Haemorrhoids
Fuentes consultadas
Este artículo es contenido original de educación para pacientes.
- WHO—Health topics A–Z(2024)
- NHS—Health A to Z(2024)
- CDC—Health topics(2024)
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las hemorroides son venas hinchadas en la parte baja del recto y el ano, parecidas a venas varicosas. Pueden ser internas (dentro del recto) o externas (debajo de la piel alrededor del ano).
Datos clave
- Las hemorroides son muy comunes, especialmente en personas de 45 a 65 años.
- No son peligrosas, pero pueden causar molestias como picazón, dolor y sangrado.
- Con cambios en la alimentación y hábitos, la mayoría de las hemorroides mejoran.
Afectan a personas de todas las edades, pero son más frecuentes en adultos entre 45 y 65 años. También son comunes durante el embarazo y después del parto.
Síntomas
- Sangrado rectal abundante o que no se detiene
- Mareo o desmayo
- Dolor intenso que no mejora con cuidados en casa
- ⚠Sangre en las heces o en el papel higiénico que aparece por primera vez
- ⚠Dolor que interfiere con las actividades diarias
- ⚠Hinchazón que empeora o no mejora después de una semana de cuidados
Síntomas comunes
- Sangre de color rojo brillante en el papel higiénico o en el inodoro después de defecar
- Picazón o irritación en la zona anal
- Dolor o molestia, especialmente al estar sentado
- Hinchazón alrededor del ano
- Un bulto sensible cerca del ano, que puede ser doloroso
Síntomas en niños
- Los niños pueden tener estreñimiento que cause hemorroides, pero es poco común.
- Los síntomas incluyen dolor al defecar, sangre en las heces o en el papel higiénico.
- Si su hijo tiene estos síntomas, consulte al pediatra para descartar otras causas.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, el tejido de soporte alrededor del ano se debilita, lo que aumenta el riesgo.
- Los síntomas pueden ser más notorios, como dolor al estar sentado o sangrado.
- El estreñimiento crónico y el uso de laxantes pueden empeorar las hemorroides.
Causas
Causas principales
- Estreñimiento crónico (dificultad para evacuar, heces duras)
- Esfuerzo al defecar (pujar con fuerza)
- Permanecer sentado por largos períodos, especialmente en el inodoro
- Embarazo: el útero agrandado presiona las venas pélvicas
Factores de riesgo
- Edad avanzada (el tejido de soporte se debilita)
- Obesidad (aumenta la presión en el abdomen y el recto)
- Dieta baja en fibra (causa estreñimiento)
- Historial familiar de hemorroides
- Actividad que requiere levantar objetos pesados con frecuencia
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si nota sangre en las heces, especialmente si es la primera vez, para descartar otras causas como cáncer colorrectal.
- Si el dolor es intenso y no mejora con remedios caseros.
- Si la hinchazón o el bulto empeoran rápidamente.
Programe una cita de rutina si:
- Si los síntomas duran más de una semana a pesar de cuidados en casa.
- Si las hemorroides interfieren con su calidad de vida (dolor al sentarse, picazón constante).
- Si tiene episodios repetidos de sangrado.
Diagnóstico
El médico hará un examen físico simple. Primero le preguntará sobre sus síntomas y hábitos intestinales. Luego, puede examinar el ano y el recto para ver si hay hemorroides.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen digital rectal: el médico introduce un dedo enguantado y lubricado para palpar el interior del recto.
- Anoscopia: un instrumento pequeño y flexible para ver el interior del ano.
- Colonoscopia: si hay sangrado, el médico puede recomendar una colonoscopia para revisar todo el colon y descartar otras causas.
Qué esperar en su cita
Estos exámenes son rápidos y generalmente no duelen. Puede sentir algo de molestia, pero son seguros. El médico le explicará cada paso. Si le hacen una colonoscopia, le darán instrucciones para prepararse.
Tratamiento
El tratamiento de las hemorroides se centra en aliviar los síntomas y prevenir que empeoren. La mayoría de las personas mejora con cuidados en casa y cambios en el estilo de vida. Si los síntomas persisten, existen tratamientos médicos y, en casos raros, cirugía.
Autocuidado en el hogar
- Tome baños de asiento con agua tibia durante 10-15 minutos, 2-3 veces al día.
- Aplique compresas frías o hielo envuelto en un paño para reducir la hinchazón.
- Use toallitas húmedas sin alcohol ni perfume en lugar de papel higiénico seco.
- Evite estar sentado por mucho tiempo; levántese y camine cada hora.
Tratamientos médicos
Si los cuidados en casa no son suficientes, su médico puede recomendar tratamientos que se realizan en el consultorio, como la ligadura con banda elástica (colocar una banda alrededor de la hemorroide para que se seque y caiga), escleroterapia (inyección de una solución para encoger la hemorroide) o coagulación con luz infrarroja. Estos procedimientos son ambulatorios y no requieren cirugía mayor.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En casos poco frecuentes de hemorroides grandes o muy molestas, se puede considerar una cirugía llamada hemorroidectomía. Su médico discutirá con usted los riesgos y beneficios si fuera necesaria.
Vivir con esta afección
Vivir con hemorroides puede ser incómodo, pero con pequeños cambios puede reducir las molestias. Lleve una dieta alta en fibra, beba mucha agua y evite el esfuerzo al defecar. Use ropa interior de algodón y evite la ropa ajustada.
Consejos de estilo de vida
- Establezca una rutina para ir al baño: intente defecar a la misma hora todos los días.
- No se siente en el inodoro por más de 5 minutos.
- Haga ejercicio moderado, como caminar, para mejorar la circulación y evitar el estreñimiento.
Dieta y ejercicio
Coma más frutas, verduras, legumbres y granos integrales. Aumente la fibra gradualmente para evitar gases. Beba al menos 8 vasos de agua al día. Haga ejercicio suave todos los días, como caminar o nadar. Evite levantar objetos pesados si puede.
Salud mental y bienestar emocional
Las hemorroides pueden causar vergüenza o ansiedad, especialmente si hay sangrado. Es normal sentirse preocupado. Hable con su médico o con alguien de confianza. Recuerde que es una afección muy común y tratable.
Prevención
Sí, en gran medida. Para prevenir las hemorroides, evite el estreñimiento comiendo fibra, bebiendo agua y haciendo ejercicio. No se siente por largos períodos en el inodoro y evite el esfuerzo al defecar. Mantenga un peso saludable.
Vacunas
No hay vacuna contra las hemorroides.
Programas de detección
No hay un chequeo de rutina específico para hemorroides. Sin embargo, si tiene sangrado rectal, su médico puede recomendar una colonoscopia para descartar otras causas, especialmente si tiene más de 50 años.
Complicaciones
Si no se trata
- Las hemorroides no tratadas pueden volverse más grandes y más dolorosas.
- Pueden formarse coágulos de sangre dentro de una hemorroide externa (trombosis), causando dolor intenso e hinchazón.
- En raras ocasiones, puede ocurrir anemia por pérdida crónica de sangre.
Pronóstico a largo plazo
El pronóstico es excelente. La mayoría de las personas mejora con cambios en el estilo de vida y cuidados en casa. Incluso las hemorroides más molestas pueden tratarse de manera efectiva. Con el manejo adecuado, puede reducir el riesgo de que vuelvan a aparecer.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
Organizaciones locales
- Sociedad Latinoamericana de Gastroenterología ↗ · Latinoamérica
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.