Infección de oído en niños: Pruebas de diagnóstico que puede realizar el especialista
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Una infección de oído es una inflamación del oído medio, el espacio detrás del tímpano. Es muy común en niños pequeños y generalmente ocurre después de un resfriado o una alergia.
Datos clave
- La mayoría de las infecciones de oído mejoran por sí solas en unos días.
- Los niños entre 6 meses y 2 años son los más afectados.
- El diagnóstico se hace con un instrumento llamado otoscopio que permite ver el tímpano.
- No todas las infecciones necesitan antibióticos; a veces solo se recomienda aliviar el dolor.
Sí, es una de las razones más frecuentes por las que los niños visitan al pediatra. Casi todos los niños tienen al menos una infección de oído antes de los 3 años.
Afecta principalmente a niños pequeños, especialmente entre los 6 meses y los 2 años. También es más común en niños que asisten a guarderías, que usan chupete o que están expuestos al humo del tabaco.
Síntomas
- Dolor de oído intenso y repentino
- Fiebre muy alta que no baja con medicamentos indicados por el médico
- Rigidez en el cuello (dificultad para mover la cabeza)
- Convulsiones
- Letargo o dificultad para despertar al niño
- ⚠Dolor de oído que dura más de 2 días
- ⚠Secreción de pus o sangre del oído
- ⚠Fiebre persistente
- ⚠El niño parece muy enfermo o irritable
Síntomas comunes
- Dolor de oído (los niños mayores pueden señalarlo, los bebés se tocan o jalan la oreja)
- Fiebre, a menudo alta
- Irritabilidad o llanto sin motivo aparente
- Dificultad para dormir
- Pérdida temporal de la audición o sensación de oído tapado
- Secreción de líquido amarillento o con sangre del oído (si se rompe el tímpano)
Síntomas en niños
- Tirarse o jalarse la oreja con frecuencia
- Llorar más de lo normal, especialmente al acostarse
- Problemas para alimentarse o succionar
- Vómito o diarrea
- No reaccionar a sonidos suaves
Síntomas en adultos mayores
- Las infecciones de oído son menos comunes en adultos mayores, pero pueden ocurrir. Los síntomas incluyen dolor de oído, disminución de la audición y sensación de presión.
Causas
Causas principales
- Infección viral o bacteriana que llega al oído medio desde la nariz y la garganta, a menudo después de un resfriado
- Acumulación de líquido detrás del tímpano que se infecta
Factores de riesgo
- Edad: niños entre 6 meses y 2 años
- Asistir a guarderías o tener contacto con muchos niños
- Alimentar al bebé acostado (especialmente con biberón)
- Exposición al humo del tabaco
- Alergias estacionales
- Sistema inmunológico débil
- Antecedentes de infecciones de oído en la familia
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el niño tiene menos de 3 meses con fiebre
- Si hay signos de emergencia como rigidez de cuello o convulsiones
- Si el dolor es intenso y no se alivia con medidas caseras
Programe una cita de rutina si:
- Si el dolor de oído dura más de 24 horas sin mejorar
- Si el niño tiene fiebre de más de 38.5 °C
- Si nota secreción del oído
Diagnóstico
El médico examinará el oído del niño con un otoscopio, un instrumento con luz que permite ver el tímpano. Buscará enrojecimiento, hinchazón o líquido detrás del tímpano. También puede hacer pruebas sencillas para evaluar la movilidad del tímpano.
Pruebas que se pueden realizar
- Otoscopia neumática: el médico sopla suavemente aire en el oído para ver si el tímpano se mueve. Si no se mueve, puede haber líquido.
- Timpanometría: una prueba rápida e indolora que mide cómo se mueve el tímpano en respuesta a cambios de presión de aire.
- Prueba de audición (audiometría): si las infecciones son frecuentes, se puede evaluar la audición para detectar pérdida temporal o permanente.
Qué esperar en su cita
El examen es rápido y generalmente no duele. Es posible que el niño esté inquieto, pero se le puede distraer con un juguete o canción. El médico puede recetar un analgésico si es necesario. No se requiere ninguna preparación especial.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa (viral o bacteriana), la edad del niño y la gravedad de los síntomas. Muchas infecciones virales mejoran sin antibióticos. El objetivo principal es aliviar el dolor y controlar la fiebre.
Autocuidado en el hogar
- Aplicar una compresa tibia (no caliente) sobre el oído afectado durante 10-15 minutos
- Mantener al niño en posición vertical mientras se alimenta
- Ofrecer abundante líquido para mantenerse hidratado
- Descansar lo suficiente
Tratamientos médicos
El médico puede recomendar analgésicos de venta libre adecuados para la edad y el peso del niño. Si se sospecha una infección bacteriana, el médico puede recetar antibióticos. Es importante seguir exactamente las indicaciones del médico y terminar todo el tratamiento aunque el niño mejore. No use antibióticos sin receta ni comparta medicamentos.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En casos de infecciones muy frecuentes o persistencia de líquido en el oído que afecta la audición, el especialista en oídos, nariz y garganta (otorrinolaringólogo) puede recomendar la colocación de pequeños tubos en el tímpano (drenajes timpánicos) para ventilar el oído medio y prevenir nuevas infecciones.
Vivir con esta afección
Durante una infección de oído, el niño puede estar irritable y tener dificultad para dormir. Ofrezca consuelo, mantenga al niño hidratado y siga las indicaciones del médico. La mayoría de los niños se recuperan completamente en una semana.
Consejos de estilo de vida
- Evite que el niño esté cerca de personas que fuman
- Lávese las manos con frecuencia para prevenir resfriados
- Si el niño usa biberón, manténgalo en posición semi-incorporada
- Limite el uso del chupete después de los 6 meses
Dieta y ejercicio
No se necesita una dieta especial. Ofrezca alimentos suaves y líquidos si el dolor al tragar es un problema. El ejercicio normal puede reanudarse cuando el niño se sienta mejor.
Salud mental y bienestar emocional
El dolor y la incomodidad pueden causar estrés tanto en el niño como en los padres. El malestar puede afectar el sueño y el comportamiento. Busque apoyo si se siente abrumado. Hable con su médico sobre maneras de calmar al niño.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero algunas medidas reducen el riesgo: amamantar al bebé (la leche materna contiene anticuerpos), evitar la exposición al humo del tabaco, mantener al día las vacunas y no acostar al bebé con el biberón.
Vacunas
Las vacunas contra el neumococo y la influenza (gripe) ayudan a prevenir algunas de las infecciones que pueden llevar a una infección de oído. Consulte con su médico sobre el calendario de vacunación.
Programas de detección
No hay pruebas de detección rutinarias para infecciones de oído. Si su hijo tiene infecciones frecuentes, el médico puede recomendar una evaluación audiológica.
Complicaciones
Si no se trata
- Pérdida temporal o permanente de la audición
- Retraso en el habla y el lenguaje (especialmente en niños pequeños)
- Propagación de la infección a los huesos del cráneo (mastoiditis)
- Infección del oído interno que puede causar vértigo
- En casos muy raros, meningitis (infección del recubrimiento del cerebro)
Pronóstico a largo plazo
La gran mayoría de los niños se recuperan completamente sin problemas duraderos. Con tratamiento adecuado y seguimiento, las complicaciones graves son poco frecuentes. Incluso si las infecciones se repiten, existen opciones como los tubos de ventilación que ayudan a prevenir daños. Siempre consulte con su médico para mantener la salud auditiva de su hijo.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 30 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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