Gripe
Fuentes consultadas
Este artículo es contenido original de educación para pacientes.
- NICE—Influenza(2024)
- NHS—Flu(2023)
- WHO—Influenza (seasonal) fact sheet(2023)
- CDC—Influenza (Flu)(2024)
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La influenza, conocida popularmente como 'gripe', es una infección respiratoria causada por virus. Estos virus atacan principalmente la nariz, la garganta y los pulmones. A diferencia de un resfriado común, la gripe suele aparecer de repente y provoca síntomas más intensos. Es una enfermedad muy conocida, pero no por eso hay que tomarla a la ligera, especialmente en personas con mayor vulnerabilidad.
Datos clave
- La gripe es causada por virus llamados 'virus de la influenza', que cambian cada año, por eso es importante vacunarse anualmente.
- Se contagia fácilmente a través de pequeñas gotitas que se dispersan en el aire cuando una persona infectada tose, estornuda o habla.
- La mayoría de las personas se recuperan en una o dos semanas en casa con reposo y cuidados, aunque en algunas personas puede volverse grave.
La gripe es muy común. En España y en toda América Latina, cada año se producen millones de casos durante los meses de otoño e invierno, aunque puede aparecer en cualquier época del año. Las autoridades sanitarias la consideran un problema de salud pública importante porque afecta a muchas personas al mismo tiempo.
La gripe puede afectar a cualquier persona, desde bebés hasta adultos mayores. Sin embargo, algunas personas tienen mayor riesgo de complicaciones: los niños pequeños (menores de 5 años), las personas mayores de 65 años, las mujeres embarazadas, y quienes tienen enfermedades crónicas como asma, diabetes o enfermedades del corazón.
Síntomas
- Dificultad grave para respirar, sensación de ahogo o labios o uñas de color azulado o morado
- Dolor en el pecho que no cede
- Pérdida de consciencia o confusión severa repentina
- Convulsiones (sacudidas incontrolables del cuerpo)
- En niños: dificultad para despertar, incapacidad para moverse o reaccionar, respiración muy rápida o con ruido
- ⚠Fiebre muy alta que no baja con medidas habituales
- ⚠Síntomas que mejoran y luego empeoran de repente
- ⚠Signos de deshidratación: boca muy seca, no orinar, ojos hundidos
- ⚠Dolor o presión en el pecho de intensidad moderada
- ⚠En bebés menores de 3 meses con cualquier síntoma de gripe
Síntomas comunes
- Fiebre alta de aparición repentina (sensación de mucho calor y escalofríos)
- Dolor de cabeza intenso
- Dolores musculares y en las articulaciones (sensación de que 'todo el cuerpo duele')
- Cansancio y debilidad extrema
- Tos seca o con flema
- Dolor de garganta
- Congestión o secreción nasal
- En algunos casos, náuseas, vómitos o diarrea (más frecuente en niños)
Síntomas en niños
- Fiebre más alta que en los adultos, a veces con convulsiones febriles (sacudidas del cuerpo por la fiebre alta)
- Llanto excesivo e irritabilidad
- Falta de apetito y rechazo a beber líquidos
- Vómitos y diarrea con mayor frecuencia que en adultos
- Dificultad para respirar o respiración rápida
- Sarpullido (manchas en la piel) en algunos casos
Síntomas en adultos mayores
- La fiebre puede ser menos alta o incluso no aparecer, lo que puede hacer más difícil reconocer la gripe
- Mayor confusión mental o desorientación
- Caídas por debilidad o mareos
- Empeoramiento de enfermedades previas como el asma, la diabetes o la insuficiencia cardíaca
- Deshidratación (pérdida de líquidos del cuerpo) más fácilmente
Causas
Causas principales
- El virus de la influenza de tipo A: el más común, responsable de la mayoría de las epidemias (brotes masivos) estacionales y pandemias (brotes a nivel mundial).
- El virus de la influenza de tipo B: también causa epidemias estacionales, generalmente menos graves que el tipo A.
- El virus de la influenza de tipo C: produce síntomas más leves y raramente causa brotes importantes.
- Contagio por contacto con gotitas respiratorias de personas infectadas al toser, estornudar o hablar.
- Contacto con superficies contaminadas con el virus y luego tocarse la nariz, boca u ojos.
