kidney stone screening test preparation
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Los cálculos renales, también conocidos como piedras en el riñón, son pequeñas masas duras que se forman a partir de minerales y sales que se acumulan en la orina. Pueden causar dolor intenso al moverse a través de las vías urinarias.
Datos clave
- Los cálculos renales pueden variar en tamaño desde un grano de arena a una canica.
- Afectan aproximadamente al 10% de las personas en algún momento de la vida.
- Beber suficiente agua es una de las mejores formas de prevenir su formación.
Sí, los cálculos renales son bastante comunes. Se estima que entre el 5% y el 15% de las personas en el mundo los tendrán al menos una vez en la vida.
Afecta a personas de todas las edades, pero es más frecuente en adultos de 30 a 60 años, especialmente en hombres que en mujeres. También hay mayor riesgo si alguien en la familia ha tenido cálculos renales.
Síntomas
- Dolor tan intenso que no puede estar quieto o encuentra una posición cómoda.
- Fiebre alta (más de 38.5 °C) junto con escalofríos.
- Sangre visible en la orina (orina roja o marrón).
- Imposibilidad de orinar durante 8 horas o más.
- ⚠Dolor que no mejora con reposo o que empeora.
- ⚠Náuseas o vómitos que impiden tomar líquidos.
- ⚠Sensación de ardor o dolor al orinar que persiste.
Síntomas comunes
- Dolor intenso y repentino en la parte baja de la espalda o en el costado, que puede irradiarse al abdomen o la ingle.
- Dolor al orinar.
- Necesidad frecuente y urgente de orinar.
- Orina turbia, con mal olor o de color rosado, rojo o marrón.
- Náuseas y vómitos.
Síntomas en niños
- Irritabilidad o llanto sin causa aparente.
- Dolor abdominal vago que el niño no sabe explicar.
- Orina con sangre que los padres pueden notar en el pañal o en el baño.
Síntomas en adultos mayores
- Dolor menos intenso o localizado de forma diferente, a veces en la espalda baja.
- Confusión o desorientación debido a la infección urinaria que a veces acompaña a los cálculos.
- Fiebre sin otra causa clara.
Causas
Causas principales
- Concentración excesiva de sustancias como calcio, oxalato o ácido úrico en la orina.
- No beber suficiente agua, lo que hace la orina más concentrada.
- Dieta rica en sal, proteínas animales o azúcar.
Factores de riesgo
- Antecedentes personales o familiares de cálculos renales.
- Ciertas condiciones médicas como obesidad, diabetes, infecciones urinarias recurrentes o gota.
- Tomar algunos medicamentos (sin receta o recetados) que aumentan la formación de cálculos.
- Vivir en climas cálidos y secos, ya que se suda más y hay menos orina.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene dolor intenso que no cede.
- Si orina sangre o tiene fiebre.
- Si no puede orinar o tiene una necesidad urgente de hacerlo.
Programe una cita de rutina si:
- Si ha tenido un cálculo renal antes, para evaluar el riesgo de nuevos cálculos.
- Si tiene antecedentes familiares de cálculos renales y desea hacerse una revisión.
- Si presenta síntomas leves pero persistentes como dolor sordo en el costado.
Diagnóstico
El médico sospecha cálculos renales por los síntomas y la historia clínica. Para confirmarlo, se usan pruebas de diagnóstico por imágenes y análisis de orina o sangre. La preparación para estas pruebas es sencilla, pero es importante seguir las instrucciones para obtener resultados precisos.
Pruebas que se pueden realizar
- Tomografía computarizada (TC) sin contraste: es la prueba más común para detectar cálculos. No necesita preparación especial, pero puede pedirle que no coma ni beba 4 horas antes si se usa contraste.
- Ecografía renal: no usa radiación. Se realiza con la vejiga llena, por lo que deberá beber agua y no orinar hasta después del estudio.
- Análisis de orina de 24 horas: mide la cantidad de minerales. Necesita recoger toda la orina durante 24 horas. Le darán un recipiente especial y debe mantenerlo frío.
