Radiografía para la fiebre: qué esperar y por qué se realiza
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Una radiografía de tórax es una imagen de los pulmones y el corazón que se toma con una pequeña cantidad de radiación. Cuando una persona tiene fiebre, a veces el médico pide esta prueba para ver si hay una infección en los pulmones, como una neumonía. La fiebre es el aumento de la temperatura del cuerpo y suele ser señal de que el cuerpo está combatiendo una infección.
Datos clave
- Una radiografía de tórax es indolora y suele durar unos minutos.
- Se usa principalmente cuando la fiebre viene con tos, dolor en el pecho o dificultad para respirar.
- La cantidad de radiación de una radiografía es muy baja y los beneficios superan los riesgos en la mayoría de los casos.
- El resultado de la radiografía ayuda al médico a decidir el mejor tratamiento.
Sí, es frecuente. La fiebre es un motivo común de consulta médica, y las radiografías de tórax son una herramienta habitual para investigar infecciones respiratorias cuando hay otros síntomas.
Puede afectar a cualquier persona, pero es más frecuente que un médico pida una radiografía por fiebre en niños pequeños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas o defensas bajas.
Síntomas
- Dificultad grave para respirar o falta de aire intensa
- Dolor fuerte en el pecho
- Confusión, somnolencia excesiva o dificultad para despertarse
- Convulsiones
- Manchas moradas en la piel que no desaparecen al presionarlas
- Signos de deshidratación grave, como no orinar o boca muy seca
- ⚠Fiebre que sube por encima de 39,5°C y no baja con las medidas habituales
- ⚠Tos con sangre o color de los labios azulado
- ⚠Dolor al respirar profundamente
- ⚠Sistema inmunitario débil por enfermedad o tratamiento, y presencia de fiebre
Síntomas comunes
- Temperatura corporal alta (más de 38°C)
- Escalofríos o temblores
- Sudoración
- Dolor de cabeza o de músculos
- Debilidad o cansancio
Síntomas en niños
- Irritabilidad o llanto sin causa clara
- Poca energía o somnolencia
- Pérdida de apetito
- Respiración rápida o ruidosa (puede indicar que se necesita una radiografía)
Síntomas en adultos mayores
- Confusión o desorientación
- Caídas
- Pérdida de interés por las actividades habituales
- Tos seca o con flemas que no mejora
Causas
Causas principales
- Infecciones virales, como la gripe o el resfriado común
- Infecciones bacterianas, como la neumonía o una infección de orina
- Inflamaciones no infecciosas, como algunas enfermedades reumáticas
- Reacciones a vacunas o medicamentos
- Causas poco frecuentes, como tumores o trastornos del sistema inmunitario
Factores de riesgo
- Fumar o haber fumado durante mucho tiempo
- Tener asma, EPOC u otra enfermedad pulmonar crónica
- Ser mayor de 65 años o menor de 5 años
- Tener las defensas bajas por una enfermedad o por ciertos tratamientos
- Vivir en lugares con mucha contaminación o en espacios cerrados sin ventilación
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si la fiebre viene acompañada de síntomas respiratorios como tos persistente, dolor en el pecho o dificultad para respirar
- Si la fiebre dura más de 3 días en adultos o más de 24 horas en niños menores de 2 años
- Si hay una enfermedad crónica o un sistema inmunitario debilitado
Programe una cita de rutina si:
- Si la fiebre es leve y desaparece en 1 o 2 días, no siempre se necesita una radiografía.
- Si no hay otros síntomas, se puede esperar y vigilar la temperatura y el estado general.
Diagnóstico
Para saber si una persona necesita una radiografía por fiebre, el médico primero hará preguntas sobre los síntomas, escuchará los pulmones con un estetoscopio y medirá la temperatura y la cantidad de oxígeno en la sangre. Solo si sospecha una infección respiratoria o un problema en el tórax, pedirá la radiografía.
