Ear pain in children
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El dolor de oído en niños, también llamado otalgia, es una molestia o dolor en uno o ambos oídos. Es muy común en la infancia y a menudo está causado por infecciones del oído medio o externo, aunque también puede aparecer por otras razones como la dentición o un resfriado.
Datos clave
- La mayoría de los casos de dolor de oído en niños son causados por infecciones del oído medio (otitis media).
- El dolor de oído no siempre significa que haya una infección; puede deberse a la acumulación de líquido o a la inflamación por un resfriado.
- Muchos niños mejoran por sí solos sin necesidad de antibióticos, pero es importante consultar al pediatra para un diagnóstico adecuado.
Sí, el dolor de oído es uno de los motivos más frecuentes de consulta pediátrica, especialmente en niños menores de 3 años.
Afecta sobre todo a niños pequeños, entre los 6 meses y los 3 años, aunque puede ocurrir a cualquier edad. Es más frecuente en niños que asisten a guarderías o están expuestos al humo del tabaco.
Síntomas
- El niño tiene rigidez en el cuello y fiebre alta (puede ser signo de meningitis)
- El niño está muy somnoliento, confuso o difícil de despertar
- Tiene dificultad para respirar o convulsiones
- Sangrado abundante del oído (no solo una pequeña mancha)
- ⚠Dolor intenso que no mejora con medidas de confort
- ⚠Fiebre alta (más de 39 °C) que no baja con cuidados
- ⚠Secreción de pus o sangre del oído
- ⚠El niño tiene menos de 3 meses y presenta fiebre o síntomas de oído
- ⚠Pérdida repentina de la audición
Síntomas comunes
- Dolor o molestia en uno o ambos oídos
- Fiebre
- Irritabilidad o llanto sin causa aparente
- Dificultad para dormir
- Pérdida temporal de audición
Síntomas en niños
- Se jalan o frotan la oreja afectada
- Lloran más de lo habitual, sobre todo al acostarse
- Tienen problemas para comer o succionar
- Pueden tener secreción amarillenta o sanguinolenta del oído (si el tímpano se perfora)
Síntomas en adultos mayores
- El dolor de oído en adultos mayores no es común, pero puede ocurrir por infecciones o por acumulación de cerumen
- Pueden notar pérdida de audición o sensación de oído tapado
- En algunos casos puede haber mareo o vértigo
Causas
Causas principales
- Infección del oído medio (otitis media aguda), generalmente después de un resfriado
- Infección del oído externo (otitis externa o 'oído de nadador'), por agua o humedad en el conducto auditivo
- Acumulación de líquido detrás del tímpano (otitis media con efusión), sin infección activa
- Dentición o dolor de encías en bebés, que puede irradiarse al oído
- Obstrucción por cerumen o cuerpos extraños (como un juguete pequeño)
Factores de riesgo
- Asistir a guarderías o estar en contacto con muchos niños
- Exposición al humo del tabaco (activo o pasivo)
- Uso de biberón en posición acostada (en lugar de lactancia materna)
- Tener alergias o resfriados frecuentes
- Edad temprana (menos de 2 años)
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Dolor intenso que no mejora con cuidados en casa
- Fiebre alta (mayor de 39 °C) o que dura más de 2 días
- Secreción de pus o sangre del oído
- El niño está muy irritable, decaído o con vómitos
- Pérdida repentina de la audición
Programe una cita de rutina si:
- Dolor de oído leve que dura más de 24 horas sin mejorar
- Sensación de oído tapado o pérdida leve de audición que no se resuelve en unos días
- El niño ha tenido varias infecciones de oído (más de 3 en 6 meses)
Diagnóstico
El médico examinará el oído del niño con un instrumento llamado otoscopio, que tiene una luz para ver el interior del conducto auditivo y el tímpano. También puede usar un otoscopio neumático para soplar un poco de aire y ver si el tímpano se mueve con normalidad.
