Radiografía de amígdalas: qué es y qué esperar
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Una radiografía de amígdalas es una prueba de diagnóstico por imagen que usa una cantidad muy pequeña de radiación para obtener una imagen de la garganta y las amígdalas. Ayuda al médico a ver si hay inflamación, obstrucción u otras anomalías en esa zona.
Datos clave
- Es una prueba rápida e indolora.
- Se usa a menudo para evaluar problemas de deglución o respiración.
- La cantidad de radiación es mínima y se considera segura.
No es una prueba de rutina. Se realiza cuando el médico tiene dudas sobre el estado de las amígdalas o de la vía aérea que no pueden resolverse con el examen físico.
Puede realizarse en personas de cualquier edad, pero es más común en niños y en adultos con síntomas persistentes de amigdalitis o dificultad para respirar o tragar.
Síntomas
- Dificultad grave para respirar
- Imposibilidad para tragar líquidos o saliva
- Hinchazón del cuello que impide abrir la boca
- ⚠Fiebre alta con dolor intenso de garganta
- ⚠Sangre en la saliva
- ⚠Babeo incontrolable con fiebre
Síntomas comunes
- Dolor de garganta persistente
- Dificultad para tragar
- Sensación de bulto en la garganta
- Ronquera o cambios en la voz
- Amígdalas visibles y grandes
Síntomas en niños
- Amígdalas grandes que dificultan la respiración durante el sueño
- Infecciones de garganta frecuentes
- Dificultad para comer o beber
- Babeo excesivo en bebés
Síntomas en adultos mayores
- Dolor de garganta que no mejora
- Pérdida de peso sin causa aparente
- Dificultad para tragar alimentos sólidos
- Cambio en la voz
Causas
Causas principales
- Infecciones de repetición en las amígdalas
- Amígdalas demasiado grandes que obstruyen la garganta
- Sospecha de absceso periamigdalino (acumulación de pus)
- Evaluación preoperatoria antes de una amigdalectomía
Factores de riesgo
- Edad infantil
- Infecciones de garganta frecuentes
- Antecedentes de ronquido intenso o apnea del sueño
- Sistema inmunitario debilitado
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Dolor de garganta que impide tragar o respirar
- Fiebre alta que no cede
- Inflamación intensa de las amígdalas con manchas blancas
Programe una cita de rutina si:
- Dolor de garganta que dura más de una semana
- Amígdalas grandes que interfieren con la respiración al dormir
- Cambio de voz persistente
Diagnóstico
El médico primero realiza un examen físico de la garganta con una luz y un bajalenguas. Si después de ese examen aún hay dudas, puede pedir una radiografía para ver mejor las estructuras internas del cuello.
Pruebas que se pueden realizar
- Radiografía lateral de cuello (desde el lado)
- Radiografía anteroposterior (desde el frente)
- En algunos casos, tomografía computarizada (TAC) si se sospecha alguna complicación
Qué esperar en su cita
La prueba se realiza en un consultorio o en un centro de diagnóstico. Deberás quitarte collares o prendas metálicas. Te colocarán de pie o sentado, y te pedirán que permanezcas muy quieto unos segundos mientras se toma la imagen. Es indolora y dura pocos minutos.
Tratamiento
El tratamiento de los problemas de amígdalas depende del diagnóstico específico. En muchos casos, se trata con reposo y medidas de alivio en casa. En otros, el médico puede recomendar medicamentos para reducir la inflamación o tratar una infección, o en situaciones concretas, valorar una cirugía.
Autocuidado en el hogar
- Descansar lo suficiente
- Beber líquidos tibios y mantener una buena hidratación
- Hacer gárgaras con agua y sal (pregunta a tu médico antes si estás en edad pediátrica)
- Evitar alimentos muy duros o irritantes
Tratamientos médicos
Los tratamientos médicos se basan en la causa. Pueden incluir analgésicos y antiinflamatorios para el dolor y la fiebre, o antibióticos si hay una infección bacteriana. Siempre debe ser un profesional de salud quien los indique. No tomes medicamentos sin receta sin consultar antes.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía (amigdalectomía) se considera solo cuando hay infecciones muy frecuentes, amígdalas que bloquean la respiración o un absceso que no mejora. El especialista valorará los riesgos y beneficios.
Vivir con esta afección
Si el problema es por amígdalas grandes, es importante llevar un seguimiento para observar si afectan la respiración al dormir. Mantén una buena higiene de manos para reducir infecciones.
Consejos de estilo de vida
- Evitar el tabaco y el humo
- Mantener una voz suave, sin gritar
- Dormir con la cabeza ligeramente elevada si hay dificultad para respirar
Dieta y ejercicio
Una alimentación equilibrada y una hidratación adecuada ayudan a mantener las defensas. Si notas molestias al tragar, prefiere alimentos blandos y tibios.
Salud mental y bienestar emocional
Los problemas de garganta que se repiten pueden causar preocupación y afectar el descanso. Es normal sentirse frustrado, pero compartir con tu médico y familia ayuda a manejarlo.
Prevención
No siempre se pueden prevenir los problemas de amígdalas, pero se pueden reducir las infecciones con hábitos de higiene como lavarse las manos con frecuencia y evitar compartir vasos o cubiertos.
Vacunas
Algunas infecciones de garganta se pueden prevenir con vacunas, como la de la gripe. Consulta con tu médico cuáles te corresponden según tu edad y situación.
Programas de detección
No existe un examen de detección sistemático para los problemas de amígdalas. La evaluación comienza cuando aparecen síntomas.
Complicaciones
Si no se trata
- Absceso periamigdalino (acumulación de pus cerca de la amígdala)
- Dificultad para respirar, especialmente por la noche
- Propagación de la infección a otras zonas del cuello
- Apnea del sueño en niños con amígdalas muy grandes
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de los problemas de amígdalas mejoran con el tratamiento adecuado. Las radiografías ayudan a que el médico tome decisiones más precisas. Con un buen seguimiento, la evolución suele ser favorable.
Encontrar apoyo
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.