Dolor de rodilla en niños
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El dolor de rodilla en niños es una molestia o dolor en la articulación de la rodilla, que puede deberse a diversas causas, desde lesiones menores hasta problemas de crecimiento o enfermedades. No siempre es grave, pero hay que prestarle atención.
Datos clave
- El dolor de rodilla es común en niños activos, especialmente entre los 8 y 15 años.
- Muchas veces se debe a dolores de crecimiento o lesiones por deporte, pero también puede indicar problemas como la enfermedad de Osgood-Schlatter.
- La mayoría de los casos mejora con reposo, hielo y cuidados en casa, pero si el dolor es intenso o persiste, se debe consultar a un médico.
Sí, el dolor de rodilla es bastante frecuente en niños, sobre todo en aquellos que están en edades de crecimiento rápido o que practican deportes.
Afecta principalmente a niños entre los 8 y 15 años, pero puede aparecer a cualquier edad. Es más común en quienes hacen deportes que implican correr, saltar o cambios bruscos de dirección.
Síntomas
- La rodilla se ve deformada o el niño no puede mover la pierna.
- Dolor muy intenso e inmediato después de una caída o golpe (posible fractura o luxación).
- La pierna está pálida, fría o sin pulso por debajo de la rodilla.
- Hinchazón severa y repentina.
- ⚠Dolor que no mejora con reposo y hielo después de 24 horas.
- ⚠Fiebre junto con dolor e hinchazón en la rodilla (posible infección).
- ⚠El niño no puede apoyar la pierna o camina con mucha dificultad.
- ⚠Dolor que empeora progresivamente o despierta al niño por la noche.
Síntomas comunes
- Dolor en la parte delantera, trasera o lateral de la rodilla.
- Hinchazón leve alrededor de la rodilla.
- Dolor que empeora al correr, saltar, subir escaleras o arrodillarse.
- Cojeo o dificultad para apoyar la pierna.
Síntomas en niños
- Dolor que aparece después de la actividad física y mejora con el reposo.
- Bulto o protuberancia dolorosa justo debajo de la rótula (puede ser enfermedad de Osgood-Schlatter).
- Dolor en la parte interna de la rodilla que aparece al doblarla (puede ser síndrome de la plica).
- Dolor nocturno que despierta al niño, sin relación con la actividad (a veces relacionado con dolores de crecimiento).
Causas
Causas principales
- Lesiones por uso excesivo: como tendinitis, enfermedad de Osgood-Schlatter (inflamación del tendón debajo de la rótula) o síndrome de la plica.
- Lesiones agudas: esguinces, distensiones, fracturas o luxaciones, especialmente por caídas o deportes.
- Dolores de crecimiento: dolor benigno que suele aparecer por la noche en niños en etapa de crecimiento rápido.
- Infecciones: artritis séptica (infección de la articulación), que requiere atención urgente.
- Enfermedades inflamatorias: como la artritis idiopática juvenil (enfermedad autoinmune que causa inflamación en las articulaciones).
Factores de riesgo
- Practicar deportes de alto impacto como fútbol, baloncesto, gimnasia o atletismo.
- Crecimiento rápido (estirones) que tensan músculos y tendones.
- Sobrepeso u obesidad, que aumenta la carga sobre las rodillas.
- Técnica deportiva inadecuada o calzado inapropiado.
- Historial familiar de problemas de rodilla o enfermedades reumáticas.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el niño no puede apoyar la pierna o la rodilla se ve deformada.
- Si hay fiebre, enrojecimiento y la rodilla está caliente al tacto.
- Si el dolor es muy intenso y no cede con el reposo.
- Si la hinchazón aparece de repente y es grande.
Programe una cita de rutina si:
- Si el dolor dura más de una semana a pesar del reposo.
- Si el niño cojea o evita usar la pierna.
- Si el dolor reaparece cada vez que hace deporte.
- Si nota un bulto o protuberancia en la rodilla que no desaparece.
Diagnóstico
El médico (pediatra o traumatólogo infantil) hará preguntas sobre el dolor, la actividad del niño y si hubo alguna lesión. Luego examinará la rodilla, observando la postura, el rango de movimiento y buscando puntos dolorosos o hinchazón.
