Preparación para la prueba de audición
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La prueba de detección de la audición, también llamada screening auditivo, es un examen rápido, sencillo e indoloro que permite saber si una persona escucha bien. No requiere preparación especial y se realiza en pocos minutos.
Datos clave
- Es una prueba fundamental para detectar pérdidas auditivas a tiempo, especialmente en niños y adultos mayores.
- Se recomienda en recién nacidos, niños en edad escolar, trabajadores expuestos a ruidos y personas mayores de 60 años.
- No duele y no necesita ayuno ni ninguna preparación especial.
Sí, es una prueba muy común que se realiza en consultorios de atención primaria, clínicas de otorrinolaringología y hospitales.
Puede afectar a personas de todas las edades, pero es especialmente importante para recién nacidos, niños pequeños, adultos mayores y quienes están expuestos a ruidos fuertes de forma frecuente.
Síntomas
- Pérdida auditiva repentina (en cuestión de horas o días) en uno o ambos oídos.
- Dolor intenso en el oído acompañado de secreción de sangre o pus.
- Vértigo repentino con pérdida de audición, que puede indicar un problema en el oído interno.
- ⚠Infección de oído que no mejora después de 2 días de cuidados básicos.
- ⚠Sensación de tapón en el oído que no desaparece después de intentar limpiar suavemente.
- ⚠Zumbido constante en un oído que afecta su calidad de vida.
Síntomas comunes
- Dificultad para seguir conversaciones en ambientes ruidosos.
- Pedir con frecuencia que le repitan lo que dicen.
- Subir el volumen del televisor o la radio más de lo normal.
Síntomas en niños
- No reaccionar a sonidos fuertes o a la voz de los padres.
- Retraso en el desarrollo del habla o lenguaje.
- No prestar atención cuando se le llama o parece ignorar los sonidos.
Síntomas en adultos mayores
- Dificultad para oír sonidos agudos, como el timbre del teléfono.
- Sentir que los demás hablan en voz baja o mascullan.
- Aislamiento social por no poder seguir conversaciones.
Causas
Causas principales
- Exposición prolongada a ruidos fuertes (por trabajo, conciertos, etc.).
- Envejecimiento natural del oído (presbiacusia).
- Infecciones de oído repetidas o crónicas.
- Ciertos medicamentos que pueden dañar el oído interno (medicamentos ototóxicos).
- Antecedentes familiares de pérdida auditiva.
Factores de riesgo
- Edad avanzada (mayores de 60 años).
- Trabajar en entornos ruidosos (construcción, fábricas, música).
- Usar audífonos o auriculares a volumen alto por tiempo prolongado.
- Tener diabetes, hipertensión o enfermedades del corazón.
- Lesiones previas en la cabeza o en el oído.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Pérdida auditiva repentina en uno o ambos oídos.
- Dolor de oído intenso, especialmente si hay fiebre o secreción.
- Secreción de sangre o pus del oído.
Programe una cita de rutina si:
- Evaluación auditiva de rutina en recién nacidos, niños y adultos mayores.
- Si nota cambios en su capacidad para oír, aunque sean leves.
- Si usa audífonos y necesita un ajuste o revisión.
Diagnóstico
La prueba de detección de la audición se realiza con un equipo llamado audiómetro. Le colocarán auriculares y deberá indicar cuando escuche sonidos o palabras. En recién nacidos se usan sensores especiales que no requieren respuesta del bebé.
Pruebas que se pueden realizar
- Audiometría tonal (escuchar tonos de diferentes frecuencias).
- Logoaudiometría (escuchar y repetir palabras).
- Prueba de emisiones otoacústicas (en recién nacidos y niños pequeños).
Qué esperar en su cita
No necesita ninguna preparación especial. Se recomienda evitar la exposición a ruidos muy intensos durante las 24 horas previas. Informe a su médico si toma medicamentos que puedan afectar la audición. La prueba es indolora y dura entre 10 y 30 minutos.
Tratamiento
Si la prueba detecta una pérdida auditiva, el médico le explicará el grado y el tipo. Existen varias opciones para mejorar la audición, desde dispositivos auditivos hasta tratamientos médicos o quirúrgicos.
Autocuidado en el hogar
- Protegerse los oídos con tapones o protectores auditivos en ambientes ruidosos.
- Bajar el volumen de la televisión, la radio y los auriculares.
- Evitar introducir objetos como hisopos o alfileres en el canal auditivo.
- Secar cuidadosamente los oídos después de nadar o bañarse para prevenir infecciones.
Tratamientos médicos
Los tratamientos pueden incluir audífonos (dispositivos que amplifican los sonidos) adaptados por un especialista, medicamentos para tratar infecciones o inflamaciones, y en algunos casos, implantes cocleares para pérdidas severas. Siempre consulte a un otorrinolaringólogo.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En casos como la otosclerosis (endurecimiento de los huesos del oído) o pérdida auditiva muy profunda, puede ser necesaria una cirugía del oído medio o un implante coclear. Su médico le explicará si esta opción es adecuada para usted.
Vivir con esta afección
Vivir con pérdida auditiva puede ser un desafío, pero hay muchas formas de adaptarse. Use audífonos si se los recomiendan, avise a las personas sobre su dificultad auditiva y elija lugares tranquilos para conversar.
Consejos de estilo de vida
- Utilizar subtítulos en la televisión y el cine.
- Aprender lenguaje de señas o lectura de labios si es necesario.
- Participar en grupos de apoyo para personas con pérdida auditiva.
- Informar a sus seres queridos sobre cómo facilitar la comunicación (hablar de frente, no taparse la boca).
Dieta y ejercicio
Una alimentación rica en vitaminas del grupo B, ácido fólico y antioxidantes (frutas, verduras, pescado) puede ayudar a mantener la salud auditiva. El ejercicio regular, como caminar o nadar, mejora la circulación sanguínea en el oído interno.
Salud mental y bienestar emocional
La pérdida auditiva no tratada puede provocar ansiedad, depresión o aislamiento social. Si se siente triste, frustrado o solo, no dude en hablar con su médico o un profesional de salud mental. Recuerde que buscar ayuda es un acto de fortaleza.
Prevención
Algunos tipos de pérdida auditiva se pueden prevenir. Protéjase los oídos en ambientes ruidosos, evite el uso prolongado de auriculares a alto volumen y realice chequeos auditivos periódicos.
Vacunas
Las vacunas contra enfermedades como la meningitis, las paperas y la rubéola pueden ayudar a prevenir infecciones que causan pérdida auditiva. Consulte a su médico sobre las vacunas recomendadas para su edad y situación.
Programas de detección
Se recomienda hacer pruebas de audición en recién nacidos, niños antes de iniciar la escuela, adultos mayores de 60 años y trabajadores expuestos a ruido. Su médico le indicará con qué frecuencia debe realizarse el screening.
Complicaciones
Si no se trata
- Dificultades en la comunicación con familiares y amigos.
- Aislamiento social y sentimiento de soledad.
- Mayor riesgo de accidentes (por no oír alarmas o vehículos).
- Problemas de aprendizaje y rendimiento escolar en niños.
- Declive cognitivo y mayor riesgo de demencia en adultos mayores.
Pronóstico a largo plazo
Con una detección temprana y el tratamiento adecuado, la mayoría de las personas con pérdida auditiva pueden llevar una vida plena y activa. Los avances en la tecnología auditiva ofrecen cada vez mejores opciones para escuchar mejor y mantenerse conectado.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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