Mal de altura
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El mal de altura (también llamado mal de montaña) ocurre cuando el cuerpo no se adapta bien a la falta de oxígeno en lugares altos (por encima de 2.500 metros). Es como si el cuerpo pidiera más aire del que hay disponible. Puede ser leve o grave, y suele aparecer al subir muy rápido a gran altitud.
Datos clave
- El mal de altura puede afectar a cualquier persona, sin importar su estado físico o edad.
- Subir poco a poco (ascenso gradual) es la mejor forma de prevenirlo.
- Los síntomas leves, como dolor de cabeza y cansancio, mejoran al descender o descansar.
Sí, es bastante común en personas que viajan a lugares de gran altitud, como montañas o zonas andinas. Se estima que entre el 20% y el 40% de quienes suben por encima de 2.500 metros pueden tener algún síntoma leve.
Afecta a cualquier persona que suba a grandes alturas sin una aclimatación adecuada. No depende de la edad, el sexo ni la condición física. Quienes viven en tierras bajas y suben rápido corren mayor riesgo.
Síntomas
- Confusión o comportamiento extraño (como si no supiera dónde está)
- Dificultad grave para respirar incluso en reposo
- Tos con flema rosada o espumosa
- Pérdida del conocimiento o desmayo
- Incapacidad para caminar en línea recta o coordinación muy alterada
- ⚠Dolor de cabeza muy intenso que no mejora con reposo ni medicamentos de venta libre (como paracetamol)
- ⚠Vómitos repetidos que impiden beber líquidos
- ⚠Falta de aire que empeora al mínimo esfuerzo
- ⚠Somnolencia excesiva o dificultad para despertar
Síntomas comunes
- Dolor de cabeza (el primer síntoma más frecuente)
- Mareos o sensación de aturdimiento
- Náuseas, vómitos o pérdida de apetito
- Cansancio o debilidad inusual
- Falta de aire al hacer esfuerzo
- Dificultad para dormir (insomnio)
Síntomas en niños
- Los niños pueden tener síntomas parecidos a los adultos, pero pueden ser más difíciles de reconocer. Observa si están muy irritables, no quieren jugar, se quejan de dolor de cabeza o vomitan.
Síntomas en adultos mayores
- En personas mayores, los síntomas pueden confundirse con otras enfermedades propias de la edad (como problemas cardíacos o pulmonares). Es importante estar atentos a la falta de aire que no mejora con el reposo y al dolor de cabeza persistente.
Causas
Causas principales
- Ascender a gran altitud (más de 2.500 metros) demasiado rápido sin dar tiempo al cuerpo a adaptarse a la menor cantidad de oxígeno.
- Realizar esfuerzo físico intenso al llegar a la altura, antes de que el cuerpo se acostumbre.
Factores de riesgo
- Subir muy rápido (por ejemplo, en coche o avión a gran altitud)
- No haber dormido a una altura intermedia para aclimatarse
- Tener antecedentes de mal de altura en viajes previos
- Realizar ejercicio intenso los primeros días en altura
- Deshidratación o consumo de alcohol o pastillas para dormir en altura
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tú o tu acompañante tienen síntomas de emergencia (confusión, falta de aire en reposo, tos con flema rosada, pérdida de conocimiento) deben llamar a emergencias (por ejemplo, 112 en España) o bajar de inmediato a menor altitud.
- Si los síntomas leves empeoran a pesar de descansar y no bajar, busca atención médica urgente.
Programe una cita de rutina si:
- Consulta a un médico antes de viajar a gran altitud si tienes enfermedades del corazón, pulmones o presión arterial alta.
- Si viajas con niños pequeños o personas mayores, coméntalo con el pediatra o el médico de cabecera.
Diagnóstico
El médico diagnostica el mal de altura principalmente por los síntomas y la historia del viaje (a qué altura subiste y en cuánto tiempo). No suele hacer falta pruebas complicadas.
Pruebas que se pueden realizar
- El médico puede usar un oxímetro de pulso (un aparatito que se pone en el dedo) para medir la cantidad de oxígeno en la sangre.
