Day of dialysis session
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El día de la sesión de diálisis es el momento en que una persona con insuficiencia renal recibe tratamiento para limpiar la sangre, ya que sus riñones ya no pueden hacerlo por sí solos. La diálisis se realiza en un centro especializado o, a veces, en casa. Durante la sesión, una máquina filtra la sangre o se usa un líquido especial dentro del abdomen para eliminar desechos y exceso de agua.
Datos clave
- La diálisis no es una cura para la insuficiencia renal, pero permite vivir con buena calidad de vida mientras se espera un trasplante o se maneja la enfermedad.
- Cada sesión suele durar entre 3 y 5 horas, y se repite varias veces por semana (por lo general 3 veces).
- Antes de cada sesión, se revisa el peso, la presión arterial y se prepara el acceso vascular (fístula, catéter o injerto).
Sí, la diálisis es un tratamiento frecuente en personas con insuficiencia renal avanzada. Millones de personas en todo el mundo dependen de la diálisis para mantenerse con vida.
Afecta principalmente a personas con enfermedad renal crónica en etapa terminal, que puede ser causada por diabetes, presión arterial alta u otras afecciones. Puede ocurrir a cualquier edad, pero es más común en adultos mayores.
Síntomas
- Dificultad para respirar repentina o empeoramiento de la falta de aire.
- Dolor en el pecho o palpitaciones fuertes.
- Pérdida del conocimiento o convulsiones.
- Sangrado abundante en el lugar del acceso vascular (fístula o catéter).
- ⚠Fiebre alta con escalofríos, especialmente si tiene un catéter de diálisis.
- ⚠Enrojecimiento, hinchazón o dolor intenso alrededor del acceso vascular.
- ⚠Vómitos repetidos que impiden terminar la diálisis.
- ⚠Calambres muy dolorosos que no mejoran con estiramientos.
Síntomas comunes
- Cansancio o debilidad después de la sesión de diálisis.
- Calambres musculares durante o después del tratamiento.
- Náuseas leves o dolor de cabeza al finalizar la diálisis.
Síntomas en niños
- Irritabilidad o mal humor antes o después de la diálisis.
- Dificultad para concentrarse en la escuela o juegos.
- Cambios en el apetito o sueño.
Síntomas en adultos mayores
- Mayor fatiga y sensación de confusión después de la diálisis.
- Caídas o mareos al levantarse tras la sesión.
- Cambios en la presión arterial que pueden causar desmayos.
Causas
Causas principales
- La necesidad de diálisis surge cuando los riñones han perdido la mayor parte de su función, debido a enfermedades como diabetes, presión arterial alta, glomerulonefritis (inflamación de los filtros del riñón) o enfermedades hereditarias.
- En el día de la sesión, el proceso de diálisis en sí puede causar molestias debido a cambios rápidos en los líquidos y electrolitos del cuerpo.
Factores de riesgo
- Tener enfermedad renal crónica avanzada.
- No seguir las recomendaciones de dieta y líquidos entre sesiones de diálisis.
- Tener un acceso vascular (fístula, injerto o catéter) que no funciona bien o está infectado.
- Saltarse sesiones de diálisis o acortarlas constantemente.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si presenta fiebre, enrojecimiento o pus en el lugar de la fístula o catéter.
- Si nota que el acceso vascular no vibra o no se escucha el soplo (señal de que está bloqueado).
- Si tiene dolor abdominal intenso o dificultad para respirar durante la diálisis.
Programe una cita de rutina si:
- Acuda a todas las sesiones de diálisis según lo programado.
- Consulte con su nefrólogo (médico especialista en riñones) si tiene dudas sobre su peso seco o la cantidad de líquido que debe beber entre sesiones.
- Hable con el equipo de diálisis si siente que los síntomas como calambres o náuseas son muy frecuentes.
Diagnóstico
La necesidad de diálisis se diagnostica mediante análisis de sangre que miden la función renal (como la creatinina y la tasa de filtración glomerular). Una vez que se inicia la diálisis, no se necesita un diagnóstico nuevo, sino un seguimiento continuo de su efectividad.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre antes y después de la diálisis para medir la urea, creatinina, electrolitos y hemoglobina.
- Control de peso y presión arterial en cada sesión.
- Ecografía Doppler del acceso vascular (fístula o injerto) para verificar que fluye bien la sangre.
Qué esperar en su cita
Antes de la primera sesión, le explicarán el procedimiento, le colocarán un acceso vascular (a veces con una pequeña cirugía) y le indicarán cómo prepararse. Durante la sesión, estará sentado o acostado cómodamente mientras la máquina filtra su sangre. El personal de enfermería lo supervisará constantemente.
