Bell's Palsy
Fuentes consultadas
Este artículo es contenido original de educación para pacientes.
- WHO—Health topics A–Z(2024)
- NHS—Health A to Z(2024)
- CDC—Health topics(2024)
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La parálisis de Bell es una debilidad repentina o parálisis temporal de los músculos de un lado de la cara. Ocurre cuando el nervio facial se inflama o se comprime, y suele mejorar por sí sola en semanas o meses.
Datos clave
- Es la causa más común de parálisis facial unilateral.
- La mayoría de las personas se recuperan completamente, aunque a veces tarda varios meses.
- No es causada por un derrame cerebral ni por un tumor.
- Puede afectar a personas de cualquier edad, pero es más frecuente entre los 15 y 60 años.
Sí, es bastante común. Se estima que entre 15 y 30 de cada 100,000 personas la padecen cada año.
Afecta por igual a hombres y mujeres. Es más común en personas entre 15 y 60 años, pero puede ocurrir a cualquier edad, incluso en niños y adultos mayores.
Síntomas
- Debilidad o parálisis facial repentina que también afecta el brazo o la pierna del mismo lado.
- Dificultad repentina para hablar o entender el habla.
- Pérdida de visión en un ojo.
- Dolor de cabeza intenso y repentino.
- Mareo severo o pérdida del equilibrio sin explicación.
- ⚠No poder cerrar el ojo del lado afectado completamente.
- ⚠Dolor ocular, enrojecimiento o sensación de que algo está dentro del ojo.
- ⚠Empeoramiento de los síntomas después de los primeros días.
- ⚠Síntomas que no mejoran después de 3 semanas.
Síntomas comunes
- Debilidad o parálisis repentina de un lado de la cara, que dificulta cerrar el ojo, sonreír o fruncir el ceño.
- Babeo o dificultad para controlar la saliva.
- Dolor detrás o delante de la oreja del lado afectado.
- Sensibilidad aumentada al sonido en el oído del lado afectado.
- Cambios en el gusto, como sentir que los alimentos saben diferente.
- Dificultad para hablar claramente.
Síntomas en niños
- Síntomas similares a los adultos, pero pueden ser menos notorios al principio.
- Pueden quejarse de dolor detrás de la oreja o tener dificultad para cerrar el ojo.
- A veces se acompaña de fiebre o infección de oído reciente.
Síntomas en adultos mayores
- Los síntomas son iguales que en adultos jóvenes, pero pueden tardar más en recuperarse.
- Puede haber más riesgo de complicaciones como sequedad ocular o caídas por desequilibrio.
- A veces se confunde con un derrame cerebral; siempre consultar a un médico para descartarlo.
Causas
Causas principales
- Inflamación del nervio facial (séptimo par craneal) que controla los músculos de la expresión facial.
- Se cree que está relacionada con infecciones virales, como el virus del herpes simple (el que causa las ampollas de fiebre), aunque no siempre se identifica un virus específico.
- Otras infecciones virales como la varicela-zóster, el virus de Epstein-Barr o el citomegalovirus también pueden estar involucradas.
Factores de riesgo
- Tener diabetes.
- Embarazo, especialmente durante el tercer trimestre o la primera semana después del parto.
- Infecciones respiratorias o de oído recientes.
- Estrés o falta de sueño.
- Antecedentes familiares de parálisis de Bell.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Síntomas de emergencia mencionados (debilidad en brazo/pierna, dificultad para hablar, dolor de cabeza intenso).
- No poder cerrar el ojo por completo.
- Dolor ocular o enrojecimiento.
- Fiebre alta con parálisis facial.
Programe una cita de rutina si:
- Debilidad facial sin otros síntomas de emergencia, especialmente si es la primera vez.
- Si los síntomas duran más de dos semanas sin mejoría.
- Para recibir orientación sobre cuidados del ojo y rehabilitación.
Diagnóstico
El médico generalmente diagnostica la parálisis de Bell con base en el examen físico y la historia clínica. No hay una prueba única; el diagnóstico se hace después de descartar otras causas de parálisis facial.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen neurológico: el médico revisa los músculos faciales, la audición, el gusto y los reflejos.
- Electromiografía (EMG): mide la actividad eléctrica de los músculos y ayuda a determinar el daño del nervio.
- Estudios de imagen (como resonancia magnética o tomografía computarizada): se usan si hay sospecha de otras causas como un tumor o un derrame cerebral.
- Análisis de sangre: para detectar infecciones como la enfermedad de Lyme o diabetes.
