Sleep Apnoea
Fuentes consultadas
Este artículo es contenido original de educación para pacientes.
- WHO—Health topics A–Z(2024)
- NHS—Health A to Z(2024)
- CDC—Health topics(2024)
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La apnea del sueño es un trastorno en el que la respiración se detiene y vuelve a empezar muchas veces mientras duermes. Es como si tu cuerpo olvidara respirar por unos segundos, lo que puede hacer que te despiertes sin darte cuenta. Con el tiempo, esto impide que descanses bien y puede afectar tu salud.
Datos clave
- La apnea del sueño es más común de lo que crees: afecta a millones de personas en todo el mundo.
- No tratarla puede aumentar el riesgo de problemas del corazón, presión alta y accidentes de tráfico por sueño.
- A menudo las personas que la padecen no saben que tienen el problema; su pareja o familiar suele notar los ronquidos fuertes o las pausas en la respiración.
Sí, es bastante común. Se estima que entre el 2% y el 9% de los adultos la padecen, aunque muchos no están diagnosticados.
Puede afectar a cualquier persona, pero es más frecuente en hombres mayores de 40 años, personas con sobrepeso, y aquellas que tienen familiares con apnea del sueño. También puede ocurrir en niños, a menudo por amígdalas grandes.
Síntomas
- Si alguien deja de respirar completamente y no despierta al intentar despertarlo.
- Si hay dolor en el pecho que no se quita con el reposo.
- Si la persona se desmaya o se queda pálida y sin pulso.
- ⚠Si tienes mucha dificultad para respirar durante el día (no solo al dormir).
- ⚠Si notas que te duermes de repente sin control (por ejemplo, manejando o comiendo).
- ⚠Si tienes hinchazón en los pies o tobillos que empeora.
Síntomas comunes
- Ronquidos fuertes y frecuentes, con pausas en la respiración que a veces parecen ahogos.
- Despertarse con sensación de ahogo o jadeo.
- Sueño muy profundo pero no reparador; cansancio excesivo durante el día.
- Dolor de cabeza al despertar.
- Boca seca o dolor de garganta al levantarse.
- Problemas para concentrarse, olvidos o irritabilidad.
Síntomas en niños
- Ronquidos (aunque los niños roncan menos frecuentemente que los adultos).
- Dormir en posiciones extrañas o con la boca abierta.
- Sudoración excesiva por la noche.
- Problemas de atención o hiperactividad durante el día, que a veces se confunden con TDAH.
- Mojar la cama de manera involuntaria (enuresis).
Síntomas en adultos mayores
- Más probabilidad de despertares nocturnos frecuentes.
- Sueño muy ligero y fragmentado.
- Caídas o accidentes por somnolencia durante el día.
- Empeoramiento de problemas de memoria o confusión.
Causas
Causas principales
- Obstrucción de las vías respiratorias superiores por relajación excesiva de los músculos de la garganta (apnea obstructiva).
- Fallo del cerebro para enviar las señales correctas a los músculos que controlan la respiración (apnea central).
- Una combinación de ambos factores (apnea compleja o mixta).
Factores de riesgo
- Sobrepeso u obesidad (el exceso de grasa alrededor del cuello puede estrechar las vías respiratorias).
- Tener cuello grueso o amígdalas grandes.
- Consumir alcohol, sedantes o tranquilizantes antes de dormir.
- Ser fumador.
- Tener antecedentes familiares de apnea del sueño.
- Ser mayor de 40 años y hombre, aunque las mujeres también pueden padecerla, especialmente después de la menopausia.
- Tener afecciones como la hipertensión, la diabetes o el síndrome de ovario poliquístico.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tienes síntomas de apnea y además notas falta de aire al estar despierto o dolor en el pecho.
- Si te despiertas con sensación de ahogo muy seguido.
- Si tienes mucho sueño durante el día y eso te pone en riesgo a ti o a otros (por ejemplo, si manejas).
Programe una cita de rutina si:
- Si roncas fuerte todas las noches, especialmente si tu pareja nota que dejas de respirar mientras duermes.
- Si te sientes cansado o somnoliento con frecuencia aunque duermas las horas suficientes.
- Si tienes dolor de cabeza al despertar y boca seca de manera habitual.
- Si tienes sobrepeso y te cuesta bajar de peso.
Diagnóstico
Un médico especialista en sueño (neumólogo u otorrinolaringólogo) te preguntará sobre tus síntomas y hábitos de sueño. Para confirmar la apnea, se realiza un estudio del sueño que puede hacerse en casa o en un laboratorio.
Pruebas que se pueden realizar
- Polisomnografía (estudio del sueño completo): pasas una noche en una clínica con sensores que miden tu respiración, ondas cerebrales, niveles de oxígeno, latidos del corazón y movimientos del cuerpo.