Pruebas que se pueden realizar
- Radiografía de tórax: una imagen frontal y a veces lateral del pecho
- Examen físico con auscultación de los pulmones
- Pulsioximetría: una pequeña pinza en el dedo que mide el oxígeno en sangre
- Análisis de sangre o de flemas si el médico lo considera necesario
Qué esperar en su cita
La radiografía se hace en un servicio de radiología. Tendrá que quitarse la ropa hasta la cintura y ponerse una bata. Se colocará de pie o sentado frente a una placa, y el técnico le pedirá que respire hondo y aguante la respiración unos segundos. El procedimiento dura menos de 15 minutos y es indoloro.
Tratamiento
El tratamiento de la fiebre depende de su causa. Solo el médico puede decidir si es necesario un antibiótico u otro medicamento. La radiografía ayuda a orientar esa decisión, por ejemplo, al mostrar signos de neumonía.
Autocuidado en el hogar
- Descansar lo suficiente para que el cuerpo se recupere.
- Beber abundante agua, caldos o sopas para mantenerse hidratado.
- Vestirse con ropa ligera y mantener la habitación fresca.
- Tomar la temperatura con regularidad y anotarla para informar al médico.
- No automedicarse; consulte siempre con su profesional de salud.
Tratamientos médicos
Si la causa de la fiebre es una infección bacteriana, el médico puede recetar un antibiótico. Para las infecciones virales, no se necesitan antibióticos; el cuerpo suele recuperarse solo con reposo y cuidados generales. En algunos casos, el médico puede recomendar un medicamento para aliviar la fiebre y el malestar, siempre indicándole la dosis adecuada.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía no suele ser necesaria para una fiebre ni para una infección respiratoria que se diagnostica con radiografía. Solo en complicaciones muy poco frecuentes, como una acumulación de pus en los pulmones (empiema), podría plantearse un drenaje o cirugía, siempre bajo valoración médica.
Vivir con esta afección
Mientras dura la fiebre, lo más importante es descansar y prestar atención a cómo se siente. Siga las indicaciones del médico y acuda a las citas de seguimiento si se las ha dado.
Consejos de estilo de vida
- Lavarse las manos con frecuencia para evitar contagios.
- Ventilar los espacios cerrados y evitar el humo del tabaco.
- Utilizar mascarilla si tiene síntomas respiratorios y debe estar cerca de otras personas.
- Llevar un calendario de vacunas al día.
Dieta y ejercicio
Durante la fiebre, es mejor evitar el ejercicio intenso y centrarse en descansar. En cuanto a la alimentación, se recomienda comer ligero, en pequeñas cantidades, y priorizar los líquidos. Cuando se recupere, retome la actividad física de forma gradual.
Salud mental y bienestar emocional
Sentirse enfermo y con fiebre puede generar preocupación o tristeza. Si los síntomas lo angustian, hable con su médico. Apoyarse en la familia o amigos y dar tiempo al cuerpo para sanar también ayuda a llevar mejor el proceso.
Prevención
No se puede prevenir toda fiebre, pero sí se pueden reducir las infecciones que la causan con medidas de higiene y, en algunos casos, con vacunas.
Vacunas
Existen vacunas que protegen contra algunas causas importantes de fiebre y enfermedades respiratorias, como la gripe o la neumonía. Hable con su equipo de salud para saber cuál le corresponde.
Programas de detección
No hay una prueba de detección para la fiebre en sí. Las radiografías se piden cuando hay síntomas y el médico las considera necesarias, no como rutina en personas sanas.
Complicaciones
Si no se trata
- Una infección respiratoria no tratada puede empeorar y extenderse, por ejemplo, a la sangre.
- En personas enfermas o mayores, la fiebre puede provocar deshidratación o empeorar enfermedades crónicas.
- Si la neumonía no se detecta a tiempo, puede causar dificultad respiratoria grave.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las fiebres desaparecen sin complicaciones en pocos días. Cuando se necesita una radiografía, suele ser para diagnosticar una infección que tiene buen pronóstico si se trata a tiempo. Con el apoyo adecuado, casi todas las personas se recuperan por completo.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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