Resumen de pruebas para el vértigo
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El vértigo es una sensación de que todo a su alrededor da vueltas o se mueve, como si estuviera en un tiovivo. No es una enfermedad en sí, sino un síntoma de que algo no funciona bien en el sistema de equilibrio del oído interno o del cerebro. Las pruebas especializadas ayudan a los médicos a encontrar la causa exacta del vértigo.
Datos clave
- El vértigo no es lo mismo que el mareo; el mareo es sensación de aturdimiento, mientras que el vértigo es sentir que todo gira.
- Más del 90% de los casos de vértigo se deben a problemas del oído interno, como el vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB).
- Las pruebas especializadas son seguras y no invasivas, y ayudan a guiar el tratamiento adecuado.
Sí, el vértigo es muy frecuente. Aproximadamente 1 de cada 10 personas lo experimentará al menos una vez en la vida. Es más común a partir de los 40 años, pero puede ocurrir a cualquier edad.
El vértigo puede afectar a personas de todas las edades, pero es más común en adultos mayores de 40 años. Las mujeres tienen ligeramente más probabilidades de padecerlo que los hombres. También es frecuente en personas con migraña o con antecedentes de lesiones en la cabeza.
Síntomas
- Dificultad repentina para hablar o entender el habla.
- Debilidad o entumecimiento en un lado del cuerpo (cara, brazo o pierna).
- Pérdida de la visión en uno o ambos ojos.
- Dolor de cabeza intenso y repentino ('el peor dolor de cabeza de su vida').
- Dificultad para caminar o coordinar movimientos de forma repentina.
- ⚠Vértigo que dura más de unas horas sin mejorar.
- ⚠Vértigo acompañado de fiebre alta o rigidez en el cuello.
- ⚠Vértigo después de una lesión en la cabeza (incluso leve).
- ⚠Vértigo que le impide realizar actividades diarias como trabajar o conducir.
Síntomas comunes
- Sensación intensa de que usted o el entorno se mueven o giran.
- Pérdida del equilibrio o dificultad para caminar derecho.
- Náuseas o vómitos.
- Movimientos oculares rápidos e involuntarios (nistagmo).
- Sudoración o palpitaciones durante el episodio.
Síntomas en niños
- En niños, el vértigo puede manifestarse como llanto inexplicable, aferrarse a los padres o negarse a moverse.
- Pueden tener caídas frecuentes sin causa aparente.
- También pueden quejarse de que 'todo da vueltas' o tener náuseas.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, el vértigo puede aumentar el riesgo de caídas y fracturas.
- Puede durar más tiempo o ser más intenso que en personas más jóvenes.
- A veces se confunde con signos de envejecimiento normal, pero merece atención médica.
Causas
Causas principales
- Vértigo posicional paroxístico benigno (VPPB): pequeños cristales de calcio se desprenden en el oído interno y causan falsas señales de movimiento.
- Neuritis vestibular o laberintitis: inflamación del nervio del equilibrio, a menudo por una infección viral.
- Enfermedad de Ménière: acumulación de líquido en el oído interno que provoca episodios de vértigo, pérdida de audición y zumbidos.
- Migraña vestibular: las migrañas pueden causar vértigo sin dolor de cabeza intenso.
- Problemas del sistema nervioso central, como accidentes cerebrovasculares o tumores (poco frecuentes).
Factores de riesgo
- Edad avanzada (mayor de 65 años).
- Antecedentes de migraña.
- Lesiones previas en la cabeza o el cuello.
- Infecciones virales recientes (como un resfriado o gripe).
- Consumo de alcohol o ciertos medicamentos que afectan el oído interno.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el vértigo es tan intenso que no puede ponerse de pie o caminar.
- Si va acompañado de pérdida de audición repentina o zumbido en un oído.
- Si tiene dolor de cabeza intenso o visión doble.
- Si nota debilidad en un lado del cuerpo o dificultad para hablar.
Programe una cita de rutina si:
- Si los episodios de vértigo son leves pero ocurren varias veces al mes.
- Si el vértigo le causa caídas o le preocupa perder el equilibrio.
- Si ya le han diagnosticado una afección del oído interno y los síntomas cambian.
Diagnóstico
Un médico especialista (neurólogo u otorrinolaringólogo) le hará preguntas sobre sus síntomas y le realizará pruebas físicas para evaluar su equilibrio y el movimiento de sus ojos. Las pruebas especializadas ayudan a determinar si el problema está en el oído interno o en el cerebro.
Pruebas que se pueden realizar
- Prueba de Dix-Hallpike: se gira y acuesta la cabeza del paciente para desencadenar el vértigo y observar los movimientos oculares.
- Videonistagmografía (VNG): se usan gafas especiales para registrar los movimientos oculares mientras se realizan cambios de posición o se estimula el oído con agua o aire caliente/frío.
- Prueba de la silla rotatoria: se sienta al paciente en una silla que gira lentamente para evaluar cómo responde el sistema de equilibrio.
- Potenciales miogénicos vestibulares evocados (VEMP): se miden las respuestas de los músculos del cuello o los ojos ante sonidos fuertes.
