Retinopatía diabética
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La retinopatía diabética es una complicación de la diabetes que daña los vasos sanguíneos de la retina, la parte del ojo que capta la luz y nos permite ver. Con el tiempo, estos vasos pueden filtrar sangre o líquido, o crecer de forma anormal, afectando la visión.
Datos clave
- Es la causa más común de ceguera en personas adultas en edad de trabajar.
- En sus etapas tempranas no suele causar síntomas, por eso los exámenes oculares regulares son fundamentales.
- Controlar el azúcar en sangre, la presión arterial y el colesterol reduce mucho el riesgo de que aparezca o empeore.
Sí, es muy frecuente en personas con diabetes. Se estima que alrededor de 1 de cada 3 personas con diabetes tiene algún grado de retinopatía diabética.
Afecta a personas con diabetes tipo 1 y tipo 2. El riesgo aumenta con los años de tener diabetes, especialmente si el control del azúcar en sangre no ha sido el adecuado.
Síntomas
- Pérdida repentina de la visión en uno o ambos ojos.
- Aparición súbita de muchas moscas volantes (como una lluvia de puntos) o destellos de luz.
- Sombra o cortina que cubre parte del campo visual.
- ⚠Visión borrosa que no mejora al descansar.
- ⚠Dolor ocular intenso o enrojecimiento persistente.
- ⚠Dificultad para reconocer caras o leer.
Síntomas comunes
- Visión borrosa o que cambia de un día a otro.
- Manchas oscuras o puntos flotantes (moscas volantes) en el campo visual.
- Dificultad para ver de noche o en ambientes con poca luz.
- Pérdida de la visión central o de la visión lateral.
Síntomas en niños
- Los niños pueden no notar o no saber explicar los cambios en la visión.
- Señales como entrecerrar los ojos, acercarse mucho a la televisión o quejarse de dolor de cabeza al leer.
- Bajo rendimiento escolar sin otra causa aparente.
Síntomas en adultos mayores
- Los síntomas suelen ser más notorios porque la diabetes suele llevar más años.
- Pérdida progresiva de la visión que puede confundirse con cataratas o envejecimiento normal.
- Mayor riesgo de caídas debido a la visión reducida.
Causas
Causas principales
- Niveles altos de azúcar en sangre durante mucho tiempo dañan los pequeños vasos sanguíneos de la retina.
- Los vasos dañados pueden obstruirse, filtrar líquido o sangre, o crecer nuevos vasos anormales y frágiles.
Factores de riesgo
- Tener diabetes durante muchos años (más de 10 años es un factor importante).
- Mal control del azúcar en sangre (hemoglobina A1c elevada).
- Presión arterial alta.
- Colesterol alto.
- Tabaquismo.
- Embarazo (en mujeres con diabetes preexistente).
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si notas alguno de los síntomas de emergencia (pérdida súbita de visión, destellos, cortina visual).
- Acude al servicio de urgencias o llama a los servicios médicos de emergencia (en España 112, en Latinoamérica el número local de emergencias).
Programe una cita de rutina si:
- Todas las personas con diabetes deben hacerse un examen completo de los ojos al menos una vez al año, aunque no tengan síntomas.
- Si ya tienes retinopatía, tu oftalmólogo te indicará la frecuencia necesaria (cada 6 meses o más a menudo).
Diagnóstico
Se diagnostica mediante un examen completo de los ojos realizado por un oftalmólogo (médico de los ojos). El especialista dilata las pupilas con gotas para ver el fondo del ojo con claridad.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen con lámpara de hendidura y oftalmoscopia: el médico examina la retina con un instrumento con luz.
- Fotografía del fondo de ojo: una cámara especial toma imágenes de la retina.
- Tomografía de coherencia óptica (OCT): imágenes en 3D de la retina para medir el grosor y detectar líquido.
- Angiografía con fluoresceína: se inyecta un colorante por el brazo para ver cómo fluye la sangre por los vasos de la retina.
Qué esperar en su cita
La dilatación de las pupilas puede causar visión borrosa y sensibilidad a la luz durante varias horas después del examen, por lo que es mejor ir acompañado y llevar gafas de sol. El procedimiento no es doloroso.
