Crohn's Disease
Fuentes consultadas
Este artículo es contenido original de educación para pacientes.
- WHO—Health topics A–Z(2024)
- NHS—Health A to Z(2024)
- CDC—Health topics(2024)
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La enfermedad de Crohn es un trastorno crónico que causa inflamación (hinchazón y enrojecimiento) en el revestimiento del tubo digestivo, que va desde la boca hasta el ano. Esta inflamación puede afectar diferentes partes del intestino y provoca síntomas como dolor abdominal, diarrea y fatiga. No es contagiosa y suele presentarse en brotes, es decir, períodos de actividad seguidos de remisión (cuando los síntomas mejoran).
Datos clave
- Es una enfermedad crónica, lo que significa que dura mucho tiempo y requiere manejo continuo.
- La causa exacta no se conoce, pero involucra al sistema inmunológico (defensas del cuerpo) atacando por error al intestino.
- No tiene cura, pero con tratamiento adecuado la mayoría de las personas pueden llevar una vida activa.
- Los síntomas pueden variar de leves a graves y aparecen y desaparecen en brotes.
No es una enfermedad extremadamente común, pero afecta a millones de personas en todo el mundo. Es más frecuente en países desarrollados y en personas de ascendencia europea.
Puede presentarse a cualquier edad, pero se diagnostica con mayor frecuencia en adultos jóvenes entre los 15 y 35 años. También puede afectar a niños y a personas mayores.
Síntomas
- Dolor abdominal intenso y repentino que no cede.
- Fiebre muy alta (más de 38.5°C) acompañada de escalofríos.
- Vómitos con sangre o heces con mucha sangre (color rojo brillante o negro).
- Incapacidad para evacuar o expulsar gases (signo de obstrucción intestinal).
- ⚠Sangre en las heces (aunque sea poca) o diarrea que empeora.
- ⚠Dolor abdominal que aumenta con el tiempo y no mejora con reposo.
- ⚠Pérdida de peso rápida sin proponérselo.
- ⚠Fiebre que dura más de un día sin causa clara.
Síntomas comunes
- Dolor o cólicos en el abdomen (barriga), a menudo en la parte inferior derecha.
- Diarrea frecuente o urgente, a veces con sangre o moco.
- Fatiga intensa y sensación de cansancio sin razón aparente.
- Pérdida de peso no deseada.
- Fiebre baja y pérdida del apetito.
Síntomas en niños
- Además de los síntomas comunes, los niños pueden tener retraso en el crecimiento o en la pubertad.
- Pueden presentar dolor abdominal que interfiere con las actividades escolares.
- Es posible que tengan anemia (falta de glóbulos rojos) o brotes en la piel.
Síntomas en adultos mayores
- Los síntomas pueden confundirse con otras enfermedades digestivas propias de la edad.
- La diarrea y el dolor pueden ser menos intensos, pero la fatiga y la pérdida de peso son frecuentes.
- Es importante no ignorar cambios en el hábito intestinal.
Causas
Causas principales
- No se conoce una causa única. Se cree que es una combinación de factores genéticos (hereditarios), del sistema inmunológico y ambientales.
- El sistema inmunológico ataca por error a las células sanas del intestino, causando inflamación crónica.
- Ciertos microorganismos en el intestino o infecciones previas podrían desencadenar la respuesta inflamatoria en personas predispuestas.
Factores de riesgo
- Tener un familiar cercano (padre, hermano, hijo) con enfermedad de Crohn.
- Fumar tabaco, lo que aumenta el riesgo y empeora la enfermedad.
- Edad: aparece con más frecuencia en adultos jóvenes.
- Origen étnico: más común en personas de ascendencia europea (especialmente judíos asquenazíes).
- Uso de ciertos medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) de forma frecuente, aunque esto no causa la enfermedad, puede desencadenar brotes.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si presenta dolor abdominal intenso, fiebre alta o sangre abundante en las heces.
- Si tiene vómitos persistentes o no puede evacuar ni expulsar gases.
- Si pierde peso sin explicación en poco tiempo.
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene dolor abdominal o diarrea que dura más de dos semanas.
- Si nota sangre en las heces (aunque sea ocasional).
- Si siente fatiga constante sin razón aparente.
- Si tiene antecedentes familiares de enfermedad inflamatoria intestinal.
Diagnóstico
El diagnóstico se basa en una combinación de historia clínica, exámenes físicos, análisis de laboratorio y estudios de imagen. No existe una única prueba que confirme la enfermedad, por lo que su médico puede solicitar varias pruebas para descartar otras causas.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre para buscar signos de inflamación o anemia.
- Análisis de heces para descartar infecciones y buscar sangre oculta.
- Colonoscopia con biopsia (tomar una pequeña muestra del intestino) para ver la inflamación directamente.
- Endoscopia alta si hay síntomas en la parte superior del tubo digestivo.
- Imágenes como tomografía computarizada (TC) o resonancia magnética (RM) para ver el intestino delgado y detectar complicaciones.
- Cápsula endoscópica (tragar una pequeña cámara) en algunos casos.
