Adenoides en niños
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las adenoides son dos pequeños grupos de tejido que están en la parte de atrás de la nariz, justo donde la nariz se conecta con la garganta. Forman parte del sistema de defensa del cuerpo (el sistema inmunológico) y ayudan a combatir infecciones. En los niños, a veces las adenoides se agrandan o se infectan, lo que puede causar problemas para respirar, oídos tapados o ronquidos.
Datos clave
- Las adenoides son parte del sistema de defensa del cuerpo y ayudan a atrapar gérmenes.
- Suelen agrandarse en niños pequeños y luego encogerse solas al crecer, casi desapareciendo en la adolescencia.
- Cuando se agrandan mucho, pueden obstruir la respiración o causar infecciones repetidas en oídos o garganta.
Sí, es muy común que los niños tengan problemas con las adenoides, especialmente entre los 2 y 6 años. A esa edad, las adenoides son más grandes y están más activas.
Afecta principalmente a niños en edad preescolar y escolar. Es menos común en bebés menores de 6 meses y en adolescentes o adultos, porque las adenoides tienden a encogerse con la edad.
Síntomas
- Su hijo deja de respirar por completo durante el sueño o tiene pausas que preocupan.
- Dificultad muy grave para respirar, con labios o uñas azuladas.
- Sonido agudo al respirar (estridor) que no mejora.
- ⚠Dolor de oído intenso o fiebre alta que no baja con medidas generales.
- ⚠Secreción de pus o sangre por la nariz o el oído.
- ⚠Somnolencia excesiva o irritabilidad extrema.
Síntomas comunes
- Respiración ruidosa o por la boca (en lugar de por la nariz).
- Ronquidos al dormir.
- Voz nasal o gangosa.
- Mocos constantes o goteo nasal.
- Dolor de oídos o infecciones de oído frecuentes.
Síntomas en niños
- Dificultad para respirar por la nariz, sobre todo al dormir.
- Pausas en la respiración durante el sueño (apnea del sueño infantil).
- Infecciones de oído que no mejoran con tratamiento.
- Habla con sonido nasal o dificultad para pronunciar bien.
- Cansancio durante el día por mal dormir.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos no suele ser un problema, ya que las adenoides normalmente se han encogido. Si hay síntomas, suelen deberse a otras causas.
Causas
Causas principales
- Infecciones repetidas (como resfriados, gripes o infecciones de oído) que hacen que las adenoides se inflamen y se agranden.
- Alergias respiratorias que mantienen las adenoides irritadas.
- Factores genéticos que hacen que algunos niños tengan adenoides más grandes de lo normal.
Factores de riesgo
- Edad: más común entre los 2 y 6 años.
- Asistencia a guarderías o escuelas con muchos niños, donde hay más contacto con virus.
- Sistema inmunológico inmaduro en niños pequeños.
- Fumar cerca del niño (humo de tabaco) irrita las vías respiratorias.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si su hijo tiene dificultad para respirar, especialmente al dormir.
- Si nota que deja de respirar por segundos mientras duerme (apnea).
- Si tiene fiebre alta con dolor de oído intenso o secreción de pus.
Programe una cita de rutina si:
- Si su hijo ronca fuerte de forma habitual.
- Si tiene infecciones de oído frecuentes (más de 3 en 6 meses).
- Si habla con voz nasal o tiene problemas para oír bien.
Diagnóstico
El médico pediatra o el otorrinolaringólogo hará preguntas sobre los síntomas y revisará al niño. A menudo usará un pequeño espejo o un tubo delgado con luz (endoscopio) para ver las adenoides a través de la nariz. No duele, solo puede ser un poco molesto.
Pruebas que se pueden realizar
- Exploración física con un espejito o dedo enguantado para palpar la parte de atrás de la nariz (en niños mayores).
- Endoscopia nasal: un tubo flexible con cámara que entra por la nariz para ver las adenoides.
- Radiografía lateral de cráneo (a veces) para medir el tamaño de las adenoides.
- Prueba de oído (timpanograma) si hay sospecha de líquido en el oído medio.
