Daytime sleepiness in older adults
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La somnolencia diurna en adultos mayores es la sensación de tener mucho sueño durante el día, incluso después de haber dormido lo suficiente por la noche. No es normal sentirse muy cansado todo el tiempo cuando se es mayor. Puede ser señal de que algo está pasando con la salud, como un trastorno del sueño, un efecto secundario de medicamentos o depresión.
Datos clave
- La somnolencia diurna no es parte normal del envejecimiento.
- Puede aumentar el riesgo de caídas y accidentes.
- A menudo mejora al tratar la causa subyacente.
Es bastante común en adultos mayores, pero no es normal. Muchas personas mayores lo experimentan, pero a menudo se debe a problemas de salud que se pueden tratar.
Afecta especialmente a personas mayores de 65 años, sobre todo a quienes tienen enfermedades crónicas, toman varios medicamentos o tienen problemas de sueño como apnea.
Síntomas
- Dificultad repentina para hablar o mover un lado del cuerpo (posible accidente cerebrovascular).
- Desmayo o pérdida del conocimiento.
- Confusión repentina severa.
- Dificultad para respirar.
- ⚠Somnolencia excesiva que aparece de repente, sin causa clara.
- ⚠Somnolencia acompañada de dolor de pecho, palpitaciones o fiebre alta.
- ⚠Dormirse mientras conduce o realiza actividades peligrosas.
- ⚠Sospecha de sobredosis de medicamentos.
Síntomas comunes
- Sentir mucho sueño durante el día, aunque haya dormido bien de noche.
- Dificultad para mantenerse despierto en actividades como leer o ver televisión.
- Siestas largas o frecuentes.
- Sensación de cansancio o falta de energía.
Síntomas en niños
- En niños, la somnolencia diurna puede manifestarse como irritabilidad, hiperactividad o dificultades en la escuela. Pero este artículo se centra en adultos mayores.
Síntomas en adultos mayores
- Quedarse dormido sin querer durante el día.
- Sentirse confundido o desorientado al despertar.
- Disminución de la memoria o concentración.
- Cambios en el estado de ánimo, como tristeza o irritabilidad.
- Dolor de cabeza al despertar (puede estar asociado a apnea del sueño).
Causas
Causas principales
- Apnea del sueño (pausas al respirar mientras duerme).
- Efectos secundarios de medicamentos (como antihistamínicos, algunos antidepresivos o pastillas para dormir).
- Depresión o ansiedad.
- Trastornos del sueño como insomnio o síndrome de piernas inquietas.
- Dolor crónico (como artritis) que interrumpe el sueño.
- Enfermedades como diabetes, enfermedad de Parkinson o hipotiroidismo.
Factores de riesgo
- Edad avanzada (más de 65 años).
- Tomar varios medicamentos (polifarmacia).
- Tener enfermedades crónicas.
- Sobrepeso u obesidad.
- Consumo de alcohol o tabaco.
- Vida sedentaria.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si la somnolencia aparece de repente o es muy intensa.
- Si se acompaña de síntomas de emergencia como dificultad para hablar o desmayo.
- Si hay riesgo de accidente al estar somnoliento.
Programe una cita de rutina si:
- Si la somnolencia dura más de dos semanas y afecta sus actividades diarias.
- Si nota que se queda dormido en situaciones cotidianas (comiendo, conversando).
- Si tiene otros síntomas como ronquidos fuertes, falta de aire nocturna o piernas inquietas.
- Si ha cambiado algún medicamento recientemente y nota más sueño.
Diagnóstico
El médico le preguntará sobre sus hábitos de sueño, su historial de salud y los medicamentos que toma. También puede pedirle que lleve un diario del sueño durante una o dos semanas.
Pruebas que se pueden realizar
- Cuestionarios de somnolencia (como la escala de Epworth).
- Estudio del sueño (polisomnografía) si se sospecha apnea u otros trastornos.
- Análisis de sangre para detectar anemia, problemas de tiroides o deficiencias vitamínicas.
- Evaluación de medicamentos que pueda estar tomando.
Qué esperar en su cita
Es probable que el médico revise primero las causas más comunes, como los efectos de medicamentos o la apnea del sueño. No se preocupe, la mayoría de las pruebas no son dolorosas y se pueden hacer en una clínica o en casa.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa. En muchos casos, ajustar los medicamentos, tratar la apnea del sueño o mejorar los hábitos de sueño puede reducir la somnolencia. Es importante que trabaje junto a su médico para encontrar la causa exacta.
Autocuidado en el hogar
- Mantener un horario regular de sueño (acostarse y levantarse a la misma hora todos los días).
- Evitar siestas largas (no más de 30 minutos).
- Realizar actividad física moderada durante el día, como caminar.
- Evitar cafeína, alcohol y comidas pesadas antes de dormir.
- Crear un ambiente de sueño tranquilo, oscuro y fresco.
- Exponerse a la luz natural por la mañana.
Tratamientos médicos
El médico puede recetar tratamientos para la causa subyacente, como un dispositivo de presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP) para la apnea del sueño, cambios en la medicación o terapia para la depresión. No se recomienda automedicarse con pastillas para dormir sin supervisión médica.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En casos raros, si la apnea del sueño es causada por obstrucción física (como amígdalas grandes), un especialista puede considerar cirugía. Pero no es el tratamiento más común.
Vivir con esta afección
Vivir con somnolencia diurna puede ser difícil, pero se puede manejar. Planifique actividades importantes para cuando esté más despierto. Tome descansos cortos si es necesario. Pida ayuda a familiares o amigos si necesita apoyo.
Consejos de estilo de vida
- Establezca una rutina diaria que incluya momentos de actividad y descanso.
- Evite conducir o manejar maquinaria pesada si se siente somnoliento.
- Busque compañía para mantenerse activo socialmente, eso ayuda a mantenerse alerta.
- Use la luz brillante por la mañana para ayudar a regular el reloj interno.
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada, rica en frutas, verduras y proteínas magras, y baja en azúcares y grasas saturadas, puede ayudar a mantener la energía. El ejercicio moderado, como caminar 30 minutos al día, mejora la calidad del sueño y reduce la somnolencia.
Salud mental y bienestar emocional
La somnolencia constante puede provocar sentimientos de frustración, tristeza o aislamiento. Es normal sentirse así. Hable con su médico o un profesional de la salud mental. Si tiene pensamientos de lastimarse, busque ayuda de inmediato llamando a una línea de crisis (en España, el 024).
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero mantener buenos hábitos de sueño, controlar las enfermedades crónicas y revisar los medicamentos regularmente con su médico puede reducir el riesgo.
Complicaciones
Si no se trata
- Mayor riesgo de caídas y fracturas.
- Accidentes de tránsito o laborales.
- Deterioro cognitivo o empeoramiento de la memoria.
- Aislamiento social y depresión.
- Empeoramiento de enfermedades crónicas como hipertensión o diabetes.
Pronóstico a largo plazo
Con el diagnóstico y tratamiento adecuados, la mayoría de las personas mayores mejoran su somnolencia y recuperan energía. Es un problema que tiene solución. No pierda la esperanza y consulte a su médico para empezar el camino hacia un mejor descanso.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 17 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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