Pulmonary Embolism
Fuentes consultadas
Este artículo es contenido original de educación para pacientes.
- WHO—Health topics A–Z(2024)
- NHS—Health A to Z(2024)
- CDC—Health topics(2024)
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Una embolia pulmonar es un coágulo de sangre que viaja a los pulmones y bloquea una arteria. Esto puede dificultar la respiración y dañar el pulmón. Es una emergencia médica que necesita atención inmediata.
Datos clave
- Los coágulos suelen formarse en las piernas (trombosis venosa profunda) y luego viajan a los pulmones.
- Puede ser potencialmente mortal si no se trata a tiempo.
- El tratamiento temprano mejora mucho el pronóstico y reduce el riesgo de complicaciones.
Es más común de lo que se piensa. Se estima que afecta a entre 1 y 2 de cada 1,000 personas cada año. Es una de las causas más frecuentes de problemas respiratorios graves que requieren hospitalización.
Puede afectar a cualquier persona, pero es más frecuente en adultos mayores, personas con obesidad, aquellos que han tenido cirugía reciente o han estado inmóviles por largos períodos, y en quienes tienen ciertas enfermedades como cáncer o trastornos de la coagulación.
Síntomas
- Dificultad repentina para respirar intensa
- Dolor en el pecho que no se calma
- Toser sangre
- Desmayo o pérdida del conocimiento
- ⚠Falta de aire que empeora
- ⚠Dolor en el pecho leve pero persistente
- ⚠Hinchazón, dolor o enrojecimiento en una pierna (posible trombosis)
Síntomas comunes
- Dificultad para respirar que aparece de repente
- Dolor en el pecho que empeora al respirar hondo o toser
- Tos, a veces con sangre
- Pulso rápido o irregular
Síntomas en niños
- Los síntomas en niños pueden ser menos específicos, como dolor abdominal, malestar general, o dificultad para respirar.
- En niños, a menudo hay factores de riesgo como catéteres centrales, infecciones o cirugía reciente.
Síntomas en adultos mayores
- Los adultos mayores pueden tener menos síntomas típicos. A veces solo presentan confusión repentina, debilidad general o caídas inexplicables.
- Pueden tener falta de aire leve que se confunde con la edad o problemas cardiacos.
Causas
Causas principales
- Un coágulo que se forma en las venas de las piernas (trombosis venosa profunda) y se desprende, viajando por el torrente sanguíneo hasta los pulmones.
- Menos común: un coágulo que se forma en otras partes del cuerpo, como los brazos o la pelvis.
Factores de riesgo
- Inmovilidad prolongada (viajes largos en avión, reposo en cama por cirugía o enfermedad)
- Cirugía mayor, especialmente de cadera o rodilla
- Obesidad
- Embarazo y el posparto
- Uso de anticonceptivos hormonales o terapia hormonal
- Tabaquismo
- Cáncer y su tratamiento
- Antecedentes personales o familiares de coágulos sanguíneos
- Enfermedades que aumentan la coagulación de la sangre (trombofilia)
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Llame al servicio de emergencias (112 en España, 911 en la mayoría de países latinoamericanos) si tiene falta de aire repentina, dolor en el pecho intenso o tose sangre.
- Si sospecha un coágulo en la pierna (hinchazón, dolor, enrojecimiento) y tiene dificultad para respirar, acuda a urgencias de inmediato.
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene factores de riesgo y nota falta de aire leve o dolor en el pecho que aparece y desaparece, pida una cita con su médico lo antes posible.
- Si ha tenido una embolia pulmonar, necesitará seguimiento con su médico para ajustar el tratamiento.
Diagnóstico
El médico sospecha una embolia pulmonar por los síntomas y factores de riesgo. Para confirmarlo se realizan pruebas que buscan el coágulo en los pulmones y evalúan el riesgo.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre: para medir los niveles de dímero D, una sustancia que aumenta cuando hay coágulos.
- Angiografía por tomografía computarizada (TAC): una radiografía especial con contraste que muestra el flujo sanguíneo en los pulmones y detecta coágulos.
- Gammagrafía de ventilación/perfusión (V/Q): un estudio que compara el aire que llega a los pulmones con la sangre que circula, para identificar áreas sin flujo.
- Ecografía de las piernas: para buscar coágulos en las venas profundas de las piernas.
- Electrocardiograma (ECG): para descartar otras causas del dolor en el pecho.