Qué esperar en su cita
La consulta suele ser rápida y el médico explicará si las adenoides están agrandadas o inflamadas. No suele requerir preparación especial. Es normal que el niño esté un poco nervioso, pero el procedimiento es seguro y se realiza en la propia consulta.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa (infección o alergia) y de lo grandes que estén las adenoides. Muchas veces solo se necesita tiempo y cuidados en casa, ya que las adenoides pueden encogerse solas. Si hay infecciones repetidas, el médico puede recomendar medicamentos para controlarlas o reducir la inflamación.
Autocuidado en el hogar
- Mantener al niño bien hidratado para ayudar a fluidificar los mocos.
- Usar lavados nasales con suero fisiológico para limpiar la nariz y reducir la congestión.
- Humidificar la habitación por la noche para facilitar la respiración.
- Evitar el humo del tabaco cerca del niño.
- Animar al niño a dormir de lado o con la cabeza un poco elevada.
Tratamientos médicos
El médico puede recetar medicamentos para tratar infecciones bacterianas (antibióticos) si las hay, o aerosoles nasales con corticoesteroides para reducir la inflamación de las adenoides. También pueden usarse antialérgicos si se sospecha alergia. No se deben usar estos medicamentos sin receta médica.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Si las adenoides están muy grandes y causan problemas graves como apnea del sueño, infecciones de oído muy repetidas o dificultad para respirar, se puede considerar una cirugía llamada adenoidectomía (extracción de las adenoides). Esto se decide junto con el otorrinolaringólogo después de evaluar cada caso.
Vivir con esta afección
Vivir con adenoides agrandadas suele ser manejable con cuidados sencillos. Es importante observar cómo respira el niño durante el día y la noche, y seguir las indicaciones del médico. La mayoría de los niños mejoran con el tiempo.
Consejos de estilo de vida
- Mantener una buena higiene nasal con lavados diarios si hay mucosidad.
- Evitar el contacto con alérgenos si se identifican (polvo, polen, mascotas).
- Fomentar el sueño en un ambiente tranquilo y con la cabeza elevada.
- Controlar las infecciones respiratorias con medidas de prevención (lavado de manos, evitar contagios).
Dieta y ejercicio
No hay una dieta especial, pero una alimentación equilibrada ayuda al sistema inmunológico. Es importante que el niño haga ejercicio normal si puede respirar bien. Si hay mucha congestión, se puede reducir el esfuerzo físico intenso hasta que mejore.
Salud mental y bienestar emocional
Los problemas de sueño y la dificultad para respirar pueden hacer que el niño esté irritable, cansado o con bajo rendimiento escolar. Es normal que los padres se preocupen. Hablar con el pediatra y seguir un plan de tratamiento ayuda a aliviar estas preocupaciones.
Prevención
No siempre se pueden prevenir, pero se puede reducir el riesgo de infecciones frecuentes manteniendo las vacunas al día, lavándose las manos con frecuencia y evitando el humo del tabaco. También es útil evitar el contacto con personas resfriadas cuando sea posible.
Vacunas
Las vacunas recomendadas según el calendario de vacunación de su país pueden ayudar a prevenir algunas infecciones que afectan las adenoides, como la vacuna antigripal y la vacuna contra el neumococo. Consulte a su pediatra sobre las vacunas adecuadas para su hijo.
Programas de detección
No existe un cribado específico. La detección se realiza cuando aparecen síntomas. Si hay antecedentes familiares de problemas de adenoides, los padres pueden estar más atentos a los signos.
Complicaciones
Si no se trata
- Infecciones de oído repetidas que pueden afectar la audición.
- Apnea del sueño (pausas al respirar) que puede causar cansancio diurno y problemas de crecimiento o aprendizaje.
- Problemas en el habla por la obstrucción nasal.
- Infecciones sinusales crónicas.
Pronóstico a largo plazo
Con el tratamiento adecuado, la mayoría de los niños mejoran notablemente. Las adenoides tienden a encogerse con la edad, por lo que los síntomas suelen desaparecer solos en la adolescencia. Si es necesario un tratamiento o cirugía, los resultados suelen ser muy buenos y los niños recuperan la respiración normal y un sueño reparador.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
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