Displasia del desarrollo de la cadera: información para pacientes
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La displasia del desarrollo de la cadera (DDC) es una afección en la que la articulación de la cadera no se forma correctamente en bebés y niños pequeños. La 'pelota' (cabeza del fémur) no encaja bien en el 'hueco' (acetábulo) de la pelvis. Esto puede hacer que la cadera se salga de lugar (luxación) con facilidad.
Datos clave
- Es más común en niñas, bebés nacidos de nalgas y primerizos.
- Puede afectar una o ambas caderas.
- La detección temprana (en los primeros meses de vida) permite tratamientos sencillos y muy efectivos.
- Si no se trata, puede causar problemas de por vida, como dolor y cojera.
Es relativamente frecuente: ocurre en aproximadamente 1 a 3 de cada 1000 recién nacidos.
Afecta principalmente a bebés y niños pequeños, pero las consecuencias de no tratarla pueden aparecer en la edad adulta, con dolor de cadera y artrosis.
Síntomas
- Dolor intenso e incapacidad para mover la cadera después de una caída o golpe.
- Signos de infección en la cadera (fiebre, enrojecimiento, hinchazón) tras un tratamiento quirúrgico.
- ⚠Si nota alguno de los síntomas comunes en su bebé o niño, debe consultar al pediatra en los próximos días.
- ⚠Dolor de cadera que no mejora con reposo o afecta la marcha.
Síntomas comunes
- En bebés: un pliegue extra en el muslo o las nalgas, o asimetría en los pliegues.
- En niños mayores: cojera al caminar o una pierna más corta que la otra.
- En adultos: dolor persistente en la cadera o la ingle, y rigidez.
Síntomas en niños
- Dificultad para abrir las piernas al cambiar el pañal.
- Un chasquido o clic al mover la cadera (lo debe evaluar un médico).
- La pierna afectada parece más corta o el pie mira hacia afuera.
- Cuando empieza a caminar, lo hace con una cojera o balanceo (marcha de pato).
Síntomas en adultos mayores
- Dolor sordo en la cadera, la ingle, el muslo o la rodilla.
- Rigidez matutina que mejora al moverse.
- Dificultad para ponerse los zapatos o calcetines.
- Cojera que empeora con la actividad.
Causas
Causas principales
- La causa exacta no se conoce del todo, pero se cree que está relacionada con la posición del bebé dentro del útero y factores genéticos.
- Un desarrollo anormal de la cavidad de la cadera que no sujeta bien la cabeza del fémur.
Factores de riesgo
- Nacimiento de nalgas (presentación pélvica).
- Ser niña (las hormonas maternas pueden aflojar los ligamentos).
- Antecedentes familiares de displasia de cadera.
- Ser el primer hijo (el útero está más firme).
- Envolver al bebé muy apretado (pañales muy ajustados o fajado excesivo) con las piernas estiradas.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Su bebé tiene dolor evidente al moverle la cadera.
- Después de un golpe o caída, su hijo no puede apoyar la pierna o llora al intentarlo.
Programe una cita de rutina si:
- Si nota asimetría en los pliegues de las piernas o nalgas de su bebé.
- Si su hijo camina con cojera o de forma diferente a otros niños de su edad.
- Si en la revisión del pediatra le dicen que la cadera 'hace clic' y necesita seguimiento.
- En adultos: dolor de cadera que no se quita con reposo o que aparece de forma gradual.
Diagnóstico
El médico realiza un examen físico para comprobar la estabilidad de la cadera del bebé. En niños mayores y adultos, se usan imágenes como radiografías o ecografías.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen físico: maniobras de Ortolani y Barlow (para recién nacidos y lactantes).
- Ecografía de cadera (útil en bebés hasta los 4-6 meses).
- Radiografía de cadera (para niños mayores de 4-6 meses y adultos).
- En algunos casos, resonancia magnética para evaluar daños en el cartílago.
