Ultrasonido para la fiebre: qué es y cómo ayuda
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El ultrasonido para la fiebre es una prueba de imagen que usa ondas sonoras de alta frecuencia para ver el interior del cuerpo. Ayuda al médico a buscar la causa de una fiebre cuando no es evidente, como infecciones, abscesos (acumulación de pus) o inflamación de algunos órganos. Es una prueba segura, sin dolor y sin radiación.
Datos clave
- El ultrasonido no usa radiación, por lo que es seguro para niños y adultos.
- Se utiliza cuando la fiebre dura más de lo esperado o se sospecha una infección profunda.
- La prueba dura entre 15 y 30 minutos y se realiza con un pequeño dispositivo que se desliza sobre la piel.
Se usa con frecuencia en hospitales y consultorios para ayudar a encontrar el origen de una fiebre que no se explica mediante otras pruebas.
Puede realizarse en personas de cualquier edad, desde bebés hasta adultos mayores, especialmente cuando hay fiebre prolongada o sospecha de infección en órganos internos.
Síntomas
- Llame sin demora a los servicios de emergencia de su país (en España, el 112) si aparece cualquiera de estos síntomas:
- Fiebre con rigidez en el cuello y dolor de cabeza intenso.
- Fiebre con manchas rojas en la piel que no desaparecen al presionarlas.
- Fiebre con dificultad para respirar.
- Fiebre con convulsiones.
- ⚠Fiebre persistente a pesar del tratamiento sintomático.
- ⚠Fiebre con dolor abdominal intenso o creciente.
- ⚠Fiebre en una persona con sistema inmunitario debilitado.
Síntomas comunes
- Fiebre que dura más de 3 días.
- Fiebre con dolor abdominal localizado.
- Fiebre con dolor lumbar o al orinar.
- Fiebre que reaparece después de una enfermedad.
Síntomas en niños
- Fiebre en bebés menores de 3 meses.
- Fiebre acompañada de irritabilidad o somnolencia.
- Fiebre con vómitos o diarrea persistente.
Síntomas en adultos mayores
- Fiebre con confusión o desorientación.
- Fiebre con debilidad o caídas recientes.
Causas
Causas principales
- Infecciones en órganos internos, como el hígado o los riñones.
- Abscesos, que son bolsas de pus en alguna parte del cuerpo.
- Inflamación de la vesícula biliar o de los intestinos.
- Infecciones en los conductos biliares o en el aparato urinario.
Factores de riesgo
- Edad avanzada o ser un bebé.
- Un sistema inmunitario debilitado.
- Recibir quimioterapia o cirugía reciente.
- Tener enfermedades crónicas como diabetes o enfermedad renal.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Síntomas de emergencia como rigidez en el cuello o dificultad para respirar.
- Fiebre acompañada de dolor intenso o signos de deshidratación.
Programe una cita de rutina si:
- Fiebre que dura más de 3 días sin causa clara.
- Fiebre que interfiere con la vida diaria o que preocupa al paciente.
Diagnóstico
El médico realiza una historia clínica y una exploración física. Si sospecha que la fiebre viene de un órgano interno, puede solicitar un ultrasonido para obtener imágenes de la zona afectada.
Pruebas que se pueden realizar
- Ultrasonido abdominal o de la zona afectada.
- Análisis de sangre para buscar signos de infección.
- Análisis de orina si se sospechan infecciones urinarias.
- Otras pruebas de imagen, como tomografía computarizada, si es necesario.
Qué esperar en su cita
Se acuesta en una camilla, se aplica un gel frío sobre la piel y se desliza un pequeño dispositivo con forma de micrófono. La prueba no causa dolor y no necesita preparación especial, aunque a veces se le pedirá que no coma o beba unas horas antes.
Tratamiento
El tratamiento depende de lo que revele el ultrasonido. No se trata la prueba en sí, sino la causa de la fiebre que se haya encontrado.
Autocuidado en el hogar
- Descansar lo suficiente.
- Beber líquidos para mantenerse hidratado.
- Vigilar la temperatura corporal y anotar si aumentan otros síntomas.
Tratamientos médicos
El médico puede recomendar medicamentos para bajar la fiebre o tratar la infección, pero siempre le indicará cuáles y a qué dosis. El tratamiento dependerá de la causa encontrada; por ejemplo, si hay una infección bacteriana, se usará un medicamento específico para esa bacteria. Nunca automedicarse sin consultar a un profesional de salud.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Si el ultrasonido muestra un absceso o una complicación como apendicitis, puede ser necesaria una cirugía o un drenaje para resolver la causa de la fiebre.
Vivir con esta afección
Siga las indicaciones de su médico, acuda a los controles y complete el tratamiento que le hayan prescrito, aunque se sienta mejor.
Consejos de estilo de vida
- Descanse mientras tenga fiebre.
- Use ropa ligera y mantenga el ambiente ventilado.
- Evite la actividad física intensa hasta que la fiebre desaparezca.
Dieta y ejercicio
Lleve una dieta ligera y asegúrese de beber abundante agua. Cuando la fiebre pase y se recupere, puede retomar la actividad física de manera gradual.
Salud mental y bienestar emocional
Es normal preocuparse por una fiebre persistente o por las pruebas médicas. Hable con su médico sobre sus inquietudes y busque apoyo emocional si lo necesita.
Prevención
No siempre se puede prevenir la causa de la fiebre, pero algunas infecciones se evitan con una buena higiene, lavado de manos frecuente y el cuidado adecuado de heridas.
Vacunas
Algunas enfermedades que causan fiebre pueden prevenirse con vacunas. Consulte con su centro de salud cuáles son recomendables para usted o su familia.
Programas de detección
No existe un cribado específico para la fiebre, pero los chequeos regulares ayudan a detectar a tiempo enfermedades que pueden causar fiebre.
Complicaciones
Si no se trata
- La infección puede extenderse a otras zonas del cuerpo.
- Un absceso puede romperse y causar una infección grave.
- En situaciones graves, puede aparecer sepsis, una reacción extrema del cuerpo a la infección.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las personas con fiebre que necesita un ultrasonido encuentran una causa tratable y se recuperan bien. Cuanto antes se identifique el origen, mejor será el pronóstico.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.