Resumen de las pruebas del especialista en amígdalas
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las pruebas de las amígdalas son exámenes que realiza un especialista para revisar la salud de las amígdalas, que son dos masas de tejido en la parte posterior de la garganta. Estas pruebas ayudan a encontrar la causa de problemas como infecciones, dolor de garganta frecuente o crecimiento anormal.
Datos clave
- Las pruebas más comunes incluyen un examen físico con un bajalenguas, un frotis de garganta y análisis de sangre.
- Los resultados ayudan al médico a decidir si el problema es viral, bacteriano o de otro tipo.
- En algunos casos, se necesitan imágenes como radiografías o una tomografía computada para ver mejor las amígdalas.
Sí, es muy común que tanto niños como adultos necesiten pruebas para evaluar las amígdalas, especialmente si tienen infecciones recurrentes.
Afecta a personas de todas las edades, pero los niños y adultos jóvenes son quienes más a menudo presentan problemas en las amígdalas.
Síntomas
- Dificultad grave para respirar (como si la garganta se estuviera cerrando)
- Incapacidad para tragar saliva (babeo excesivo)
- Fiebre muy alta con escalofríos y decaimiento extremo
- ⚠Dolor de garganta tan intenso que no puede comer ni beber
- ⚠Dificultad para abrir la boca (trismus) o mover el cuello
- ⚠Síntomas que empeoran rápidamente a pesar del tratamiento casero
Síntomas comunes
- Dolor de garganta persistente o severo
- Amígdalas rojas e inflamadas
- Manchas blancas o amarillas en las amígdalas
- Dificultad o dolor al tragar
- Fiebre
- Dolor de oídos
- Mal aliento
Síntomas en niños
- Los mismos síntomas que en adultos, pero también pueden tener respiración ruidosa o por la boca
- Ronquidos fuertes o pausas en la respiración al dormir (apnea del sueño)
- Irritabilidad o falta de apetito por el dolor al tragar
Síntomas en adultos mayores
- Dolor de garganta que no mejora o es solo de un lado
- Sensación de algo atascado en la garganta
- Sangrado de las amígdalas sin causa clara
- Pérdida de peso sin explicación
Causas
Causas principales
- Infecciones virales (como los virus del resfriado o la mononucleosis)
- Infecciones bacterianas, principalmente por estreptococos del grupo A
- Crecimiento excesivo del tejido de las amígdalas (hipertrofia amigdalina)
- Cálculos o piedras en las amígdalas (amigdalolitos)
- En raras ocasiones, cáncer de amígdalas
Factores de riesgo
- Edad: los niños entre 5 y 15 años son más propensos a infecciones bacterianas
- Exposición frecuente a personas enfermas (escuelas, guarderías)
- Sistema inmunitario debilitado por alguna enfermedad o tratamiento
- Antecedentes de infecciones recurrentes de garganta
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Dificultad para respirar o tragar
- Fiebre muy alta que no baja con medidas caseras
- Dolor intenso que no mejora con analgésicos de venta libre
Programe una cita de rutina si:
- Dolor de garganta que dura más de 2 días
- Ronquidos fuertes y pausas en la respiración durante el sueño
- Amígdalas inflamadas que no mejoran con descanso e hidratación
Diagnóstico
El médico primero preguntará sobre sus síntomas y examinará su garganta con una linterna y un bajalenguas. También puede palpar suavemente el cuello para buscar ganglios inflamados.
Pruebas que se pueden realizar
- Frotis de garganta (hisopado): se pasa un hisopo por la parte posterior de la garganta para buscar bacterias.
- Prueba rápida de estreptococos: da resultados en minutos para detectar la bacteria estreptococo.
- Cultivo de garganta: se envía la muestra a un laboratorio para identificar bacterias con más precisión.
- Análisis de sangre: puede ayudar a detectar infecciones como mononucleosis o signos de inflamación.
- Estudios de imagen: radiografía de cuello, tomografía computarizada o resonancia magnética para ver el tamaño de las amígdalas y descartar abscesos o tumores.
- Polisomnografía (estudio del sueño): si hay sospecha de apnea del sueño por amígdalas grandes.
