Chickenpox
Fuentes consultadas
Este artículo es contenido original de educación para pacientes.
- WHO—Health topics A–Z(2024)
- NHS—Health A to Z(2024)
- CDC—Health topics(2024)
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La varicela, también conocida como 'peste cristal', es una infección muy común causada por un virus. Produce una erupción de ampollas pequeñas que pican mucho, junto con fiebre y malestar general. La mayoría de las personas se recuperan por completo sin problemas, pero a veces puede causar complicaciones, especialmente en adultos y personas con defensas bajas.
Datos clave
- La varicela es causada por el virus varicela-zóster, que pertenece a la familia de los herpesvirus.
- Es altamente contagiosa. Se transmite por el aire al toser o estornudar, y por contacto directo con el líquido de las ampollas.
- Una vez que una persona tiene varicela, el virus permanece inactivo en el cuerpo y puede causar culebrilla (herpes zóster) años después.
Sí, la varicela es muy común en la infancia. Antes de que existiera la vacuna, casi todos los niños se infectaban antes de los 10 años. Ahora, gracias a la vacunación, hay muchos menos casos.
Afecta principalmente a niños pequeños, pero también puede presentarse en adolescentes, adultos y personas con sistemas inmunitarios débiles. En general, es más leve en niños sanos y más grave en adultos y personas con defensas bajas.
Síntomas
- Dificultad para respirar o sensación de falta de aire
- Confusión o somnolencia extrema
- Convulsiones (ataques o temblores incontrolables)
- Fiebre muy alta (más de 40 °C) que no baja con medidas caseras
- Signos de deshidratación: boca seca, orinar muy poco, mareos al ponerse de pie
- ⚠Dolor de cabeza muy intenso que no mejora
- ⚠Vómitos repetidos
- ⚠Erupción que se enrojece, duele o supura pus (puede ser infección bacteriana)
- ⚠Dolor en el pecho o tos con sangre
- ⚠Signos de infección en la piel alrededor de las ampollas
Síntomas comunes
- Fiebre (generalmente entre 38 °C y 39,5 °C)
- Cansancio y malestar general
- Pérdida de apetito
- Dolor de cabeza
- Erupción cutánea que comienza como pequeños puntos rojos y se convierte en ampollas llenas de líquido, que luego forman costras
Síntomas en niños
- La erupción suele aparecer primero en la cara, el cuero cabelludo y el tronco, y luego se extiende al resto del cuerpo.
- Las ampollas pican mucho.
- Pueden salir entre 200 y 500 ampollas en todo el cuerpo.
- A menudo los niños tienen fiebre leve y se sienten irritables.
Síntomas en adultos mayores
- La fiebre suele ser más alta y el malestar más intenso.
- La erupción puede ser más extensa y las ampollas son más dolorosas.
- Es más frecuente que aparezcan complicaciones como neumonía (infección en los pulmones) o hepatitis (inflamación del hígado).
- El riesgo de culebrilla (herpes zóster) en el futuro es mayor.
Causas
Causas principales
- Infección por el virus varicela-zóster, que se contagia por el aire al toser o estornudar, y por contacto directo con el líquido de las ampollas de una persona infectada.
- El virus también puede transmitirse desde una persona con culebrilla (herpes zóster) a alguien que nunca haya tenido varicela, causándole la infección.
Factores de riesgo
- No haber sido vacunado contra la varicela
- No haber tenido la enfermedad antes
- Tener contacto cercano con una persona infectada (por ejemplo, en la misma casa o en guarderías)
- Tener el sistema inmunitario debilitado (por enfermedades como VIH, cáncer, o por tratamientos como quimioterapia o uso de corticoides)
- Ser adulto o adolescente, ya que la enfermedad suele ser más grave
- Embarazo (puede causar problemas en el bebé)
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si la persona tiene dificultad para respirar o dolor en el pecho
- Si hay signos de deshidratación: boca seca, orinar muy poco, mareos
- Si la erupción se enrojece, duele o supura pus
- Si hay fiebre que no baja con paracetamol o ibuprofeno (pero recuerde: no dar aspirina a niños o adolescentes)
- Si la persona está muy confusa o somnolienta
Programe una cita de rutina si:
- Si la persona tiene fiebre alta que dura más de 4 días
- Si las ampollas no mejoran después de una semana
- Si la persona tiene dolor de cabeza intenso o vómitos
- Si hay picazón que no se calma con medidas caseras
- Si la persona es adulto, adolescente, embarazada o tiene el sistema inmunitario débil, debe consultar al médico para un seguimiento adecuado
Diagnóstico
El médico suele diagnosticar la varicela con solo observar la erupción típica y escuchar los síntomas. Es muy característica.
Pruebas que se pueden realizar
- En la mayoría de los casos no se necesitan análisis. El diagnóstico es clínico (por la apariencia de la erupción).
- Si hay dudas, se puede tomar una muestra del líquido de una ampolla o un hisopado de la garganta para hacer una prueba de laboratorio (PCR o cultivo viral).
- También se puede hacer un análisis de sangre para buscar anticuerpos contra el virus.
Qué esperar en su cita
La visita al médico es breve. Revisará la piel, la boca y el cuero cabelludo. Le preguntará sobre la fiebre, el estado general y si ha estado en contacto con alguien con varicela. Luego le dará recomendaciones de cuidados y, si es necesario, indicará tratamiento para aliviar los síntomas.
