Preparación para una tomografía computarizada (TC) por nefritis
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La nefritis es una inflamación de los riñones. Los riñones son los órganos que filtran la sangre y eliminan los desechos del cuerpo a través de la orina. Cuando se inflaman, pueden no funcionar bien. Una tomografía computarizada (TC) es un tipo de radiografía que crea imágenes detalladas de los riñones para ayudar a diagnosticar la nefritis o evaluar su gravedad.
Datos clave
- La nefritis puede ser causada por infecciones, enfermedades autoinmunes o ciertos medicamentos.
- Una TC de riñones a menudo se realiza con un contraste (un líquido especial) que se inyecta en una vena para ver mejor los riñones.
- La preparación adecuada para la TC ayuda a obtener imágenes claras y reduce riesgos.
- No todas las personas con nefritis necesitan una TC; su médico decidirá según su caso.
La nefritis no es extremadamente común, pero afecta a miles de personas cada año. La TC es una herramienta habitual cuando se sospecha nefritis o se necesita más información.
La nefritis puede afectar a cualquier edad, pero es más frecuente en personas con enfermedades autoinmunes (como lupus), infecciones recientes o exposición a ciertos medicamentos. Los niños y adultos mayores también pueden verse afectados.
Síntomas
- No orinar nada durante más de 12 horas
- Dificultad para respirar
- Convulsiones
- Pérdida del conocimiento
- ⚠Orina con sangre visible
- ⚠Dolor intenso en la espalda o costado
- ⚠Fiebre alta con escalofríos
- ⚠Hinchazón repentina que empeora
Síntomas comunes
- Orina espumosa o con sangre
- Hinchazón en piernas, tobillos o alrededor de los ojos
- Presión arterial alta
- Orinar con menos frecuencia de lo normal
- Cansancio o debilidad
Síntomas en niños
- Fiebre sin causa clara
- Irritabilidad o llanto excesivo
- Orina de color rojo o marrón
- Hinchazón en la cara o los pies
Síntomas en adultos mayores
- Confusión o somnolencia
- Disminución de la orina
- Pérdida de apetito
- Presión arterial muy alta o baja
Causas
Causas principales
- Infecciones bacterianas o virales (como una infección de garganta por estreptococos)
- Enfermedades autoinmunes (el sistema de defensa ataca los riñones por error)
- Ciertos medicamentos (como algunos antiinflamatorios o antibióticos)
Factores de riesgo
- Tener una enfermedad autoinmune (lupus, vasculitis)
- Infecciones recientes no tratadas
- Uso prolongado de medicamentos que pueden dañar los riñones
- Antecedentes familiares de enfermedad renal
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Notar sangre en la orina
- Tener hinchazón repentina en piernas o cara
- Orinar muy poco o nada en 12 horas
- Dolor intenso en la espalda o costado con fiebre
Programe una cita de rutina si:
- Tener orina espumosa persistente
- Sentirse muy cansado sin motivo claro
- Tener presión arterial alta sin control
Diagnóstico
El médico sospecha nefritis por los síntomas, análisis de orina y sangre. Para confirmar y ver el estado de los riñones, a veces se pide una tomografía computarizada (TC). Esta prueba toma imágenes detalladas de los riñones.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de orina (para buscar proteínas o sangre)
- Análisis de sangre (para medir creatinina y función renal)
- Tomografía computarizada (TC) de abdomen y pelvis, a veces con contraste
Qué esperar en su cita
La preparación para la TC puede incluir: no comer ni beber nada durante 4 a 6 horas antes si se usará contraste; informar al técnico si es alérgico al yodo o a algún medicamento; decir si está embarazada o amamantando; el día del examen le pedirán que se acueste en una camilla que se desliza dentro de un escáner en forma de dona. El examen es indoloro y dura unos 15-30 minutos. Si usan contraste, sentirá una sensación de calor al inyectarlo.
Tratamiento
El tratamiento de la nefritis depende de la causa. Puede incluir medicamentos para reducir la inflamación o controlar la presión arterial. En casos leves, solo se vigila el funcionamiento renal. El médico indicará el plan adecuado según su situación.
Autocuidado en el hogar
- Tomar la cantidad de agua que recomiende su médico (no automedicarse con agua si hay retención)
- Reducir el consumo de sal (menos de 5 gramos al día)
- Evitar medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (como ibuprofeno) sin consultar
- Descansar cuando se sienta cansado
Tratamientos médicos
El tratamiento médico puede incluir medicamentos que controlan la inflamación (como corticoesteroides) o medicamentos para la presión arterial alta. En algunos casos, si hay una infección, se recetan antibióticos. El médico ajustará el tratamiento según la causa y la gravedad. No suspenda ningún medicamento sin hablar antes con su médico.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En raras ocasiones, la nefritis puede dañar tanto los riñones que se necesita diálisis o un trasplante. Pero esto no sucede en la mayoría de los casos. Su médico le explicará todas las opciones si fuera necesario.
Vivir con esta afección
Vivir con nefritis requiere cuidados diarios para proteger los riñones. Es importante tomar los medicamentos según lo indicado, controlar la presión arterial y acudir a las citas de seguimiento.
Consejos de estilo de vida
- Mantener un peso saludable
- Evitar el consumo excesivo de alcohol y no fumar
- Hacer ejercicio moderado (caminar, nadar) según lo permita su energía
- Dormir lo suficiente y manejar el estrés
Dieta y ejercicio
Su médico o un nutricionista pueden recomendar una dieta baja en sal, proteínas y potasio si la función renal está disminuida. Hacer ejercicio suave, como caminar 30 minutos al día, ayuda a mantener la circulación y el estado de ánimo. Consulte siempre antes de cambiar su dieta o rutina de ejercicio.
Salud mental y bienestar emocional
Recibir un diagnóstico de nefritis puede ser preocupante. Es normal sentir ansiedad o tristeza. Hable con su médico si estos sentimientos afectan su vida diaria. Si tiene pensamientos de hacerse daño o no encuentra sentido a la vida, busque ayuda de inmediato (en España llamar al 024, en otros países el número local de crisis).
Prevención
No siempre se puede prevenir la nefritis, pero algunas medidas reducen el riesgo: tratar las infecciones a tiempo, evitar el uso excesivo de medicamentos que dañan los riñones y controlar enfermedades como la diabetes o la presión arterial alta.
Vacunas
Mantenerse al día con las vacunas, especialmente la de la gripe y la neumonía, puede prevenir infecciones que a veces desencadenan nefritis.
Programas de detección
Si tiene factores de riesgo (como lupus o antecedentes familiares), su médico puede hacer análisis de orina y sangre periódicos para detectar problemas renales temprano.
Complicaciones
Si no se trata
- Insuficiencia renal crónica (daño permanente en los riñones)
- Presión arterial alta difícil de controlar
- Acumulación de líquidos en los pulmones (edema pulmonar)
- Mayor riesgo de infecciones
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las personas con nefritis mejoran con el tratamiento adecuado. Muchos recuperan la función renal normal o casi normal. Con seguimiento médico y cuidados, se puede tener una buena calidad de vida. Es importante no retrasar la consulta y seguir las indicaciones del equipo de salud.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 30 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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