Ear pain in older adults
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El dolor de oído en adultos mayores es una molestia en el oído que puede ocurrir por muchas razones. No siempre es señal de una infección. Puede ser desde algo simple como un tapón de cera hasta problemas más serios como infecciones o daño en el oído interno. Es importante consultar a un médico para saber la causa exacta.
Datos clave
- El dolor de oído puede ser causado por infecciones, cera acumulada, cambios de presión o problemas en la mandíbula.
- En adultos mayores, el dolor de oído a veces se relaciona con pérdida de audición o zumbidos.
- No use hisopos de algodón para limpiar los oídos, ya que pueden empujar la cera hacia adentro y causar más problemas.
Sí, el dolor de oído es común en adultos mayores. Con la edad, algunos cambios en el oído pueden hacer que sea más fácil que se presenten molestias.
Afecta principalmente a personas mayores de 65 años, especialmente aquellas con sistemas inmunes más débiles, diabetes o problemas de audición previos.
Síntomas
- Dolor de oído intenso y repentino
- Pérdida total y repentina de la audición
- Sangre o líquido claro saliendo del oído después de un golpe en la cabeza
- Signos de parálisis facial (como no poder cerrar un ojo o sonreír de un lado)
- ⚠Dolor de oído que no mejora con reposo o analgésicos de venta libre
- ⚠Secreción de pus o sangre del oído
- ⚠Fiebre alta acompañada de dolor de oído
- ⚠Mareos intensos o dificultad para caminar
Síntomas comunes
- Dolor en uno o ambos oídos
- Sensación de presión o taponamiento
- Disminución de la audición
- Zumbido en el oído
- Secreción de líquido o pus del oído
Síntomas en niños
- Los niños suelen presentar dolor de oído intenso, fiebre, irritabilidad y pueden tocarse la oreja con frecuencia.
Síntomas en adultos mayores
- El dolor puede ser más leve o difícil de describir
- Pérdida de audición repentina o gradual
- Mareos o vértigo (sensación de que todo da vueltas)
- Secreción del oído con mal olor
- Dolor al masticar o al mover la cabeza
Causas
Causas principales
- Infección del oído medio (otitis media) o del oído externo (otitis externa, también llamada 'oído de nadador')
- Acumulación de cera endurecida que tapa el conducto auditivo
- Cambios rápidos de presión (como al volar o bucear)
- Problemas en la articulación de la mandíbula (ATM)
- Cuerpo extraño en el oído
Factores de riesgo
- Edad avanzada (más de 65 años)
- Pérdida de audición previa
- Uso de audífonos
- Sistema inmune debilitado por enfermedades como diabetes
- Cuidado inadecuado del oído (por ejemplo, usar hisopos o introducir objetos)
- Nadar en aguas contaminadas
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Dolor intenso que no mejora después de 24-48 horas
- Fiebre alta con dolor de oído
- Sangre o pus saliendo del oído
- Pérdida repentina de la audición
- Mareos o vértigo que dificultan caminar
Programe una cita de rutina si:
- Dolor leve que dura más de 3 días
- Sensación de oído tapado que no desaparece
- Zumbido constante en el oído
- Cambios en la audición (como escuchar menos)
Diagnóstico
El médico examinará el oído con un instrumento especial llamado otoscopio, que permite ver el interior del conducto auditivo y el tímpano. También le hará preguntas sobre sus síntomas y su historial médico.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen con otoscopio para ver si hay cera, infección o daño en el tímpano
- Prueba de audición (audiometría) para evaluar si hay pérdida de audición
- Cultivo de secreción si hay pus, para identificar el tipo de infección
- Tomografía computarizada (TAC) o resonancia magnética si se sospecha una infección profunda o complicación (muy raro)
Qué esperar en su cita
El examen de oído es sencillo y no duele. Puede durar unos minutos. Si se necesita una prueba de audición, se realizará en una cabina insonorizada y le pedirán que presione un botón cuando escuche sonidos. Todo es sin dolor.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa del dolor. Puede ir desde limpiar el oído de cera hasta usar medicamentos recetados para combatir una infección. En casos leves, su médico puede recomendar reposo y analgésicos de venta libre. Nunca use gotas para el oído sin consultar a un médico, especialmente si hay secreción o sangrado.