Tratamiento
La diálisis es un tratamiento de reemplazo renal. El día de la sesión, se conecta al paciente a una máquina (hemodiálisis) o se introduce líquido en el abdomen (diálisis peritoneal). El objetivo es eliminar toxinas y exceso de líquido que los riñones ya no pueden eliminar. No existe una pastilla que pueda reemplazar la diálisis, pero hay medicamentos que ayudan a controlar la presión arterial, la anemia y los niveles de fósforo.
Autocuidado en el hogar
- Llegue a tiempo a su sesión y lleve ropa cómoda.
- Evite comidas pesadas justo antes de la diálisis; un pequeño refrigerio está bien.
- Mantenga limpio y seco el acceso vascular; no se bañe ni nade sin protegerlo adecuadamente.
- Tome nota de su peso diario y de cualquier síntoma para comentarlo con el equipo.
Tratamientos médicos
El tratamiento principal es la diálisis en sí, que puede ser hemodiálisis (en un centro o en casa) o diálisis peritoneal (en casa). Además, el médico puede recetar medicamentos para controlar la presión arterial, tratar la anemia (con hormonas que estimulan la producción de glóbulos rojos), reducir el fósforo en la sangre y mantener los huesos fuertes. Nunca tome medicamentos sin consultar primero con su nefrólogo.
¿Cuándo se considera la cirugía?
A veces es necesaria una cirugía menor para crear un acceso vascular, como una fístula arteriovenosa (unir una arteria con una vena en el brazo) o colocar un catéter en una vena grande del cuello o el pecho. También puede realizarse una cirugía para un trasplante de riñón, que es la opción que elimina la necesidad de diálisis.
Vivir con esta afección
La vida con diálisis requiere organización. Planifique sus sesiones como parte de su rutina semanal. Muchas personas continúan trabajando, estudiando o realizando actividades que disfrutan, ajustando sus horarios. Después de la sesión, es común sentirse cansado, así que descanse si lo necesita.
Consejos de estilo de vida
- Mantenga el acceso vascular limpio y seco; revíselo a diario para detectar signos de infección.
- Evite cargar objetos pesados o dormir sobre el brazo de la fístula.
- Participe en actividades sociales, pero proteja el acceso vascular con mangas o apósitos si es necesario.
- No fume, ya que daña los vasos sanguíneos y puede afectar el acceso vascular.
Dieta y ejercicio
Su médico y un dietista especializado le darán pautas específicas. Por lo general, se recomienda limitar el consumo de líquidos, sal, potasio (plátano, naranja, tomate) y fósforo (lácteos, frutos secos, refrescos oscuros). El ejercicio moderado, como caminar, puede ayudar a mantener la fuerza y el ánimo, pero consulte primero con su equipo de salud.
Salud mental y bienestar emocional
La diálisis puede ser emocionalmente agotadora. Es normal sentir tristeza, ansiedad o frustración. Hable con su familia, amigos o el equipo de salud. Si se siente abrumado, busque apoyo psicológico. Recuerde que no está solo: hay grupos de apoyo y profesionales que pueden ayudarle.
Prevención
La insuficiencia renal que lleva a la diálisis no siempre se puede prevenir, pero llevar un estilo de vida saludable puede retrasar su progresión. Controlar la diabetes y la presión arterial alta, no fumar y mantener un peso saludable son fundamentales. Una vez que se necesita diálisis, no se puede prevenir, pero sí se pueden evitar complicaciones siguiendo el tratamiento y los cuidados.
Vacunas
Se recomienda vacunarse contra la gripe y la neumonía, ya que las personas en diálisis tienen mayor riesgo de infecciones. También la vacuna contra la hepatitis B, porque pueden estar expuestos durante el tratamiento. Consulte a su médico.
Programas de detección
Si tiene enfermedad renal crónica, su médico le hará análisis de sangre periódicos para vigilar la función renal y ajustar el tratamiento. No hay un cribado específico para el día de diálisis, pero el control de peso y presión arterial es parte de cada sesión.
Complicaciones
Si no se trata
- Acumulación de toxinas en la sangre que puede causar confusión, náuseas y, en casos graves, coma.
- Sobrecarga de líquidos que lleva a hinchazón, dificultad para respirar e insuficiencia cardíaca.
- Desequilibrio de potasio que puede provocar arritmias cardíacas peligrosas.
- Infecciones del acceso vascular que pueden extenderse a la sangre (sepsis).
Pronóstico a largo plazo
La diálisis es un tratamiento que salva vidas. Aunque requiere compromiso, muchas personas viven décadas con buena calidad de vida mientras esperan un trasplante de riñón. Con el apoyo adecuado y el cumplimiento de las recomendaciones, es posible llevar una vida activa y significativa.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
- Sociedad Internacional de Nefrología (International Society of Nephrology)
- World Kidney Day
Organizaciones locales
- Asociación para la Lucha Contra las Enfermedades Renales (ALCER) - España · España
- Fundación Mexicana del Riñón · México
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 18 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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