Ictericia
Basado en guías clínicas internacionales
Si los síntomas son graves, empeoran o ponen en riesgo la vida, busque atención médica urgente.
Resumen
La ictericia es un color amarillento en la piel, los ojos y las mucosas. Ocurre cuando hay demasiada bilirrubina (un pigmento amarillo que se produce cuando se descomponen los glóbulos rojos viejos) en la sangre. No es una enfermedad en sí misma, sino un síntoma de que algo está pasando en el hígado, la vesícula biliar o la sangre.
Datos clave
- La ictericia en los recién nacidos es común y suele desaparecer por sí sola en unas semanas.
- En adultos, la ictericia casi siempre indica un problema en el hígado, las vías biliares o el páncreas.
- El color amarillo se nota primero en el blanco de los ojos y luego en la piel.
Sí, es común. Ocurre con frecuencia en bebés recién nacidos (hasta el 60% de los recién nacidos a término y el 80% de los prematuros). En adultos es menos común, pero puede aparecer por diversas afecciones hepáticas o de la sangre.
Afecta a personas de todas las edades. En bebés es muy frecuente. En adultos, es más común en personas con enfermedades del hígado (como hepatitis o cirrosis), obstrucción de las vías biliares o trastornos hemolíticos (donde se destruyen glóbulos rojos demasiado rápido).
Síntomas
- Dolor abdominal intenso y repentino.
- Fiebre alta con escalofríos.
- Confusión, desorientación o cambios en el estado mental.
- Vómitos con sangre o heces negras y alquitranadas.
- Dificultad para respirar.
- ⚠Color amarillo que empeora rápidamente.
- ⚠Dolor abdominal constante o que no cede.
- ⚠Náuseas o vómitos que impiden comer o beber.
- ⚠Pérdida de peso inexplicable.
- ⚠Orina muy oscura o heces muy pálidas.
Síntomas comunes
- Color amarillo en la piel y en el blanco de los ojos.
- Orina oscura (como té o Coca-Cola).
- Heces (popó) de color pálido o arcilloso.
- Picazón en la piel.
- Fatiga o cansancio.
Síntomas en niños
- Color amarillo en la piel y ojos.
- Somnolencia o dificultad para despertar.
- Poca alimentación o rechazo al pecho/biberón.
- Llanto agudo o irritabilidad.
- Orina oscura o pañales mojados de color amarillo intenso.
Síntomas en adultos mayores
- Color amarillo en piel y ojos.
- Confusión o desorientación (puede indicar daño hepático grave).
- Hinchazón en el abdomen (ascitis).
- Moretones o sangrados fáciles.
- Pérdida de peso sin causa aparente.
Causas
Causas principales
- Problemas en el hígado: hepatitis (inflamación del hígado por virus, alcohol o medicamentos), cirrosis (cicatrización del hígado), hígado graso.
- Obstrucción de las vías biliares: cálculos biliares (piedras en la vesícula), tumores en el páncreas o las vías biliares.
- Descomposición excesiva de glóbulos rojos (hemólisis): como en la anemia hemolítica o reacciones a transfusiones.
- Enfermedades como el síndrome de Gilbert (trastorno hereditario leve que eleva la bilirrubina).
Factores de riesgo
- Consumo excesivo de alcohol.
- Infecciones virales como hepatitis A, B, C o E.
- Antecedentes familiares de enfermedades hepáticas o trastornos hemolíticos.
- Uso de ciertos medicamentos que pueden dañar el hígado (siempre consulte a su médico).
- Obesidad y diabetes (aumentan el riesgo de hígado graso).
- Exposición a toxinas o productos químicos.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si nota color amarillo en la piel o los ojos que aparece de repente, especialmente si se acompaña de dolor abdominal intenso, fiebre o confusión, busque atención médica de inmediato.
- Si tiene vómitos con sangre o heces negras, vaya a urgencias.
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene ictericia leve sin otros síntomas graves, programe una cita con su médico en los próximos días.
- Si la ictericia dura más de dos semanas en un adulto o más de tres semanas en un recién nacido.
- Si tiene picazón persistente, orina oscura o heces pálidas durante varios días.
Diagnóstico
El médico diagnosticará la ictericia primero con un examen físico (observando el color de la piel y los ojos) y preguntando sobre sus síntomas, historial médico y hábitos. Luego solicitará pruebas para encontrar la causa.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre para medir los niveles de bilirrubina total y directa, además de pruebas de función hepática (como AST, ALT, fosfatasa alcalina).
- Conteo sanguíneo completo para detectar anemia o infección.
- Ecografía abdominal para ver el hígado, la vesícula biliar y el páncreas, y detectar obstrucciones.
- Tomografía computarizada (TC) o resonancia magnética si se sospechan tumores o bloqueos.
- Biopsia hepática (tomar una pequeña muestra del hígado) en casos seleccionados.
- Pruebas virales para hepatitis A, B, C, etc.
