Nefritis y radiografías: lo que debe saber
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La nefritis es una inflamación (hinchazón) de los riñones, los órganos que filtran la sangre y producen orina. Una radiografía es una imagen que muestra huesos y algunos órganos, como los riñones. Aunque las radiografías no pueden ver la inflamación directamente, pueden ayudar a los médicos a observar el tamaño, la forma y si hay obstrucciones, cálculos (piedras) u otros problemas en los riñones.
Datos clave
- La nefritis es la inflamación de los riñones, que puede afectar su función de filtrar la sangre.
- Las radiografías de riñones (como la urografía intravenosa) pueden mostrar el tamaño, la forma y si hay obstrucciones o cálculos.
- Para diagnosticar la nefritis, los médicos suelen usar análisis de sangre y orina, y a veces ecografías o tomografías además de las radiografías.
La nefritis no es una enfermedad extremadamente común, pero afecta a muchas personas en todo el mundo. Algunos tipos, como la nefritis por infecciones, son más frecuentes en ciertas regiones.
La nefritis puede afectar a personas de cualquier edad, desde niños hasta adultos mayores. Es más común en personas con enfermedades autoinmunes (como el lupus), infecciones repetidas, diabetes o presión arterial alta.
Síntomas
- Incapacidad para orinar (no orinar nada en 12 horas)
- Falta de aire o dificultad para respirar
- Presión arterial muy alta (más de 180/120) o crisis hipertensiva
- Hinchazón repentina y grave en todo el cuerpo
- Convulsiones
- ⚠Sangre visible en la orina
- ⚠Fiebre alta (más de 38.5°C) con dolor en la espalda o costado
- ⚠Hinchazón que empeora rápidamente
- ⚠Dolor intenso en el costado o la parte baja de la espalda
Síntomas comunes
- Hinchazón (edema) en la cara, manos, pies o abdomen
- Orina espumosa o con sangre
- Orinar menos de lo normal
- Presión arterial alta
- Cansancio o debilidad
Síntomas en niños
- Fiebre
- Hinchazón alrededor de los ojos
- Orina de color oscuro o con sangre
- Poco apetito y malestar general
Síntomas en adultos mayores
- Confusión o cambios en el estado mental
- Menos necesidad de orinar
- Hinchazón en las piernas
- Presión arterial muy alta
Causas
Causas principales
- Infecciones bacterianas (como la faringitis por estreptococos, que puede causar nefritis postestreptocócica)
- Enfermedades autoinmunes, como el lupus eritematoso sistémico (el cuerpo ataca sus propios riñones)
- Ciertos medicamentos (como algunos antiinflamatorios, antibióticos, o analgésicos) que pueden irritar los riñones
Factores de riesgo
- Tener diabetes
- Tener presión arterial alta
- Padecer lupus u otra enfermedad autoinmune
- Infecciones de la piel o garganta no tratadas
- Antecedentes familiares de enfermedad renal
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Nota sangre en la orina o la orina es de color oscuro
- Tiene hinchazón repentina en la cara, manos o piernas
- Siente dolor intenso en el costado o la espalda baja
- Tiene fiebre y escalofríos
Programe una cita de rutina si:
- Ve que su orina es espumosa de manera persistente
- Tiene la presión arterial alta, incluso sin síntomas
- Se siente muy cansado sin razón aparente
- Nota que orina menos de lo normal o más seguido
Diagnóstico
Para diagnosticar la nefritis, el médico le preguntará sobre sus síntomas y su historial médico. Luego hará análisis de sangre y orina. También puede pedir imágenes de los riñones, como radiografías (urografía intravenosa), ecografías o tomografías. En algunos casos, puede ser necesaria una biopsia (tomar una muestra pequeña del riñón) para confirmar el diagnóstico.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre (para medir creatinina y urea, que indican cómo funcionan los riñones)
- Análisis de orina (para buscar proteínas, sangre o glóbulos blancos)
- Radiografía de riñones (urografía intravenosa, con un contraste especial)
- Ecografía renal (para ver el tamaño y la estructura)
- Tomografía computarizada (TC) o resonancia magnética (RM)
- Biopsia renal (si es necesario)
Qué esperar en su cita
Durante el diagnóstico, le tomarán una muestra de sangre y de orina. Si necesita una radiografía con contraste, le inyectarán un líquido por una vena para que los riñones se vean mejor. Puede sentir un poco de calor o sabor metálico, pero es temporal. La ecografía no duele ni usa radiación. Si le hacen una biopsia, le pondrán anestesia local para adormecer la zona.
