Varicose Veins
Fuentes consultadas
Este artículo es contenido original de educación para pacientes.
- WHO—Health topics A–Z(2024)
- NHS—Health A to Z(2024)
- CDC—Health topics(2024)
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las várices son venas hinchadas y retorcidas que suelen verse de color azul o púrpura oscuro. Aparecen con más frecuencia en las piernas porque al estar de pie o caminando, la sangre tiene que subir contra la gravedad. Las válvulas de las venas ayudan a que la sangre fluya hacia el corazón, pero cuando estas válvulas se debilitan o se dañan, la sangre se acumula y las venas se ensanchan.
Datos clave
- Las várices son muy comunes: alrededor del 30% de los adultos las tiene en algún grado.
- Aunque pueden ser dolorosas o causar molestias, no siempre representan un problema grave de salud.
- Las várices no deben confundirse con las arañas vasculares, que son venas más pequeñas y finas.
Sí, las várices son una afección muy frecuente, especialmente en mujeres y personas mayores de 50 años.
Afecta más a las mujeres que a los hombres, y también es más común en personas que pasan mucho tiempo de pie, tienen antecedentes familiares de várices, tienen sobrepeso o están embarazadas.
Síntomas
- Si la pierna se hincha repentinamente y se pone roja, caliente y dolorosa, podría ser un coágulo de sangre (trombosis venosa profunda). Llame al servicio de emergencias (112 en España, 911 en muchos países de América Latina) de inmediato.
- Si hay sangrado activo de una várice que no se detiene con presión directa.
- ⚠Si aparece una úlcera o llaga en la pierna cerca de una várice.
- ⚠Si la piel alrededor de la várice se enrojece, se calienta o se vuelve muy dolorosa (posible infección).
- ⚠Si una várice se rompe y sangra, pero el sangrado se controla con presión y apósito, busque atención médica el mismo día.
Síntomas comunes
- Venas azules o púrpuras visibles y abultadas en las piernas
- Dolor o sensación de pesadez en las piernas
- Hinchazón en los tobillos y pies
- Picazón alrededor de las venas
- Calambres musculares en las piernas, especialmente por la noche
Síntomas en niños
- Las várices son poco frecuentes en niños; si aparecen, pueden deberse a un problema congénito en las venas.
- En niños, cualquier vena anormalmente grande o hinchada debe ser evaluada por un pediatra.
Síntomas en adultos mayores
- Las várices son más comunes en adultos mayores debido al envejecimiento natural de las venas.
- En personas mayores, los síntomas pueden empeorar con el tiempo, incluyendo dolor, hinchazón y cambios en la piel como oscurecimiento o úlceras.
Causas
Causas principales
- Válvulas venosas débiles o dañadas que no logran empujar la sangre hacia el corazón, haciendo que se acumule en las venas.
- Debilidad de las paredes de las venas, que se estiran y pierden elasticidad.
Factores de riesgo
- Edad: el riesgo aumenta con la edad.
- Sexo femenino: las hormonas femeninas pueden relajar las paredes venosas.
- Antecedentes familiares de várices: si un familiar cercano las tiene, hay más probabilidad.
- Embarazo: el aumento de volumen sanguíneo y la presión del útero pueden afectar las venas.
- Obesidad: el exceso de peso presiona las venas.
- Permanecer mucho tiempo de pie o sentado, como en trabajos de oficina o tiendas.
- Tabaquismo: puede dañar las venas.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Síntomas de trombosis venosa profunda: hinchazón, dolor, enrojecimiento y calor en una pierna.
- Sangrado intenso de una várice.
- Úlcera o llaga abierta en la pierna.
Programe una cita de rutina si:
- Dolor o molestia en las piernas que afecta sus actividades diarias.
- Si le preocupa la apariencia de las várices.
- Hinchazón persistente en los tobillos o pies.
- Picazón intensa o sensación de ardor en la zona de las várices.
Diagnóstico
El médico examinará sus piernas mientras usted está de pie y acostado, buscando venas hinchadas, cambios en la piel y signos de hinchazón. Le preguntará sobre sus síntomas, antecedentes familiares y estilo de vida.
Pruebas que se pueden realizar
- Ecografía Doppler: es una prueba indolora que usa ondas sonoras para ver cómo fluye la sangre por las venas y detectar válvulas dañadas o coágulos.
