Tooth pain in older adults
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El dolor de muelas en adultos mayores es una molestia o dolor en los dientes o encías que puede tener muchas causas. A medida que envejecemos, los dientes y encías cambian, y algunas enfermedades o medicamentos pueden aumentar el riesgo de dolor dental. Este dolor puede ser leve o intenso, constante o intermitente.
Datos clave
- El dolor de muelas no es normal en ninguna edad. Siempre debe ser evaluado por un dentista.
- Las causas más comunes en adultos mayores son caries profundas, enfermedad de las encías y dientes agrietados.
- La boca seca (falta de saliva) por medicamentos o edad aumenta el riesgo de caries y dolor.
Sí, el dolor de muelas es común en adultos mayores. Aproximadamente 1 de cada 5 personas mayores de 65 años ha tenido dolor dental en el último año. Sin embargo, con el cuidado adecuado se puede prevenir y tratar.
Afecta principalmente a adultos mayores de 65 años, especialmente a quienes tienen enfermedades crónicas (como diabetes), toman varios medicamentos, usan prótesis dentales o tienen dificultades para mantener una buena higiene bucal.
Síntomas
- Dolor intenso acompañado de hinchazón en la cara o el cuello
- Dificultad para respirar o tragar
- Fiebre alta con dolor dental
- Hinchazón que se extiende al ojo o al cuello
- ⚠Dolor persistente que no mejora con el cuidado en casa
- ⚠Sangrado de encías que no se detiene
- ⚠Diente roto o astillado con dolor
- ⚠Absceso (bulto lleno de pus) en la encía
Síntomas comunes
- Dolor constante o punzante en un diente o varios
- Sensibilidad al frío, calor, dulce o al morder
- Inflamación o enrojecimiento de las encías alrededor del diente
- Mal sabor en la boca o mal aliento
Síntomas en adultos mayores
- Dolor sordo o difuso que puede confundirse con dolor de oído o de cabeza
- Dolor al masticar o al usar prótesis dentales
- Encías retraídas (que dejan ver la raíz del diente) y sensibles
- Sequedad bucal que empeora el dolor
- Dientes flojos o que se mueven
Causas
Causas principales
- Caries profundas que llegan al nervio del diente
- Enfermedad de las encías (periodontitis) que inflama y daña los tejidos que sostienen el diente
- Dientes agrietados o fracturados por desgaste o por morder algo duro
- Boca seca (xerostomía) por medicamentos o por ciertas enfermedades, lo que aumenta el riesgo de caries
- Problemas con prótesis dentales (dentaduras postizas) mal ajustadas que rozan o presionan las encías
Factores de riesgo
- Edad avanzada (mayor de 65 años)
- Diabetes mal controlada
- Consumo de tabaco o alcohol
- Medicamentos que causan sequedad bucal (por ejemplo, algunos para la presión arterial, alergias o depresión)
- Mala higiene bucal o dificultad para cepillarse los dientes
- Dieta rica en azúcares y carbohidratos
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene dolor intenso que no se alivia con analgésicos de venta libre (como paracetamol, pero consulte siempre a su farmacéutico)
- Si nota hinchazón en la cara o el cuello
- Si tiene fiebre junto al dolor dental
- Si le duele al morder o al abrir la boca
Programe una cita de rutina si:
- Si el dolor es leve pero dura más de dos días
- Si tiene sensibilidad al frío o calor que no desaparece
- Si nota sangrado de encías al cepillarse
- Si tiene una prótesis dental que le causa molestias
- Al menos una vez al año para una revisión dental de rutina
Diagnóstico
El dentista le hará preguntas sobre el dolor, revisará su boca y puede tomar radiografías (imágenes de los dientes). También puede examinar las encías y la articulación de la mandíbula.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen visual de los dientes y encías
- Radiografías dentales (para ver caries, abscesos o fracturas)
- Prueba de sensibilidad al frío o al calor (para saber si el nervio está vivo)
- Medición de la profundidad de las bolsas en las encías (para evaluar enfermedad periodontal)
Qué esperar en su cita
La consulta dental es indolora. El dentista le explicará qué encuentra y le propondrá un plan de tratamiento. Puede que necesite más de una visita. Si tiene mucho miedo, coméntelo; hay formas de ayudarle a sentirse cómodo.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa del dolor. El objetivo es aliviar el dolor, eliminar la infección y preservar el diente cuando sea posible. En muchos casos, el dolor se puede resolver con un tratamiento dental sencillo.
