Back Pain
Fuentes consultadas
Este artículo es contenido original de educación para pacientes.
- NICE—Low back pain and sciatica. NG59(2021)
- NHS—Back pain(2023)
- WHO—Low back pain fact sheet(2023)
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El dolor de espalda es una molestia o dolor que se siente en cualquier parte de la espalda, desde el cuello hasta la zona baja (lumbar). Puede ser un dolor sordo, agudo o punzante. La mayoría de las veces no es grave y mejora con cuidados en casa.
Datos clave
- El dolor de espalda es una de las razones más comunes por las que las personas visitan al médico.
- A menudo mejora por sí solo en unas semanas sin necesidad de tratamientos complejos.
- Mantenerse activo suele ayudar más que guardar reposo absoluto.
Sí, el dolor de espalda es muy común. Se estima que hasta 8 de cada 10 personas lo experimentarán en algún momento de su vida.
Afecta a personas de todas las edades, desde niños hasta adultos mayores. Es más frecuente en personas entre los 30 y 50 años, y en quienes realizan trabajos físicos pesados o pasan mucho tiempo sentados.
Síntomas
- Pérdida de control de la vejiga o el intestino (no poder contener la orina o las heces).
- Entumecimiento u hormigueo en la zona genital o entre las piernas (llamado 'silla de montar').
- Debilidad repentina en una o ambas piernas.
- Dolor intenso después de una caída o un golpe fuerte.
- ⚠Dolor de espalda con fiebre, escalofríos o pérdida de peso sin causa aparente.
- ⚠Dolor que no mejora con reposo o que empeora por la noche.
- ⚠Dolor que se extiende por una pierna hasta debajo de la rodilla, especialmente si hay debilidad.
Síntomas comunes
- Dolor muscular que puede ser sordo o punzante.
- Rigidez en la espalda que dificulta el movimiento.
- Dolor que empeora al estar sentado, de pie o al levantarse.
- Dolor que mejora al cambiar de posición o al acostarse.
Síntomas en niños
- Pueden quejarse de dolor después de cargar mochilas pesadas.
- A veces se relaciona con malas posturas al usar dispositivos electrónicos.
- Si el dolor es constante o interfiere con el juego, es importante consultar al pediatra.
Síntomas en adultos mayores
- El dolor puede estar relacionado con desgaste de las articulaciones (artrosis).
- Puede provocar dificultad para caminar o hacer actividades cotidianas.
- A veces se asocia con fracturas por huesos débiles (osteoporosis).
Causas
Causas principales
- Distensión muscular o de ligamentos por levantar objetos pesados o movimientos bruscos.
- Mala postura al estar sentado, de pie o al dormir.
- Hernia de disco: cuando el material del disco vertebral se sale de su lugar y presiona un nervio.
- Artrosis: desgaste del cartílago entre las vértebras.
- Estenosis espinal: estrechamiento del canal por donde pasa la médula espinal.
Factores de riesgo
- Edad: el riesgo aumenta a partir de los 30 años.
- Falta de ejercicio y debilidad muscular.
- Sobrepeso u obesidad.
- Levantar objetos de forma incorrecta o hacer movimientos repetitivos.
- Tabaquismo: puede reducir el flujo de sangre a la columna.
- Estrés o ansiedad que aumenta la tensión muscular.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene dolor de espalda con fiebre alta.
- Si no puede controlar la orina o las heces.
- Si siente entumecimiento en la zona de la silla de montar (ingle y parte interna de los muslos).
Programe una cita de rutina si:
- Si el dolor dura más de dos semanas sin mejorar.
- Si el dolor interfiere con su sueño o actividades diarias.
- Si tiene dolor que se irradia hacia una pierna o brazo.
Diagnóstico
El médico le preguntará sobre sus síntomas, cuándo empezaron y qué los mejora o empeora. También hará un examen físico para evaluar su movilidad, fuerza y sensibilidad.
Pruebas que se pueden realizar
- Radiografías: muestran los huesos y posibles fracturas o desalineaciones.
- Resonancia magnética (RM): permite ver discos, nervios y tejidos blandos.
