Hearing loss in children
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La pérdida auditiva en niños es la reducción parcial o total de la capacidad de escuchar sonidos. Puede afectar un oído o ambos, y puede ser desde leve (dificultad para oír sonidos bajos) hasta profunda (no oír casi nada).
Datos clave
- La pérdida auditiva puede estar presente al nacer o desarrollarse durante la infancia.
- La detección temprana es clave para el desarrollo del lenguaje y la comunicación.
- Muchos casos se pueden tratar o manejar con audífonos, implantes o terapias.
Sí, es más común de lo que se cree. Aproximadamente 1 de cada 1,000 recién nacidos tiene pérdida auditiva significativa. También puede aparecer después de infecciones de oído repetidas o por otras causas.
Puede afectar a cualquier niño, desde recién nacidos hasta adolescentes. Es más frecuente en bebés prematuros, aquellos con antecedentes familiares de sordera, o con infecciones como la meningitis.
Síntomas
- Pérdida auditiva repentina (de un momento a otro) que no tiene una causa clara
- Pérdida auditiva acompañada de mareo intenso, zumbido fuerte o parálisis facial
- Si el niño tiene dificultad para respirar o signos de una reacción alérgica grave (aunque no sea común)
- ⚠Dolor de oído intenso, especialmente si tiene fiebre alta
- ⚠Secreción de pus o sangre del oído
- ⚠Cuerpo extraño en el oído (el niño se metió algo y no se puede sacar fácilmente)
- ⚠Pérdida auditiva que empeora rápidamente en unos días
Síntomas comunes
- No reaccionar a sonidos fuertes (en bebés pequeños)
- No voltear la cabeza hacia la fuente de un sonido (alrededor de los 6 meses)
- Habla retrasada o poco clara para su edad
- Pedir que le repitan las cosas a menudo
- Subir el volumen de la televisión o dispositivos muy alto
Síntomas en niños
- Dificultad para seguir instrucciones verbales
- Parecer distraído o no prestar atención en clase
- Problemas para entender en ambientes ruidosos
- Quejarse de dolor de oído o sensación de oído tapado
- Retraso en el desarrollo del lenguaje
Causas
Causas principales
- Infecciones de oído frecuentes (otitis media) que afectan el tímpano o el oído medio
- Factores genéticos o hereditarios (presentes al nacer o que aparecen después)
- Complicaciones durante el embarazo (rubeola, citomegalovirus, toxoplasmosis) o el parto (falta de oxígeno)
- Enfermedades infecciosas como meningitis o paperas
- Exposición a ruidos muy fuertes (juguetes ruidosos, conciertos, fuegos artificiales)
Factores de riesgo
- Antecedentes familiares de sordera infantil
- Nacimiento prematuro o bajo peso al nacer
- Infecciones de oído recurrentes no tratadas
- Uso de medicamentos que pueden dañar el oído (ototóxicos, como algunos antibióticos fuertes) – siempre bajo prescripción médica
- Lesiones en la cabeza o el oído
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si notas que tu hijo no reacciona a sonidos fuertes después de los 3 meses
- Si tiene dolor de oído intenso con fiebre o secreción
- Si la pérdida auditiva es repentina o empeora rápidamente
Programe una cita de rutina si:
- Si tienes dudas sobre su capacidad para oír (pide una revisión auditiva al pediatra)
- Si notas retraso en el habla o problemas de atención escolar
- Como parte de las revisiones pediátricas de rutina (el pediatra evaluará la audición en cada control)
Diagnóstico
El médico (pediatra, otorrinolaringólogo o audiólogo) realiza pruebas para medir la capacidad de oír. En recién nacidos se hace el tamiz auditivo (prueba de oído) antes de salir del hospital. En niños más grandes se usan pruebas con sonidos y juegos.
Pruebas que se pueden realizar
- Prueba de emisiones otoacústicas (OEA) – mide el eco que produce el oído interno al recibir un sonido
- Potenciales evocados auditivos del tronco cerebral (PEATC) – evalúa la respuesta del cerebro al sonido
- Audiometría conductual – el niño responde a sonidos levantando la mano o girando la cabeza
- Timpanometría – revisa el movimiento del tímpano y el oído medio
Qué esperar en su cita
Las pruebas son indoloras y a menudo se hacen mientras el niño está dormido o tranquilo. El médico explicará los resultados y, si hay pérdida auditiva, recomendará el tratamiento o seguimiento adecuado. No tengas miedo de preguntar todas tus dudas.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa y la gravedad de la pérdida auditiva. El objetivo es mejorar la capacidad de oír y apoyar el desarrollo del lenguaje y la comunicación. Siempre debe ser guiado por un equipo de profesionales.
