Miomas
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Los fibromas (también llamados miomas o leiomiomas) son crecimientos no cancerosos que se forman en el útero. Están hechos de músculo liso y tejido fibroso. No son cáncer y no aumentan el riesgo de cáncer de útero. Pueden ser tan pequeños como una semilla de manzana o tan grandes como una toronja. Muchas personas con fibromas ni siquiera saben que los tienen.
Datos clave
- Los fibromas no son cáncer y casi nunca se convierten en cáncer.
- Pueden variar mucho en tamaño, número y ubicación dentro del útero.
- No todas las personas con fibromas tienen síntomas; muchas los descubren durante un examen pélvico de rutina.
Sí, los fibromas son muy comunes. Se estima que hasta el 70-80% de las mujeres los desarrollan antes de los 50 años, aunque muchas no tienen síntomas.
Afectan principalmente a personas en edad reproductiva, especialmente entre los 30 y 40 años. Son más comunes en personas de ascendencia afrodescendiente, y en ellas suelen ser más grandes y causar más síntomas.
Síntomas
- Sangrado vaginal muy abundante que empapa una toalla sanitaria cada hora durante varias horas
- Dolor abdominal o pélvico intenso y repentino
- Mareos, desmayos o sensación de que se va a desmayar
- ⚠Sangrado que dura más de 7 días o es muy abundante
- ⚠Dolor pélvico que no mejora con reposo o medicamentos de venta libre
- ⚠Fiebre con dolor pélvico
Síntomas comunes
- Sangrado menstrual abundante o prolongado
- Dolor o presión en la parte baja del abdomen
- Necesidad frecuente o urgente de orinar
- Dolor durante las relaciones sexuales
- Dolor de espalda baja o piernas
- Estreñimiento o sensación de llenura
Síntomas en niños
- Los fibromas son extremadamente raros en niñas y adolescentes. Si ocurren, pueden causar dolor pélvico o sangrado anormal.
Síntomas en adultos mayores
- Después de la menopausia, los fibromas tienden a reducirse y los síntomas suelen desaparecer o mejorar, pero si hay sangrado después de la menopausia, siempre debe evaluarse.
Causas
Causas principales
- No se conoce la causa exacta de los fibromas. Se cree que están relacionados con cambios en las hormonas estrógeno y progesterona, y con factores genéticos.
Factores de riesgo
- Edad reproductiva (entre 30 y 40 años)
- Antecedentes familiares de fibromas (madre o hermana)
- Origen afrodescendiente
- Obesidad o sobrepeso
- No haber tenido hijos
- Menstruación temprana (antes de los 10 años)
- Consumo de alcohol, especialmente cerveza
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Sangrado vaginal muy abundante o que dura más de una semana
- Dolor pélvico intenso que no cede con descanso
- Síntomas que interfieren con su vida diaria
Programe una cita de rutina si:
- Si nota cambios en su ciclo menstrual, como sangrado más abundante o doloroso de lo normal
- Si tiene dificultad para quedar embarazada
- Si siente presión en la vejiga o el recto
Diagnóstico
El diagnóstico generalmente comienza con un examen pélvico durante el cual el médico puede sentir el útero agrandado o con bultos. Luego se confirma con imágenes.
Pruebas que se pueden realizar
- Ecografía (ultrasonido) transvaginal o abdominal: es la prueba más común y no duele.
- Resonancia magnética (RM): se usa si se necesita más detalle, por ejemplo para planificar una cirugía.
- Histeroscopia: un tubo delgado con cámara se introduce por la vagina para ver el interior del útero.
- Sonohisterografía: se inyecta líquido en el útero durante una ecografía para ver mejor los fibromas.
Qué esperar en su cita
El diagnóstico suele hacerse en el consultorio o en una clínica de imágenes. La mayoría de las pruebas no requieren preparación especial. Si le hacen una histeroscopia, es posible que sienta algunas molestias, pero por lo general no es dolorosa. Su médico le explicará los resultados y las opciones de seguimiento.