Autocuidado en el hogar
- Evite introducir cualquier objeto en el oído, incluyendo hisopos, palillos o dedos
- Use compresas tibias (no calientes) sobre la oreja para aliviar el dolor
- Descanse en posición vertical, con la cabeza elevada, para reducir la presión en el oído
- Mantenga el oído seco durante el baño; use un gorro o una bola de algodón con vaselina en la entrada del oído
- Tome analgésicos de venta libre (como paracetamol o ibuprofeno) solo si su médico lo autoriza y siguiendo las instrucciones del envase
Tratamientos médicos
Su médico puede recetar gotas antibióticas para el oído si hay infección bacteriana. En algunos casos de infección del oído medio, puede indicar antibióticos orales. Si la causa es cera endurecida, el médico puede retirarla con irrigación suave o con instrumentos especiales. No se automedique ni use gotas que tuviera guardadas de otro familiar o de su propia experiencia pasada.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En casos muy poco frecuentes, si hay una infección crónica que no responde a los tratamientos o si se forma un absceso (bolsa de pus), puede ser necesaria una cirugía menor. Sin embargo, la mayoría de los casos se resuelven sin cirugía.
Vivir con esta afección
Mantener una buena higiene del oído es clave. Límpielos solo por fuera con una toalla húmeda. Si usa audífonos, siga las instrucciones de limpieza del fabricante. Si nota dolor o molestia al usar los audífonos, consulte a su médico o audiólogo.
Consejos de estilo de vida
- Evite exponerse a cambios bruscos de temperatura o humedad
- No fume, ya que el humo puede empeorar las infecciones del oído
- Si nada, use tapones para los oídos hechos a medida para evitar que entre agua
- Mantenga el volumen bajo al usar auriculares
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada rica en vitaminas y minerales (como frutas, verduras y proteínas magras) ayuda a fortalecer el sistema inmunológico. Hacer ejercicio moderado, como caminar, mejora la circulación y la salud general, lo que puede ayudar a prevenir infecciones.
Salud mental y bienestar emocional
El dolor de oído constante o la pérdida de audición pueden causar frustración, ansiedad o sentimiento de aislamiento. Es normal sentirse preocupado. Hable con su médico o con un profesional de salud mental si se siente abrumado. Recuerde, hay apoyo disponible. Si tiene pensamientos de hacerse daño, llame al número de emergencias de su país o pida ayuda de inmediato.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero hay medidas que reducen el riesgo. Mantener los oídos secos y limpios, evitar introducir objetos, tratar las alergias y resfriados a tiempo, y controlar enfermedades crónicas como la diabetes pueden ayudar.
Vacunas
Las vacunas contra la gripe y el neumococo pueden ayudar a prevenir infecciones que a veces causan dolor de oído. Consulte a su médico qué vacunas son recomendables para su edad.
Programas de detección
Si tiene más de 50 años, es buena idea hacerse una revisión auditiva cada 1-2 años, incluso si no tiene molestias. Esto puede detectar problemas a tiempo y prevenir complicaciones.
Complicaciones
Si no se trata
- Pérdida de audición permanente
- Infección que se extiende al oído interno (laberintitis) o al hueso mastoides (mastoiditis)
- Formación de un absceso (acumulación de pus) dentro del oído o detrás de él
- Daño en el tímpano (perforación) que puede requerir cirugía
Pronóstico a largo plazo
Con el tratamiento adecuado, la mayoría de los casos de dolor de oído en adultos mayores mejoran por completo o tienen una recuperación significativa. Es importante seguir las indicaciones del médico y acudir a las citas de seguimiento. La pérdida de audición, si ocurre, a menudo se puede manejar con audífonos u otros dispositivos. No pierda la esperanza: la mayoría de las personas retoman su vida normal después del tratamiento.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 17 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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