- Poligrafía respiratoria (estudio simplificado): se coloca un dispositivo portátil en tu casa para medir la respiración, el oxígeno y la frecuencia cardíaca mientras duermes.
- Cuestionarios de somnolencia (como la escala de Epworth) para evaluar tu nivel de sueño durante el día.
Qué esperar en su cita
Es muy probable que te hagan un estudio del sueño. No duele, solo tienes que dormir con algunos sensores colocados. Si el estudio se hace en casa, te explican cómo usar el dispositivo. Los resultados se discuten contigo en una cita posterior.
Tratamiento
El tratamiento depende de la gravedad de la apnea, tus síntomas y tu salud general. La buena noticia es que hay varias opciones que funcionan muy bien para mejorar la calidad del sueño y reducir los riesgos.
Autocuidado en el hogar
- Pierde peso si tienes sobrepeso; incluso una pequeña reducción puede mejorar la apnea.
- Duerme de lado en lugar de boca arriba, ya que esto ayuda a mantener las vías respiratorias abiertas.
- Evita alcohol y sedantes antes de acostarte, pues relajan los músculos de la garganta.
- Deja de fumar, ya que el tabaco empeora la inflamación de las vías respiratorias.
- Usa almohadas especiales o eleva la cabecera de la cama para ayudar a mantener la garganta abierta.
Tratamientos médicos
Los tratamientos médicos incluyen dispositivos que mantienen las vías respiratorias abiertas, como una máscara que se usa durante el sueño (CPAP) o aparatos dentales que adelantan la mandíbula. En algunos casos, se recetan medicamentos para ayudar con la somnolencia diurna, pero siempre bajo supervisión médica. También hay terapias posicionales y dispositivos de presión ajustable. El médico te explicará cuál es la mejor opción para ti.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Se considera cirugía cuando la apnea es causada por obstrucciones físicas como amígdalas o pólipos nasales, o si otros tratamientos no han funcionado. Las opciones quirúrgicas pueden incluir extirpación de amígdalas, cirugía de la campanilla o del paladar, o incluso cirugía de avance mandibular. Un especialista evaluará si eres candidato.
Vivir con esta afección
Vivir con apnea del sueño requiere un poco de adaptación, pero con el tratamiento adecuado la mayoría de las personas se sienten mucho más descansadas y alerta durante el día. Es importante usar tu dispositivo (como el CPAP) todas las noches, limpiarlo regularmente y asistir a las citas de seguimiento.
Consejos de estilo de vida
- Mantén un peso saludable con alimentación y ejercicio.
- Establece un horario de sueño constante (acostarte y levantarte a la misma hora, incluso los fines de semana).
- Crea un ambiente relajante para dormir: oscuro, silencioso y fresco.
- Evita comidas pesadas y cafeína antes de dormir.
- Si usas CPAP, dale tiempo a tu cuerpo para acostumbrarse; muchos notan mejoría desde la primera semana.
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada y actividad física regular te ayudan a controlar el peso y a mejorar la calidad del sueño. Intenta hacer al menos 30 minutos de ejercicio moderado (como caminar rápido, nadar o andar en bicicleta) la mayoría de los días. Evita las comidas muy abundantes cerca de la hora de dormir.
Salud mental y bienestar emocional
La apnea del sueño puede causar irritabilidad, cambios de humor y dificultad para concentrarse. La somnolencia diurna también puede afectar tu vida social y laboral. Si te sientes deprimido o ansioso, habla con tu médico o con un profesional de la salud mental. Recuerda que buscar ayuda es un signo de fortaleza.
Prevención
No siempre se puede prevenir, especialmente si hay factores como la herencia o la anatomía. Sin embargo, mantener un peso saludable, evitar el alcohol y el tabaco, y dormir de lado pueden reducir el riesgo de desarrollar apnea o de que empeore.
Programas de detección
No hay pruebas de cribado (screening) para la apnea del sueño en la población general, pero si tienes factores de riesgo como obesidad, hipertensión o ronquidos fuertes, tu médico puede recomendarte un estudio del sueño aunque no tengas síntomas claros.
Complicaciones
Si no se trata
- Aumenta el riesgo de presión arterial alta, enfermedades del corazón, y accidentes cerebrovasculares (derrames).
- Mayor probabilidad de desarrollar diabetes tipo 2.
- Empeoramiento de los síntomas de depresión y ansiedad.
- Fatiga crónica que puede provocar accidentes de tráfico o laborales.
- Problemas de memoria y concentración.
- Arritmias cardíacas (latidos irregulares).
Pronóstico a largo plazo
Con el tratamiento adecuado, la mayoría de las personas con apnea del sueño pueden controlar sus síntomas y llevar una vida plena y activa. Es importante seguir las recomendaciones de tu médico y asistir a los controles periódicos. ¡La apnea del sueño no define quién eres, y hay esperanza!
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.