Qué esperar en su cita
La evaluación es indolora y rápida. El pediatra o un especialista en ortopedia infantil moverá suavemente las caderas de su bebé para detectar si hay inestabilidad. Si se confirma, le explicarán el tratamiento más adecuado para la edad.
Tratamiento
El objetivo del tratamiento es colocar y mantener la cabeza del fémur dentro de la cavidad de la cadera para que la articulación se desarrolle de forma normal. Cuanto más temprano se trate, mejor.
Autocuidado en el hogar
- Siga al pie de la letra las instrucciones del médico sobre el uso del arnés o la férula.
- No retire el arnés antes de tiempo, a menos que el médico lo indique.
- Mantenga la piel debajo del arnés limpia y seca para evitar irritaciones.
- En adultos: mantener un peso saludable reduce la presión sobre la cadera.
Tratamientos médicos
En bebés de hasta 6 meses, el tratamiento más común es un arnés especial (arnés de Pavlik) que mantiene las piernas flexionadas y separadas (posición de rana). En niños mayores o cuando el arnés no funciona, pueden usarse yesos o férulas. En casos más tardíos o graves, se recurre a cirugía para recolocar la cadera o corregir la forma del hueso.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía puede ser necesaria si el arnés o el yeso no logran estabilizar la cadera, o si el diagnóstico se hace después de los 18 meses. Existen diferentes tipos de cirugía: reducción abierta (colocar la cadera en su lugar mediante una incisión) y osteotomías (cortar y realinear huesos). El médico decidirá la opción más adecuada.
Vivir con esta afección
Para los bebés con arnés, la vida diaria incluye cambios de pañal frecuentes y cuidados especiales de la piel. Los niños mayores pueden requerir fisioterapia para fortalecer la cadera. En adultos con displasia no tratada, las actividades cotidianas pueden ser más difíciles, pero hay ejercicios y adaptaciones que ayudan.
Consejos de estilo de vida
- Evite actividades de alto impacto (correr, saltar) si hay dolor o inestabilidad.
- Realice ejercicios de bajo impacto como nadar o andar en bicicleta, que fortalecen sin dañar.
- Use calzado cómodo y evite tacones altos si tiene molestias.
- Si usa arnés, evite que el bebé se mueva bruscamente; no lo cargue de la pierna.
Dieta y ejercicio
Mantener un peso adecuado es clave para reducir la carga sobre las caderas. Realice ejercicios suaves de estiramiento y fortalecimiento (glúteos, core) bajo la guía de un fisioterapeuta. Consulte a su médico antes de empezar cualquier rutina.
Salud mental y bienestar emocional
Recibir un diagnóstico de displasia de cadera para su hijo puede generar ansiedad y preocupación. Es normal sentirse abrumado. Hable con su médico o busque apoyo emocional. Si se siente muy angustiado, no dude en consultar con un profesional de salud mental. Recuerde que con el tratamiento adecuado, el pronóstico es excelente.
Prevención
No siempre se puede prevenir, ya que la genética y la posición en el útero juegan un papel importante. Sin embargo, se recomienda evitar envolver al bebé con las piernas estiradas y juntas (pañal muy apretado). El fajado debe permitir que las piernas se muevan libremente y estén flexionadas.
Vacunas
No existen vacunas para prevenir la displasia de cadera.
Programas de detección
Todos los recién nacidos deben ser examinados al nacer y en las revisiones periódicas del pediatra. Si hay factores de riesgo, el médico puede solicitar una ecografía para descartar el problema.
Complicaciones
Si no se trata
- Cojera permanente al caminar.
- Diferencia en la longitud de las piernas.
- Artrosis temprana de cadera, con dolor y rigidez.
- Dificultad para realizar actividades cotidianas como agacharse o caminar distancias largas.
Pronóstico a largo plazo
Con un diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado, la gran mayoría de los niños desarrollan caderas normales y sin limitaciones. Incluso cuando el diagnóstico es más tardío, existen tratamientos quirúrgicos que mejoran significativamente la función y el dolor. Es importante seguir las indicaciones médicas y tener paciencia. Hay muchas razones para ser optimista.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 30 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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