Qué esperar en su cita
El diagnóstico suele hacerse en la sala de urgencias. Le harán preguntas sobre sus síntomas, historial médico y factores de riesgo. Es posible que le extraigan sangre y le realicen una o más pruebas de imagen. El proceso puede tomar algunas horas, pero es importante para recibir el tratamiento adecuado rápidamente.
Tratamiento
El objetivo del tratamiento es disolver el coágulo y evitar que se formen nuevos. Se basa principalmente en medicamentos anticoagulantes (que 'adelgazan' la sangre) y, en casos graves, en medicamentos trombolíticos (que disuelven coágulos rápidamente). En algunas situaciones, puede ser necesario un procedimiento quirúrgico.
Autocuidado en el hogar
- Tome todos los medicamentos según las indicaciones de su médico. No los suspenda sin consultar.
- Manténgase activo dentro de lo que su médico le permita, pero evite el reposo prolongado en cama.
- Use medias de compresión si su médico las recomienda para prevenir coágulos en las piernas.
Tratamientos médicos
El tratamiento principal son los anticoagulantes, que se toman por vía oral o se inyectan. Estos medicamentos evitan que los coágulos existentes crezcan y que se formen nuevos. En casos de embolia masiva o inestabilidad, se pueden usar medicamentos trombolíticos que disuelven el coágulo rápidamente. En algunas ocasiones, se coloca un filtro en la vena cava para atrapar coágulos antes de que lleguen a los pulmones. Su médico determinará el tratamiento más adecuado para usted.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En raras ocasiones, cuando los coágulos son muy grandes o no responden a otros tratamientos, se puede realizar una cirugía para extraer el coágulo (embolectomía pulmonar). Esto es más común en casos de embolia masiva con alto riesgo de muerte.
Vivir con esta afección
Después de una embolia pulmonar, la mayoría de las personas se recuperan bien, pero pueden tener falta de aire o fatiga durante semanas o meses. Es importante seguir el tratamiento y acudir a todas las citas de seguimiento.
Consejos de estilo de vida
- Tome sus medicamentos anticoagulantes exactamente como se lo indiquen. Use recordatorios si es necesario.
- Evite actividades que puedan causar lesiones o sangrados, ya que los anticoagulantes aumentan el riesgo de sangrado.
- Informe a cualquier médico o dentista que le atienda que está tomando anticoagulantes.
- Use un brazalete de alerta médica o lleve una tarjeta que indique su condición y medicación.
Dieta y ejercicio
Mantenga una dieta equilibrada, rica en frutas y verduras. No hay una dieta especial, pero evite el consumo excesivo de alcohol. La vitamina K (presente en vegetales de hoja verde) interactúa con algunos anticoagulantes, pero no necesita eliminarlos de su dieta, solo mantener un consumo constante. Consulte a su médico o nutricionista. El ejercicio moderado, como caminar, es beneficioso cuando su médico lo autorice. Evite el reposo prolongado.
Salud mental y bienestar emocional
Sufrir una embolia pulmonar puede ser una experiencia aterradora. Es normal sentir ansiedad, miedo a que vuelva a ocurrir o tristeza. Hable con su médico si estos sentimientos persisten. El apoyo de familiares y amigos es clave.
Prevención
En gran medida sí. Muchos casos se pueden prevenir con medidas simples, especialmente si tiene factores de riesgo. Evitar el reposo prolongado, moverse durante viajes largos, mantener un peso saludable y no fumar son fundamentales. Si está en riesgo, su médico puede recetarle anticoagulantes preventivos.
Vacunas
No hay vacunas para prevenir la embolia pulmonar.
Programas de detección
No se realizan pruebas de cribado en la población general. Sin embargo, si tiene antecedentes familiares fuertes de coágulos o factores de riesgo, su médico puede evaluar su necesidad de pruebas especiales (como análisis de trombofilia) o de tratamiento preventivo en situaciones de alto riesgo (cirugía, viajes).
Complicaciones
Si no se trata
- La complicación más grave es la muerte si el coágulo bloquea una arteria grande.
- Daño permanente en el pulmón (hipertensión pulmonar tromboembólica crónica), que causa falta de aire y fatiga crónica.
- Recurrencia de nuevos coágulos.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las personas que reciben tratamiento temprano se recuperan completamente. El tratamiento anticoagulante suele durar varios meses, y después el riesgo de que vuelva a ocurrir es bajo. Con el cuidado adecuado y seguimiento médico, se puede llevar una vida plena y activa. Es importante mantenerse informado y atento a los síntomas.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
Organizaciones locales
- Asociación Latinoamericana del Tórax (ALAT) ↗ · Latinoamérica
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.