Tratamiento
No todos los fibromas necesitan tratamiento. La decisión depende de los síntomas, la ubicación, el tamaño, si planea tener hijos y su edad. El tratamiento puede incluir desde observación hasta medicamentos o cirugía.
Autocuidado en el hogar
- Aplicar calor en la parte baja del abdomen para aliviar el dolor (bolsa de agua caliente o compresa caliente)
- Descansar cuando tenga dolor o sangrado abundante
- Usar toallas sanitarias en lugar de tampones durante el sangrado abundante para controlar mejor el flujo
- Tomar analgésicos de venta libre como ibuprofeno (si su médico lo autoriza) para el dolor
Tratamientos médicos
Los tratamientos médicos incluyen medicamentos que ayudan a controlar el sangrado y el dolor, como antiinflamatorios no esteroideos (AINE) o anticonceptivos hormonales (píldoras, parches, anillos o dispositivos intrauterinos). También existen medicamentos que reducen temporalmente el tamaño de los fibromas al disminuir los niveles hormonales. Su médico le explicará cuál opción es mejor para usted. No se mencionan nombres ni dosis específicas.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Si los fibromas causan síntomas graves o problemas de fertilidad, puede considerarse la cirugía. Las opciones incluyen la miomectomía (extirpar solo los fibromas) que preserva el útero, o la histerectomía (extirpar todo el útero) que es definitiva y solo se considera si no se desea tener más hijos. También existen procedimientos menos invasivos como la embolización de arterias uterinas o la ablación por radiofrecuencia.
Vivir con esta afección
Vivir con fibromas puede ser incómodo, pero la mayoría de las personas llevan una vida normal. Es importante conocer su ciclo y notar cambios. Lleve un registro de sus síntomas para compartirlo con su médico.
Consejos de estilo de vida
- Mantener un peso saludable (la obesidad empeora los síntomas)
- Hacer ejercicio regularmente, como caminar o nadar
- Evitar el consumo excesivo de alcohol
- Dormir lo suficiente
Dieta y ejercicio
No hay una dieta específica para los fibromas, pero comer muchas frutas, verduras y granos integrales puede ayudar a mantener un peso saludable. Algunas personas encuentran que reducir las carnes rojas y los alimentos procesados alivia los síntomas. El ejercicio de intensidad moderada, como caminar 30 minutos al día, puede mejorar el dolor y el sangrado.
Salud mental y bienestar emocional
Los fibromas pueden causar ansiedad, especialmente si afectan la fertilidad o la vida sexual. También el sangrado abundante puede ser frustrante y limitar actividades. Es normal sentirse preocupada. Hable con su médico sobre sus emociones. Si se siente abrumada, considere buscar apoyo psicológico.
Prevención
No se conoce una forma segura de prevenir los fibromas. Sin embargo, mantener un peso saludable, hacer ejercicio y evitar el consumo excesivo de alcohol puede reducir el riesgo.
Programas de detección
No existe una prueba de detección de rutina para los fibromas. Por lo general, se descubren durante exámenes pélvicos o ecografías hechas por otros motivos. Si tiene síntomas, consulte a su médico.
Complicaciones
Si no se trata
- Anemia por sangrado abundante (puede causar fatiga, debilidad y mareos)
- Dolor pélvico crónico
- Problemas de fertilidad o complicaciones en el embarazo (como parto prematuro o desprendimiento de placenta)
- Presión en la vejiga o el recto que cause problemas para orinar o estreñimiento
Pronóstico a largo plazo
Los fibromas no son cáncer y en la mayoría de los casos no ponen en peligro la vida. Con el tratamiento adecuado, la mayoría de las personas pueden controlar los síntomas y vivir bien. Después de la menopausia, los fibromas suelen encogerse y los síntomas mejoran. Si desea tener hijos, hay opciones de tratamiento que preservan el útero. Hable con su médico para encontrar el plan que mejor se adapte a usted.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
- Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO)
- American College of Obstetricians and Gynecologists (ACOG) - en inglés
Organizaciones locales
- Consulta con tu centro de salud o hospital local · España y América Latina
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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