Tratamiento
El tratamiento de la nefritis depende de la causa. En general, se busca reducir la inflamación, controlar la presión arterial y proteger la función de los riñones. Muchas personas se recuperan por completo con el tratamiento adecuado.
Autocuidado en el hogar
- Reduzca el consumo de sal en las comidas (menos de 2 gramos al día si lo indica su médico)
- Beba suficiente agua, a menos que su médico le recomiende limitar los líquidos
- Mantenga un peso saludable y controle su presión arterial
- Evite tomar medicamentos antiinflamatorios sin receta (como ibuprofeno o naproxeno) sin consultar al médico
Tratamientos médicos
Los médicos pueden recetar medicamentos para reducir la inflamación (como corticoides) y controlar la presión arterial (como inhibidores de la ECA o ARA-II). Si hay una infección, se usan antibióticos. En casos más graves, puede ser necesario un tratamiento llamado diálisis (máquina que filtra la sangre) o incluso un trasplante de riñón. No tome ningún medicamento sin la recomendación de su médico.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía rara vez es necesaria para la nefritis. Puede ser necesaria si hay cálculos renales grandes que obstruyen la orina, o si se necesita colocar un catéter para drenar una obstrucción.
Vivir con esta afección
Si tiene nefritis crónica, necesitará cuidar sus riñones a diario. Esto incluye tomar sus medicamentos según lo indicado, controlar su presión arterial en casa, y asistir a todas las citas médicas. Su médico le dirá cada cuánto debe hacerse análisis de sangre y orina.
Consejos de estilo de vida
- Evite el consumo de tabaco y alcohol
- Haga ejercicio moderado (como caminar) la mayoría de los días
- Duerma lo suficiente y maneje el estrés
- Avoid el uso de remedios caseros sin consultar
Dieta y ejercicio
Su médico o un nutriólogo pueden recomendarle una dieta baja en sal, moderada en proteínas y rica en frutas y verduras. El ejercicio suave, como caminar o nadar, es bueno para la circulación y el control de la presión arterial. Consulte con su médico antes de empezar una rutina intensa.
Salud mental y bienestar emocional
Vivir con una enfermedad renal puede ser estresante y causar ansiedad o tristeza. Es normal sentirse preocupado. Hable con su médico, familiares o un consejero de salud mental. No se aísle.
Prevención
No todos los tipos de nefritis se pueden prevenir, pero puede reducir el riesgo tratando las infecciones a tiempo, evitando medicamentos que dañen los riñones sin supervisión, y controlando la presión arterial y la diabetes.
Vacunas
Manténgase al día con las vacunas contra la gripe y la neumonía, ya que las infecciones pueden desencadenar nefritis en algunas personas.
Programas de detección
Si tiene factores de riesgo (diabetes, hipertensión, lupus), hágase chequeos regulares con análisis de orina y sangre para detectar problemas renales a tiempo.
Complicaciones
Si no se trata
- Insuficiencia renal crónica (los riñones dejan de funcionar gradualmente)
- Enfermedad renal terminal (necesidad de diálisis o trasplante)
- Presión arterial alta que puede dañar el corazón y los vasos sanguíneos
- Problemas cardíacos, como insuficiencia cardíaca o accidente cerebrovascular
Pronóstico a largo plazo
Con un diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado, muchas personas con nefritis se recuperan completamente y llevan una vida normal. Incluso en casos crónicos, con cuidados médicos y cambios en el estilo de vida, es posible mantener buena calidad de vida y evitar complicaciones graves.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 30 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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