- En casos graves, puede pedir radiografías de tórax o análisis de sangre para descartar complicaciones como edema pulmonar o cerebral.
Qué esperar en su cita
Si consultas por síntomas leves, el médico te recomendará descansar, hidratarte y no subir más. Si los síntomas son más serios, te dirá que bajes de altitud. En casos graves, necesitarás oxígeno y posiblemente atención hospitalaria.
Tratamiento
El tratamiento principal para el mal de altura es bajar a menor altitud. Cuanto más grave, más urgente es el descenso. También se puede usar oxígeno suplementario y medicamentos para aliviar los síntomas, siempre bajo supervisión médica.
Autocuidado en el hogar
- Detén el ascenso inmediatamente y no subas más hasta que los síntomas desaparezcan.
- Descansa en el lugar donde estás, sin hacer esfuerzo físico.
- Bebe mucha agua o líquidos claros (como caldos) para mantenerte hidratado.
- Si tienes dolor de cabeza leve, puedes tomar medicamentos de venta libre como paracetamol, siempre siguiendo las indicaciones del envase o de un farmacéutico.
- Evita el alcohol, el tabaco y las pastillas para dormir, porque empeoran los síntomas.
Tratamientos médicos
Para síntomas moderados o graves, el médico puede recetar medicamentos que ayudan al cuerpo a adaptarse más rápido a la altura (por ejemplo, acetazolamida) o a reducir la inflamación cerebral (como corticoides). También se administra oxígeno si es necesario. Nunca tomes estos medicamentos sin indicación médica.
¿Cuándo se considera la cirugía?
No aplica. El mal de altura no requiere cirugía.
Vivir con esta afección
Si vives o trabajas en altura, tu cuerpo se adapta con el tiempo (aclimatación). Durante los primeros días, tómalo con calma, duerme bien y come comidas ligeras. Si vuelves a bajar y luego subes de nuevo, repite la adaptación.
Consejos de estilo de vida
- Haz ejercicio suave los primeros días (caminatas cortas).
- Duerme a una altitud menor que la de actividad (por ejemplo, subir de día y bajar a dormir).
- Lleva un ritmo lento en todo (caminar, hablar, comer).
- Usa ropa abrigada, ya que el frío empeora los síntomas.
Dieta y ejercicio
Come comidas ricas en carbohidratos (como arroz, pasta, pan) porque dan energía al cuerpo. Bebe mucha agua (al menos 3 litros al día). Evita comidas muy grasosas. No hagas ejercicio intenso los primeros días.
Salud mental y bienestar emocional
Sentir ansiedad o miedo por los síntomas es normal. La falta de oxígeno también puede afectar el ánimo, provocando irritabilidad o tristeza. Si te sientes abrumado, descansa, baja un poco de altitud y habla con alguien. Recuerda que la mayoría de las personas se recuperan bien.
Prevención
Sí, en gran medida. La clave es subir de forma gradual y dar tiempo al cuerpo para aclimatarse. No subas más de 300 a 500 metros al día cuando estés por encima de 2.500 metros, y cada 3-4 días descansa un día sin subir.
Vacunas
No hay vacuna para el mal de altura.
Programas de detección
No hay un cribado específico, pero si tienes enfermedades crónicas (corazón, pulmones, diabetes) habla con tu médico antes de viajar a gran altitud.
Complicaciones
Si no se trata
- Edema pulmonar de altura (líquido en los pulmones): provoca falta de aire grave, tos y puede ser mortal si no se baja y se recibe oxígeno.
- Edema cerebral de altura (inflamación del cerebro): provoca confusión, pérdida de coordinación y coma. Es una emergencia que requiere descenso inmediato y atención médica urgente.
Pronóstico a largo plazo
Con un descenso a tiempo y atención médica adecuada, la mayoría de las personas se recuperan por completo sin secuelas. El mal de altura leve o moderado suele resolverse en unos días. Las complicaciones graves son poco frecuentes si se actúa con rapidez.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.