Escalofríos en niños
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Los escalofríos son una sensación de frío que provoca temblores y sacudidas del cuerpo. En los niños, suelen ser la forma en que el cuerpo intenta subir la temperatura para combatir una infección. No son una enfermedad en sí mismos, sino un síntoma de que algo está pasando.
Datos clave
- Los escalofríos a menudo acompañan a la fiebre y son una respuesta normal del sistema inmunológico.
- En la mayoría de los casos, los escalofríos desaparecen al tratar la causa de fondo, como una infección viral.
- Los escalofríos intensos o que duran más de unas horas pueden indicar una infección más seria y requieren evaluación médica.
Sí, los escalofríos son muy comunes en niños, especialmente cuando tienen fiebre por resfriados, gripes u otras infecciones leves.
Afecta a niños de todas las edades, pero es más frecuente en bebés y niños pequeños que aún no han desarrollado defensas fuertes contra muchas infecciones.
Síntomas
- Fiebre muy alta (más de 40 °C) que no baja con medidas caseras
- Rigidez en el cuello o dolor intenso al mover la cabeza
- Dificultad para respirar o respiración muy rápida
- Convulsiones o crisis epilépticas
- Manchas moradas o rojas en la piel que no desaparecen al presionar
- Letargo extremo: el niño no responde o está muy somnoliento
- ⚠Escalofríos que duran más de 2 horas a pesar de bajar la fiebre
- ⚠Signos de deshidratación: boca seca, llanto sin lágrimas, menos pañales mojados de lo normal
- ⚠Vómitos repetidos que impiden tomar líquidos
- ⚠Dolor de cabeza muy fuerte o dolor en el cuerpo que no mejora
- ⚠El niño parece estar muy enfermo o empeora rápidamente
Síntomas comunes
- Temblores o sacudidas involuntarias del cuerpo
- Sensación de frío intenso, incluso con ropa abrigada
- Piel de gallina o carne de gallina
- Dientes que castañetean
Síntomas en niños
- Fiebre alta (temperatura por encima de 38 °C)
- Llanto o irritabilidad
- Pérdida de apetito
- Sueño excesivo o dificultad para despertarse
- Respiración rápida o superficial
Síntomas en adultos mayores
- En adolescentes puede ser similar a los adultos, pero los escalofríos intensos pueden indicar infecciones como neumonía.
- En este grupo, los escalofríos a veces son el único síntoma de una infección, por lo que se debe estar atento.
Causas
Causas principales
- Infecciones virales como resfriado común, gripe o gastroenteritis
- Infecciones bacterianas como faringitis estreptocócica, infección urinaria o neumonía
- Reacción a una vacuna (a veces produce fiebre y escalofríos leves)
- Exposición al frío o hipotermia leve
Factores de riesgo
- Edad: los bebés y niños pequeños tienen menos defensas
- Asistencia a guarderías o escuelas donde hay muchos gérmenes
- Sistema inmunológico debilitado por enfermedades crónicas o tratamientos
- Vacunación incompleta
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Fiebre mayor de 38 °C en bebés menores de 3 meses
- Escalofríos con fiebre que no mejora después de 3 días
- El niño tiene dificultad para respirar o se queja de dolor en el pecho
- Se observan signos de deshidratación
- El niño está irritable, confuso o no se despierta con facilidad
Programe una cita de rutina si:
- Escalofríos leves que acompañan a un resfriado común y mejoran solos
- Fiebre baja (menos de 38.5 °C) sin otros síntomas preocupantes
- Si el niño ya fue valorado por un médico y los escalofríos son leves y controlables
Diagnóstico
El médico preguntará sobre los síntomas, tomará la temperatura y examinará al niño para buscar signos de infección. También revisará el cuello, oídos, garganta y pulmones.
Pruebas que se pueden realizar
- Medición de la temperatura con termómetro
- Prueba rápida de estreptococos (hisopado de garganta) si se sospecha infección bacteriana
- Análisis de orina para descartar infección urinaria
- En algunos casos, radiografía de tórax o análisis de sangre si hay sospecha de neumonía u otra infección grave
Qué esperar en su cita
El médico explicará los hallazgos y recomendará el tratamiento según la causa. Si es una infección viral, generalmente se indica reposo y medidas para bajar la fiebre. Si es bacteriana, puede recetar antibióticos. No te preocupes; la mayoría de los niños se recuperan bien con atención oportuna.