Factores de riesgo
- Ser mayor de 65 años o menor de 5 años
- Estar embarazada o haber dado a luz recientemente
- Tener el sistema inmunitario (las defensas del cuerpo) debilitado por enfermedades o tratamientos médicos
- Padecer enfermedades crónicas como asma, diabetes, enfermedades del corazón o los riñones
- Vivir o trabajar en lugares con mucha gente como residencias de mayores, guarderías u hospitales
- No haberse vacunado contra la gripe ese año
- Fumar, ya que daña las vías respiratorias y las hace más vulnerables
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si eres una persona de riesgo (mayor de 65 años, embarazada, con enfermedad crónica o defensas bajas) y tienes síntomas de gripe.
- Si los síntomas empeoran de forma rápida o brusca después de haber mejorado.
- Si tienes dificultad para respirar, dolor en el pecho o confusión mental.
- Si un bebé o niño pequeño tiene síntomas intensos de gripe.
- Si la fiebre es muy alta y no baja con las medidas habituales.
Programe una cita de rutina si:
- Si los síntomas duran más de 7 a 10 días sin mejoría.
- Si tienes dudas sobre si lo que tienes es gripe o algo diferente.
- Si quieres saber si la vacuna de este año ya está disponible.
- Si convives con alguien de riesgo y crees que puedes haberle contagiado.
Diagnóstico
El médico o médica suele poder reconocer la gripe con base en tus síntomas y un examen físico, especialmente durante la temporada de gripe. Preguntará sobre cuándo empezaron los síntomas, si has estado en contacto con personas enfermas y si eres de algún grupo de riesgo. En muchos casos, no se necesitan pruebas de laboratorio para confirmar el diagnóstico.
Pruebas que se pueden realizar
- Prueba rápida de detección de influenza: se toma una muestra con un hisopo (bastoncillo) del interior de la nariz o la garganta y en pocos minutos da un resultado. Es sencilla e indolora.
- Prueba de reacción en cadena de la polimerasa (PCR): más precisa que la prueba rápida, detecta el material genético del virus. El resultado puede tardar unas horas.
- Análisis de sangre: pueden hacerse para evaluar el estado general de la persona si se sospecha de complicaciones.
- Radiografía de tórax (pulmones): se solicita si se sospecha que la infección ha afectado los pulmones.
Qué esperar en su cita
Si acudes al médico, espera una consulta amigable donde te harán preguntas sobre tus síntomas. Si se decide hacer una prueba nasal, puede haber una leve sensación de cosquilleo o incomodidad, pero es rápida. El objetivo es entender bien cómo te encuentras para orientarte de la mejor manera posible.
Tratamiento
El tratamiento de la gripe depende de qué tan grave sea y de si la persona pertenece a un grupo de riesgo. Para muchas personas sanas, el descanso en casa y mantenerse bien hidratada es suficiente. En casos de personas con mayor riesgo de complicaciones, el médico puede recomendar tratamientos médicos específicos. Siempre sigue las indicaciones de tu profesional de salud.
Autocuidado en el hogar
- Descansar todo lo que necesites: tu cuerpo trabaja mucho para combatir el virus.
- Beber muchos líquidos: agua, caldos, infusiones o bebidas sin azúcar para evitar la deshidratación.
- Quedarte en casa para evitar contagiar a otras personas, especialmente mientras tengas fiebre.
- Ventilar la habitación con frecuencia para renovar el aire.
- Lavarte las manos con frecuencia con agua y jabón.
- Cubrirte la boca y la nariz con el codo al toser o estornudar.
- Usar pañuelos desechables y tirarlos inmediatamente después de usarlos.
- Aplicar compresas tibias en la frente si tienes fiebre alta para aliviar la sensación de calor.
Tratamientos médicos
Existen medicamentos antivirales (que actúan directamente contra el virus) que un médico puede recetar en situaciones específicas, especialmente si la persona es de riesgo o si el diagnóstico se hace en los primeros días de la enfermedad. Estos tratamientos pueden ayudar a reducir la duración y la gravedad de la gripe. También hay medicamentos para aliviar síntomas como la fiebre, el dolor de cabeza o el malestar general. Siempre consulta a tu médico o farmacéutico antes de tomar cualquier medicamento, y nunca des a los niños medicamentos para adultos sin indicación médica.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La gripe no requiere cirugía. Sin embargo, si aparecen complicaciones graves como una neumonía (infección severa de los pulmones) que no responde al tratamiento, podría ser necesaria hospitalización y, en casos muy excepcionales, intervenciones médicas avanzadas. Esto es poco frecuente.
