Pruebas de LH y FSH
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las pruebas de LH (hormona luteinizante) y FSH (hormona estimulante del folículo) son análisis de sangre que miden los niveles de estas dos hormonas. Ayudan a evaluar cómo funcionan los ovarios en las mujeres y los testículos en los hombres, así como la glándula pituitaria en el cerebro.
Datos clave
- LH y FSH son hormonas que controlan la producción de estrógeno, testosterona y la ovulación.
- Los niveles de estas hormonas cambian durante el ciclo menstrual y con la edad.
- Estas pruebas se usan para investigar problemas de fertilidad, menstruación irregular, menopausia y trastornos de la glándula pituitaria.
Estas pruebas se realizan con frecuencia en personas que tienen síntomas de desequilibrio hormonal, como ciclos menstruales irregulares, dificultad para quedar embarazada o cambios en el deseo sexual.
Afecta tanto a mujeres como a hombres, aunque los motivos para la prueba son diferentes según el sexo y la edad. También se puede hacer en niños para evaluar el desarrollo puberal.
Síntomas
- Dolor repentino e intenso en la parte baja del abdomen (especialmente si hay sangrado vaginal anormal)
- Pérdida del conocimiento o desmayo
- ⚠Sangrado vaginal abundante o prolongado
- ⚠Dolor pélvico que no desaparece
- ⚠Cambios repentinos en la visión o dolores de cabeza severos
Síntomas comunes
- Ciclos menstruales irregulares o ausentes
- Dificultad para quedar embarazada
- Sofocos o sudores nocturnos (posible menopausia)
- Disminución del deseo sexual
- Cansancio o debilidad sin causa clara
- Cambios en el vello corporal o la piel
Síntomas en niños
- Pubertad temprana o tardía en comparación con otros niños de la misma edad
- Crecimiento lento o acelerado sin explicación
Síntomas en adultos mayores
- Síntomas de menopausia como sofocos y cambios de humor (en mujeres)
- Disminución de la masa muscular o la energía (en hombres)
Causas
Causas principales
- Problemas en los ovarios (como el síndrome de ovario poliquístico o insuficiencia ovárica prematura)
- Trastornos en los testículos (como insuficiencia testicular)
- Alteraciones en la glándula pituitaria (como tumores o falta de producción hormonal)
- Menopausia natural o inducida por cirugía
Factores de riesgo
- Edad avanzada en mujeres (mayor probabilidad de menopausia)
- Historial familiar de problemas hormonales o fertilidad
- Enfermedades crónicas como diabetes o trastornos de la tiroides
- Uso de ciertos medicamentos (consulte a su médico)
- Exceso de ejercicio o trastornos de la alimentación
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene dolor pélvico intenso o sangrado abundante
- Si presenta cambios graves en la visión o dolores de cabeza repentinos
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene ciclos menstruales irregulares prolongados
- Si ha intentado quedar embarazada por más de un año sin éxito
- Si presenta síntomas de menopausia antes de los 40 años
- Si nota cambios en el deseo sexual o el vello corporal
Diagnóstico
El médico ordenará análisis de sangre para medir las concentraciones de LH y FSH. A veces también se miden otras hormonas, como estradiol o testosterona, según sus síntomas.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre para LH y FSH (generalmente en ayunas)
- Pruebas adicionales como perfil hormonal completo o ecografía pélvica (según el caso)
Qué esperar en su cita
Se extrae una muestra de sangre de una vena del brazo, como un análisis de rutina. El proceso dura unos minutos y no requiere preparación especial, aunque el médico puede indicar que sea en un día específico del ciclo menstrual en mujeres.
Tratamiento
El tratamiento se enfoca en la causa subyacente del desequilibrio hormonal. No se trata directamente el nivel de LH o FSH, sino la condición que los altera.
Autocuidado en el hogar
- Mantener un peso saludable
- Hacer ejercicio moderado y evitar el exceso de entrenamiento
- Llevar una alimentación balanceada y dormir lo suficiente
- Reducir el estrés con técnicas de relajación
Tratamientos médicos
Dependiendo del diagnóstico, el médico puede recomendar terapias hormonales (como estrógenos, progesterona o testosterona), medicamentos para inducir la ovulación, o tratamientos para la tiroides o la glándula pituitaria. Solo un médico puede recetar estos tratamientos tras evaluar su caso.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En casos raros, como tumores en la glándula pituitaria o quistes ováricos grandes, puede ser necesaria una cirugía.
Vivir con esta afección
Si tiene un desequilibrio hormonal, es importante seguir las indicaciones de su médico y llevar un registro de sus síntomas. Las pruebas de LH y FSH pueden repetirse para monitorear la respuesta al tratamiento.
Consejos de estilo de vida
- Mantener una rutina de ejercicio constante, pero sin excesos
- Priorizar un sueño de calidad (7-9 horas por noche)
- Evitar el consumo excesivo de alcohol y tabaco
Dieta y ejercicio
Una dieta rica en frutas, verduras, proteínas magras y granos integrales puede ayudar a mantener el equilibrio hormonal. El ejercicio moderado, como caminar o nadar, es beneficioso.
Salud mental y bienestar emocional
Los desequilibrios hormonales pueden afectar el estado de ánimo, la autoestima o la vida sexual. Es normal sentirse preocupado, pero hay apoyo disponible. Hable con su médico si necesita ayuda emocional.
Prevención
No siempre se pueden prevenir los desequilibrios hormonales, pero mantener un estilo de vida saludable y hacerse chequeos regulares puede ayudar a detectar problemas a tiempo.
Programas de detección
El médico puede recomendar análisis hormonales periódicos si tiene factores de riesgo o antecedentes familiares.
Complicaciones
Si no se trata
- Infertilidad
- Osteoporosis (huesos débiles) por falta de estrógeno
- Problemas de crecimiento o desarrollo en niños
- Cambios de humor severos o depresión
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de los desequilibrios hormonales se pueden tratar eficazmente. Con el diagnóstico y el tratamiento adecuados, muchas personas logran mejorar sus síntomas y su calidad de vida. Es importante seguir las recomendaciones médicas y no perder la esperanza.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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