Pruebas vestibulares
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las pruebas vestibulares son un grupo de exámenes que evalúan el sistema vestibular, la parte del oído interno que controla el equilibrio y la orientación espacial. Estas pruebas ayudan a los médicos a descubrir la causa de mareos, vértigo (sensación de movimiento giratorio) o problemas de equilibrio.
Datos clave
- No son dolorosas, pero pueden causar sensación de mareo durante la realización.
- Se realizan en una consulta especializada de otorrinolaringología o neurología.
- Los resultados ayudan a guiar el tratamiento, como ejercicios de rehabilitación o medicamentos (si los receta el médico).
Las pruebas vestibulares son comunes cuando una persona tiene mareos o vértigo persistentes. Los mareos afectan a muchas personas en algún momento de la vida, pero no todos necesitan estas pruebas.
Pueden realizarse a personas de cualquier edad, aunque son más frecuentes en adultos mayores y en quienes sufren infecciones del oído interno, lesiones en la cabeza o trastornos neurológicos.
Síntomas
- Mareo repentino acompañado de dificultad para hablar, debilidad en un lado del cuerpo o pérdida de visión (pueden ser signos de un accidente cerebrovascular).
- Mareo después de una lesión grave en la cabeza.
- Pérdida del conocimiento o convulsiones.
- ⚠Mareo intenso que no mejora después de varias horas y le impide caminar o realizar actividades cotidianas.
- ⚠Vómitos constantes que impiden beber líquidos.
- ⚠Mareo acompañado de fiebre alta o dolor de oído intenso.
Síntomas comunes
- Sensación de que todo da vueltas (vértigo)
- Mareo al levantarse o al mover la cabeza
- Problemas para mantener el equilibrio
- Náuseas o vómitos asociados a los mareos
- Sensación de inestabilidad al caminar
Síntomas en niños
- Quejas frecuentes de dolor de cabeza o mareo
- Dificultad para mantener el equilibrio, por ejemplo al andar en bicicleta
- Caídas sin razón aparente
Síntomas en adultos mayores
- Mayor riesgo de caídas
- Miedo a moverse o salir de casa por temor a perder el equilibrio
- Confusión o desorientación que se confunde con problemas de memoria
Causas
Causas principales
- Infecciones del oído interno (como laberintitis o neuritis vestibular)
- Enfermedad de Ménière (acumulación de líquido en el oído interno)
- Vértigo posicional paroxístico benigno (cristales en el oído interno que se desplazan)
- Lesiones en la cabeza o el cuello
- Trastornos neurológicos como migraña vestibular o esclerosis múltiple
Factores de riesgo
- Edad avanzada
- Infecciones virales recientes (como un resfriado fuerte)
- Antecedentes de lesiones en la cabeza
- Ciertos medicamentos que afectan el oído interno (tóxicos para el oído)
- Estrés o ansiedad que empeoran los síntomas
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si los mareos o el vértigo son repentinos y muy intensos.
- Si se acompañan de dificultad para hablar, debilidad en un brazo o pierna, o visión doble.
- Si ha sufrido un golpe en la cabeza recientemente.
Programe una cita de rutina si:
- Si los mareos continúan durante días o semanas y afectan su vida diaria.
- Si nota pérdida de audición o zumbido en los oídos junto con los mareos.
- Si tiene caídas frecuentes o miedo a caminar sin apoyo.
Diagnóstico
El médico primero le hará preguntas sobre sus síntomas, su historial médico y le realizará un examen físico. Si sospecha un problema del equilibrio, le recomendará pruebas vestibulares específicas.