- Prueba de la posturografía: se pide al paciente que se pare sobre una plataforma que mide su balanceo en diferentes condiciones.
- Resonancia magnética (RMN) o tomografía computarizada (TC): solo si se sospecha una causa neurológica, como un accidente cerebrovascular.
Qué esperar en su cita
Las pruebas son indoloras y no invasivas. Algunas pueden provocar mareo o vértigo temporal durante la prueba, pero eso es normal y ayuda al médico a hacer el diagnóstico. El proceso completo puede durar de 30 minutos a 2 horas, según las pruebas necesarias. Su médico le explicará los resultados y las opciones de tratamiento.
Tratamiento
El tratamiento del vértigo depende de la causa subyacente. En muchos casos, el vértigo mejora por sí solo o con ejercicios simples. El médico puede recomendar técnicas de reposicionamiento (como la maniobra de Epley para el VPPB), medicamentos para aliviar las náuseas o el mareo, o terapia de rehabilitación vestibular (ejercicios de equilibrio). Para causas más complejas, pueden ser necesarios otros tratamientos.
Autocuidado en el hogar
- Si siente vértigo, siéntese o acuéstese inmediatamente para evitar caídas.
- Evite movimientos bruscos de la cabeza.
- En casa, reduzca el desorden y use buena iluminación para prevenir tropiezos.
- No conduzca ni maneje maquinaria durante un episodio de vértigo.
Tratamientos médicos
El médico puede recetar medicamentos para controlar las náuseas, el mareo o la inflamación del oído interno. En algunos casos, se usan terapias como la rehabilitación vestibular, que son ejercicios personalizados para entrenar al cerebro a compensar los problemas de equilibrio. Para el vértigo posicional, el médico puede realizar una maniobra de reposicionamiento en su consulta, que consiste en mover la cabeza y el cuerpo en posiciones específicas para recolocar los cristales del oído interno.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía rara vez es necesaria para el vértigo. Se considera solo cuando otros tratamientos no han funcionado y la causa es una afección específica, como la enfermedad de Ménière avanzada o un tumor del nervio auditivo. Si su médico lo recomienda, le explicará los riesgos y beneficios.
Vivir con esta afección
Vivir con vértigo puede ser desafiante, pero la mayoría de las personas pueden controlar sus síntomas con tratamiento. Identifique los desencadenantes de sus episodios (como cambios de posición, estrés o ciertos alimentos) y evítelos. Use pasamanos en escaleras, siéntese para vestirse y tome descansos si se siente mareado.
Consejos de estilo de vida
- Duerma lo suficiente y evite el exceso de estrés.
- Evite movimientos rápidos de la cabeza al levantarse de la cama o al agacharse.
- Si tiene migraña, lleve un diario para identificar sus desencadenantes (como luces brillantes o ciertos olores).
- Consulte a su médico antes de viajar en avión o realizar actividades que requieran equilibrio intenso, como montañismo.
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada puede ayudar a controlar algunas causas de vértigo. Limite el consumo de sal, cafeína y alcohol si tiene enfermedad de Ménière. Los ejercicios de rehabilitación vestibular, bajo la guía de un fisioterapeuta, pueden mejorar su equilibrio y reducir el vértigo con el tiempo. El ejercicio suave como caminar o el yoga puede ser beneficioso, pero evite movimientos bruscos.
Salud mental y bienestar emocional
El vértigo puede causar ansiedad, miedo a caerse o incluso depresión. Es normal sentirse frustrado o preocupado. Hable con su médico sobre estos sentimientos; ellos pueden ofrecerle apoyo o derivarlo a un profesional de salud mental.
Prevención
No siempre se puede prevenir el vértigo, especialmente si está causado por infecciones o afecciones genéticas. Sin embargo, puede reducir el riesgo de caídas manteniendo su hogar seguro y usando dispositivos de apoyo si es necesario. Evitar movimientos bruscos de la cabeza y mantenerse hidratado también puede ayudar.
Vacunas
Vacunarse contra la gripe y otras infecciones virales puede reducir el riesgo de laberintitis o neuritis vestibular. Consulte a su médico sobre las vacunas recomendadas.
Programas de detección
No hay pruebas de detección de rutina para el vértigo. Si tiene factores de riesgo o antecedentes familiares de ciertas afecciones (como migraña o enfermedad de Ménière), hable con su médico sobre la vigilancia de sus síntomas.
Complicaciones
Si no se trata
- Caídas y lesiones asociadas, como fracturas de cadera o muñeca.
- Mayor riesgo de accidentes al conducir o manejar maquinaria.
- Ansiedad crónica o miedo a salir de casa (agorafobia).
- Pérdida de audición permanente si la causa subyacente no se trata (como en la enfermedad de Ménière).
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las personas con vértigo mejoran significativamente con el tratamiento adecuado. Muchas causas, como el VPPB, se resuelven por completo en semanas o meses. Incluso las afecciones crónicas pueden manejarse bien con medicamentos y terapia. Con el apoyo correcto, la mayoría de las personas pueden retomar sus actividades diarias con normalidad.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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