Qué esperar en su cita
El proceso puede tomar varias semanas. Su médico le explicará cada paso. Es probable que necesite una preparación intestinal (como laxantes) antes de la colonoscopia. Los resultados ayudarán a determinar el mejor plan de tratamiento para usted.
Tratamiento
El tratamiento de la enfermedad de Crohn tiene como objetivo reducir la inflamación, aliviar los síntomas y prevenir los brotes. No hay una cura, pero con un enfoque integral se puede lograr una buena calidad de vida. El tratamiento es personalizado y puede incluir cambios en la dieta, medicamentos y, en algunos casos, cirugía.
Autocuidado en el hogar
- Llevar un diario de alimentos para identificar qué comidas desencadenan los síntomas.
- Evitar fumar y reducir el consumo de alcohol.
- Manejar el estrés con técnicas de relajación, meditación o terapia.
- Descansar lo suficiente durante los brotes.
- Hacer ejercicio suave cuando se sienta bien.
Tratamientos médicos
Los medicamentos ayudan a controlar la inflamación y el sistema inmunológico. Pueden incluir antiinflamatorios, inmunomoduladores (que suprimen la respuesta inmune) y terapias biológicas (medicamentos hechos con proteínas que bloquean la inflamación). Todos estos tratamientos deben ser recetados y supervisados por un gastroenterólogo. No se deben ajustar ni suspender sin consultar al médico.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía puede ser necesaria si los medicamentos no controlan los síntomas, si hay complicaciones como obstrucción intestinal, fístulas (conexiones anormales entre órganos) o abscesos (bolsas de pus). La cirugía no cura la enfermedad, pero puede mejorar la calidad de vida. Se suele extirpar la parte dañada del intestino.
Vivir con esta afección
Vivir con Crohn implica aprender a escuchar a su cuerpo. Durante los brotes, puede necesitar más descanso y una dieta suave. En los períodos de remisión, podrá hacer la mayoría de sus actividades habituales. Es importante mantener una comunicación abierta con su médico y ajustar el plan de tratamiento según sea necesario.
Consejos de estilo de vida
- Dejar de fumar: es una de las medidas más importantes para mejorar el curso de la enfermedad.
- Evitar el estrés crónico, ya que puede desencadenar brotes.
- Mantener un peso saludable y no saltarse comidas.
- Planificar con antelación viajes o eventos, llevando comida segura y medicamentos.
Dieta y ejercicio
No existe una dieta única para todos. Algunas personas se benefician de evitar alimentos picantes, grasosos o altos en fibra durante los brotes. Es recomendable comer porciones pequeñas y frecuentes. El ejercicio moderado, como caminar o nadar, puede ayudar a mantener la energía y reducir el estrés. Consulte a un nutricionista especializado para un plan personalizado.
Salud mental y bienestar emocional
Vivir con una enfermedad crónica puede causar ansiedad, tristeza o frustración. Es normal sentirse abrumado a veces. Hable con su médico o con un profesional de salud mental si necesita apoyo. No está solo: muchas personas con Crohn enfrentan estos sentimientos.
Prevención
No se puede prevenir la enfermedad de Crohn porque su causa exacta no se conoce. Sin embargo, evitar el tabaco y mantener un estilo de vida saludable pueden reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad o retrasar su aparición en personas con antecedentes familiares.
Vacunas
Es importante mantenerse al día con las vacunas recomendadas, como la de la gripe y la neumonía, ya que algunos tratamientos para el Crohn pueden debilitar el sistema inmunológico. Consulte a su médico qué vacunas son adecuadas para usted.
Programas de detección
Las personas con enfermedad de Crohn deben realizarse colonoscopias de control periódicas para vigilar la salud del intestino y detectar cambios precoces, como el riesgo de cáncer de colon. Su médico le indicará la frecuencia según su caso.
Complicaciones
Si no se trata
- Obstrucción intestinal: el intestino se estrecha por la inflamación crónica y bloquea el paso de los alimentos.
- Fístulas: conexiones anormales que se forman entre el intestino y otros órganos (como la vejiga o la piel).
- Abscesos: bolsas de pus que se acumulan en el abdomen.
- Desnutrición: por la mala absorción de nutrientes debido a la inflamación.
- Mayor riesgo de cáncer de colon a largo plazo.
Pronóstico a largo plazo
Aunque la enfermedad de Crohn es una condición seria, la mayoría de las personas pueden llevar una vida plena y activa con el tratamiento adecuado. Los avances en medicamentos y en el manejo de los brotes han mejorado mucho el pronóstico. Con el apoyo de un equipo médico y cambios en el estilo de vida, es posible controlar la enfermedad y disfrutar de una buena calidad de vida. No pierda la esperanza: muchas personas con Crohn estudian, trabajan, viajan y forman familias.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
- Crohn's & Colitis Foundation (Fundación de Crohn y Colitis) ↗
- EFCCA (Federación Europea de Asociaciones de Enfermedad de Crohn y Colitis Ulcerosa) ↗
Organizaciones locales
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.