Qué esperar en su cita
La consulta suele ser breve y no necesita preparación especial. Si le hacen una ecografía, le aplicarán un gel en la pierna y pasarán un pequeño dispositivo sobre la piel. No duele. Luego, el médico le explicará los resultados y las opciones de tratamiento si es necesario.
Tratamiento
El tratamiento de las várices ayuda a aliviar los síntomas, mejorar la apariencia y prevenir complicaciones. No todas las várices necesitan tratamiento; muchas personas solo requieren medidas de cuidado personal. Si los síntomas son molestos, existen varias opciones que van desde tratamientos no invasivos hasta procedimientos médicos.
Autocuidado en el hogar
- Elevar las piernas por encima del nivel del corazón varias veces al día para facilitar el retorno venoso.
- Usar medias de compresión graduada (las venden en farmacias; consulte a su médico sobre la presión adecuada).
- Hacer ejercicio regularmente, como caminar, nadar o andar en bicicleta, para mejorar la circulación.
- Evitar estar de pie o sentado por largos períodos; moverse cada hora.
- Mantener un peso saludable.
- Evitar ropa muy ajustada y tacones altos.
Tratamientos médicos
Existen varios procedimientos que se realizan en consultorio o en un centro médico. Algunos usan calor para cerrar la vena (ablación térmica), otros inyectan una solución que hace que la vena se cierre (escleroterapia). En algunos casos se pueden hacer pequeñas incisiones para extraer la vena (flebotomía ambulatoria). El médico recomendará el más adecuado según el tamaño y la ubicación de las várices. No se mencionan nombres comerciales.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía para extirpar várices grandes se realiza en casos más graves o cuando otros tratamientos no han funcionado. Hoy en día, se usan técnicas mínimamente invasivas que permiten una recuperación más rápida.
Vivir con esta afección
Vivir con várices implica adoptar hábitos que ayuden a la circulación de la sangre en las piernas. Con pequeños cambios, la mayoría de las personas puede controlar los síntomas y evitar que empeoren.
Consejos de estilo de vida
- Levántese y camine un poco cada hora si su trabajo requiere estar sentado mucho tiempo.
- Si está de pie por largos periodos, mueva el peso de un pie a otro y dé pequeños paseos.
- Use medias de compresión según la recomendación de su médico.
- Al final del día, eleve las piernas 15-20 minutos.
- Evite cruzar las piernas al sentarse.
Dieta y ejercicio
Una dieta rica en fibra (frutas, verduras, granos enteros) ayuda a prevenir el estreñimiento, que puede empeorar las várices. El ejercicio regular, especialmente caminar, es excelente para mejorar la circulación. La natación y el ciclismo también son buenas opciones porque fortalecen los músculos de las piernas sin impacto excesivo.
Salud mental y bienestar emocional
La apariencia de las várices puede causar vergüenza o ansiedad en algunas personas, especialmente si son muy visibles. Es normal sentirse así. Hablar con un profesional de la salud o un consejero puede ayudar. Recuerde que las várices no definen su salud ni su valor.
Prevención
No se pueden prevenir completamente, pero mantener un peso saludable, hacer ejercicio, no permanecer mucho tiempo de pie o sentado, y usar medias de compresión en situaciones de riesgo (como viajes largos) pueden reducir las probabilidades de que aparezcan o empeoren.
Vacunas
No existen vacunas para prevenir las várices.
Programas de detección
No hay un programa de cribado general para várices; la detección suele ocurrir durante revisiones médicas o cuando la persona nota síntomas.
Complicaciones
Si no se trata
- Tromboflebitis superficial: inflamación y coágulos en las venas superficiales.
- Trombosis venosa profunda: coágulo en una vena profunda, que puede ser peligroso si viaja a los pulmones.
- Úlceras venosas: llagas que no cicatrizan, generalmente cerca de los tobillos.
- Sangrado de várices: si se rompen, pueden sangrar de forma significativa.
Pronóstico a largo plazo
Con el manejo adecuado, la mayoría de las personas con várices pueden mantener una vida activa y sin complicaciones. Los tratamientos modernos son seguros y efectivos. Aunque las várices pueden reaparecer, las opciones de cuidado y tratamiento ayudan a controlarlas bien. No dude en consultar a su médico si nota cambios.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
Organizaciones locales
- Sociedad Argentina de Flebología ↗ · Argentina
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.