Enfermedad del hígado graso no alcohólico
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La enfermedad del hígado graso no alcohólico (EHGNA) es una afección en la que se acumula grasa en el hígado de personas que beben poco o nada de alcohol. Es como si el hígado se llenara de grasa, lo que puede causar inflamación y daño con el tiempo.
Datos clave
- Es una de las causas más comunes de enfermedad hepática en el mundo.
- A menudo no presenta síntomas en etapas tempranas.
- Se puede mejorar con cambios en la alimentación y el ejercicio.
Sí, es muy común. Se estima que afecta a aproximadamente 1 de cada 4 adultos en todo el mundo.
Puede afectar a cualquier persona, pero es más frecuente en personas con sobrepeso u obesidad, diabetes tipo 2, colesterol alto o presión arterial alta. También puede ocurrir en personas delgadas que tienen estos factores de riesgo.
Síntomas
- Ictericia (color amarillo en piel y ojos)
- Hinchazón abdominal severa
- Vómitos con sangre
- Heces negras o alquitranadas
- Confusión repentina o somnolencia
- ⚠Dolor abdominal intenso que no mejora
- ⚠Fiebre alta sin causa clara
- ⚠Náuseas y vómitos que impiden comer o beber
Síntomas comunes
- Cansancio o fatiga
- Molestia leve en la parte superior derecha del abdomen
- Pérdida de peso sin causa aparente
- Debilidad
Síntomas en niños
- Dolor abdominal
- Fatiga
- Aumento de peso o dificultad para perderlo
Síntomas en adultos mayores
- Fatiga
- Confusión o dificultad para concentrarse
- Hinchazón en piernas y abdomen (en etapas avanzadas)
Causas
Causas principales
- Acumulación de grasa en el hígado relacionada con la resistencia a la insulina
- Dieta alta en azúcares refinados, grasas no saludables y carbohidratos procesados
- Falta de actividad física
- Sobrepeso u obesidad
Factores de riesgo
- Tener sobrepeso u obesidad
- Diabetes tipo 2 o prediabetes
- Colesterol alto o triglicéridos altos
- Presión arterial alta
- Síndrome metabólico
- Apnea del sueño
- Hipotiroidismo
- Síndrome de ovario poliquístico (SOP)
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene dolor abdominal intenso o repentino
- Si nota color amarillo en la piel o los ojos
- Si su abdomen se hincha de manera notable
- Si tiene sangrado por la boca o al defecar
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene fatiga persistente o malestar abdominal leve
- Si tiene factores de riesgo como sobrepeso o diabetes
- Si en un chequeo le detectaron enzimas hepáticas elevadas
Diagnóstico
El médico generalmente sospecha de hígado graso cuando los análisis de sangre muestran enzimas hepáticas elevadas y se descartan otras causas como el alcohol o virus. Luego se confirma con estudios de imagen.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre para medir enzimas hepáticas (ALT, AST)
- Ecografía abdominal
- Elastografía hepática (una ecografía especial que mide la rigidez del hígado)
- En algunos casos, biopsia hepática (tomar una pequeña muestra del hígado)
Qué esperar en su cita
El médico le preguntará sobre su historia médica, consumo de alcohol, medicamentos y hábitos. Le hará un examen físico y probablemente le pedirá análisis de sangre. Dependiendo de los resultados, puede ordenar una ecografía u otros estudios. No duele, pero puede sentirse incómodo al presionar el abdomen.
Tratamiento
El tratamiento principal es cambiar el estilo de vida: bajar de peso, hacer ejercicio y mejorar la alimentación. No hay medicamentos específicos aprobados para el hígado graso, pero controlar otras condiciones como la diabetes y el colesterol ayuda. Su médico le recomendará un plan personalizado.
Autocuidado en el hogar
- Reducir el consumo de azúcares añadidos y carbohidratos refinados (pan blanco, pastas, refrescos)
- Aumentar el consumo de verduras, frutas, proteínas magras y granos enteros
- Hacer al menos 30 minutos de actividad física moderada la mayoría de los días
- Bajar de peso de forma gradual (5-10% del peso corporal puede marcar una gran diferencia)
- Evitar el alcohol por completo (aunque no sea la causa, puede empeorar el hígado)
Tratamientos médicos
Su médico puede recetarle medicamentos para controlar la diabetes, el colesterol o la presión arterial si es necesario. También puede recomendarle suplementos de vitamina E en algunos casos, pero siempre bajo supervisión médica. No tome ningún suplemento sin consultar primero.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En casos muy avanzados con cirrosis o insuficiencia hepática, puede considerarse un trasplante de hígado. Esto es poco común y solo se realiza cuando otras opciones han fallado.
Vivir con esta afección
Vivir con hígado graso significa hacer cambios duraderos en su alimentación y actividad física. Es importante monitorear su peso y hacerse chequeos regulares. La mayoría de las personas pueden llevar una vida normal si siguen las recomendaciones.
Consejos de estilo de vida
- Mantener un peso saludable
- Seguir una dieta balanceada baja en azúcares y grasas saturadas
- Hacer ejercicio regularmente, como caminar, nadar o andar en bicicleta
- Evitar el alcohol
- Controlar la diabetes y el colesterol si los tiene
- Dormir bien y manejar el estrés
Dieta y ejercicio
Una dieta para el hígado graso incluye muchas verduras, frutas, proteínas magras como pollo o pescado, y granos integrales como avena o quinoa. Limite las bebidas azucaradas y los alimentos procesados. El ejercicio ayuda a quemar grasa y mejorar la sensibilidad a la insulina. Comience poco a poco y aumente gradualmente.
Salud mental y bienestar emocional
Recibir un diagnóstico de hígado graso puede ser preocupante y puede afectar su estado de ánimo. Es normal sentirse ansioso o abrumado por los cambios necesarios. Hable con su médico o un profesional de salud mental si se siente muy angustiado. Recuerde que hay apoyo disponible. Si tiene pensamientos de hacerse daño, llame a su línea de crisis local o al 112 (en España) o 911 (en muchos países latinoamericanos).
Prevención
Sí, en gran medida se puede prevenir manteniendo un peso saludable, haciendo ejercicio regularmente y llevando una dieta equilibrada. Evitar el consumo excesivo de azúcar y grasas no saludables también ayuda.
Vacunas
No hay vacuna para el hígado graso, pero es importante vacunarse contra la hepatitis A y B, ya que esas infecciones pueden dañar más el hígado.
Programas de detección
No hay un cribado general, pero su médico puede evaluarlo si tiene factores de riesgo o si en análisis de rutina aparecen enzimas hepáticas elevadas.
Complicaciones
Si no se trata
- Inflamación del hígado (esteatohepatitis no alcohólica)
- Cicatrización del hígado (fibrosis)
- Cirrosis (daño hepático avanzado)
- Cáncer de hígado
- Insuficiencia hepática
Pronóstico a largo plazo
Con un diagnóstico temprano y cambios en el estilo de vida, la mayoría de las personas pueden detener o incluso revertir la acumulación de grasa en el hígado. Aunque en algunos casos puede progresar, el tratamiento oportuno mejora mucho el pronóstico. Manténgase en contacto con su médico y siga las recomendaciones.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
- Organización Mundial de la Salud (OMS) ↗
- American Liver Foundation (Fundación Americana del Hígado) ↗
Organizaciones locales
- Sociedad Latinoamericana de Hepatología (SLH) ↗ · Latinoamérica
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 29 de julio de 2026
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