Diverticulitis
Fuentes consultadas
Este artículo es contenido original de educación para pacientes.
- WHO—Health topics A–Z(2024)
- NHS—Health A to Z(2024)
- CDC—Health topics(2024)
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La diverticulitis es la inflamación (hinchazón) de pequeñas bolsas o sacos llamados divertículos que se forman en la pared del intestino grueso (colon). Estas bolsas son comunes, especialmente después de los 40 años, y cuando se inflaman o infectan causan dolor y otros síntomas.
Datos clave
- Los divertículos son muy comunes en personas mayores de 60 años, pero la mayoría nunca presenta síntomas.
- Solo entre un 10% y un 25% de las personas con divertículos desarrollan diverticulitis.
- Una dieta baja en fibra se asocia con un mayor riesgo de desarrollar divertículos y diverticulitis.
Sí, es una condición bastante común, especialmente en países occidentales y en adultos mayores. Se estima que más de la mitad de las personas mayores de 60 años tienen divertículos, aunque la diverticulitis es menos frecuente.
Afecta principalmente a personas mayores de 40 años. Es más común en hombres que en mujeres, aunque después de los 70 años las mujeres tienen un riesgo similar. Factores como la dieta baja en fibra, la obesidad, el tabaquismo y la falta de ejercicio aumentan las probabilidades.
Síntomas
- Dolor abdominal repentino, muy intenso o que empeora rápidamente.
- Fiebre alta (más de 38.5 °C) con escalofríos.
- Incapacidad para expulsar gases o heces (posible obstrucción intestinal).
- Vómitos persistentes que no permiten retener líquidos.
- Sangre en las heces (rojo brillante o muy oscuro).
- Mareos, desmayo o latidos cardíacos acelerados (señales de deshidratación grave o infección generalizada).
- ⚠Dolor abdominal constante que dura más de un día y no mejora con reposo.
- ⚠Fiebre baja que persiste o aparece después del dolor.
- ⚠Cambios en el hábito intestinal (estreñimiento o diarrea) que duran más de dos días.
Síntomas comunes
- Dolor abdominal constante, generalmente en el lado inferior izquierdo.
- Fiebre y escalofríos.
- Náuseas y vómitos.
- Estreñimiento o diarrea.
- Distensión abdominal (sensación de hinchazón).
Síntomas en niños
- La diverticulitis es muy rara en niños, pero si ocurre, los síntomas pueden incluir dolor abdominal intenso, fiebre, vómitos y cambios en el hábito intestinal.
Síntomas en adultos mayores
- Dolor abdominal que puede ser menos intenso que en adultos jóvenes.
- Confusión o desorientación repentina (a veces el único síntoma).
- Fiebre y malestar general.
- Pérdida de apetito y debilidad.
Causas
Causas principales
- Formación de divertículos (pequeñas bolsas) en las paredes del colon, que luego se inflaman o infectan.
- El estreñimiento crónico y el esfuerzo al defecar aumentan la presión en el colon, favoreciendo la formación de divertículos.
- La causa exacta de la inflamación no se conoce del todo, pero se cree que puede deberse a una obstrucción de las bolsas por heces o bacterias.
Factores de riesgo
- Edad (mayor de 40 años)
- Dieta baja en fibra y alta en carnes rojas y grasas
- Obesidad
- Tabaquismo
- Falta de actividad física
- Uso frecuente de antiinflamatorios (como ibuprofeno o naproxeno)
- Antecedentes familiares de diverticulitis
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Dolor abdominal intenso o que empeora.
- Fiebre alta o escalofríos.
- Vómitos que no permiten comer o beber.
- Sangre en las heces.
- Imposibilidad de expulsar gases o heces.
Programe una cita de rutina si:
- Dolor abdominal leve que dura más de dos días.
- Cambios persistentes en el ritmo intestinal (estreñimiento o diarrea).
- Hinchazón abdominal frecuente sin causa clara.
Diagnóstico
El médico primero te preguntará sobre tus síntomas, tu historial médico y te hará un examen físico (presionando suavemente el abdomen). Para confirmar el diagnóstico, suele solicitar pruebas de imagen y análisis de sangre.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre: para buscar signos de infección (aumento de glóbulos blancos).
- Tomografía computarizada (TC) del abdomen: es la prueba más usada porque muestra claramente los divertículos inflamados o complicaciones como abscesos.
- Ecografía abdominal: a veces se usa como primera prueba, especialmente en emergencias.
- Colonoscopia: no se realiza durante un brote agudo por riesgo de perforación, pero se hace semanas después para descartar otras enfermedades como cáncer de colon.
Qué esperar en su cita
El proceso de diagnóstico suele ser rápido, especialmente si hay dolor intenso. Te tomarán muestras de sangre y te harán una TC, que es indolora. Luego, según los resultados, el equipo médico te explicará el tratamiento. No temas hacer preguntas; es tu derecho entender lo que sucede.