Vivir con esta afección
Los días de gripe pueden ser duros: el cansancio, los dolores y la fiebre te hacen sentir muy mal. Lo más importante es permitirte descansar sin culpa. Avisa a tu trabajo o escuela para quedarte en casa y evitar contagiar a otros. Organiza lo que puedas con anticipación para no sentir presión. Pide ayuda a familiares o amigos si la necesitas, especialmente para las tareas del hogar o el cuidado de los hijos.
Consejos de estilo de vida
- Prioriza el descanso: no intentes 'aguantar' la gripe de pie si tu cuerpo pide cama.
- Mantente alejado de personas vulnerables (bebés, personas mayores, embarazadas) mientras estés enfermo.
- Desinfecta las superficies que tocas con frecuencia en casa.
- Una vez que te recuperes, retoma tus actividades de forma gradual.
- Aprovecha la recuperación para planificar tu vacunación para la próxima temporada.
Dieta y ejercicio
Durante la gripe, es normal no tener mucho apetito. No te fuerces a comer grandes cantidades, pero intenta consumir alimentos suaves y nutritivos: caldos, frutas, verduras cocidas, cereales y lácteos si los toleras bien. Lo más importante es mantenerte hidratado. Evita el alcohol y el tabaco, que empeoran los síntomas. En cuanto al ejercicio, el reposo es la mejor medicina durante los días con fiebre y malestar intenso. Una vez que la fiebre desaparezca y te sientas mejor, puedes empezar a moverte poco a poco. No te exijas demasiado pronto.
Salud mental y bienestar emocional
Estar enfermo varios días, especialmente si el malestar es intenso o si tienes responsabilidades que no puedes atender, puede generar frustración, ansiedad o tristeza. Es completamente normal. Si sientes que la enfermedad te genera mucho estrés emocional, habla con alguien de confianza. Si los sentimientos de tristeza o angustia persisten más allá de la recuperación física, no dudes en consultar con un profesional de salud mental. Cuidar tu mente es tan importante como cuidar tu cuerpo.
Prevención
Sí, hay medidas muy eficaces para reducir el riesgo de contraer la gripe o de contagiar a otros. Ninguna medida es perfecta al 100%, pero combinarlas hace una gran diferencia. Las más importantes son la vacunación anual, el lavado frecuente de manos y evitar el contacto cercano con personas enfermas.
Vacunas
La vacuna contra la gripe es la herramienta más poderosa de prevención. Se recomienda vacunarse cada año, ya que los virus cambian y la vacuna se actualiza para proteger frente a los tipos más comunes de cada temporada. En España y en la mayoría de los países latinoamericanos, la vacuna está especialmente recomendada —y suele ser gratuita— para personas mayores de 65 años, embarazadas, personas con enfermedades crónicas y trabajadores de la salud. Consulta con tu centro de salud cuándo y cómo puedes vacunarte en tu zona.
Programas de detección
No existe un programa de cribado (búsqueda activa de la enfermedad antes de que aparezcan síntomas) para la gripe. La mejor forma de anticiparse es vacunarse antes de que comience la temporada de gripe en tu país.
Complicaciones
Si no se trata
- Neumonía: infección de los pulmones que puede ser grave y requerir hospitalización.
- Bronquitis: inflamación de los conductos que llevan el aire a los pulmones.
- Empeoramiento de enfermedades previas como el asma, la insuficiencia cardíaca o la diabetes.
- Deshidratación severa, especialmente en niños pequeños y personas mayores.
- Infecciones bacterianas secundarias: a veces, el virus debilita las defensas y permite que bacterias aprovechen para causar otras infecciones.
- En casos muy raros y graves: inflamación del corazón (miocarditis) o del cerebro (encefalitis).
Pronóstico a largo plazo
La gran mayoría de las personas que contraen la gripe se recuperan completamente en una o dos semanas y retoman su vida normal sin ningún problema. Las complicaciones graves son poco frecuentes en personas jóvenes y sanas. Con la atención adecuada y, cuando es necesario, tratamiento médico oportuno, incluso las personas de mayor riesgo suelen salir adelante. La vacunación anual sigue siendo la mejor forma de protegerte y proteger a quienes te rodean. Hay razones para tener esperanza y, sobre todo, muchas herramientas para cuidarte bien.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
- Organización Mundial de la Salud (OMS) — Información sobre la gripe ↗
- Organización Panamericana de la Salud (OPS) — Influenza ↗
- Centers for Disease Control and Prevention (CDC) — Gripe (en español) ↗
Organizaciones locales
- Ministerio de Salud de Argentina — Influenza ↗ · Argentina
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.