Pruebas que se pueden realizar
- Prueba de impulso cefálico (sacudir la cabeza suavemente mientras se mira un punto fijo)
- Electronistagmografía (ENG) o videonistagmografía (VNG): miden los movimientos oculares con gafas especiales
- Prueba posturográfica (evaluación del equilibrio sobre una plataforma)
- Potenciales miogénicos evocados vestibulares (VEMP): evalúan la respuesta del oído interno a sonidos o estímulos
Qué esperar en su cita
Durante las pruebas, estará sentado o acostado. Le colocarán gafas o sensores en la cabeza. Es posible que le muevan la cabeza suavemente o le pidan que mire luces en movimiento. Algunas pruebas pueden provocarle mareo temporal, pero el personal le guiará y le ayudará a sentirse cómodo. El proceso dura entre 30 y 60 minutos.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa de sus problemas de equilibrio. Las pruebas vestibulares ayudan a su médico a decidir el mejor enfoque, que puede incluir ejercicios, cambios en el estilo de vida o, en algunos casos, medicamentos recetados o procedimientos.
Autocuidado en el hogar
- Evite movimientos bruscos de la cabeza, especialmente al levantarse de la cama o girar rápidamente.
- Use buena iluminación en casa y elimine alfombras sueltas o cables que puedan hacerle tropezar.
- Si siente mareo, siéntese o agáchese hasta que pase el mareo.
- Realice los ejercicios de rehabilitación vestibular que le indique el fisioterapeuta (si se los prescribieron).
Tratamientos médicos
Los médicos pueden recetar medicamentos para reducir el mareo o las náuseas, como antihistamínicos o antieméticos, siempre bajo supervisión. También pueden recomendar la reposición de los cristales del oído interno (maniobra de Epley) para el vértigo posicional. En algunos casos, se usan corticoides para reducir la inflamación del oído interno. No se automedique.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía es poco frecuente. Puede considerarse en casos graves de enfermedad de Ménière que no responden a otros tratamientos, o para reparar una fístula perilinfática (fuga de líquido del oído interno).
Vivir con esta afección
Vivir con problemas de equilibrio requiere paciencia. Planifique sus actividades teniendo en cuenta los momentos en que se siente mejor. Siempre lleve calzado cómodo y antideslizante. Si usa bastón o andador, asegúrese de que estén ajustados correctamente.
Consejos de estilo de vida
- Evite cambios bruscos de postura: levántese lentamente, primero siéntese en la cama, espere unos segundos, luego párese.
- Reduzca el consumo de sal y cafeína si su médico lo recomienda, ya que pueden empeorar los síntomas de ciertas afecciones como la enfermedad de Ménière.
- Duerma con la cabeza ligeramente elevada si el vértigo empeora al acostarse.
- Pida ayuda para tareas que requieran equilibrio, como subir escaleras o alcanzar objetos altos.
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada ayuda a mantener el oído interno saludable. Realice actividad física suave, como caminar en superficies planas o hacer ejercicios de equilibrio supervisados por un fisioterapeuta. Evite ejercicios que impliquen giros rápidos o saltos hasta que esté seguro.
Salud mental y bienestar emocional
Los mareos crónicos pueden generar ansiedad, miedo a salir de casa o depresión. Es normal sentirse frustrado. Hable con su médico sobre estas emociones; buscar apoyo psicológico puede ser muy útil.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero puede reducir el riesgo de caídas fortaleciendo los músculos de las piernas, manteniendo su hogar libre de obstáculos y usando calzado adecuado. Tratar las infecciones del oído a tiempo ayuda a prevenir complicaciones.
Vacunas
Las vacunas contra la gripe y el neumococo pueden ayudar a prevenir infecciones que a veces afectan el oído interno. Consulte con su médico si son recomendables para usted.
Programas de detección
No existe una prueba de detección de rutina para todos. Sin embargo, si tiene factores de riesgo, su médico puede evaluar su equilibrio con pruebas sencillas durante los chequeos regulares.
Complicaciones
Si no se trata
- Caídas que pueden causar fracturas o lesiones en la cabeza
- Aislamiento social por miedo a los mareos
- Dificultad para trabajar o realizar actividades cotidianas
- Empeoramiento de la audición (en algunos casos)
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las personas mejoran significativamente con el tratamiento adecuado. La rehabilitación vestibular, los cambios en el estilo de vida y, si es necesario, la medicación, permiten controlar los síntomas y recuperar la confianza. Con apoyo, es posible llevar una vida activa y segura.
Encontrar apoyo
Organizaciones locales
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
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