Pelvic pain in children
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El dolor pélvico en niños es cualquier molestia o dolor en la parte baja del vientre (abdomen), entre el ombligo y las ingles. Puede ser leve o intenso, y durar poco tiempo (agudo) o mucho tiempo (crónico). No siempre significa que haya algo grave, pero siempre debe ser evaluado por un médico.
Datos clave
- El dolor pélvico en niños es común y, en la mayoría de los casos, no es grave y puede tratarse.
- Las causas más frecuentes son el estreñimiento, infecciones urinarias y musculares.
- Siempre que el dolor sea intenso o vaya acompañado de fiebre, vómitos o dificultad para caminar, necesita atención médica urgente.
Sí, el dolor pélvico es bastante común en niños. Muchos niños tienen dolor de barriga (dolor abdominal) en algún momento. La mayoría de las veces el dolor pasa solo o con cuidados básicos.
Afecta a niños de todas las edades, desde bebés hasta adolescentes. Es más frecuente en niños pequeños (2-5 años) por estreñimiento o infecciones, y en niñas mayores por razones relacionadas con la menstruación (dolores de regla).
Síntomas
- Dolor repentino y muy intenso que no se calma.
- Fiebre alta (más de 38.5°C) que no baja.
- Vómitos frecuentes o sangre en el vómito o en las heces.
- Dolor tan fuerte que el niño no puede caminar ni estar quieto.
- Hinchazón visible en el vientre que crece rápidamente.
- ⚠Dolor que dura más de 24 horas sin mejorar.
- ⚠Dolor que despierta al niño por la noche.
- ⚠Dolor al orinar o sangre en la orina.
- ⚠Estreñimiento severo que no mejora con remedios caseros.
- ⚠Dolor que empeora con el movimiento o al hacer presión.
Síntomas comunes
- Dolor en la parte baja del vientre (entre el ombligo y las ingles).
- Molestia que aparece y desaparece (cólicos) o es constante.
- Dolor al orinar o necesidad de ir al baño con más frecuencia.
- Dolor al hacer del baño (defecar) o heces muy duras.
- Náuseas, vómitos o falta de apetito.
Síntomas en niños
- Los niños más pequeños pueden no saber explicar bien el dolor, solo lloran o se quejan.
- Pueden llevar las piernas hacia el vientre (posición fetal) o tener dificultad para caminar.
- A veces aparecen gases, hinchazón o estreñimiento.
- En niñas que ya menstrúan, el dolor puede coincidir con la regla.
Síntomas en adultos mayores
- Este artículo se centra en niños. Para adultos mayores, el dolor pélvico puede tener causas como infecciones o problemas en los órganos internos, y requiere evaluación médica específica.
Causas
Causas principales
- Estreñimiento: la causa más común, especialmente en niños pequeños.
- Infección urinaria (cistitis): puede causar dolor al orinar y molestia en la parte baja.
- Dolor muscular o de ligamentos (por esfuerzo físico o juegos).
- Gases o indigestión.
- En niñas adolescentes, dolores menstruales (dismenorrea).
- Problemas intestinales como estreñimiento crónico o síndrome del intestino irritable.
Factores de riesgo
- No beber suficiente agua o tener una dieta baja en fibra.
- No ir al baño cuando se siente la necesidad (aguantarse).
- Infecciones urinarias previas o malformaciones del tracto urinario.
- Actividad física intensa o lesiones en la zona.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el dolor es muy intenso o empeora rápidamente.
- Si hay fiebre, vómitos o sangre en la orina o heces.
- Si el niño no puede caminar o se encoge de dolor.
- Si hay hinchazón notable en el vientre.
Programe una cita de rutina si:
- Si el dolor es leve pero dura varios días.
- Si el estreñimiento no mejora con cambios en la dieta.
- Si el dolor al orinar se repite o aparece fiebre leve.
- Si se sospecha una infección urinaria (ardor al orinar, orina turbia).
- Para descartar causas más serias si el dolor es crónico.
Diagnóstico
El médico (pediatra) comenzará preguntando sobre los síntomas, cuándo empezaron y cómo es el dolor. También preguntará sobre las deposiciones, la orina y la alimentación del niño.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen físico: el médico palpará suavemente el vientre para ver dónde duele.