Qué esperar en su cita
La evaluación suele comenzar con una consulta con su médico de cabecera o un gastroenterólogo. Le harán preguntas detalladas sobre sus síntomas, consumo de alcohol, medicamentos y viajes recientes. Le tomarán muestras de sangre y probablemente una ecografía. Estas pruebas son indoloras y generalmente no requieren preparación especial, aunque para algunas pruebas de sangre puede necesitar ayunas. Los resultados suelen estar listos en unos días.
Tratamiento
El tratamiento de la ictericia depende de la causa subyacente. No se trata el síntoma directamente, sino la enfermedad que lo produce. En muchos casos, el hígado se recupera por sí solo con cuidados generales. El objetivo es controlar la causa y prevenir daños adicionales.
Autocuidado en el hogar
- Descanse lo suficiente para ayudar a su hígado a recuperarse.
- Evite el alcohol por completo durante el tratamiento y según la recomendación de su médico.
- Manténgase bien hidratado bebiendo agua.
- Siga una dieta equilibrada baja en grasas para no sobrecargar el hígado.
- No tome ningún medicamento, suplemento o hierba sin consultar a su médico, ya que algunos pueden dañar el hígado.
Tratamientos médicos
Los tratamientos médicos varían según la causa: para infecciones virales como la hepatitis, se pueden usar medicamentos antivirales según lo recete el médico; para obstrucciones de las vías biliares, se puede realizar un procedimiento endoscópico llamado colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE) para desbloquear el conducto; para trastornos hemolíticos, el tratamiento se enfoca en controlar la destrucción de glóbulos rojos; en casos de daño hepático avanzado, puede ser necesaria la evaluación para un trasplante de hígado. Su médico le explicará el plan más adecuado para su caso.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Se puede necesitar cirugía si la causa es una obstrucción de las vías biliares que no se puede resolver con endoscopia, como cálculos grandes o tumores. En casos de cirrosis avanzada, se puede considerar un trasplante de hígado.
Vivir con esta afección
Vivir con ictericia implica manejar la causa subyacente. La mayoría de las personas pueden llevar una vida normal con controles médicos periódicos. Es importante seguir al pie de la letra las indicaciones de su médico, tomar los medicamentos recetados y asistir a todas las citas de seguimiento.
Consejos de estilo de vida
- Evitar el alcohol y las drogas ilegales, ya que dañan el hígado.
- Mantener un peso saludable para prevenir el hígado graso.
- Practicar sexo seguro para reducir el riesgo de hepatitis B y C.
- Lavarse las manos con frecuencia y evitar compartir agujas, cepillos de dientes o maquinillas de afeitar.
- Vacunarse contra la hepatitis A y B si su médico lo recomienda.
Dieta y ejercicio
Una dieta saludable ayuda a proteger el hígado. Recomiende comer muchas frutas, verduras, granos enteros y proteínas magras (pollo, pescado, legumbres). Limite las grasas saturadas, los alimentos fritos y los azúcares añadidos. El ejercicio moderado, como caminar 30 minutos al día, es beneficioso, pero consulte a su médico antes de comenzar una rutina nueva si tiene una enfermedad hepática activa.
Salud mental y bienestar emocional
La ictericia y la enfermedad hepática pueden causar ansiedad, estrés o depresión. Es normal sentirse preocupado por la salud o los cambios en el cuerpo. Hable con su médico si estos sentimientos afectan su vida diaria. Buscar apoyo de familiares, amigos o grupos de apoyo puede ayudar mucho.
Prevención
No siempre se puede prevenir la ictericia, pero sí se pueden reducir los riesgos de las causas más comunes. Mantener un estilo de vida saludable y evitar factores de riesgo ayuda mucho.
Vacunas
Existen vacunas seguras y efectivas contra la hepatitis A y la hepatitis B. Estas vacunas pueden prevenir infecciones que a menudo causan ictericia. Consulte a su médico si debe vacunarse.
Programas de detección
No hay una prueba de detección de rutina para la ictericia en personas sin síntomas. Sin embargo, si tiene factores de riesgo (antecedentes familiares, consumo de alcohol, enfermedades hepáticas previas), su médico puede recomendar análisis periódicos de función hepática.
Complicaciones
Si no se trata
- Daño hepático progresivo que puede llevar a cirrosis (cicatrización grave del hígado).
- Insuficiencia hepática (el hígado deja de funcionar).
- Hipertensión portal (aumento de la presión en la vena que lleva sangre al hígado), que puede causar sangrado digestivo.
- Encefalopatía hepática (acumulación de toxinas en el cerebro que afecta la conciencia y la función mental).
- Cáncer de hígado (en casos de hepatitis crónica o cirrosis no tratada).
Pronóstico a largo plazo
El pronóstico de la ictericia depende de la causa y de qué tan temprano se trate. En la mayoría de los casos, especialmente cuando se debe a infecciones agudas o medicamentos, el hígado se recupera completamente sin consecuencias duraderas. Si la causa es una enfermedad crónica, como la cirrosis, el tratamiento puede controlar los síntomas y retrasar el avance. Con atención médica adecuada, muchas personas con ictericia viven vidas largas y saludables. Es importante trabajar con su médico y seguir el plan de tratamiento.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
Organizaciones locales
- Asociación Argentina de Hepatología (AAH) ↗ · Argentina
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 29 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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