Day of blood transfusion
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Una transfusión de sangre es un procedimiento en el que usted recibe sangre donada a través de una vena. Se usa para reemplazar la sangre que perdió durante una cirugía, una lesión grave o si su cuerpo no produce suficiente sangre por sí mismo (anemia). El día de la transfusión, se le administrará la sangre en un ambiente controlado, generalmente en un hospital o clínica, supervisado por personal de salud.
Datos clave
- La sangre donada se examina cuidadosamente para garantizar que sea compatible con la suya y esté libre de infecciones.
- Una transfusión puede durar entre 1 y 4 horas, dependiendo de la cantidad de sangre que necesite.
- Es un procedimiento muy seguro, con un riesgo bajo de complicaciones graves.
Sí, las transfusiones de sangre son procedimientos comunes. Millones de personas las reciben cada año en todo el mundo, especialmente después de cirugías mayores o accidentes.
Puede afectar a cualquier persona que necesite reponer sangre, como pacientes sometidos a cirugía ortopédica, cardíaca o de emergencia, personas con anemia severa, sangrado digestivo o trastornos de la coagulación.
Síntomas
- Dificultad para respirar o falta de aire repentina.
- Dolor en el pecho o sensación de opresión.
- Hinchazón en la cara, labios o lengua.
- Fiebre alta con escalofríos intensos durante la transfusión.
- ⚠Erupción cutánea o picazón generalizada.
- ⚠Orina de color oscuro o disminución de la cantidad de orina.
- ⚠Moretones o sangrado inusual después de la transfusión.
Síntomas comunes
- Sensación de cansancio o debilidad antes de la transfusión (por la anemia).
- Durante la transfusión, puede sentir frío o tener escalofríos leves, que son normales.
- Después de la transfusión, es posible que note más energía y mejor color de piel.
Síntomas en niños
- En niños, pueden presentar irritabilidad o falta de apetito si necesitan una transfusión.
- Durante la transfusión, los niños pueden sentirse inquietos o tener fiebre leve.
Síntomas en adultos mayores
- Los adultos mayores pueden sentirse más débiles o confundidos si tienen anemia.
- Durante la transfusión, pueden tener cambios en la presión arterial o frecuencia cardíaca, por lo que se monitorean de cerca.
Causas
Causas principales
- Pérdida de sangre durante una cirugía (por ejemplo, cirugía de cadera, bypass cardíaco o trasplante).
- Pérdida de sangre por un traumatismo o accidente grave.
- Anemia severa, cuando el cuerpo no produce suficientes glóbulos rojos (por ejemplo, por enfermedad renal o quimioterapia).
- Trastornos de la coagulación, como hemofilia, que causan sangrados difíciles de controlar.
Factores de riesgo
- Cirugías programadas que implican una gran pérdida de sangre.
- Uso de medicamentos anticoagulantes (que diluyen la sangre) antes de la cirugía.
- Enfermedades crónicas como enfermedad renal avanzada o cáncer.
- Edad avanzada o bajo peso corporal, que pueden aumentar la necesidad de transfusión.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si presenta alguno de los síntomas de emergencia durante o después de la transfusión.
- Si nota sangre en la orina, heces negras o vómito con sangre.
- Si tiene fiebre alta (más de 38.5°C) después de la transfusión.
Programe una cita de rutina si:
- Si está programado para una cirugía y le indicaron que podría necesitar una transfusión, hable con su cirujano o anestesiólogo antes del procedimiento.
- Si tiene anemia y su médico le ha recetado transfusiones periódicas, siga el calendario de citas.
Diagnóstico
Antes de una transfusión, se realizan análisis de sangre para determinar su tipo de sangre (A, B, AB, O) y el factor Rh (positivo o negativo). También se verifica su hemoglobina y hematocrito para saber si necesita glóbulos rojos.
Pruebas que se pueden realizar
- Prueba de compatibilidad (prueba cruzada) para asegurar que la sangre donada sea compatible con la suya.
- Conteo sanguíneo completo (CSC) para medir los niveles de glóbulos rojos, blancos y plaquetas.
- Tiempos de coagulación (TP, TTP) si tiene trastornos de sangrado.
