Fiebre en niños
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La fiebre es un aumento temporal de la temperatura corporal, generalmente como respuesta a una infección. En los niños, es una señal de que el sistema inmunológico está trabajando para combatir gérmenes.
Datos clave
- La fiebre en sí misma no es una enfermedad, sino un síntoma de que el cuerpo está luchando contra una infección.
- La temperatura normal del cuerpo varía, pero generalmente se considera fiebre cuando es igual o superior a 38 °C (100.4 °F) medida en el recto.
- La mayoría de las fiebres en niños son causadas por virus y desaparecen solas en unos días.
Sí, la fiebre es muy común en la infancia. La mayoría de los niños tendrán varias fiebres durante sus primeros años de vida.
Afecta principalmente a niños pequeños y preescolares, aunque puede ocurrir a cualquier edad. Es más frecuente en menores de 5 años.
Síntomas
- Si el niño tiene menos de 3 meses y presenta fiebre (temperatura rectal ≥38 °C)
- Si el niño tiene convulsiones (movimientos bruscos e incontrolables)
- Si el niño tiene dificultad para respirar o respira muy rápido
- Si el niño está muy somnoliento, confuso o no responde
- Si aparece una erupción cutánea que no desaparece al presionarla (petequias)
- ⚠Fiebre que dura más de 3 días
- ⚠El niño no bebe nada o tiene signos de deshidratación (boca seca, llanto sin lágrimas, menos pañales mojados)
- ⚠Dolor de cabeza intenso, rigidez en el cuello o vómitos repetidos
- ⚠Fiebre en un niño con una enfermedad crónica (como corazón, pulmones o sistema inmunitario débil)
Síntomas comunes
- Temperatura corporal elevada (38 °C o más)
- Sudoración y escalofríos
- Enrojecimiento de la piel
- Malestar general y cansancio
Síntomas en niños
- Irritabilidad o llanto sin consuelo
- Pérdida del apetito
- Sueño excesivo o dificultad para despertar
- Resfriado o tos
- Vómitos o diarrea
Síntomas en adultos mayores
- No aplica para esta guía (centrada en niños)
Causas
Causas principales
- Infecciones virales (resfriados, gripe, infecciones respiratorias o digestivas)
- Infecciones bacterianas (oído, garganta, orina, neumonía)
- Reacción a vacunas
- Dentición (aunque el aumento suele ser leve)
- Exceso de ropa o temperatura ambiental muy alta
Factores de riesgo
- Edad menor de 3 meses
- Asistencia a guarderías o escuelas (mayor exposición a gérmenes)
- Sistema inmunitario debilitado por enfermedad o tratamientos
- Falta de vacunación completa
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Bebés menores de 3 meses con fiebre (consulta médica inmediata)
- Fiebre acompañada de convulsiones
- Dificultad para respirar, rigidez en el cuello o erupción cutánea
- Signos de deshidratación moderada o grave
Programe una cita de rutina si:
- Fiebre que dura más de 3 días
- El niño tiene mal estado general, no come ni juega
- Dolor localizado (oído, garganta, al orinar)
- Fiebre recurrente sin causa clara
Diagnóstico
El médico realizará una historia clínica detallada y un examen físico completo. Preguntará sobre la temperatura, otros síntomas, vacunas y posibles contactos con personas enfermas.
Pruebas que se pueden realizar
- Medición de la temperatura (rectal, oral, axilar o timpánica)
- Análisis de orina (si se sospecha infección urinaria)
- Análisis de sangre (para evaluar infección o inflamación)
- Radiografía de tórax (si hay tos o problemas respiratorios)
Qué esperar en su cita
El médico puede pedir que el niño se quite la ropa para examinarlo. Es posible que se tomen muestras de sangre u orina. Los resultados suelen estar listos en pocas horas o al día siguiente.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa subyacente. La mayoría de las fiebres virales se resuelven solas. El objetivo principal es aliviar el malestar y mantener al niño hidratado.
Autocuidado en el hogar
- Ofrecer líquidos con frecuencia (agua, leche materna o de fórmula, soluciones de rehidratación oral)
- Vestir al niño con ropa ligera y mantener la habitación fresca (no usar baños fríos ni alcohol)
- Reposo, pero no obligarlo a estar en cama si quiere jugar
- Medir la temperatura regularmente para hacer seguimiento
Tratamientos médicos
El médico puede recomendar medicamentos para bajar la fiebre si el niño tiene dolor o malestar significativo. Estos medicamentos (como el paracetamol o el ibuprofeno, siempre bajo prescripción) se usan solo cuando es necesario y en dosis adecuadas al peso. Nunca se debe dar aspirina a niños por el riesgo de síndrome de Reye. En infecciones bacterianas, se pueden recetar antibióticos, que solo son efectivos contra bacterias.
¿Cuándo se considera la cirugía?
No aplica. La fiebre en sí misma no requiere cirugía. Si es causada por una infección quirúrgica (como apendicitis), el tratamiento quirúrgico sería para la enfermedad de base, no para la fiebre.
Vivir con esta afección
Durante un episodio de fiebre, controle la temperatura cada 4-6 horas y observe el comportamiento del niño. Ofrezca líquidos y comidas ligeras si tiene apetito. Asegúrese de que descanse lo suficiente.
Consejos de estilo de vida
- Lavarse las manos con frecuencia para evitar contagios
- Mantener al niño en casa mientras tenga fiebre para evitar propagar infecciones
- No forzar la alimentación; lo importante es la hidratación
- Ventilar la habitación y evitar el humo del tabaco
Dieta y ejercicio
Ofrezca comidas suaves y fáciles de digerir (purés, caldos, gelatina). No es necesario hacer ejercicio; el reposo es clave. Cuando la fiebre haya pasado, puede retomar actividades poco a poco.
Salud mental y bienestar emocional
La fiebre en un hijo puede generar ansiedad en los padres. Es normal sentirse preocupado, pero recuerde que la mayoría de las fiebres son inofensivas. Si siente que no puede manejarlo, hable con su pareja, familiares o un profesional de la salud.
Prevención
No siempre es posible prevenir la fiebre, pero se pueden reducir las infecciones que la causan con medidas de higiene y vacunación.
Vacunas
Las vacunas previenen muchas enfermedades infecciosas que causan fiebre, como el sarampión, la varicela, la gripe y la meningitis. Siga el calendario de vacunación recomendado por su pediatra.
Programas de detección
No hay pruebas de detección específicas para la fiebre. Lo más importante es la observación y las visitas regulares al pediatra.
Complicaciones
Si no se trata
- Deshidratación (por pérdida de líquidos)
- Convulsiones febriles (más comunes entre los 6 meses y 5 años; suelen ser breves y no causan daño duradero)
- Infecciones más graves si la causa es bacteriana y no se trata
Pronóstico a largo plazo
La gran mayoría de las fiebres en niños son benignas y desaparecen sin problemas. Las convulsiones febriles suenan alarmantes pero rara vez causan consecuencias a largo plazo. Con cuidado y atención, casi todos los niños se recuperan por completo. La clave es vigilar los signos de alarma y consultar al médico cuando sea necesario.
Encontrar apoyo
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
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