Autocuidado en el hogar
- Enjuáguese la boca con agua tibia con sal (media cucharadita de sal en un vaso de agua) varias veces al día para calmar la inflamación
- Aplique una compresa fría (hielo envuelto en un paño) en la mejilla del lado dolorido durante 15 minutos cada hora
- Evite masticar del lado dolorido y prefiera alimentos blandos y tibios
- Mantenga una buena higiene bucal: cepíllese suavemente los dientes y use hilo dental si puede hacerlo sin dolor
- No coloque aspirina ni otros medicamentos directamente sobre la encía o el diente
Tratamientos médicos
El dentista puede recomendar empastes (rellenos) para caries pequeñas, tratamiento de conducto (endodoncia) si el nervio está afectado, o extracción del diente si está muy dañado. Si hay infección, puede recetar antibióticos. También puede recomendar enjuagues bucales con clorhexidina o productos para la boca seca. En caso de enfermedad de las encías, puede ser necesaria una limpieza profunda (raspado y alisado radicular).
¿Cuándo se considera la cirugía?
En algunos casos, si la infección no se controla o el diente no se puede salvar, el dentista puede extraer el diente (cirugía dental). Si hay un absceso, a veces es necesario drenarlo quirúrgicamente.
Vivir con esta afección
Con el tratamiento adecuado, el dolor dental desaparece o se controla bien. Siga las indicaciones del dentista para los cuidados en casa y asista a las citas de seguimiento. Si usa prótesis dental, límpiela a diario y retírela por la noche para permitir que las encías descansen.
Consejos de estilo de vida
- Cepíllese los dientes dos veces al día con una pasta dental con flúor
- Use hilo dental o cepillos interdentales si su dentista lo recomienda
- Evite fumar y limite el consumo de alcohol
- Mantenga una dieta baja en azúcares
- Beba suficiente agua para evitar la sequedad bucal
Dieta y ejercicio
Una alimentación equilibrada rica en frutas, verduras y lácteos ayuda a mantener dientes y encías sanos. Evite alimentos pegajosos y muy dulces. Hacer ejercicio con regularidad mejora la circulación y ayuda a controlar la diabetes, lo que beneficia la salud bucal.
Salud mental y bienestar emocional
El dolor dental crónico puede provocar ansiedad, tristeza o dificultad para dormir. Es importante hablar con su dentista o médico sobre cómo se siente. Si el dolor le afecta el ánimo, busque apoyo de familiares o profesionales de la salud mental.
Prevención
Sí, muchas causas del dolor dental se pueden prevenir. Mantener una buena higiene bucal, visitar al dentista con regularidad, controlar enfermedades crónicas como la diabetes y beber suficiente agua son medidas clave. Si toma medicamentos que resecan la boca, hable con su médico sobre cómo aliviar ese efecto.
Programas de detección
Se recomienda una revisión dental al menos una vez al año. Las personas con mayor riesgo (como diabéticos o fumadores) pueden necesitar visitas más frecuentes. El dentista puede detectar problemas antes de que causen dolor.
Complicaciones
Si no se trata
- Infección que se extiende a los tejidos de la cara o el cuello (celulitis facial)
- Pérdida del diente
- Dificultad para comer, lo que lleva a desnutrición o pérdida de peso
- Empeoramiento de enfermedades como la diabetes o problemas cardíacos
Pronóstico a largo plazo
Con el tratamiento adecuado, la mayoría de los dolores dentales en adultos mayores tienen una buena evolución. Los dientes se pueden salvar en muchas ocasiones, y cuando no es posible, las prótesis dentales modernas permiten recuperar la función y la estética. El dolor no tiene por qué ser parte del envejecimiento; hay soluciones disponibles.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 18 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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