Qué esperar en su cita
El médico primero preguntará cuándo comenzaron los síntomas y si hay otros problemas de salud. Luego examinará su cara y posiblemente le pida que sonría, cierre los ojos o frunza el ceño. Es posible que necesite estudios adicionales si los síntomas no son típicos.
Tratamiento
El tratamiento busca reducir la inflamación del nervio, proteger el ojo y ayudar a que los músculos se recuperen. Muchas personas mejoran sin tratamiento, pero ciertos cuidados pueden acelerar la recuperación y prevenir complicaciones.
Autocuidado en el hogar
- Proteger el ojo: usar lágrimas artificiales (gotas lubricantes) durante el día y ungüento o gel por la noche. Si el ojo no se cierra bien, se puede cubrir con un parche o usar gafas de sol para evitar el viento y la luz intensa.
- Masajes suaves en la cara y ejercicios faciales (como sonreír, inflar las mejillas, silbar) ayudan a mantener el tono muscular, siempre sin forzar.
- Aplicar calor húmedo en el lado afectado para aliviar el dolor y la tensión.
- Masticar del lado sano y evitar alimentos duros o pegajosos. Comer despacio.
- Descansar lo suficiente y evitar el estrés.
Tratamientos médicos
El médico puede recetar medicamentos antiinflamatorios (como corticoides) para reducir la hinchazón del nervio, y en algunos casos medicamentos antivirales si se sospecha una infección viral. Es importante comenzar el tratamiento temprano, idealmente dentro de los primeros tres días. No se deben automedicar. La fisioterapia facial puede ayudar a recuperar el movimiento.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía rara vez es necesaria. En casos muy severos o cuando no hay mejoría después de varios meses, se puede considerar una descompresión del nervio o cirugía reconstructiva, pero no es común.
Vivir con esta afección
Vivir con parálisis facial temporal puede ser frustrante y afectar la autoestima. Es importante recordar que es temporal y que hay formas de manejarlo. Use un espejo para practicar expresiones faciales suavemente. Si come, mastique del lado sano y tome líquidos con cuidado para evitar derrames.
Consejos de estilo de vida
- Usar gafas de sol y sombrero para proteger el ojo del sol y el viento.
- Evitar exponerse a corrientes de aire frío en la cara.
- Dormir con la cabeza ligeramente elevada para reducir la hinchazón.
- Hablar despacio y apoyarse de gestos si la pronunciación se dificulta.
- Mantener una actitud positiva y buscar apoyo emocional.
Dieta y ejercicio
Una dieta balanceada rica en vitaminas B12 y antioxidantes puede apoyar la salud nerviosa. El ejercicio suave como caminar ayuda a reducir el estrés. Evite ejercicios faciales extenuantes hasta que el médico lo indique.
Salud mental y bienestar emocional
La parálisis de Bell puede causar ansiedad, baja autoestima y depresión debido a los cambios en la apariencia y la comunicación. Es normal sentirse frustrado. Hable con su médico si estos sentimientos son abrumadores. Recuerde que la mayoría de las personas se recuperan completamente y que hay apoyo disponible.
Prevención
No se puede prevenir completamente, pero mantener un sistema inmunológico saludable puede reducir el riesgo. Esto incluye dormir bien, manejar el estrés y llevar una dieta equilibrada.
Vacunas
No hay una vacuna específica para la parálisis de Bell, pero las vacunas contra el herpes zóster y la influenza pueden reducir el riesgo de infecciones virales que a veces se asocian con la condición.
Programas de detección
No hay pruebas de detección regulares para la parálisis de Bell. Si tiene síntomas, consulte a su médico para un diagnóstico oportuno.
Complicaciones
Si no se trata
- Daño al ojo por sequedad o úlceras en la córnea si el ojo no se cierra bien y no se protege.
- Contracturas faciales (músculos que se acortan y tensan permanentemente).
- Sincinesias: movimientos involuntarios, como que al sonreír se le cierre el ojo del mismo lado.
- Pérdida del gusto persistente.
- Dolor facial crónico.
Pronóstico a largo plazo
La gran mayoría (alrededor del 85%) de las personas con parálisis de Bell comienzan a mejorar en las primeras tres semanas y se recuperan completamente en tres a seis meses. Incluso en los casos más severos, con tratamiento y cuidados adecuados, la recuperación es posible. Solo un pequeño porcentaje puede quedar con algún grado de debilidad permanente. Con paciencia y apoyo, se supera.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
- Bell's Palsy UK ↗
- National Institute of Neurological Disorders and Stroke (NINDS) - Bell's Palsy Information ↗
Organizaciones locales
- Fundación del Cerebro (España) ↗ · España
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.