Prueba de Helicobacter pylori
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La prueba de Helicobacter pylori es un examen que busca una bacteria (un germen) llamada Helicobacter pylori (H. pylori) en el estómago. Esta bacteria puede vivir en el revestimiento del estómago y causar infecciones que a veces provocan úlceras (llagas) o inflamación.
Datos clave
- La infección por H. pylori es muy común y muchas personas no tienen síntomas.
- Se puede tratar con una combinación de medicamentos recetados por un médico.
- La prueba se puede hacer con una muestra de heces, aliento o sangre, o durante una endoscopia.
Sí, es una infección muy común en todo el mundo. Se estima que alrededor de la mitad de la población mundial tiene H. pylori en el estómago, aunque la mayoría no presenta problemas.
Afecta a personas de todas las edades, pero es más frecuente en adultos mayores y en personas que viven en áreas con condiciones de saneamiento básico limitadas. También es común en países en desarrollo.
Síntomas
- Dolor abdominal intenso y repentino
- Vómitos con sangre o material parecido a café molido
- Heces negras, pegajosas o con sangre
- Desmayo o sensación de mareo extremo
- ⚠Dolor abdominal que empeora o no se alivia con medidas caseras
- ⚠Vómitos persistentes que impiden comer o beber
- ⚠Pérdida de peso inexplicable en pocas semanas
Síntomas comunes
- Dolor o ardor en la parte superior del abdomen (estómago)
- Hinchazón y sensación de llenura después de comer
- Náuseas o vómitos
- Pérdida del apetito
- Eructos frecuentes
Síntomas en niños
- Dolor de estómago que no desaparece
- Vómitos
- Pérdida de peso sin causa aparente
- Cansancio o debilidad
Síntomas en adultos mayores
- Dolor en la parte alta del abdomen, a veces más leve que en adultos jóvenes
- Anemia (falta de glóbulos rojos) debido a sangrado lento en el estómago
- Pérdida de peso sin querer
- Vómitos con sangre o heces negras y alquitranadas
Causas
Causas principales
- La bacteria Helicobacter pylori se transmite de persona a persona, probablemente por contacto con saliva, vómito o heces infectadas.
- También puede transmitirse a través de agua o alimentos contaminados.
Factores de riesgo
- Vivir en condiciones de hacinamiento o con saneamiento básico deficiente
- Compartir utensilios o vasos con alguien infectado
- No lavarse las manos después de ir al baño
- Tener un sistema inmunitario debilitado
- Haber nacido en un país donde la infección es común
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tienes dolor abdominal intenso o vómitos con sangre
- Si ves sangre en las heces o ellas son negras
- Si te sientes muy débil o te desmayas
Programe una cita de rutina si:
- Si tienes molestias en el estómago que duran más de dos semanas
- Si tienes pérdida de apetito o peso sin explicación
- Si un familiar cercano ha tenido úlcera o cáncer de estómago
Diagnóstico
El médico puede sospechar una infección por H. pylori por tus síntomas y antecedentes. Para confirmarlo, se usan pruebas específicas que detectan la bacteria o los signos de infección.
Pruebas que se pueden realizar
- Prueba de aliento: bebes una solución especial y luego soplas en una bolsa; se mide el dióxido de carbono en el aliento.
- Análisis de heces: se busca material de la bacteria en una muestra de heces.
- Análisis de sangre: busca anticuerpos (defensas) contra H. pylori.
- Endoscopia: se introduce un tubo delgado con cámara por la boca hasta el estómago para tomar una muestra de tejido (biopsia) y analizarla.
Qué esperar en su cita
La mayoría de las pruebas son sencillas. Para la prueba de aliento y la de heces no necesitas ayunar, pero debes informar a tu médico si estás tomando antibióticos o medicamentos para el estómago, porque pueden alterar los resultados. La endoscopia se hace con sedación y no duele, pero requiere una preparación especial.
Tratamiento
El tratamiento de la infección por H. pylori se basa en una combinación de medicamentos recetados por el médico. El objetivo es eliminar la bacteria y permitir que el estómago sane.
Autocuidado en el hogar
- Sigue al pie de la letra el tratamiento que te indique el médico, incluso si te sientes mejor antes de terminarlo.
- Evita el consumo de alcohol durante el tratamiento, ya que puede interferir con los medicamentos.
- Lávate las manos con frecuencia, especialmente después de ir al baño y antes de comer.
- Si tienes molestias estomacales, come porciones pequeñas y evita alimentos muy condimentados o grasosos.
Tratamientos médicos
El médico recetará una combinación de antibióticos (medicamentos que matan bacterias) junto con un medicamento que reduce la producción de ácido en el estómago (como un inhibidor de la bomba de protones) y, a veces, bismuto. El tratamiento dura típicamente 10 a 14 días. Es importante completarlo aunque los síntomas mejoren antes.
¿Cuándo se considera la cirugía?
No se requiere cirugía para tratar la infección por H. pylori en sí. Sin embargo, si la infección ha causado una úlcera que sangra o se perfora, puede ser necesaria una cirugía de emergencia para reparar el daño. Esto es poco común.
Vivir con esta afección
Una vez tratada la infección, la mayoría de las personas se sienten bien. Si los síntomas vuelven, consulta a tu médico. Puede ser necesario repetir la prueba para confirmar que la bacteria se ha ido.
Consejos de estilo de vida
- Mantén una buena higiene personal, como lavarte las manos.
- Evita compartir vasos, cubiertos o cepillos de dientes.
- Si viajas a zonas con agua no tratada, bebe agua embotellada o hervida.
- Come alimentos bien cocidos y limpios.
Dieta y ejercicio
No se necesita una dieta especial para vivir con H. pylori después del tratamiento. Una alimentación equilibrada y hacer ejercicio moderado ayuda a mantener un sistema inmunitario fuerte. Si aún tienes molestias, evita comidas muy ácidas, picantes o fritas.
Salud mental y bienestar emocional
Saber que tienes una infección puede generar ansiedad. Es importante recordar que es tratable y que la mayoría de las personas se curan por completo. Habla con tu médico o un profesional de salud mental si sientes preocupación constante.
Prevención
Aunque no hay una forma garantizada de prevenir la infección, puedes reducir el riesgo con medidas de higiene: lavarte las manos, beber agua potable y cocinar bien los alimentos. No compartas utensilios ni cepillos de dientes.
Vacunas
No existe una vacuna contra H. pylori. La prevención se basa en buenas prácticas de higiene.
Programas de detección
No se recomienda hacer pruebas de detección en personas sin síntomas. Solo se hacen si hay molestias o factores de riesgo específicos, según el criterio médico.
Complicaciones
Si no se trata
- Úlcera péptica (llaga en el revestimiento del estómago o del duodeno), que puede sangrar o perforarse.
- Gastritis crónica (inflamación del estómago) que causa molestias duraderas.
- Mayor riesgo de cáncer de estómago, aunque es poco común y la mayoría de las personas con H. pylori nunca lo desarrollan.
Pronóstico a largo plazo
La infección por H. pylori se cura con tratamiento en la mayoría de los casos. Si se detecta a tiempo, las complicaciones graves son raras. Mantener una comunicación abierta con tu médico y seguir sus indicaciones te ayudará a tener una buena calidad de vida.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
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