Autocuidado en el hogar
- Mantener los oídos limpios y secos, sin introducir objetos (como hisopos) en el canal auditivo
- Proteger al niño de ruidos fuertes con tapones o auriculares especiales
- Si tiene infección de oído, seguir las indicaciones del médico (por ejemplo, reposo y dejar que el oído drene naturalmente)
- Evitar el uso excesivo de audífonos o cascos a volumen alto
Tratamientos médicos
Dependiendo del tipo de pérdida auditiva, el médico puede recomendar audífonos (amplifican el sonido para que el niño pueda oír mejor), implantes cocleares (dispositivos que estimulan directamente el nervio auditivo en casos de sordera profunda), medicamentos para tratar infecciones o inflamación (como antibióticos o corticosteroides, siempre bajo prescripción), o terapia del lenguaje para ayudar a desarrollar la comunicación. Nunca automediques a tu hijo.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En algunos casos, como infecciones crónicas de oído con líquido persistente (otitis media con efusión), puede ser necesaria una cirugía para colocar tubos de ventilación (drenajes) en el tímpano. También en malformaciones del oído o cuando no funcionan otros tratamientos, como en ciertos casos de sordera profunda. El médico especialista decidirá si es necesario.
Vivir con esta afección
Vivir con pérdida auditiva significa adaptar la comunicación: habla claro y de frente al niño, reduce el ruido de fondo, usa gestos o lenguaje de señas si es necesario. La mayoría de los niños pueden llevar una vida normal con el apoyo adecuado.
Consejos de estilo de vida
- Fomentar la lectura y actividades visuales para compensar la audición
- Si usa audífonos o implantes, ayudarlo a cuidarlos y revisarlos con el especialista
- Informar a la escuela y a los cuidadores sobre las necesidades del niño
- Participar en grupos de apoyo con otras familias para compartir experiencias
Dieta y ejercicio
No hay una dieta especial para la pérdida auditiva, pero una alimentación equilibrada y hacer ejercicio regularmente favorecen la salud general. Evitar el consumo de sustancias tóxicas durante el embarazo reduce el riesgo de pérdida auditiva congénita.
Salud mental y bienestar emocional
Los niños con pérdida auditiva pueden sentirse frustrados o aislados si no se les comprende. Es normal tener emociones como tristeza o enojo. Habla con tu hijo y bríndale amor y paciencia. Si notas signos de ansiedad o depresión, busca ayuda de un psicólogo infantil. Recuerda que la salud mental es tan importante como la física.
Prevención
No todos los casos se pueden prevenir, pero se pueden reducir los riesgos. Durante el embarazo, evita infecciones (lavado de manos, vacunas) y no consumas alcohol ni tabaco. Después del nacimiento, protege a tu hijo de infecciones de oído (por ejemplo, no fumes cerca de él, amamanta si es posible) y evita ruidos excesivos.
Vacunas
Las vacunas contra la rubéola, las paperas, la meningitis y el neumococo ayudan a prevenir infecciones que pueden causar pérdida auditiva. Consulta el calendario de vacunación de tu país y asegúrate de que tu hijo esté al día.
Programas de detección
En muchos países se realiza el tamiz auditivo neonatal (prueba de oído a todos los recién nacidos). Si no se lo hicieron a tu bebé, pídele al pediatra que lo derive. La detección temprana permite empezar el tratamiento lo antes posible.
Complicaciones
Si no se trata
- Retraso en el desarrollo del habla y el lenguaje
- Dificultades de aprendizaje en la escuela
- Problemas de comunicación que pueden afectar la autoestima y las relaciones sociales
- Riesgo de aislamiento y problemas emocionales
Pronóstico a largo plazo
Con diagnóstico y tratamiento tempranos, la gran mayoría de los niños con pérdida auditiva pueden desarrollar habilidades de comunicación, aprender y llevar una vida plena. La tecnología y la terapia han avanzado mucho. Hay esperanza y apoyo. Lo importante es actuar a tiempo y no rendirse.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 17 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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