Liver Cirrhosis
Fuentes consultadas
Este artículo es contenido original de educación para pacientes.
- WHO—Health topics A–Z(2024)
- NHS—Health A to Z(2024)
- CDC—Health topics(2024)
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La cirrosis hepática es una enfermedad en la que el hígado se llena de cicatrices (tejido cicatricial) y deja de funcionar bien. El hígado es un órgano vital que ayuda a digerir los alimentos, almacenar energía y limpiar la sangre de sustancias dañinas.
Datos clave
- El hígado tiene una gran capacidad para repararse a sí mismo, pero el daño por cirrosis suele ser permanente.
- La cirrosis se desarrolla lentamente, a lo largo de muchos años, y muchas personas no presentan síntomas al principio.
- Con el tratamiento adecuado, se puede frenar el avance de la enfermedad y prevenir complicaciones graves.
Sí, la cirrosis hepática es una enfermedad común en todo el mundo. Millones de personas viven con ella, especialmente en países donde el consumo excesivo de alcohol o las infecciones por hepatitis son frecuentes.
Puede afectar a cualquier persona, pero es más común en adultos de mediana edad y mayores. Las personas que beben mucho alcohol, tienen hepatitis B o C, o padecen hígado graso tienen mayor riesgo.
Síntomas
- Vomitar sangre o tener heces negras y pegajosas (puede ser sangrado interno)
- Confusión repentina o cambios en el comportamiento
- Dificultad para respirar
- Dolor abdominal intenso y constante
- ⚠Hinchazón rápida del vientre
- ⚠Fiebre alta con escalofríos
- ⚠Piel o ojos muy amarillos que empeoran
Síntomas comunes
- Cansancio y debilidad
- Pérdida del apetito
- Náuseas
- Pérdida de peso sin motivo
- Piel y ojos amarillentos (ictericia)
- Hinchazón en las piernas o el vientre
- Moretones o sangrados fáciles
Síntomas en niños
- Los niños con cirrosis pueden presentar retraso en el crecimiento
- Piel amarillenta (ictericia)
- Vómitos con sangre
- Heces muy oscuras o negras
Síntomas en adultos mayores
- Los síntomas pueden confundirse con los del envejecimiento normal
- Mayor riesgo de confusión o somnolencia (señal de toxinas en el cerebro)
- Más probabilidad de infecciones
Causas
Causas principales
- Consumo excesivo y prolongado de alcohol
- Infección crónica por el virus de la hepatitis B o C
- Enfermedad del hígado graso no alcohólico (relacionada con obesidad o diabetes)
- Hepatitis autoinmune (el sistema inmunológico ataca al hígado)
- Trastornos hereditarios como la hemocromatosis (exceso de hierro)
Factores de riesgo
- Beber grandes cantidades de alcohol durante años
- Tener sobrepeso u obesidad
- Tener diabetes tipo 2
- Compartir agujas o tener relaciones sexuales sin protección con múltiples parejas (riesgo de hepatitis)
- Antecedentes familiares de enfermedades hepáticas
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si presenta vómitos con sangre o heces negras
- Si nota confusión, somnolencia excesiva o cambios repentinos en el comportamiento
- Si tiene dolor abdominal intenso o hinchazón que empeora rápidamente
Programe una cita de rutina si:
- Si siente fatiga constante o pérdida de apetito
- Si nota color amarillento en la piel o los ojos
- Si tiene hinchazón en las piernas o el abdomen sin causa clara
Diagnóstico
El médico diagnostica la cirrosis con una combinación de historia clínica, examen físico, análisis de sangre y estudios por imágenes. En algunos casos puede ser necesaria una biopsia (tomar una pequeña muestra del hígado).
