Palpitaciones en niños
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las palpitaciones son la sensación de que el corazón late muy rápido, fuerte o de forma irregular. Es una sensación que los niños pueden describir como que el corazón 'se salta un latido' o 'hace pum-pum muy rápido'.
Datos clave
- En la mayoría de los niños, las palpitaciones son inofensivas y desaparecen por sí solas.
- Pueden estar causadas por emociones fuertes, fiebre, ejercicio o cafeína.
- A veces indican una afección del ritmo cardíaco (arritmia), pero esto es poco frecuente.
Sí, es bastante común. Muchos niños experimentan palpitaciones en algún momento, especialmente durante el crecimiento o en situaciones de estrés.
Puede afectar a niños de cualquier edad, pero es más frecuente en niños mayores y adolescentes.
Síntomas
- El niño se desmaya o pierde el conocimiento
- Tiene dolor en el pecho que no se quita
- Le cuesta respirar o se queja de que 'no le entra aire'
- Pulso muy rápido que no se normaliza en reposo (más de 150-200 latidos por minuto en reposo)
- ⚠Mareos o sensación de que se va a desmayar sin llegar a perder el conocimiento
- ⚠Palpitaciones que duran más de unos minutos o que ocurren muy a menudo
- ⚠Palpitaciones acompañadas de fiebre sin causa clara
Síntomas comunes
- Sensación de que el corazón late muy rápido o fuerte
- Sensación de que el corazón salta un latido o late de forma irregular
- Una sensación de 'aleteo' o 'vibración' en el pecho
Síntomas en niños
- Los niños pequeños pueden no saber explicar lo que sienten; pueden decir que 'tienen mariposas en el pecho' o que 'el corazón brinca'.
- A veces se quejan de que el pecho les late o les duele un poco.
- En niños muy pequeños, puede notarse que están pálidos, irritables o que respiran rápido.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, las palpitaciones suelen ir acompañadas de dolor en el pecho, falta de aire o mareos.
- Este artículo se centra en niños, por lo que estos síntomas son menos relevantes.
Causas
Causas principales
- Estrés, ansiedad o emociones fuertes (como miedo o emoción intensa)
- Fiebre o enfermedades que elevan la temperatura corporal
- Deshidratación (no beber suficiente agua)
- Bebidas con cafeína (refrescos de cola, café, té, bebidas energéticas)
- Ejercicio físico intenso
- Cambios hormonales durante la pubertad
- Anemia (falta de hierro en la sangre)
- En raras ocasiones, problemas del ritmo cardíaco (arritmias) o defectos cardíacos congénitos
Factores de riesgo
- Antecedentes familiares de problemas del corazón o arritmias
- Uso de ciertos medicamentos (como los que contienen estimulantes o descongestionantes)
- Desórdenes metabólicos como hipertiroidismo (tiroides muy activa)
- Ejercicio extremo o deportes de alta competencia
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el niño se desmaya, tiene dolor en el pecho o dificultad para respirar durante las palpitaciones
- Si el corazón late muy rápido en reposo y no se normaliza
- Si las palpitaciones aparecen después de un golpe en el pecho o de tomar un medicamento nuevo
Programe una cita de rutina si:
- Si las palpitaciones ocurren con frecuencia (varias veces a la semana) o interfieren con el juego o la escuela
- Si el niño se queja de mareos ligeros o falta de energía junto con las palpitaciones
- Si los padres están preocupados y quieren descartar cualquier problema
Diagnóstico
El médico (pediatra o cardiólogo infantil) preguntará sobre los síntomas, cuándo ocurren, cuánto duran y si hay antecedentes familiares de problemas cardíacos. Luego, escuchará el corazón del niño y puede pedir pruebas para ver el ritmo cardíaco.
Pruebas que se pueden realizar
- Electrocardiograma (ECG): registra la actividad eléctrica del corazón durante unos segundos.
- Holter: un monitor portátil que el niño lleva durante 24 a 48 horas para capturar el ritmo mientras hace su vida normal.
