Gout
Fuentes consultadas
Este artículo es contenido original de educación para pacientes.
- NICE—Gout. CKS(2023)
- NHS—Gout(2023)
- ACR—ACR Guideline for the Management of Gout(2020)
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La gota es un tipo de artritis que causa dolor intenso, hinchazón y enrojecimiento en las articulaciones, sobre todo en el dedo gordo del pie. Ocurre cuando se acumulan cristales de ácido úrico en la articulación.
Datos clave
- La gota es causada por niveles altos de ácido úrico en la sangre que forman cristales en las articulaciones.
- Los ataques suelen aparecer de repente, a menudo por la noche, y pueden durar de 3 a 10 días sin tratamiento.
- Es más común en hombres que en mujeres, pero después de la menopausia las mujeres tienen más riesgo.
La gota es una enfermedad bastante común. Afecta aproximadamente al 1-4% de los adultos en el mundo, y es más frecuente en hombres de mediana edad y adultos mayores.
Afecta principalmente a hombres entre los 30 y 50 años, aunque las mujeres pueden desarrollarla después de la menopausia. También es más común en personas con obesidad, presión arterial alta, diabetes o enfermedad renal.
Síntomas
- Dolor articular repentino e insoportable que no mejora con reposo ni hielo.
- Fiebre alta (más de 38.5 °C) junto con dolor e hinchazón en una articulación, ya que puede indicar una infección articular.
- ⚠Dolor intenso que le impide caminar o mover la articulación.
- ⚠Hinchazón que empeora rápidamente a pesar de aplicar hielo.
- ⚠Enrojecimiento que se extiende más allá de la articulación.
Síntomas comunes
- Dolor intenso y repentino en una articulación, a menudo el dedo gordo del pie.
- Hinchazón, enrojecimiento y calor en la articulación afectada.
- Dolor que empeora incluso con el roce de una sábana o al apoyar el pie.
- Después del ataque, la piel puede pelarse y sentir comezón.
Causas
Causas principales
- Niveles altos de ácido úrico en la sangre (hiperuricemia).
- Formación de cristales de urato monosódico en las articulaciones.
- La inflamación que ocurre cuando el sistema inmunológico ataca a estos cristales.
Factores de riesgo
- Dieta rica en purinas: carnes rojas, vísceras (hígado, riñón), mariscos y bebidas azucaradas.
- Consumo excesivo de alcohol, especialmente cerveza y licores.
- Obesidad o sobrepeso.
- Presión arterial alta, diabetes, colesterol alto y enfermedad renal.
- Ciertos medicamentos como diuréticos (pastillas para eliminar líquido) o aspirina en dosis bajas.
- Antecedentes familiares de gota.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Primer ataque de gota, para confirmar el diagnóstico y recibir tratamiento.
- Dolor muy intenso que no mejora con medidas caseras.
- Fiebre o enrojecimiento que se extiende rápidamente.
Programe una cita de rutina si:
- Ataques repetidos de gota (más de dos al año).
- Niveles altos de ácido úrico detectados en un análisis de sangre de rutina.
- Si tiene otras enfermedades como diabetes o enfermedad renal.
Diagnóstico
Su médico le preguntará sobre sus síntomas, su historial médico y realizará un examen físico de las articulaciones afectadas. También puede solicitar pruebas para confirmar el diagnóstico.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre para medir el nivel de ácido úrico.
- Análisis del líquido sinovial: se extrae líquido de la articulación con una aguja fina y se examina al microscopio para buscar cristales de urato.
- Radiografías, ultrasonido o tomografía computarizada para evaluar daños en las articulaciones y detectar depósitos de cristales.
Qué esperar en su cita
La extracción de líquido articular puede ser incómoda, pero es la mejor manera de confirmar la gota. Los resultados suelen estar listos en unos días. El médico le explicará los hallazgos y le recomendará un plan de tratamiento.
Tratamiento
El tratamiento de la gota tiene dos objetivos: aliviar el dolor y la inflamación durante un ataque agudo, y reducir los niveles de ácido úrico para prevenir futuros ataques y complicaciones.
Autocuidado en el hogar
- Aplicar hielo en la articulación inflamada durante 15-20 minutos varias veces al día.
- Elevar la extremidad afectada (por ejemplo, apoyar el pie en una almohada).
- Reposo: evite mover la articulación durante el ataque.
- Beber abundante agua (al menos 8 vasos al día) para ayudar al cuerpo a eliminar el ácido úrico.
Tratamientos médicos
Los médicos pueden recetar medicamentos antiinflamatorios para controlar el dolor y la hinchazón durante un ataque. Para prevenir futuros ataques, pueden recetar medicamentos que reducen la producción de ácido úrico o aumentan su eliminación por los riñones. Es importante seguir las indicaciones médicas y no automedicarse.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía rara vez es necesaria. Solo se considera en casos de gota crónica avanzada donde hay depósitos grandes de cristales (tofos) que deforman las articulaciones o causan dolor intenso que no responde a otros tratamientos.
Vivir con esta afección
Vivir con gota implica conocer sus desencadenantes y tener un plan para manejar los ataques. Lleve un diario de los episodios, identifique qué los provoca y hable con su médico sobre un plan de tratamiento personalizado. Con el manejo adecuado, la mayoría de las personas puede llevar una vida normal entre ataques.
Consejos de estilo de vida
- Mantener un peso saludable (perder peso de forma gradual, no en ayunos estrictos que pueden empeorar la gota).
- Limitar el consumo de alcohol, especialmente cerveza y licores.
- Evitar bebidas azucaradas y refrescos.
- Reducir el consumo de carnes rojas, vísceras y mariscos.
- Hacer ejercicio moderado de forma regular, como caminar, nadar o andar en bicicleta.
Dieta y ejercicio
Una dieta balanceada ayuda a controlar el ácido úrico. Incluya frutas, verduras, granos enteros, lácteos bajos en grasa y proteínas vegetales. El ejercicio regular ayuda a mantener un peso saludable, reduce el estrés y mejora la salud en general. Evite el ejercicio intenso durante un ataque agudo.
Salud mental y bienestar emocional
Vivir con una enfermedad crónica e impredecible puede ser frustrante y estresante. Es normal sentirse ansioso o desanimado. Si estos sentimientos le afectan, hable con su médico o un profesional de salud mental. No está solo.
Prevención
No siempre se puede prevenir la gota, pero se puede reducir el riesgo con cambios en el estilo de vida: mantener un peso saludable, limitar el alcohol y las bebidas azucaradas, y seguir una dieta baja en purinas. Si ya ha tenido gota, el tratamiento médico y la adherencia al plan pueden prevenir futuros ataques.
Complicaciones
Si no se trata
- Ataques más frecuentes y prolongados.
- Daño permanente en las articulaciones (artritis gotosa crónica).
- Formación de tofos: depósitos de cristales de urato debajo de la piel que pueden deformar las articulaciones.
- Cálculos renales de ácido úrico y enfermedad renal crónica.
Pronóstico a largo plazo
Con un tratamiento adecuado y cambios en el estilo de vida, la mayoría de las personas con gota pueden controlar los síntomas, reducir la frecuencia de los ataques y llevar una vida activa. La gota es una condición crónica, pero se puede manejar eficazmente. Mantenga una comunicación abierta con su médico y siga su plan de cuidado.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
Organizaciones locales
- Sociedad Española de Reumatología ↗ · España
- Liga Panamericana de Asociaciones de Reumatología (PANLAR) ↗ · Latinoamérica
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.