Multiple Sclerosis
Fuentes consultadas
Este artículo es contenido original de educación para pacientes.
- NICE—Multiple sclerosis. NG220(2022)
- NHS—Multiple sclerosis(2023)
- WHO—Multiple sclerosis fact sheet(2023)
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad del sistema nervioso central (el cerebro y la médula espinal). En la EM, el sistema inmunológico (las defensas del cuerpo) ataca por error la capa que recubre los nervios, llamada mielina. Esto daña los nervios y dificulta que el cerebro envíe señales al resto del cuerpo. Es como si un cable eléctrico perdiera su aislamiento y las conexiones fallaran.
Datos clave
- La EM no es contagiosa, no se puede pegar de una persona a otra.
- Cada persona experimenta la EM de manera diferente: los síntomas pueden aparecer y desaparecer o empeorar con el tiempo.
- No tiene cura, pero hoy hay tratamientos que ayudan a controlar los brotes y retrasar su avance.
- La esperanza de vida de las personas con EM es casi la misma que la de la población general.
La esclerosis múltiple no es extremadamente común, pero sí es una de las enfermedades neurológicas más frecuentes en adultos jóvenes. Se estima que afecta a más de 2.8 millones de personas en el mundo.
Afecta con mayor frecuencia a personas entre los 20 y los 40 años de edad. Es dos o tres veces más común en mujeres que en hombres. También es más frecuente en personas que viven en zonas alejadas de la línea del ecuador (climas más fríos).
Síntomas
- Pérdida repentina de la visión en uno o ambos ojos
- Dificultad repentina para hablar o entender el habla
- Debilidad severa en un brazo o pierna que impide moverse
- Pérdida de conciencia o desmayo
- Crisis convulsiva (ataques epilépticos) por primera vez
- ⚠Síntomas nuevos o que empeoran mucho en pocos días, como visión borrosa persistente o entumecimiento que sube por el cuerpo
- ⚠Problemas para caminar que aparecen de repente
- ⚠Dolor de cabeza muy fuerte o rigidez en el cuello junto con fiebre (puede ser signo de infección)
Síntomas comunes
- Fatiga intensa (cansancio extremo que no mejora con el descanso)
- Entumecimiento u hormigueo en brazos, piernas o cara
- Problemas de visión (visión borrosa, doble o pérdida temporal de la vista en un ojo)
- Debilidad muscular, dificultad para caminar o coordinar movimientos
- Mareos o sensación de vértigo
- Problemas de vejiga (necesidad urgente de orinar o incontinencia) o de intestino
- Dificultad para pensar con claridad, recordar cosas o concentrarse
- Dolor, como sensaciones de quemazón o pinchazos
Síntomas en niños
- En niños y adolescentes, la EM aparece de forma similar a los adultos, pero puede haber más brotes al inicio.
- Puede provocar más fatiga y problemas de atención en la escuela.
- A veces se confunde con otras enfermedades porque los síntomas pueden ser leves al principio.
Síntomas en adultos mayores
- En personas mayores, la EM suele ser de tipo progresivo: los síntomas empeoran lentamente sin brotes claros.
- Es más común tener problemas de movilidad y equilibrio, lo que aumenta el riesgo de caídas.
- Los problemas de memoria o de control de esfínteres pueden ser más notorios.
Causas
Causas principales
- La causa exacta no se conoce. Se cree que es una enfermedad autoinmune: el sistema de defensas del cuerpo ataca por error la mielina, la capa que protege los nervios.
- Factores genéticos: tener ciertos genes aumenta el riesgo, pero no es hereditario de forma directa.
- Factores ambientales: infecciones virales (como el virus de Epstein-Barr), bajos niveles de vitamina D, y el hábito de fumar pueden contribuir.
Factores de riesgo
- Edad entre 20 y 40 años
- Sexo femenino
- Antecedentes familiares de EM (padre, madre o hermano con la enfermedad)
- Vivir en regiones con clima templado o frío (lejos del ecuador)
- Infección previa por el virus de Epstein-Barr (mononucleosis)
- Niveles bajos de vitamina D
- Fumar tabaco
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si de repente pierdes visión en uno o ambos ojos
- Si sientes debilidad repentina en las piernas y no puedes sostenerte
- Si tienes hormigueo intenso que sube desde los pies hacia el pecho
Programe una cita de rutina si:
- Si tienes fatiga que no mejora con el descanso y te impide hacer tu vida normal
- Si notas entumecimiento u hormigueo en alguna parte del cuerpo que va y viene
- Si tienes problemas de equilibrio o visión borrosa que duran más de un día
Diagnóstico
El diagnóstico de EM se basa en una combinación de historia clínica, examen neurológico y pruebas complementarias. No existe una sola prueba que confirme la EM; el médico debe descartar otras enfermedades que puedan causar síntomas similares.
Pruebas que se pueden realizar
- Resonancia magnética del cerebro y la médula espinal: muestra lesiones (áreas dañadas) en la mielina.
- Punción lumbar: se extrae una pequeña muestra del líquido que rodea el cerebro y la médula para buscar signos de inflamación.
- Potenciales evocados: miden cómo responden los nervios a estímulos visuales, auditivos o táctiles.
- Análisis de sangre: ayudan a descartar otras enfermedades que imitan la EM.