Pruebas que se pueden realizar
- Radiografía: para ver los huesos y descartar fracturas o problemas óseos.
- Ecografía: útil para evaluar tendones, ligamentos y líquido en la articulación.
- Análisis de sangre: si se sospecha infección o inflamación (artritis).
- Resonancia magnética (RM): en casos más complejos, para ver tejidos blandos como ligamentos o meniscos.
Qué esperar en su cita
La visita al médico suele durar de 15 a 30 minutos. El médico puede pedir algunas pruebas según lo que encuentre. En la mayoría de los casos, se puede dar un diagnóstico sin necesidad de exámenes complejos. Si se necesita una radiografía, el proceso es rápido e indoloro.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa del dolor de rodilla. La mayoría de las veces se puede manejar en casa con reposo, hielo y cuidados básicos. Cuando es necesario, el médico puede recomendar terapias o medicamentos antiinflamatorios de venta libre. Es importante seguir las indicaciones del profesional de la salud.
Autocuidado en el hogar
- Reposo: reducir actividades que causen dolor, como correr o saltar, durante unos días.
- Aplicar hielo envuelto en un paño sobre la rodilla durante 15-20 minutos, varias veces al día.
- Elevar la pierna cuando el niño esté sentado o acostado para ayudar a bajar la hinchazón.
- Vendar la rodilla con una venda elástica (si el médico lo indica) para dar soporte.
Tratamientos médicos
El médico puede recetar medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (como ibuprofeno) para aliviar el dolor y la inflamación, siempre siguiendo las dosis adecuadas para niños. También puede recomendar fisioterapia para fortalecer los músculos alrededor de la rodilla y mejorar la flexibilidad. En casos de infección, se usan antibióticos recetados. Nunca automediques a tu hijo.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía rara vez es necesaria en niños con dolor de rodilla. Puede considerarse en casos de fracturas complicadas, lesiones de ligamentos que no sanan, o ciertos problemas estructurales. El médico especialista evaluará cada caso individualmente.
Vivir con esta afección
La mayoría de los niños con dolor de rodilla pueden seguir con sus actividades diarias, pero deberán reducir temporalmente los deportes o juegos que provoquen dolor. Es importante escuchar el cuerpo del niño y darle tiempo para recuperarse.
Consejos de estilo de vida
- Mantener un peso saludable para reducir la carga en las rodillas.
- Usar calzado adecuado para la actividad física.
- Calentar antes del deporte y estirar después.
- Evitar superficies muy duras o irregulares para correr o saltar.
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada rica en calcio y vitamina D ayuda a mantener huesos fuertes. El ejercicio suave, como nadar o andar en bicicleta, puede ser beneficioso cuando el dolor cede, ya que fortalece los músculos sin impactar las rodillas.
Salud mental y bienestar emocional
El dolor crónico o la limitación para hacer deporte puede afectar el ánimo del niño, causando frustración o tristeza. Es importante hablar con él, animarlo y buscar actividades alternativas que pueda disfrutar. Si notas cambios de humor o aislamiento, consulta al pediatra o a un profesional de salud mental.
Prevención
No todos los dolores de rodilla se pueden prevenir, pero se puede reducir el riesgo manteniendo un peso saludable, usando equipo deportivo adecuado, calentando antes del ejercicio y evitando el sobreentrenamiento. También es importante que los niños aprendan técnicas deportivas correctas.
Complicaciones
Si no se trata
- Dolor crónico que limita la actividad física.
- Debilidad muscular en la pierna afectada por no usarla.
- Problemas de crecimiento si la lesión afecta las placas de crecimiento del hueso.
- Infección que se extiende si no se trata a tiempo (artritis séptica).
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de los niños con dolor de rodilla mejoran por completo con cuidados en casa y, si es necesario, tratamiento médico. Las lesiones por uso excesivo suelen desaparecer cuando el niño crece o reduce la actividad. Incluso las causas más serias, como infecciones o artritis, tienen buen pronóstico si se tratan a tiempo. El seguimiento médico es clave para asegurar una recuperación completa.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
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