Tratamiento
El tratamiento depende de la gravedad de la diverticulitis. En casos leves, puede manejarse en casa con descanso intestinal y antibióticos. En casos más graves, es necesario el ingreso hospitalario para recibir líquidos y antibióticos por vía intravenosa. El objetivo es controlar la infección, darle al intestino tiempo para sanar y prevenir complicaciones.
Autocuidado en el hogar
- Descanso intestinal: durante los primeros días, solo líquidos claros (caldo, agua, jugos sin pulpa, gelatina) para que el colon descanse.
- Antibióticos: el médico te recetará antibióticos orales (es importante tomarlos completos aunque te sientas mejor).
- Analgésicos: para el dolor, pero evita los antiinflamatorios (como ibuprofeno) que pueden aumentar el riesgo de sangrado; prefiere paracetamol si tu médico lo autoriza.
- Compresas tibias: sobre el abdomen pueden aliviar el malestar.
- Reintroducción gradual de alimentos: primero blandos (arroz, pasta, pan blanco, puré) y luego, cuando estés mejor, fibra suave (frutas maduras, verduras cocidas, legumbres).
Tratamientos médicos
En casos leves a moderados, se recetan antibióticos por boca durante varios días (siempre siguiendo las indicaciones del médico). En casos más graves o si hay complicaciones, el tratamiento se realiza en el hospital: se administran líquidos y antibióticos por vía intravenosa, y se vigila de cerca la evolución. En algunos casos, se puede drenar un absceso (acumulación de pus) con una aguja guiada por ecografía o tomografía.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía se considera cuando la diverticulitis causa complicaciones como un absceso grande que no se puede drenar, una perforación del intestino, una obstrucción intestinal o una fístula (conexión anormal entre el colon y otro órgano). También puede recomendarse si hay episodios repetidos que afectan la calidad de vida o si el sistema inmunológico está debilitado.
Vivir con esta afección
Vivir con diverticulitis implica aprender a manejar los brotes y prevenir nuevos episodios. Después de un brote, es importante adoptar una dieta rica en fibra, beber suficiente agua y hacer ejercicio regular. Muchas personas logran una vida normal con algunos ajustes en su alimentación.
Consejos de estilo de vida
- Aumenta la fibra gradualmente: consume frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y frutos secos.
- Bebe al menos 8 vasos de agua al día para evitar el estreñimiento.
- Haz ejercicio moderado (caminar, nadar, andar en bicicleta) al menos 30 minutos la mayoría de los días.
- Mantén un peso saludable.
- Evita fumar y limita el consumo de alcohol.
- No tomes antiinflamatorios sin consultar primero a tu médico.
Dieta y ejercicio
Durante un brote, tu médico te recomendará una dieta líquida o baja en fibra para darle descanso al intestino. Cuando te recuperes, incorpora poco a poco alimentos ricos en fibra. El ejercicio regular ayuda a mantener un tránsito intestinal saludable y reduce el riesgo de nuevos episodios.
Salud mental y bienestar emocional
Los brotes de diverticulitis pueden causar ansiedad, especialmente si el dolor es intenso o recurrente. Es normal sentirse preocupado o frustrado. Habla con tu médico sobre estos sentimientos; él puede orientarte o sugerir apoyo psicológico. No estás solo.
Prevención
No se puede prevenir completamente, pero una dieta rica en fibra, beber suficiente agua, hacer ejercicio regular y mantener un peso saludable pueden reducir el riesgo de desarrollar divertículos y de que se inflamen. Evitar el tabaco y el uso excesivo de antiinflamatorios también ayuda.
Programas de detección
No hay pruebas de cribado específicas para la diverticulitis. Sin embargo, las colonoscopias de rutina a partir de los 50 años (o antes si hay factores de riesgo) pueden detectar divertículos y descartar otras enfermedades. Consulta a tu médico sobre cuándo empezar con las pruebas de detección de cáncer colorrectal.
Complicaciones
Si no se trata
- Absceso: acumulación de pus que puede requerir drenaje o cirugía.
- Perforación intestinal: un orificio en la pared del colon que puede causar peritonitis (infección de la cavidad abdominal, una emergencia grave).
- Fístula: una conexión anormal entre el colon y la vejiga, la vagina u otro órgano.
- Obstrucción intestinal: el intestino se bloquea y no permite el paso de heces o gases.
- Sepsis: infección generalizada que puede poner en riesgo la vida.
Pronóstico a largo plazo
Con un tratamiento adecuado y oportuno, la gran mayoría de las personas con diverticulitis se recupera completamente. Los brotes leves suelen resolverse en pocos días con antibióticos y reposo. Incluso los casos más graves tienen buen pronóstico si se tratan a tiempo. Adoptar un estilo de vida saludable reduce el riesgo de recurrencia. Siempre hay esperanza y opciones para mejorar la calidad de vida.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
Organizaciones locales
- Asociación Argentina de Proctología ↗ · Argentina
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.