Pruebas que se pueden realizar
- Otoscopia (examen visual del oído)
- Otoscopia neumática (para evaluar la movilidad del tímpano)
- En algunos casos, timpanometría (prueba de la presión del oído medio)
- Si hay secreción, se puede tomar una muestra para cultivo (rara vez necesario)
Qué esperar en su cita
El examen es rápido y no duele. El médico puede pedir que el niño esté tranquilo; a veces se necesita sujetar suavemente al niño para poder ver bien. No se requiere ninguna preparación especial.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa del dolor y de la edad del niño. Muchas infecciones de oído mejoran solas en unos días. El objetivo principal es aliviar el dolor y tratar la infección si es necesario. Nunca administre medicamentos sin consultar al pediatra.
Autocuidado en el hogar
- Aplique un paño tibio (no caliente) sobre el oído afectado durante unos minutos
- Mantenga al niño en posición vertical o semiincorporada para ayudar a drenar el líquido
- Ofrezca abundantes líquidos y alimentos blandos si tiene molestias al masticar
- Evite meter hisopos, gotas o cualquier objeto en el oído
- Para el dolor, puede usar un analgésico infantil recomendado por su pediatra (sin exceder la dosis indicada)
Tratamientos médicos
Según el diagnóstico, el médico puede recetar gotas óticas para infecciones del oído externo o, si la infección del oído medio es bacteriana y no mejora, antibióticos por vía oral. En niños mayores de 2 años con infección leve, a veces se opta por esperar 48-72 horas antes de iniciar antibióticos. Siempre siga las indicaciones del profesional de salud.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En casos de infecciones de oído muy frecuentes (más de 3 en 6 meses o 4 en un año), o si hay pérdida de audición persistente, el médico puede recomendar la colocación de tubos de ventilación (drenajes) en el tímpano. Esto se realiza bajo anestesia general y suele mejorar el problema. No es una cirugía de emergencia.
Vivir con esta afección
Mientras el niño tiene dolor, puede estar irritable y tener sueño interrumpido. Es importante mantener la calma y ofrecer consuelo. Siga las indicaciones del pediatra para el control del dolor y la medicación. Puede reanudar las actividades normales cuando el niño se sienta mejor y no tenga fiebre.
Consejos de estilo de vida
- Evite que entre agua en los oídos durante el baño o la natación si hay riesgo de infección externa
- No use hisopos de algodón para limpiar los oídos, ya que pueden empujar el cerumen o lesionar el conducto
- Mantenga al niño alejado del humo del tabaco
- Si usa biberón, procure que el niño esté en posición semiincorporada
Dieta y ejercicio
No hay restricciones especiales. Una dieta equilibrada ayuda al sistema inmunológico. El niño puede hacer ejercicio ligero cuando se sienta bien; evite actividades acuáticas hasta que el médico lo autorice si hubo perforación del tímpano.
Salud mental y bienestar emocional
El dolor de oído puede ser molesto y angustiante para el niño y los padres. La falta de sueño y la irritabilidad pueden causar estrés en toda la familia. Si siente que el malestar está afectando el ánimo del niño o el suyo propio, no dude en hablar con su pediatra o buscar apoyo emocional.
Prevención
No se puede prevenir completamente, pero hay medidas que reducen el riesgo de infecciones de oído: amamantar al bebé (la leche materna ofrece protección), evitar el humo del tabaco, mantener al día las vacunas, y no usar biberón en posición acostada.
Vacunas
Las vacunas contra el neumococo y la gripe (influenza) pueden ayudar a prevenir algunas infecciones de oído. Consulte con su pediatra el calendario de vacunación recomendado en su país.
Programas de detección
No existen exámenes de rutina para prevenir el dolor de oído. Sin embargo, si el niño tiene infecciones frecuentes, el médico puede realizar pruebas de audición para detectar problemas a tiempo.
Complicaciones
Si no se trata
- Perforación del tímpano (generalmente se cura sola, pero puede dejar cicatriz)
- Pérdida de audición temporal o, rara vez, permanente
- Propagación de la infección a otras zonas (mastoides, cerebro o meninges, aunque es muy poco frecuente)
- Infecciones de oído recurrentes que afectan el desarrollo del lenguaje
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de los niños con dolor de oído mejoran completamente con el tratamiento adecuado o incluso por sí solos. Las infecciones de oído son muy comunes y rara vez causan problemas a largo plazo. Con el cuidado médico oportuno, la recuperación suele ser completa y sin secuelas.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 17 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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