Tratamiento
El tratamiento de los escalofríos en niños se enfoca en aliviar la fiebre y tratar la causa subyacente. No es necesario tratar los escalofríos en sí mismos, sino la fiebre que los acompaña. Siempre consulta con el pediatra antes de administrar cualquier medicamento.
Autocuidado en el hogar
- Viste al niño con ropa ligera y abrígalo solo si tiene frío, pero evita abrigarlo en exceso.
- Ofrécele líquidos con frecuencia: agua, caldos o soluciones de rehidratación oral.
- Mantén la habitación a una temperatura fresca y ventilada (unos 20-22 °C).
- Si el niño tiene fiebre y está incómodo, puedes usar compresas tibias en la frente o bañarlo con agua tibia (no fría).
- Anímalo a descansar y a dormir lo suficiente.
Tratamientos médicos
Para bajar la fiebre, el médico puede recomendar medicamentos como paracetamol o ibuprofeno, según la edad y el peso del niño. Es importante seguir las indicaciones de dosis sin exceder la dosis máxima diaria. Si hay una infección bacteriana, se prescribirá un antibiótico específico. No se deben usar aspirinas en niños por el riesgo de síndrome de Reye.
¿Cuándo se considera la cirugía?
No aplica. Los escalofríos no requieren cirugía.
Vivir con esta afección
Cuando un niño tiene escalofríos y fiebre, es importante monitorear su temperatura cada 4-6 horas y estar atento a cualquier cambio. Asegúrate de que descanse y se hidrate bien. Los escalofríos suelen durar solo mientras la fiebre sube; una vez que la temperatura se estabiliza, desaparecen.
Consejos de estilo de vida
- Lávate las manos con frecuencia tú y el niño para evitar contagios.
- Enséñale al niño a no compartir vasos o cubiertos con otros.
- Mantén al niño en casa mientras tenga fiebre para no contagiar a otros.
Dieta y ejercicio
No se necesita una dieta especial, pero se recomienda ofrecer comidas ligeras y fáciles de digerir, como sopas, purés o frutas. Evita los alimentos muy grasosos o azucarados. El ejercicio intenso no es recomendable durante la fiebre; basta con actividad tranquila como jugar sentado o leer cuentos.
Salud mental y bienestar emocional
Los escalofríos y la fiebre pueden hacer que el niño se sienta asustado o incómodo. Es normal que esté irritable o busque más consuelo. Ofrécele tranquilidad, abrazos y palabras de cariño. La mayoría de los niños se recuperan sin problemas emocionales duraderos.
Prevención
No siempre se pueden prevenir los escalofríos, ya que son una respuesta del cuerpo a las infecciones. Sin embargo, se puede reducir el riesgo de enfermedades que los causan con hábitos de higiene y vacunación.
Vacunas
Las vacunas como la de la gripe, la neumocócica y la del rotavirus ayudan a prevenir infecciones que frecuentemente provocan fiebre y escalofríos. Consulta con el pediatra sobre el calendario de vacunación.
Programas de detección
No existen pruebas de detección específicas para los escalofríos. Se recomienda llevar al niño a revisiones periódicas con el pediatra para mantener sus vacunas al día y detectar cualquier problema de salud temprano.
Complicaciones
Si no se trata
- Deshidratación por fiebre alta y falta de ingesta de líquidos
- Convulsiones febriles en niños pequeños (aunque generalmente no causan daño duradero)
- Empeoramiento de la infección subyacente, como neumonía o sepsis
- Dificultad para controlar la fiebre si no se toman medidas
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de los niños se recuperan completamente de los escalofríos y la fiebre sin problemas. Con cuidados en casa y atención médica cuando sea necesario, las complicaciones son raras. Es una experiencia común en la infancia y generalmente no deja secuelas. Mantén la calma y sigue las recomendaciones del médico.
Encontrar apoyo
Organizaciones locales
- Consulta a tu pediatra o centro de salud local · Todos los países
Líneas de ayuda
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.
Guidance may differ by country or region. Confirm local recommendations with a qualified healthcare provider.