- Tomografía computarizada (TC): da imágenes detalladas de los huesos.
- Electromiografía (EMG): mide la actividad eléctrica de los músculos y nervios.
Qué esperar en su cita
El médico le explicará los resultados y, si es necesario, le recomendará exámenes adicionales. No siempre se necesitan imágenes; muchas veces el diagnóstico se hace solo con la historia clínica y el examen físico.
Tratamiento
El tratamiento del dolor de espalda depende de la causa y la gravedad. En la mayoría de los casos, se recomienda mantenerse activo, aplicar calor o frío, y tomar medidas para aliviar la tensión muscular. Si el dolor es intenso o no mejora, el médico puede sugerir otras opciones.
Autocuidado en el hogar
- Aplicar calor o compresas frías en la zona dolorida durante 15-20 minutos varias veces al día.
- Realizar actividades suaves como caminar o estiramientos, sin llegar a forzar.
- Dormir de lado con una almohada entre las rodillas para mantener la columna alineada.
- Evitar levantar objetos pesados hasta que el dolor mejore.
- Usar ropa y zapatos cómodos.
Tratamientos médicos
El médico puede recomendar medicamentos de venta libre como analgésicos o antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) para el dolor y la inflamación. También puede sugerir relajantes musculares o, en algunos casos, inyecciones de corticosteroides para reducir la inflamación. La fisioterapia con ejercicios específicos suele ser muy útil. Siempre consulte a un profesional antes de tomar cualquier medicamento.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía rara vez es necesaria. Se considera solo cuando hay daño nervioso grave, pérdida de control de esfínteres, o si el dolor no mejora después de varios meses de tratamiento conservador. Ejemplos de cirugías incluyen la discectomía (para hernia de disco) o la fusión espinal. Su médico le explicará si es una opción para usted.
Vivir con esta afección
Vivir con dolor de espalda puede ser frustrante, pero hay muchas maneras de manejarlo. Escuche a su cuerpo: descanse cuando sea necesario, pero evite estar inactivo por largos períodos. Use técnicas de relajación como respiración profunda para reducir la tensión.
Consejos de estilo de vida
- Mantenga una postura correcta al sentarse: espalda recta y pies apoyados en el suelo.
- Al levantar objetos, doble las rodillas y mantenga la espalda recta.
- Use un colchón firme que dé buen soporte a su columna.
- Evite los tacones altos y el calzado sin soporte.
- Si trabaja sentado, levántese y camine cada hora.
Dieta y ejercicio
Una alimentación rica en calcio y vitamina D ayuda a mantener los huesos fuertes. El ejercicio regular, como caminar, nadar o hacer pilates, fortalece los músculos de la espalda y el abdomen, lo que protege la columna. Consulte a un fisioterapeuta para un programa seguro para usted.
Salud mental y bienestar emocional
El dolor crónico de espalda puede afectar el estado de ánimo, causar ansiedad o depresión. Es normal sentirse frustrado o triste. Hable con su médico o un profesional de salud mental si el dolor afecta su bienestar emocional.
Prevención
Aunque no siempre se puede prevenir, mantener un peso saludable, hacer ejercicio regularmente y practicar una buena postura reducen el riesgo de desarrollar dolor de espalda. Evite fumar y levantar objetos de forma incorrecta.
Complicaciones
Si no se trata
- Dolor que se vuelve crónico (dura más de 3 meses).
- Debilidad o pérdida de sensibilidad en las piernas.
- Problemas para controlar la vejiga o el intestino (raro pero grave).
- Disminución de la movilidad y dificultad para hacer actividades diarias.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las personas con dolor de espalda mejoran en unas pocas semanas con cuidados básicos. Incluso en casos más persistentes, hay muchas opciones de tratamiento que pueden aliviar el dolor y mejorar la calidad de vida. No pierda la esperanza: con el manejo adecuado, la mayoría puede volver a sus actividades normales.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
- International Association for the Study of Pain (IASP) ↗
- World Health Organization (WHO) — Back pain ↗
Organizaciones locales
- Asociación Latinoamericana de Dolor ↗ · América Latina
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.