Qué esperar en su cita
El día de la transfusión, una enfermera le colocará una vía intravenosa (un pequeño tubo en una vena del brazo). La sangre donada se conecta a esa vía y fluye lentamente. Le tomarán la presión arterial, temperatura y pulso con frecuencia. Puede descansar, leer o ver televisión durante el procedimiento. Se le dará de alta cuando el médico lo considere seguro, generalmente unas horas después.
Tratamiento
La transfusión de sangre es el tratamiento principal cuando se necesita reponer glóbulos rojos, plaquetas, plasma u otros componentes sanguíneos. No existe un medicamento que reemplace completamente la sangre donada. El tratamiento consiste en administrar la sangre por vía intravenosa de forma lenta y controlada.
Autocuidado en el hogar
- Antes de la transfusión, coma y beba normalmente a menos que su médico le indique lo contrario.
- Use ropa cómoda para que sea fácil acceder a su brazo.
- Después de la transfusión, descanse y evite esfuerzos físicos intensos durante 24 horas.
Tratamientos médicos
Además de la transfusión, su médico puede recetar medicamentos para prevenir reacciones alérgicas (como antihistamínicos) o para ayudar a su cuerpo a producir más sangre (como eritropoyetina). En algunos casos, se pueden usar suplementos de hierro por vía oral o intravenosa si la anemia es por deficiencia de hierro. Todos los tratamientos deben ser indicados por su equipo de salud.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Si la transfusión se debe a una cirugía, el equipo quirúrgico tomará medidas para minimizar la pérdida de sangre durante la operación, como usar técnicas de ahorro de sangre o dispositivos de recuperación de sangre.
Vivir con esta afección
Después de una transfusión, es probable que se sienta más fuerte y con más energía. Si la transfusión fue por una cirugía, siga las indicaciones de su cirujano para la recuperación. En general, puede retomar sus actividades cotidianas gradualmente, según cómo se sienta.
Consejos de estilo de vida
- Mantenga una dieta equilibrada rica en hierro (carnes magras, legumbres, espinacas) para ayudar a su cuerpo a fabricar glóbulos rojos.
- Evite el alcohol en exceso, ya que puede interferir con la producción de sangre.
- Duerma lo suficiente y maneje el estrés con técnicas de relajación.
Dieta y ejercicio
Una alimentación saludable con suficientes proteínas, vitaminas (especialmente B12 y ácido fólico) y minerales como el hierro ayuda a la recuperación. El ejercicio moderado, como caminar, puede mejorar su circulación y energía. Consulte con su médico antes de iniciar una rutina de ejercicios.
Salud mental y bienestar emocional
Recibir una transfusión puede ser motivo de ansiedad o preocupación. Es normal sentirse nervioso. Hable con su médico o un profesional de salud mental si la ansiedad interfiere con su día a día.
Prevención
En muchos casos, la necesidad de transfusión se puede reducir mediante una planificación cuidadosa antes de la cirugía, como tomar suplementos de hierro si hay anemia, suspender anticoagulantes temporalmente (bajo supervisión médica) y usar técnicas quirúrgicas que minimicen el sangrado.
Vacunas
No hay vacunas para prevenir la necesidad de una transfusión. Sin embargo, vacunarse contra enfermedades como la hepatitis B puede ayudar a reducir el riesgo de infecciones si se necesita sangre donada (aunque la sangre donada se analiza rigurosamente).
Programas de detección
Su médico puede evaluar su riesgo de necesitar una transfusión antes de una cirugía programada. Los análisis de sangre de rutina (como hemoglobina y recuento de plaquetas) ayudan a detectar anemia a tiempo, permitiendo tratarla antes de la cirugía.
Complicaciones
Si no se trata
- Si no recibe una transfusión cuando la necesita, la falta de glóbulos rojos puede causar anemia grave, lo que lleva a fatiga extrema, dificultad para respirar, palpitaciones y, en casos críticos, daño a órganos como el corazón o el cerebro.
- En sangrados activos no tratados, la pérdida de sangre puede provocar shock y ser potencialmente mortal.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las transfusiones se realizan sin problemas y mejoran rápidamente la condición del paciente. Las complicaciones graves son poco frecuentes. Con una atención médica adecuada, el pronóstico es muy bueno. Si usted o un ser querido necesita una transfusión, recuerde que es un procedimiento seguro y que el equipo de salud está preparado para manejar cualquier eventualidad.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 18 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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