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre para medir las enzimas hepáticas y la función del hígado
- Ecografía abdominal
- Fibroscan (una ecografía especial para medir la rigidez del hígado)
- Tomografía computarizada o resonancia magnética
- Biopsia hepática (solo si es necesaria)
Qué esperar en su cita
Primero su médico le preguntará sobre sus hábitos y síntomas. Luego le hará un examen físico y solicitara análisis de sangre. La mayoría de las pruebas no son dolorosas. Si se confirma cirrosis, lo derivarán a un especialista en hígado (hepatólogo).
Tratamiento
No existe una cura para la cirrosis, pero el tratamiento puede retrasar su avance, aliviar los síntomas y prevenir complicaciones. Es fundamental tratar la causa subyacente.
Autocuidado en el hogar
- No consumir nada de alcohol
- Mantener un peso saludable
- Hacer ejercicio moderado, como caminar
- Vacunarse contra la hepatitis A y B
- No tomar medicamentos sin consultar al médico (algunos pueden dañar el hígado)
Tratamientos médicos
El médico recetará medicamentos para controlar la causa, por ejemplo antivirales para la hepatitis o corticoides para la hepatitis autoinmune. También puede usar diuréticos para reducir la hinchazón, laxantes para eliminar toxinas del cerebro o betabloqueantes para evitar sangrados. No se recomiendan medicamentos específicos sin receta.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En casos avanzados en que el hígado deja de funcionar, puede considerarse un trasplante de hígado. Esto es una cirugía mayor y requiere una evaluación cuidadosa.
Vivir con esta afección
Vivir con cirrosis significa cuidar su hígado cada día. Siga las indicaciones de su médico, evite el alcohol, lleve una dieta balanceada y haga actividad física suave. Controle su peso y no tome ningún medicamento sin consultar.
Consejos de estilo de vida
- Evite el alcohol por completo
- Mantenga un peso saludable
- No use drogas intravenosas
- Lávese las manos frecuentemente para evitar infecciones
- Duerma lo suficiente y maneje el estrés
Dieta y ejercicio
Una dieta baja en sal ayuda a evitar la retención de líquidos. Incluya frutas, verduras, proteínas magras y granos enteros. Limite las grasas y el azúcar. El ejercicio moderado, como caminar 30 minutos al día, mejora la energía y el ánimo. Consulte a su médico antes de empezar una rutina.
Salud mental y bienestar emocional
Recibir un diagnóstico de cirrosis puede generar ansiedad, tristeza o miedo. Es normal sentirse abrumado. Hable con su médico o un consejero. El apoyo emocional es parte importante del cuidado.
Prevención
Sí, se puede prevenir en muchos casos. Las principales medidas son: no abusar del alcohol, vacunarse contra la hepatitis A y B, mantener un peso saludable, no compartir agujas y usar protección en las relaciones sexuales.
Vacunas
Las vacunas contra la hepatitis A y B protegen al hígado de estas infecciones, que pueden causar cirrosis. Consulte a su médico si necesita aplicárselas.
Programas de detección
Si tiene factores de riesgo (antecedentes de alcohol, hepatitis, obesidad o diabetes), su médico puede recomendarle análisis de sangre y ecografías periódicas para detectar daño hepático temprano.
Complicaciones
Si no se trata
- Insuficiencia hepática (el hígado deja de funcionar)
- Sangrado por várices esofágicas (venas dilatadas en el esófago)
- Ascitis (acumulación de líquido en el abdomen)
- Encefalopatía hepática (acumulación de toxinas que afectan el cerebro)
- Cáncer de hígado
Pronóstico a largo plazo
La cirrosis es una enfermedad seria, pero muchas personas viven bien durante años si reciben tratamiento adecuado y hacen cambios en su estilo de vida. Con el manejo correcto, es posible retrasar el daño y mantener una buena calidad de vida. Los trasplantes de hígado también ofrecen una segunda oportunidad para quienes los necesitan. Hable con su médico sobre su situación particular.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
Organizaciones locales
- Asociación Mexicana de Hepatología ↗ · México
- Sociedad Argentina de Hepatología ↗ · Argentina
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.