- Monitor de eventos: el niño activa un dispositivo cuando siente palpitaciones para grabar el ritmo en ese momento.
- Ecocardiograma: una ecografía del corazón para ver su estructura y funcionamiento.
- Análisis de sangre: para descartar anemia, problemas de tiroides o desequilibrio de electrolitos.
Qué esperar en su cita
La mayoría de las pruebas son indoloras y no invasivas. El niño puede llevar el Holter o el monitor de eventos mientras juega, duerme o va a la escuela. Los resultados suelen obtenerse en unos días.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa. Si las palpitaciones son benignas (la mayoría), no se necesita ningún tratamiento. Si se deben a ansiedad, se recomiendan técnicas de relajación. En casos menos comunes de arritmias, el cardiólogo puede recetar medicamentos o realizar un procedimiento para normalizar el ritmo.
Autocuidado en el hogar
- Ayudar al niño a manejar el estrés con técnicas de respiración profunda o yoga para niños.
- Evitar bebidas con cafeína (refrescos, té, bebidas energéticas).
- Asegurarse de que el niño beba suficiente agua durante el día.
- Mantener un horario de sueño regular y suficiente.
- Fomentar el ejercicio moderado, pero descansar si aparecen palpitaciones.
Tratamientos médicos
Si las palpitaciones están causadas por un trastorno del ritmo cardíaco (arritmia), el cardiólogo puede recetar medicamentos que ayudan a controlar la frecuencia cardíaca (como betabloqueantes). Nunca se deben administrar estos medicamentos sin supervisión médica. En algunos casos, se puede realizar una ablación (un procedimiento con catéter) para corregir el foco de la arritmia.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía a corazón abierto rara vez es necesaria en niños con palpitaciones. Solo se considera si hay un defecto cardíaco congénito que requiere reparación, lo cual es poco frecuente.
Vivir con esta afección
La mayoría de los niños pueden hacer vida normal, ir al colegio y jugar sin restricciones. Es útil llevar un diario de cuándo ocurren las palpitaciones para compartirlo con el médico. Los padres pueden enseñar al niño a reconocer cuándo necesita reposo o avisar a un adulto.
Consejos de estilo de vida
- Evitar el consumo de cafeína y bebidas estimulantes.
- Mantener una rutina de sueño estable (dormir de 9 a 12 horas según la edad).
- Gestionar el estrés escolar o social con apoyo emocional.
- Realizar actividad física regular, pero parar si el niño se siente mareado o nota el corazón muy rápido.
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada, rica en frutas, verduras y agua, ayuda a mantener el corazón sano. Evitar el exceso de azúcar y la cafeína. El ejercicio es beneficioso, pero si las palpitaciones aparecen durante el deporte, se debe consultar al médico antes de continuar con actividad intensa.
Salud mental y bienestar emocional
Las palpitaciones pueden asustar al niño y a los padres, generando ansiedad. Es importante explicarle que, en la mayoría de los casos, no son peligrosas. Si la preocupación es grande, un psicólogo infantil puede ayudar a manejar el miedo y reducir el estrés.
Prevención
No siempre se pueden prevenir, porque muchas palpitaciones son normales. Pero se pueden reducir evitando los desencadenantes comunes: cafeína, estrés excesivo, deshidratación y falta de sueño. Mantener un estilo de vida saludable ayuda.
Complicaciones
Si no se trata
- En la mayoría de los casos no hay complicaciones, las palpitaciones desaparecen solas.
- En raras ocasiones, si hay una arritmia sin tratar, el niño podría desmayarse (síncope) o, muy excepcionalmente, tener un paro cardíaco durante el ejercicio.
- La ansiedad o el miedo a las palpitaciones puede afectar la calidad de vida si no se maneja adecuadamente.
Pronóstico a largo plazo
El pronóstico es excelente para la gran mayoría de los niños. Las palpitaciones benignas suelen mejorar con la edad y no afectan la esperanza ni la calidad de vida. Si hay una arritmia diagnosticada, el tratamiento moderno es muy efectivo y la mayoría de los niños viven una vida completamente normal.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
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