de vida saludables desde joven es la mejor estrategia. Si ya has tenido un infarto, prevenir uno nuevo (lo que se llama prevención secundaria) es igualmente posible con el tratamiento adecuado y cambios en el estilo de vida. Habla con tu médico sobre tu riesgo cardiovascular personal y qué pasos concretos puedes dar.
Vacunas
Aunque no existe una vacuna contra el infarto, las personas con enfermedades del corazón deben mantenerse al día con sus vacunas, especialmente la de la gripe y la de la neumonía. Las infecciones respiratorias pueden suponer un esfuerzo adicional para el corazón. Consulta con tu médico qué vacunas son recomendables en tu caso.
Programas de detección
Las revisiones periódicas con tu médico de cabecera son clave para detectar a tiempo factores de riesgo como la presión arterial alta, el colesterol elevado o la diabetes, que muchas veces no dan síntomas pero dañan el corazón silenciosamente. Un chequeo médico regular te permite conocer tu estado de salud y actuar antes de que aparezcan problemas serios.
Complicaciones
Si no se trata
- Muerte súbita cardíaca: el infarto no tratado puede provocar arritmias (latidos del corazón irregulares) muy graves que pueden ser mortales.
- Insuficiencia cardíaca: si una parte importante del músculo cardíaco queda dañada, el corazón puede perder fuerza para bombear sangre de forma eficiente.
- Arritmias crónicas: el tejido cicatricial del corazón puede provocar alteraciones permanentes en el ritmo cardíaco.
- Daño a otras válvulas o estructuras del corazón.
- Mayor riesgo de sufrir otro infarto en el futuro si no se controlan los factores de riesgo.
- Complicaciones en otros órganos, como los riñones o el cerebro, por la reducción del flujo sanguíneo.
Pronóstico a largo plazo
El pronóstico después de un infarto ha mejorado enormemente en las últimas décadas gracias a los avances médicos. Muchas personas que sufren un infarto hoy en día se recuperan bien y llevan una vida activa y plena. La clave está en actuar rápido durante el episodio agudo, seguir el tratamiento indicado y adoptar un estilo de vida saludable. Cada persona es diferente, y tu médico podrá darte una visión más precisa de tu situación particular. Hay esperanza y hay muchos recursos para ayudarte a recuperarte.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
- World Heart Federation (Federación Mundial del Corazón) ↗
- American Heart Association (Asociación Americana del Corazón) — recursos en español disponibles ↗
- European Society of Cardiology (Sociedad Europea de Cardiología) ↗
Organizaciones locales
- Fundación Española del Corazón ↗ · España
- Sociedad Española de Cardiología ↗ · España
- Fundación Cardiológica Argentina ↗ · Argentina
- Sociedad Mexicana de Cardiología ↗ · México
- Sociedad Latinoamericana de Cardiología Intervencionista (SOLACI) ↗ · América Latina
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.