Qué esperar en su cita
El proceso puede tomar varias semanas o meses. El neurólogo te explicará cada paso y los resultados. Es normal sentir ansiedad mientras esperas; no dudes en preguntar todas tus dudas. El diagnóstico temprano permite iniciar el tratamiento que puede frenar el avance de la enfermedad.
Tratamiento
El tratamiento de la EM tiene varios objetivos: controlar los brotes agudos, retrasar la progresión de la enfermedad y aliviar los síntomas. No existe una cura, pero los tratamientos actuales son muy efectivos para muchas personas. El plan de tratamiento es personalizado y tu neurólogo lo ajustará según tu tipo de EM y tu evolución.
Autocuidado en el hogar
- Descansa cuando lo necesites: la fatiga es uno de los síntomas más comunes y el descanso programado puede ayudar.
- Mantén una rutina de ejercicio suave, como caminar, estiramientos o yoga, adaptado a tu capacidad.
- Evita el calor excesivo: las altas temperaturas pueden empeorar temporalmente los síntomas.
- Gestiona el estrés con técnicas de relajación, meditación o hablando con un psicólogo.
- Cuida tu alimentación: una dieta equilibrada rica en frutas, verduras y grasas saludables puede apoyar tu salud general.
Tratamientos médicos
Existen medicamentos que modifican el curso de la enfermedad, llamados tratamientos modificadores de la enfermedad (TME). Estos se administran por inyección, vía oral o por infusión intravenosa. Ayudan a reducir la frecuencia y gravedad de los brotes y a retrasar la discapacidad. También se usan corticoides en dosis altas durante los brotes agudos para reducir la inflamación rápidamente. Para síntomas específicos como espasmos musculares, problemas de vejiga o dolor, hay otros medicamentos que tu médico puede recetar. Es importante que hables con tu neurólogo sobre los beneficios y riesgos de cada opción.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía no es un tratamiento habitual para la EM. Solo en casos muy raros, como para implantar un catéter para administrar medicamentos directamente en el líquido espinal, se podría considerar. Pero no es un tratamiento de primera línea.
Vivir con esta afección
Vivir con EM significa adaptarse a los cambios que la enfermedad puede traer. Algunos días te sentirás bien, otros no tanto. Es importante escuchar a tu cuerpo y pedir ayuda cuando la necesites. Planifica tus actividades para no agotarte y prioriza lo que es importante para ti.
Consejos de estilo de vida
- Organiza tu hogar para que sea seguro y accesible: barandillas, asientos en la ducha, etc.
- Usa ayudas para la movilidad si las necesitas, como bastón o andador; no son un signo de debilidad, sino de cuidarte.
- Mantén una red de apoyo: familia, amigos y grupos de personas con EM.
- Informa a tu trabajo sobre tus necesidades: quizás puedas negociar horarios flexibles o pausas para descansar.
Dieta y ejercicio
No hay una dieta especial que cure la EM, pero una alimentación saludable ayuda al bienestar general. Se recomienda una dieta mediterránea: rica en frutas, verduras, legumbres, pescado y aceite de oliva. El ejercicio regular, adaptado a tus capacidades, mejora la fuerza, el equilibrio y el estado de ánimo. Consulta con un fisioterapeuta para un programa seguro.
Salud mental y bienestar emocional
La EM puede afectar la salud emocional. Es normal sentir tristeza, ansiedad o frustración ante los cambios. No ignores estos sentimientos. Habla con tu médico, un psicólogo o busca apoyo en grupos. Si sientes que ya no puedes más, pide ayuda de inmediato: en España llama al 024 (línea de atención a la conducta suicida) o al 112 en emergencias. Recuerda que no estás solo.
Prevención
No se conoce una forma de prevenir la esclerosis múltiple porque no se sabe exactamente qué la causa. Sin embargo, mantener niveles adecuados de vitamina D, no fumar y tener un estilo de vida saludable pueden reducir el riesgo o retrasar la aparición en personas predispuestas.
Vacunas
Las vacunas recomendadas (como la de la gripe o la del COVID-19) son seguras y están indicadas en personas con EM. Consulta con tu neurólogo antes de vacunarte, especialmente si estás en un brote activo o tomando ciertos medicamentos.
Programas de detección
No existe un examen de detección temprana para la EM en personas sin síntomas. Si tienes antecedentes familiares, un neurólogo puede evaluarte si presentas síntomas sugestivos.
Complicaciones
Si no se trata
- Mayor frecuencia y gravedad de los brotes
- Acumulación de discapacidad: dificultades para caminar, pérdida de equilibrio, debilidad permanente
- Problemas crónicos de vejiga e intestino que pueden llevar a infecciones urinarias repetidas
- Deterioro cognitivo: problemas de memoria y concentración que afectan la vida diaria
- Depresión y ansiedad sin tratamiento adecuado
Pronóstico a largo plazo
El pronóstico de la EM es muy variable. Muchas personas llevan una vida activa y plena durante décadas, especialmente si reciben tratamiento temprano y mantienen hábitos saludables. Aunque la enfermedad puede progresar, hay cada vez más opciones terapéuticas y apoyo. La investigación continúa avanzando, ofreciendo esperanza de mejores tratamientos y, algún día, una cura. Lo más importante es que no te enfrentes a esto solo: busca ayuda profesional y construye tu red de apoyo.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
Organizaciones locales
- Esclerosis Múltiple Argentina (EMA) ↗ · Argentina
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.