- Análisis de orina: para detectar infecciones urinarias.
- Ecografía abdominal: una prueba no dolorosa que con ultrasonido muestra los órganos internos.
- En algunos casos, radiografías o análisis de sangre para descartar otras causas.
Qué esperar en su cita
El médico explicará lo que va a hacer. El niño sentirá presión suave en el vientre. Las pruebas no duelen, aunque el análisis de orina puede ser incómodo. El médico dará indicaciones claras y el tratamiento suele ser sencillo.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa. Muchos casos de dolor pélvico mejoran con cuidados en casa (reposo, hidratación, alimentación rica en fibra). Si hay infección o estreñimiento severo, el médico puede recomendar medicamentos específicos. Nunca automedicar.
Autocuidado en el hogar
- Ofrecer abundante agua al niño.
- Aumentar la fibra en la dieta: frutas, verduras, cereales integrales.
- Procurar que el niño vaya al baño con regularidad, sin aguantarse.
- Aplicar calor suave (bolsa de agua caliente envuelta en un paño) en el vientre si hay dolor tipo cólico.
- Reposo y evitar actividades que empeoren el dolor.
Tratamientos médicos
El médico puede recetar antibióticos si hay infección urinaria, o laxantes suaves para el estreñimiento. Para dolores menstruales en niñas adolescentes, puede recomendar antiinflamatorios no esteroides (AINEs) como el ibuprofeno, siempre bajo supervisión médica. Siga exactamente las indicaciones del pediatra.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía es muy rara en niños con dolor pélvico. Podría considerarse en casos de apendicitis, torsión ovárica (en niñas) o problemas estructurales que no responden a otros tratamientos. Esto lo decide el médico especialista.
Vivir con esta afección
La mayoría de los niños con dolor pélvico viven con normalidad. Si el dolor es crónico, puede ayudar llevar un diario de síntomas (cuándo duele, qué come, cuándo va al baño) para compartir con el médico.
Consejos de estilo de vida
- Fomentar una dieta rica en fibra y beber suficiente agua.
- Establecer una rutina para ir al baño (por ejemplo, después de cada comida).
- Evitar el sedentarismo: el ejercicio moderado ayuda al tránsito intestinal.
- Enseñar al niño a no aguantarse las ganas de ir al baño.
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada con frutas, verduras, legumbres y cereales integrales previene el estreñimiento. El ejercicio suave como caminar o andar en bicicleta favorece la digestión. Evite comidas muy grasosas o que den gases (refrescos, frituras).
Salud mental y bienestar emocional
El dolor crónico puede afectar el estado de ánimo del niño o causar ansiedad. Hable con él o ella, valide su sentir y ofrezca apoyo. Si es necesario, consulte a un psicólogo infantil.
Prevención
Muchos casos se pueden prevenir manteniendo buenos hábitos: dieta rica en fibra, hidratación adecuada, rutina de baño regular y evitar el estreñimiento. En el caso de infecciones urinarias, enseñar una correcta higiene íntima.
Vacunas
Las vacunas no previenen directamente el dolor pélvico, pero algunas como la vacuna contra el rotavirus ayudan a prevenir infecciones intestinales que pueden causar dolor abdominal. Consulte el calendario de vacunación con su pediatra.
Programas de detección
No hay un cribado (chequeo) específico para dolor pélvico. El pediatra evalúa durante las visitas de rutina. Si hay síntomas recurrentes, el médico puede recomendar seguimiento.
Complicaciones
Si no se trata
- Infección urinaria no tratada puede subir a los riñones (pielonefritis) y causar fiebre alta y mayor dolor.
- Estreñimiento crónico puede llevar a fisuras anales (pequeñas heridas) o encopresis (pérdida involuntaria de heces).
- En casos raros, apendicitis no detectada puede provocar ruptura e infección grave (peritonitis).
Pronóstico a largo plazo
Con el tratamiento adecuado y cuidados en casa, la mayoría de los niños mejoran completamente. El dolor pélvico suele ser temporal y no deja secuelas. Si el problema es crónico, con apoyo médico y cambios de hábitos, el niño puede llevar una vida activa y sin molestias.
Encontrar apoyo
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 18 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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