Tratamiento
El tratamiento depende del estadio de la enfermedad. En las fases iniciales, el control riguroso de la diabetes, la presión arterial y el colesterol puede frenar el avance. Si hay daño significativo, el oftalmólogo puede recomendar tratamientos como láser o inyecciones en el ojo para proteger la visión.
Autocuidado en el hogar
- Mantén un buen control del azúcar en sangre, siguiendo las recomendaciones de tu equipo de salud.
- Controla la presión arterial y el colesterol con dieta, ejercicio y medicación si es necesario.
- No fumes.
- Acude a todas las citas con el oftalmólogo.
Tratamientos médicos
Los tratamientos específicos se aplican cuando hay riesgo de pérdida de visión. Incluyen: fotocoagulación con láser (sella los vasos que gotean), inyecciones intravítreas de medicamentos (ayudan a reducir el crecimiento de vasos anormales y la inflamación), y tratamiento con láser para la retinopatía proliferativa. Todos estos procedimientos los realiza un especialista en el consultorio o en un quirófano ambulatorio.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En casos avanzados, cuando hay sangrado dentro del ojo o desprendimiento de retina, puede ser necesaria una cirugía llamada vitrectomía para limpiar la sangre y reparar la retina. Esto lo decide el oftalmólogo según la gravedad.
Vivir con esta afección
Vivir con retinopatía diabética implica cuidar bien tu diabetes y estar atento a cambios en tu visión. Usa buena iluminación en casa, evita manejar si tu visión no es segura y considera ayudas visuales como lupas.
Consejos de estilo de vida
- Revisa tu visión en casa: si notas cambios repentinos, consulta.
- Usa gafas de sol para proteger tus ojos de la luz intensa.
- Organiza tu hogar para evitar tropiezos (alfombras fijas, pasillos libres de obstáculos).
- Pide ayuda a familiares o amigos para tareas que requieran buena vista.
Dieta y ejercicio
Una alimentación saludable, baja en azúcares refinados y grasas saturadas, ayuda a controlar la diabetes. El ejercicio regular (caminar, nadar, bicicleta) mejora el control del azúcar y la circulación, lo que beneficia a tus ojos. Consulta a tu médico antes de empezar una rutina nueva.
Salud mental y bienestar emocional
Saber que tienes una enfermedad que puede afectar la vista es angustiante. Es normal sentir miedo, tristeza o ansiedad. Habla con tu médico o un profesional de salud mental. Si tienes pensamientos de desesperanza o autolesión, busca ayuda de inmediato (líneas de crisis: en España teléfono 024, en Latinoamérica las líneas locales de prevención del suicidio).
Prevención
No siempre se puede prevenir por completo, pero un buen control de la diabetes reduce mucho el riesgo de que aparezca o de que avance a formas graves. Mantener un peso saludable, hacer ejercicio, no fumar y controlar la presión arterial y el colesterol son las mejores medidas preventivas.
Programas de detección
La forma más importante de prevención es hacerse un examen completo de los ojos al menos una vez al año desde el momento del diagnóstico de diabetes. Las personas con diabetes tipo 1 deben comenzar a los 5 años del diagnóstico; las de tipo 2, en el momento del diagnóstico.
Complicaciones
Si no se trata
- Pérdida progresiva e irreversible de la visión.
- Ceguera legal (visión muy reducida que no se puede corregir).
- Desprendimiento de retina (cuando la retina se separa de su lugar).
- Glaucoma neovascular (aumento de la presión ocular por vasos anormales).
- Hemorragia vítrea (sangrado dentro del ojo).
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las personas con retinopatía diabética pueden conservar una buena visión si se detecta a tiempo y se sigue el tratamiento adecuado. Con los avances actuales, incluso las formas avanzadas tienen opciones de tratamiento que pueden frenar la pérdida de visión. La clave está en el control de la diabetes y las revisiones regulares con el oftalmólogo.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
- Federación Internacional de Diabetes (IDF)
- Sociedad Española de Oftalmología
Organizaciones locales
- Asociación de Diabetes de tu país · Consulta en tu centro de salud o ayuntamiento
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.