- Biopsia: extracción de una pequeña muestra de tejido si se sospecha cáncer.
Qué esperar en su cita
La mayoría de las pruebas son rápidas y causan solo molestias pasajeras, como una ligera arcada con el hisopado. Si le sacan sangre, es similar a cualquier análisis de rutina. Siempre pregunte a su médico cómo prepararse y qué sentir después.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa del problema. Las infecciones virales suelen mejorar solas, mientras que las bacterianas pueden necesitar antibióticos recetados por un médico. En algunos casos, la cirugía es una opción.
Autocuidado en el hogar
- Descansar y beber abundante agua o líquidos tibios.
- Hacer gárgaras con agua tibia y sal (media cucharadita de sal en un vaso de agua).
- Usar un humidificador para humedecer el aire.
- Evitar alimentos muy calientes, picantes o duros que irriten la garganta.
Tratamientos médicos
Si la causa es bacteriana, el médico puede recetar un antibiótico. Es importante tomarlo exactamente como se indica y completar el tratamiento, aunque se sienta mejor. Para el dolor y la fiebre, se pueden usar analgésicos de venta libre, siempre siguiendo las indicaciones del envase y consultando al farmacéutico o médico. En caso de abscesos, a veces se necesita drenar el pus.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Se considera la extirpación de las amígdalas (amigdalectomía) cuando hay infecciones muy frecuentes (por ejemplo, 7 o más en un año), abscesos que se repiten, amígdalas tan grandes que dificultan la respiración o el sueño, o si se sospecha cáncer. Esta decisión siempre la toma el médico especialista junto con el paciente o la familia.
Vivir con esta afección
Si padece infecciones frecuentes de amígdalas, es importante que descanse cuando se sienta mal y que mantenga una buena hidratación. Lleve un registro de los síntomas para compartir con su médico.
Consejos de estilo de vida
- Lavarse las manos con frecuencia para evitar contagios.
- No compartir vasos, cubiertos ni cepillos de dientes durante una infección.
- Evitar el humo del tabaco y otros irritantes de la garganta.
Dieta y ejercicio
Durante los brotes, prefiera comidas suaves como purés, sopas, yogur o helado. Mantenga una alimentación equilibrada cuando esté bien. El ejercicio moderado ayuda a fortalecer el sistema inmunitario.
Salud mental y bienestar emocional
Las infecciones recurrentes o los problemas de sueño por amígdalas grandes pueden ser frustrantes y afectar el estado de ánimo. Hable con su médico si se siente agotado o preocupado. Apoyarse en la familia y amigos también ayuda.
Prevención
No se pueden prevenir todos los problemas de amígdalas, pero mantener una buena higiene (lavarse las manos, no compartir utensilios) reduce el riesgo de infecciones. También es útil evitar el contacto cercano con personas enfermas.
Vacunas
Algunas vacunas, como la de la gripe y la del neumococo, pueden prevenir infecciones respiratorias que afectan la garganta. Consulte a su médico qué vacunas son recomendables para usted.
Programas de detección
No existe una prueba de detección rutinaria para problemas de amígdalas. Las revisiones con el médico general o con el dentista a veces incluyen un vistazo a la garganta.
Complicaciones
Si no se trata
- Absceso periamigdalino (acumulación de pus alrededor de la amígdala, que causa dolor intenso y dificultad para abrir la boca).
- Propagación de la infección a tejidos vecinos (celulitis cervical).
- Fiebre reumática (una enfermedad que puede dañar las válvulas del corazón) por infección por estreptococos no tratada.
- Glomerulonefritis (inflamación de los riñones) en casos raros.
- Apnea obstructiva del sueño no tratada, que puede aumentar el riesgo de presión arterial alta y problemas cardíacos.
Pronóstico a largo plazo
La gran mayoría de los problemas de amígdalas se resuelven con cuidados en casa o con tratamiento médico. Incluso en casos que requieren cirugía, la recuperación suele ser completa y la calidad de vida mejora notablemente. Si se detecta a tiempo un cáncer de amígdalas, el tratamiento tiene buenas probabilidades de éxito. Siempre hay esperanza y opciones, y su equipo médico le acompañará en cada paso.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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