Preparación para pruebas de fertilidad: lo que debes saber
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Una prueba de fertilidad es un conjunto de exámenes que ayudan a evaluar la capacidad de una persona o pareja para concebir (quedar embarazada). La preparación adecuada incluye seguir las indicaciones del médico para obtener resultados confiables.
Datos clave
- Las pruebas de fertilidad pueden incluir análisis de sangre, ecografías y análisis de semen.
- La preparación varía según el tipo de prueba: algunas requieren ayuno, otras se hacen en días específicos del ciclo menstrual.
- Los resultados ayudan a identificar posibles problemas de fertilidad y guían las opciones de tratamiento.
Sí, es común que muchas personas o parejas se realicen pruebas de fertilidad después de un año de intentar concebir sin éxito, o antes si hay factores de riesgo conocidos.
Afecta tanto a hombres como a mujeres en edad reproductiva que desean tener hijos y que pueden tener dificultades para lograrlo. También se recomienda en personas con antecedentes de enfermedades que afectan la fertilidad.
Síntomas
- Dolor abdominal intenso y repentino.
- Sangrado vaginal abundante fuera de la menstruación.
- Fiebre alta con dolor pélvico.
- ⚠Dolor pélvico que empeora con el tiempo.
- ⚠Sangrado entre períodos o después de las relaciones sexuales.
Síntomas comunes
- Dificultad para quedar embarazada después de un año de relaciones sexuales sin protección (seis meses si la mujer tiene más de 35 años).
- Ciclos menstruales irregulares o ausentes.
- Dolor durante las relaciones sexuales o en la pelvis.
- Antecedentes de infecciones pélvicas o enfermedades de transmisión sexual.
- Problemas de erección o eyaculación en el hombre.
Causas
Causas principales
- No existe una única causa; la infertilidad puede deberse a factores en el hombre (baja calidad del esperma), en la mujer (problemas de ovulación, trompas bloqueadas) o en ambos.
- El envejecimiento natural reduce la fertilidad, especialmente después de los 35 años en la mujer.
Factores de riesgo
- Edad avanzada (mayor de 35 años en mujeres, mayor de 40 en hombres).
- Trastornos hormonales como el síndrome de ovario poliquístico (SOP).
- Enfermedades como endometriosis, diabetes o tiroides.
- Obesidad o bajo peso extremo.
- Consumo de tabaco, alcohol o drogas.
- Exposición a toxinas ambientales o radiación.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tienes dolor pélvico intenso o sangrado anormal, busca atención médica de inmediato.
Programe una cita de rutina si:
- Después de un año de intentar concebir sin éxito (seis meses si la mujer tiene más de 35 años).
- Si tienes antecedentes de enfermedades que afectan la fertilidad (como endometriosis o quimioterapia).
- Si presentas ciclos menstruales muy irregulares o problemas de erección/eyaculación.
Diagnóstico
Las pruebas de fertilidad las prescribe un médico especialista (ginecólogo, urólogo o endocrinólogo reproductivo). Incluyen análisis de sangre, ecografías, análisis de semen y, en algunos casos, procedimientos más específicos como una histerosalpingografía.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre para medir hormonas (como la hormona folículo estimulante, hormona luteinizante, estradiol, progesterona y testosterona).
- Ecografía transvaginal para evaluar los ovarios y el útero.
- Análisis de semen para evaluar cantidad, forma y movimiento de los espermatozoides.
- Histerosalpingografía: una radiografía con contraste para ver si las trompas de Falopio están abiertas.
- Biopsia endometrial (rara vez).
Qué esperar en su cita
La preparación depende de la prueba. Por ejemplo, para análisis de sangre hormonales a veces se pide ayuno; para la ecografía transvaginal se requiere tener la vejiga llena; el análisis de semen necesita abstinencia sexual de 2 a 5 días antes. Tu médico te dará instrucciones claras.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa identificada en las pruebas. Puede incluir cambios en el estilo de vida, medicamentos para estimular la ovulación, procedimientos como la inseminación artificial o la fertilización in vitro (FIV).
Autocuidado en el hogar
- Mantener un peso saludable mediante dieta y ejercicio.
- Evitar el tabaco, el alcohol y el consumo excesivo de cafeína.
- Reducir el estrés con técnicas de relajación.
- Tomar suplementos de ácido fólico si se está planeando un embarazo (siempre bajo recomendación médica).
Tratamientos médicos
Los tratamientos médicos pueden incluir medicamentos para regular las hormonas y estimular la ovulación, procedimientos de inseminación artificial (colocación de esperma en el útero) o técnicas de reproducción asistida como la fertilización in vitro (unión del óvulo y el espermatozoide en laboratorio). Estos tratamientos son personalizados y deben ser supervisados por un especialista en fertilidad.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En algunos casos, como cuando hay obstrucción de las trompas de Falopio o endometriosis severa, puede ser necesaria una cirugía para corregir el problema.
Vivir con esta afección
Vivir con problemas de fertilidad puede ser un desafío emocional y práctico. Es importante seguir las indicaciones médicas, asistir a las citas programadas y mantener una comunicación abierta con tu pareja y tu equipo de salud.
Consejos de estilo de vida
- Establecer una rutina de sueño regular.
- Practicar ejercicio moderado (como caminar o yoga) para reducir el estrés.
- Evitar la automedicación y consultar siempre al médico antes de tomar cualquier medicamento o suplemento.
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada rica en frutas, verduras, proteínas magras y grasas saludables puede favorecer la fertilidad. El ejercicio regular ayuda a mantener un peso adecuado y a mejorar el estado de ánimo. Evita dietas extremas o el ejercicio excesivo.
Salud mental y bienestar emocional
La infertilidad puede causar ansiedad, tristeza, frustración y afectar la autoestima. Buscar apoyo psicológico, ya sea individual o en pareja, es una parte importante del proceso. No estás solo.
Prevención
No todos los problemas de fertilidad se pueden prevenir, pero adoptar un estilo de vida saludable, evitar el consumo de tabaco y alcohol, y controlar enfermedades crónicas puede ayudar a mantener una buena salud reproductiva.
Vacunas
Vacunarse contra enfermedades como la rubéola (antes del embarazo) puede prevenir problemas de fertilidad relacionados con infecciones. Consulta con tu médico sobre las vacunas recomendadas antes de planificar un embarazo.
Programas de detección
Las pruebas de fertilidad no son una prevención en sí mismas, pero permiten detectar problemas a tiempo y tomar decisiones informadas sobre el tratamiento.
Complicaciones
Si no se trata
- La infertilidad no es una enfermedad que cause complicaciones físicas graves, pero puede afectar profundamente la salud emocional y las relaciones de pareja.
- En algunos casos, problemas como el síndrome de ovario poliquístico o la endometriosis pueden empeorar si no se tratan.
Pronóstico a largo plazo
Muchas personas y parejas logran tener hijos gracias a los tratamientos de fertilidad actuales. Aunque el camino puede ser difícil, hay opciones y apoyo disponibles. Mantener una actitud positiva y buscar ayuda profesional aumenta las posibilidades de éxito.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 30 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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