Tratamiento
No existe un tratamiento que cure la varicela directamente. El cuerpo combate el virus por sí solo. El tratamiento se enfoca en aliviar los síntomas (fiebre, picazón, dolor) y prevenir complicaciones como infecciones bacterianas en la piel.
Autocuidado en el hogar
- Mantener reposo en casa para evitar contagiar a otras personas.
- Tomar líquidos en abundancia (agua, caldos, jugos naturales) para evitar la deshidratación.
- Usar ropa ligera, de algodón, para no irritar la piel.
- Mantener las uñas cortas y limpias para evitar rascarse y que las ampollas se infecten.
- Aplicar compresas frías o baños de avena coloidal (avena molida fina) para calmar la picazón.
- Evitar el uso de aspirina en niños o adolescentes, ya que puede causar una enfermedad grave llamada síndrome de Reye.
Tratamientos médicos
El médico puede recetar medicamentos antivirales para personas con alto riesgo de complicaciones (adultos, embarazadas, personas con defensas bajas), siempre que se inicien dentro de las primeras 24 a 48 horas de la erupción. También puede indicar antihistamínicos para controlar la picazón y, si hay infección bacteriana en la piel, antibióticos. En casos graves, el paciente puede necesitar hospitalización para recibir tratamiento por vena (intravenoso) y vigilancia.
¿Cuándo se considera la cirugía?
No se necesita cirugía para la varicela. Solo en raras ocasiones, si hay una infección bacteriana muy grave en la piel que requiera drenaje, podría ser necesaria una pequeña intervención.
Vivir con esta afección
Durante la varicela, lo más importante es el reposo y el cuidado de la piel para evitar infecciones. La persona debe quedarse en casa hasta que todas las ampollas hayan formado costra, lo que suele ocurrir entre 5 y 7 días después de que aparezcan. Es clave no rascarse. Se puede retomar la vida normal cuando el médico lo autorice.
Consejos de estilo de vida
- Mantener una buena higiene: ducharse con agua tibia y jabón suave, sin frotar las ampollas.
- No compartir toallas, ropa de cama ni objetos personales.
- Ventilar bien las habitaciones para reducir la concentración del virus en el aire.
- Evitar el contacto con personas vulnerables (embarazadas, recién nacidos, inmunodeprimidos) hasta que las costras hayan caído.
Dieta y ejercicio
Durante la enfermedad, se recomienda una dieta ligera y nutritiva. Comer frutas, verduras, sopas y yogures. Evitar alimentos muy ácidos, picantes o salados que puedan irritar la boca si hay ampollas en la mucosa oral. No se debe hacer ejercicio intenso mientras se tenga fiebre. El reposo es fundamental. Después de la recuperación, se puede retomar la actividad física de forma gradual.
Salud mental y bienestar emocional
La varicela puede ser molesta por la picazón y la fiebre, pero en general no suele afectar la salud mental de forma duradera. Sin embargo, el aislamiento social durante el contagio puede generar aburrimiento o tristeza, especialmente en niños. Es importante mantener el ánimo con actividades tranquilas (leer, juegos de mesa, dibujar) y explicarles que es temporal. Si hay ansiedad o estrés, se puede hablar con el médico.
Prevención
Sí, la mejor forma de prevenir la varicela es la vacunación. La vacuna es segura y muy efectiva. También se puede prevenir evitando el contacto con personas infectadas, aunque esto es difícil porque el virus se contagia incluso antes de que aparezcan las ampollas.
Vacunas
Existe una vacuna contra la varicela. Se aplica en dos dosis: la primera entre los 12 y 15 meses de edad, y la segunda entre los 4 y 6 años. También se puede vacunar a adolescentes y adultos que no hayan tenido la enfermedad. La vacuna reduce el riesgo de infección y, si ocurre, la enfermedad es mucho más leve. Consulte al pediatra o al centro de salud sobre el calendario de vacunación de su país.
Programas de detección
No se realizan exámenes de detección rutinarios para la varicela. En personas sin vacuna ni antecedentes de la enfermedad, el médico puede recomendar análisis de sangre para ver si tienen defensas (anticuerpos) contra el virus, especialmente antes de un embarazo o trasplante.
Complicaciones
Si no se trata
- Infección bacteriana de las ampollas: la más común, que deja cicatrices y requiere antibióticos.
- Neumonía (infección en los pulmones): más frecuente en adultos, fumadores y embarazadas.
- Encefalitis (inflamación del cerebro): rara pero grave, causa dolor de cabeza intenso, convulsiones y alteraciones del comportamiento.
- Hepatitis (inflamación del hígado): puede causar ictericia (piel amarilla) y malestar.
- Síndrome de Reye: enfermedad rara pero grave que afecta el hígado y el cerebro, relacionada con el uso de aspirina en niños con varicela o gripe.
Pronóstico a largo plazo
La gran mayoría de las personas, especialmente los niños sanos, se recuperan completamente de la varicela sin problemas. La duración total de la enfermedad suele ser de 1 a 2 semanas. Las complicaciones graves son poco frecuentes, pero pueden ocurrir, sobre todo en grupos de riesgo. Con la vacunación, el riesgo se reduce drásticamente. Si usted o su hijo tienen varicela, siga las recomendaciones médicas y esté atento a cualquier signo de alarma. La recuperación completa es lo más habitual.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
- Organización Mundial de la Salud (OMS) - Varicela ↗
- Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) - Varicela (en español) ↗
Organizaciones locales
- Ministerio de Salud de Colombia - Varicela ↗ · Colombia
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.