- Análisis de sangre: revisa la función renal y niveles de calcio y ácido úrico. Normalmente no requiere ayuno, pero su médico le indicará.
Qué esperar en su cita
Durante la preparación para las pruebas, su médico o el centro de diagnóstico le darán instrucciones claras. Para la tomografía, es posible que deba ayunar. Para la ecografía, necesitará tener la vejiga llena. Siga las indicaciones al pie de la letra para que las imágenes sean de buena calidad y el diagnóstico sea correcto. Si tiene dudas, pregunte al personal de salud.
Tratamiento
El tratamiento de los cálculos renales depende del tamaño, la ubicación y la composición de la piedra, así como de los síntomas. Muchos cálculos pequeños se expulsan solos con abundante agua y reposo. Para cálculos más grandes o que causan complicaciones, existen opciones médicas y quirúrgicas que su médico discutirá con usted.
Autocuidado en el hogar
- Beber al menos 2 litros de agua al día para ayudar a eliminar los cálculos pequeños.
- Tomar analgésicos de venta libre (como paracetamol) solo si su médico lo aprueba y siguiendo las indicaciones del prospecto.
- Aplicar calor suave en la zona dolorida con una bolsa de agua caliente envuelta en un paño.
Tratamientos médicos
El médico puede recetar medicamentos para relajar los músculos del uréter y facilitar la expulsión del cálculo, o para reducir la producción de ácido en la orina si el cálculo es de ácido úrico. Nunca tome medicamentos sin consultar antes a su proveedor de salud.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Si el cálculo es demasiado grande para expulsarlo solo, está causando infección o bloquea el flujo de orina, se pueden usar procedimientos como litotricia por ondas de choque (rompe la piedra desde fuera) o ureteroscopia (se introduce un tubo delgado para extraerla). Su médico le explicará la mejor opción para su caso.
Vivir con esta afección
Si tiene cálculos renales, puede llevar una vida normal mientras controla los síntomas y sigue las recomendaciones médicas. Beba suficiente agua y reduzca el consumo de sal y alimentos ricos en oxalato (como espinacas, remolacha o frutos secos) si su médico lo indica.
Consejos de estilo de vida
- Mantener un peso saludable con dieta equilibrada y ejercicio regular.
- Limitar el consumo de bebidas azucaradas y alcohol.
- Evitar el exceso de vitamina C en suplementos, ya que puede aumentar el riesgo de cálculos.
Dieta y ejercicio
Una dieta baja en sal y moderada en proteínas animales ayuda a prevenir nuevos cálculos. El ejercicio regular favorece la hidratación y el control del peso. Consulte a un nutricionista si necesita un plan personalizado.
Salud mental y bienestar emocional
El dolor intenso o la preocupación por tener nuevos cálculos pueden causar ansiedad o estrés. Hable con su médico o un profesional de salud mental si se siente abrumado. Recuerde que los cálculos renales son tratables y muchas personas los superan.
Prevención
Sí, en muchos casos se puede prevenir la formación de nuevos cálculos renales con cambios en la dieta y hábitos de hidratación. Su médico puede recomendarle un plan personalizado según el tipo de cálculo que haya tenido.
Programas de detección
Si ha tenido un cálculo renal, su médico puede sugerir pruebas periódicas de orina y sangre para monitorear los niveles de minerales. También pueden recomendar análisis de los cálculos expulsados para identificar su composición y ajustar la prevención.
Complicaciones
Si no se trata
- Infección renal grave (pielonefritis) que puede dañar los riñones.
- Obstrucción completa del flujo de orina, que causa dolor intenso y daño renal.
- Insuficiencia renal, especialmente si hay obstrucciones repetidas o infecciones no tratadas.
Pronóstico a largo plazo
Con el tratamiento adecuado y cambios en el estilo de vida, la mayoría de las personas se recuperan por completo y pueden prevenir futuros cálculos. Es importante seguir las recomendaciones médicas y acudir a los controles. La detección temprana mejora mucho el pronóstico.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 18 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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